miércoles, 24 de septiembre de 2014

Jonás 2: Oración en tiempos difíciles


"Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez" (Jonás 2:1).

Cuando todo nos va bien, muchas veces preferimos huir de la presencia de Dios a donde sea posible, o simplemente "dormir" mientras todos sufren desesperadamente a nuestro alrededor, y esperamos a que ocurran situaciones difíciles para buscar a Jehová. Jonás, sabiendo que la tormenta en el mar era por su culpa, pide que lo echen al mar, y así fue. El mar se calmó, y él descendió en las profundidades del mar. Y cuando todo parecía perdido para él, Dios preparó un pez para que lo guardara del peligro del mar porque Jonás tenía un propósito que cumplir. Así, en definitiva se observa claramente que "La salvación es de Johová" (Jon.2:9). Hoy veremos una oración modelo para tiempos difíciles:
  1. Ora en todo tiempo.- No lo hagas solo por necesidad. No esperes como Jonás pasar por situaciones difíciles para buscar a Dios. Búscalo también cuando las cosas te salgan bien, cuando la salud te acompañe, cuando la prosperidad sea pan de cada día. Pero si por cosas de la vida no es así, recuerda que Dios permite situaciones tristes para que le busques. Recuerda "la oración es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo" (El Camino a Cristo, p.93-95). Jonás lo buscó desde el vientre de un pez.
  2. Ora con fe.- Dios siempre escucha la oración. Jonás dice: "Invoqué en mi angustia a Jehová y Él me oyó" (Jon.2:2). No importa en qué tiempo ni en qué lugar ores, lo único que debes saber es que Dios siempre escucha tu oración, pero debes hacerlo con fe. Jonás estaba seguro de que Dios lo oía, y no solo eso sino que le respondía. Cuando oremos vayamos a Dios con la seguridad de que no solo escucha tu oración sino que te responde. Dios tiene tres maneras de responder una oración: SÍ, NO, y ESPERA UN POCO.
  3. Ora sin cesar.- ¿Cuánto tiempo oró Jonás? Jonás esperó tres días y tres noches para que Dios lo libre del pez. La oración no puede ser hecha solo por minutos o segundos. Necesitamos orar más tiempo. Pablo dijo: "Orad sin cesar" (1 Tes. 5:17). La perseverancia es importante en la oración. No podemos cansarnos de orar. Recuerda que "el que persevere hasta el fin será salvo" (Mt.24:13). Jonás oró tres días y tres noches. ¿Ya has orado tres días y tres noches sin probar alimento y agua? ¡Orad sin cesar!
  4. Ora arrepentido.- Cuando ores debes hacerlo arrepentido que no es lo mismo que el remordimiento. Debes reconocer que tú no eres nada, y Dios es todo. Jesús nos enseñó en el Padre nuestro, que debemos pedir perdón a Dios, porque nosotros también perdonamos (Mt. 6:12). La oración que Dios no escucha tiene que ver con una vida no arrepentida: "Y cuando ustedes extienden las palmas de las manos,escondo de ustedes los ojos. Aunque hagan muchas oraciones, no escucho; sus mismas manos se han llenado de derramamiento de sangre" (Is. 1:15). 
  5. Ora y espera la victoria.- Cuando oras, confías perseveras y te arrepientes de todo corazón, hay respuesta: "La salvación viene de Jehová" (Jon.2:9). La respuesta viene de Dios, de nadie más. Y esa respuesta es mejor y la mejor respuesta es la que Dios tiene, aunque muchas veces no nos guste. A Jonás el pez lo vomitó  en tierra. Dios lo salvó. Y lo salvó para que salve, para que vaya a Nínive otra vez.
La vida cristiana, en muchas ocasiones, es como la vida de Jonás. Fuimos llamados por Dios para ser profetas, mensajeros del evangelio, pero por nuestros complejos y rebeldía simplemente decidimos no ir, y muy por el contrario huímos de Dios. Dios cual padre a su hijos pequeño y travieso nos busca y nos encuentra, y nosotros cual niños rebeldes nos escapamos y en nuestro escape solo nos ponemos cara a la muerte, y cuando todo está perdido, aparece nuestro padre amante con una de las suyas, un pez.

Y dentro de un pez, entendemos que pudimos morir, pero eso no sucedió porque Dios no lo permitió. Entonces movidos por el amor de Dios a través del Espíritu Santo entendemos que lejos de Dios no hay nada, oramos como nunca antes, oramos y nos arrentimos, oramos sin cesar, oramos esperando su voluntad y Dios responde. ¿Tenemos un Dios maravilloso? ¡Claro! Dios te ama. Es posible que estés pasando aflicciones dentro del vientre de un pez problema económico, familiar, de salud... recuerda que no es una "tragedia" o el fin, puede ser tu salvación. Quizá de otro modo jamás buscarías a Dios.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

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