lunes, 28 de diciembre de 2020

¿Por qué SEÑOR? - Ezequiel 1

Hay preguntas que nos resultan muy difíciles de responder, y respuestas que nos resultan difíciles entender. Eso es lo que vivía el pueblo de Israel. Estaban viviendo un vida triste en tierras extranjeras, oprimidos por los babilonios. ¿Se lo merecían? ¿Era Justo lo que les pasaba?

El libro de Ezequiel inicia con el llamado del profeta Ezequiel. Él se presenta como descendiente de Leví, hijo de Jacob, y por tanto un sacerdote de profesión. Como tal, su trabajo diario había consistido previamente en sacrificar, degollar y ofrecer los animales del sacrificio que le traían las personas al templo en Jerusalén. Como sacerdote, también era una guía moral y espiritual del pueblo, que enseñaba la ley de Dios y decidía sobre las disputas. Sin embargo, su labor sacerdotal se interrumpió violentamente cuando fue llevado como cautivo a Babilonia en la primera deportación de los judíos de Jerusalén en el año 605 a. C. 

En Babilonia, a la comunidad judía exiliada le agobiaban dos preguntas: “¿Dios ha sido injusto con nosotros?” y “¿qué hicimos para merecer esto?”. El Salmos 137:1-4 captura bien la desolación de estos judíos exiliados:

“Junto a los ríos de Babilonia, nos sentábamos y llorábamos, al acordarnos de Sion. Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas. Pues allí los que nos habían llevado cautivos nos pedían canciones, y los que nos atormentaban nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos alguno de los cánticos de Sion. ¿Cómo cantaremos la canción del Señor en tierra extraña?”.

En el exilio en Babilonia, Ezequiel recibe un llamado impresionante de Dios. Como el llamado de Isaías (Isaías 6:1-8) el de Ezequiel comienza con una visión de Dios y concluye con el mandato de convertirse en profeta. 

1. DIOS SIGUE SIENDO DIOS. Es tan difícil ver a Dios cuando sentimos que vivimos una vida injusta. Cuando las cosas nos van mal. Cuando a todos le va bien menos a nosotros. O cuando los que actúan mal, pareciera que son más bendecidos que nosotros que luchamos por hacer las cosas bien. ¿Es Justo eso? ¿Era Justo lo que le estaba pasando al pueblo de Israel? Sin embargo, la visión tiene el objetivo de mostrar que Dios sigue siendo Dios. Sigue siendo el mismo que abrió el Mar Rojo para sacarlos de la esclavitud egipcia. El que fue capaz de darle la victoria a David sobre Goliat con una sola piedra, ese mismo Dios sigue siendo el Dios del pueblo de Israel. 

2. DIOS ESTÁ QL CONTROL DE TODO. Ahí cuando parece que Dios está lejano a la necesidad de su pueblo. Cuando el enemigo se burla de ellos haciéndolos vivir una vida lastimera, Ezequiel ve la gloria de Dios. En medio de ángeles se puede notar que Dios está al control de todo. Y aunque es difícil entender muchas cosas deben entender que Dios es real y que no hay nada que este fuera de su alcance.

¡Hoy es un nuevo día! Puede que estés pasando por una situación sombría y que s cosas estén de “capa caída”. Solo debes recordar, en medio de todo esta realidad que Dios sigue siendo el mismo de siempre y que está al control de todo. Y aunque no podamos entenderlo con facilidad, debes creer que Dios sabe lo que es mejor. Ánimo, solo debes aferrarte a Él.


Feliz día 


Pr. Heyssen Cordero Maraví 


#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza

domingo, 13 de diciembre de 2020

LA SOBERBIA HACE TU VOLUNTAD, y tu voluntad te lleva al fracaso - Jeremías 48:29

 

El sabio Salomon dijo alguna vez “Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12). Y es que muchas veces movido por nuestros sentimientos, nuestros conocimientos y hasta nuestras capacidades nos sentimos tan seguros, tan cómodos que nos creemos los súper poderosos e intocables. El capítulo 48 de Jeremías habla sobre el juicio contra la nación extranjera de Moab. ¿Quiénes eran los moabitas?
Los moabitas eran parientes históricos del pueblo hebreo: descendientes de Lot, sobrino de Abraham. Y que compartieron límites territoriales con la tribu de Rubén al norte de Canaán y fueron parte del reino de David, quien los sometió. Sin embargo, durante el reinado de Acab, cuando Ocozías ocupó el trono, un cierto Mesa (2 Reyes 3:2-27) se rebeló contra Israel y se independizó recuperando los territorios que antes le pertenecían a la tribu de Rubén. Los moabitas permanecieron, por muchos años, sin ningún conflicto armado, y quizás por su ubicación o por sus relaciones comerciales no tenían ningún tipo de problemas con otro reino. Mientras sus vecinos sufrían deportaciones y destrucciones, ellos se mantenían al margen. Eran “paganos”, idólatras, pero vivían una vida tranquila y cómoda.
Jeremías escribo por ello: “Quieto estuvo Moab desde su juventud, y sobre su sedimento ha estado reposado, y no fue vaciado de vasija en vasija, ni nunca estuvo en cautiverio; por tanto, quedó su sabor en él, y su olor no se ha cambiado” (Jeremías 48:11). Moab no había sufrido las desgracias y penurias propias de las guerras, no. Y por eso se sentían seguros y orgullosos de sus “buenas relaciones”.
El Pr. Marcos Souza, a través de su cuenta de twitter, destacó las siguientes características del pueblo de Moab que lo llevaron a la ruina:
Orgullo
Indiferencia
Vanagloria
Arrogancia
Vanidad
Materialismo
Violencia
Autoconfianza
Poder
Deshonestidad
Soberbia
Altivez
Idolatría
Y sí, esto es lo que en resumen refiere el profeta Jeremías al decir: “Hemos oído la soberbia de Moab que es muy soberbio, arrogante, orgulloso, altivo y altanero de corazón” (Jeremías 48:29). Lo que el profeta está haciendo es un énfasis marcado de manera intencional al mencionar que Moab era “soberbio muy soberbio, y le añade “arrogante, orgulloso, altivo y altanero de corazón”. Si Jeremías habría encontrado otros sinónimos creo que los hubiera usado sin dudarlo. ¿Tanto así? ¿Tan soberbios eran? ¿Pero soberbios de qué u orgullosos de qué?
1. SER UN PUEBLO NO CREYENTE EN DIOS Y NO SUFRIR COMO EL PUEBLO DE DIOS. Son aquellos amigos, vecinos y familiares que sienten que les van mejor sin Dios que con Él. Viven la vida a sus anchas, sin límites y sin restricciones. Y a pesar de hacer las cosas mal, son viven “bien”. Así como los moabitas, tienen raíces “adventistas, cristianas” porque sus padres, abuelos, bisabuelos, fueron, y de alguna manera u otra conocen, pero jamás fueron. Ellos son los moabitas.

2. SER UN PUEBLO QUE NO SE METE CON NADIE Y TIENE BUENAS RELACIONES. Los moabitas creían que por sus capacidades y por sus habilidades eran un pueblo libre de enemigos. Gozaban de buenas relaciones y por su ubicación geográfica era muy complicado que los pueblos enemigos los conquisten. Aún así, no tenían problemas con nadie. Tenían influencia. Así, muchos creen que por sus conocimientos, capacidades y habilidades están libres de problemas osados, presentes y futuros, ¿Dios? ¿Para qué? Bueno, Moab lo entendió tarde.
Jamás te sientas seguro de nada si Dios no está en tu vida. El orgullo te da una falsa seguridad, la soberbia te da una falsa perspectiva de la vida. Y cuando finalmente te das cuenta, ya es tarde. Jeremías describe que todas las ciudades, todas, serían destruidas... No ancles tu vida, tu familia ni tu futuro en tu parecer, tus opiniones ni tus “habilidades”. Ponte en las manos de Dios, ahí está la verdadera seguridad. No lo olvides.
¡Feliz día!
Pr. Heyssen Cordero Maraví

sábado, 12 de diciembre de 2020

LOS JUICIOS DE DIOS SON JUSTOS, ¡ALÉGRATE! - Jeremías 47


Jeremías dedica prácticamente 45 capítulos de su libro para predicar, animar y amonestar sobre los juicios de Dios a su pueblo. Sin embargo desde el capítulo 46 al 51, los mensajes de juicios son para las naciones extranjeras. Ayer vimos sobre Egipto, y el capítulo de hoy habla del juicio sobre los filisteos. ¿Quiénes eran los filisteos?
Los filisteos eran un pueblo que vivía a orillas del mar Mediterráneo, sin embargo tienen orígenes inciertos. Para el pueblo hebreo eran considerados como invasores. Se los conoce como grandes navegantes. Ellos se asentaron y extendieron a través de la tierra hacia el sur de Canaán (actualmente Cisjordania) y tuvieron diversos enfrentamientos y batallas con los israelitas por varias generaciones. Sin embargo, fue con David que este pueblo se hizo más notorio cuando peleó contra un campeón filisteo de nombre Goliat. A partir de ahí, los filisteos ya no son considerados como una amenaza seria (incluso en tiempos de Salomón los filisteos pagaban tributo a la corona de Israel) sino más bien como un pueblo idólatra y muy lejano a la voluntad de Dios, a tal punto que era desagradable a los ojos de Dios que algún israelita contrajera matrimonio con un filisteo (a) justamente porque ellos adoraban a dioses como Dagón, Baal y Astarté, además de no ser circuncidados.
¿Qué lecciones podemos destacar a la luz de la Biblia? Al menos dos:

1. LOS JUICIOS DE DIOS SON PARA TODOS. Todos seremos juzgados ante de Dios. Fue juzgado Israel, el pueblo de Dios y las naciones extranjeras, pueblos no creyentes e idolatras. En este caso los filisteos. Todos serán juzgados. No solo los que van a la iglesia, los que un día decidieron seguir a Jesús. La Biblia enseña que todos compareceremos ante Dios en el juicio (2 Corintios 5:10). Serás juzgado, creas en el juicio o no. Así de sencillo. Sin embargo, esos juicios son justos. Los juicios de Dios no son corruptos sino justos y perfectos. Esa es la buena noticia.

2. LOS JUCIOS DE DIOS SON SOBRE TODA OBRA, SEA BUENA O MALA. Esta es la pura realidad. Todas las obras no perdonadas serán llevados a juicio y tomados en nuestra contra. Los filisteos ahora eran juzgados por sus acciones contra el pueblo de Dios y contra la voluntad de Dios. Alguno puede decir, pero Heyssen, ¿cómo podían ser los filisteos obedientes a Dios si ellos no eran su pueblo? La respuesta es: ¿Y porqué creen que estaban cerca a Israel? ¿No habían visto cómo David con solo una pequeña piedra los derrotó? Los filisteos conocieron de cerca los milagros y el poder de Dios pero aún así seguían siendo idólatras y necios de corazón. Hay mucha gente que se perderá porque no quieren ver cómo actúa Dios en sus amigos, vecinos y familiares adventistas o cristianos (de ahí la gran importancia de el buen testimonio, amigos). Los filisteos tuvieron oportunidades pero no aprovecharon.

Los juicios de Dios son perfectos y justos. Jamás dudes. Acércate a Dios con la plena seguridad de que si te arrepientes hoy, si cambias de dirección y caminas en la senda correcta de Cristo, serás librado de la destrucción final en el día del juicio.
Cada día es una oportunidad nueva. ¿Estás respirando? Es la voz de Dios hablándote con amor: “Te amo, tengo un plan para ti. Hay algo que tienes que hacer aún”. Si por alguna razón no te sientes perdonado, el solo hecho de que hayas amanecido hoy es sinónimo de que Dios te pide que te acerques Él y estén a cuentas (Isaías 1:18).
¡Que Dios te bendiga!
Pr. Heyssen Cordero Maraví

jueves, 10 de diciembre de 2020

LA GRANDEZA DE DIOS VS. LA GRANDEZA DE LOS HOMBRES - Jeremías 45:5


Charles Haddon Spurgeon tenía dieciocho años, cuando solicitó ingreso al Regent’s Park College. La entrevista fue fijada y Spurgeon se levantó temprano y se dirigió al lugar. Pero debido a un mal entendido él perdió su cita y no fue admitido. Amargamente decepcionado, Charles caminó por un rato tratando de calmarse. Repentinamente Jeremías 45:5 vino a su mente: “¿Y tú buscas para ti grandezas? No las busques” Spurgeon nunca estudió en la universidad, pero él llego a ser el predicador más exitoso de Inglaterra. Hoy, pocos son los que desconocen quién es Charles Spurgeon, evangelista y escritor bautismos muy influyente en su tiempo y hasta hoy.

¿Qué es la grandeza humana comparada a la divina? Solemos correr en la vida buscando un éxito efímero, pasajero y limitado cuando Dios tiene para nosotros cosas mayores. Todos, de alguna manera u otra hasta hoy, sabemos quién es Baruc. ¿Qué grandeza le esperaba si habría alcanzado el honor en el reino de Sedequías? Si somos honestos, de ese rey solo recordamos cómo finalizó sus días.

¿Cuántas veces nos hemos decepcionado y hasta llorado porque las cosas no salieron como nos imaginábamos? Imagino así a Baruc. Todas sus metas y sueños personales, sus aspiraciones profesionales se esfumaron con Sedequías. ¿Qué hacer? ¿Rendirte? ¿Renegar? ¿Maldecir? Pero ahí, en ese momento agrio llega la Palabra de Dios ora consolar.

Si tuviéramos la capacidad de mirar el futuro como Dios lo hace, entenderíamos que lo que Dios quiere para nosotros es siempre mejor y que nuestros planes son simplemente eso: planes humanos y finitos. Es por ello que debemos aprender a buscar no la “grandeza” en seres humanos, en políticos, en líderes o jefes, sino en Dios. Y esa grandeza, no siempre será terrenal, aunque así como Spurgeon puede que sí. Pero la mayor grandeza es la vida ETERNA.

Jeremías le dijo: “¿Y tú buscas para ti grandezas? No las busques” (Jeremías 45:5). No te desesperes si las cosas no salieron como esperabas. No te estreses ni deprimas porque tus sueños y metas se esfumaron por alguna situación.

Es natural sentirse triste porque no se cumplieron tus sueños, pero recuerda, Dios tiene preparado algo más: La Vida eterna. Y esto no es fatalismo o facilismo humano, un “ya pues, ¿qué se hace?”, sino que es la verdad bíblica. Dios tiene algo mejor para ti. ¿En esta vida? Claro que sí. Jesús le dijo a Pedro: “Y todo el que por mi causa haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o terrenos recibirá cien veces más y heredará la vida eterna” (Mateo 19:29). ¡CIEN VECES MÁS, y la VIDA ETERNA! Dios tiene más para ti, solo e obediente.

¡Hoy es un nuevo día! Agradece a Dios por la vida, porque mientras hay vida hay oportunidad para hacer mejor las cosas.

¡Feliz día!

Pr. Heyssen Cordero Maraví 

#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza

LA CAÍDA NO ES UN SUCESO SINO UN PROCESO - Jeremías 44:16, 17


La actitud rebelde del pueblo judío frente a las Palabras de Jehová por medio del profeta Jeremías nos pueden parecer incomprensibles. ¿Qué clase de personas eran los judíos para ser tan tercos y obstinados? ¿Cómo entender a un pueblo que fue capaz de decirle a voz en cuello: “Jeremías, no haremos lo que nos dices, porque haremos los que nosotros creemos que es lo mejor”.

Quizás es muy difícil de entender si leemos solo el capítulo 44 de Jeremías; sin embargo, si vemos la historia y el recorrido del pueblo a través de los años veremos que esa actitud era recurrente. El pueblo era rebelde, desobediente, y gustaban hacer su propia voluntad. Y es que la caída no es un suceso sino un proceso, de poco a más, de menos a más. Empiezas con pequeñas decisiones... y finalmente un día dirás cómo los judíos: “La palabra que nos has hablado en nombre de Jehová, no la oiremos de ti; sino que ciertamente pondremos por obra toda palabra que ha salido de nuestra boca, para ofrecer incienso a la reina del cielo” (Jeremías 44:16, 17). ¡Triste, pero real! Literalmente le dicen que no harán caso a la Palabra de Dios sino que harán sus propia voluntad.
La pregunta que surge de manera natural es, ¿por qué? ¿por qué estaban dispuestos a hacer su propia voluntad ignorando la voluntad de Dios? Por al menos tres razones:
1. PORQUE NUNCA ABANDONARON “EGIPTO”. Podrían haber abandonado “Egipto” hace muchos años o que no siquiera hayan conocido Egipto geográficamente, pero sus costumbres, su vida era egipcia. ¿Cómo así? Por sus padres. Hábitos y costumbres, un estilo de vida judío mezclado con la egipcia. Una adoración egipcia. Porque eso también buscan ayuda en Egipto.
2. PORQUE SU IDOLATRÍA. Cuando a judíos argumentan la razón del porqué ofrecen inciensos a la “diosa de los cielos” (Astarté, esposa de Baal, según la cultura asiria o cananea), refieren: “Mas desde que dejamos de ofrecer incienso a la reina del cielo y de derramarle libaciones, nos falta todo, y a espada y de hambre somos consumidos”(v.18). Podían estar yendo a los cultos, al tabernáculo de David o al templo de Salomón. Pero no entendían cómo era Dios. No podían entender sus caminos, en cambio, le atribuían la prosperidad y la bendición a una diosa falsa.
3. PORQUE EL PECADO NO SÉ DA DE LA NOCHE A LA MAÑANA. Todos los que un día cayeron no lo hicieron de la noche a la mañana. Las decisiones van definiendo nuestro mañana. La fidelidad se construye poco a poco. El pueblo judío ya había sido infiel en Jerusalén, y ahora hacia lo mismo en Egipto. La infidelidad no tiene que ver con lugares y circunstancias. El Fiel es fiel en lo poco y en lo mucho, y el infiel, de igual modo.
El pueblo de judío rechazó la voluntad de Dios, para seguir sus propias ideas, opiniones y gustos porque jamás abandonaron las obras egipcias, porque su idolatría los cegó y finalmente, porque eran infieles a sabiendas. Jamás pensemos que Dios emite juicio injusto. Dios es Justo. Por ello permite su destitución juntamente con Egipto.
Finalizó el día y la pregunta sería, ¿cómo estás tú? ¿qué decisiones estás tomando? ¿estás haciendo la voluntad de Dios o tu propia voluntad? Recuerda, la caída no es un suceso sino un proceso.
Que Dios te bendiga.
Pr. Heyssen Cordero Maraví

martes, 8 de diciembre de 2020

NO BUSQUES REFUGIO DONDE FUISTE ESCLAVO - Jeremías 43


Egipto es sinónimo de esclavitud. Dios había dicho por medio de Jeremías que el resto de Judá, los que quedaron después de la invasión babilónica a cargo de Gedalías, que no hagan nada más. Que no vayan a Egipto (Dios sabía que en el donde de sus corazones los judíos tenían una cierta inclinación por Egipto). Dios les dijo que que vivan y empiecen de nuevo.

No obstante, los judíos no aceptaba a Gedalías como su rey, tampoco estaban dispuestos a quedarse de brazos cruzados contra Babilonia. Les parecía un insulto y humillación el hecho de no hacer nada. Y al escuchar el mensaje de Jeremías de que no vuelvan a Egipto, simplemente lo tomaron como si fuera falso, que no era de Dios sino de Baruc, secretario de Jeremías.
La Biblia dice que, contra todo consejo divino, el pueblo judío finalmente llegó hasta Egipto, esperando recibir ayuda y formar una alianza para hacer frente a Babilonia y “vengarse”. Un celo patriótico y sed de revancha entendible, pero el único problema: No era la voluntad de Dios. De manera interesante dijo Dios de Nabucodonor: “mi siervo”. Con nombre completo. Él sería el instrumento para destruir Egipto completamente.
La pregunta que naturalmente surge es, ¿por qué Dios no quería que bajen a Egipto en busca de ayuda? Por al menos tres razones:

1. DIOS SABE LO QUE ES MEJOR. Aunque suene fatalista o facilismo es la pura verdad. Si tú pudieras ver el futuro, podrías ver qué muchas de las cosas que anhelas con tanta pasión hoy, no serán las mejores mañana. Por eso Dios que sabe todo, ve qué es lo que mejor hoy y por eso sabía que Egipto no era un lugar bueno para sus hijos.

2. DIOS QUERÍA QUE SU PUEBLO APRENDA LA OBEDIENCIA. Una de las cosas por las que el pueblo de Dios había pasado por las peores penurias es la desobediencia. ¿Cuántas lágrimas nos habríamos evitado si solamente habríamos sido obedientes a Dios? El problema del pueblo de Dios siempre fue la actitud rebelde y desobediente a su Palabra.

3. DIOS LOS HABÍA SACADO DE EQUIPO PARA SER LIBRES. De manera interesante Jeremías 43 dice varias veces que Egipto será destruido y con él, todos sus dioses y sus templos. Esta declaración no es casualidad, sino que Dios está diciendo en claro que en Egipto volverán a ser esclavos, de van a corromper de la verdadera adoración (Jeremías 43:11-13).

¿Cómo puedes regresar al lugar de donde Dios te sacó? Si Dios te sacó de “Egipto” no debes volver ahí ni por broma. ¿De dónde te sacó Dios? ¿Qué es lo que esclavizaba tu vida? Dios te libertó, ¿y ahora quieres volver a ese lugar en busca de ayuda y paz?
Imagina a alguien que fue víctima del alcoholismo, que después de algún tiempo decepcionado por la vida quiere volver a beber licor para encontrar paz y refugio. Esto es algo ilógico, imposible. Pero Judá estaba dispuesto a hacer eso y más.
Nadie puede ser feliz nadando en aguas oscuras después de haber nadado en aguas cristalinas. Una vieja película antigua de accion decía “retroceder nunca rendirse jamás”. Bueno, Pablo diría: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma” (Hebreos 10:39).
¡Hoy es un nuevo día! Si te sientes tentado de volver a tus antiguos caminos, a volver a “Egipto”, debes saber que no es la voluntad de Dios, tampoco es lo mejor para ti, y porque un lugar de esclavitud jamás puede hacer feliz a nadie. Que cada día puedas decir lo que aquel canto
🎶
dice: “he decidido seguir a Cristo no vuelvo atrás no vuelvo atrás...
🎵
¡Feliz día!
Pr. Heyssen Cordero Maraví

lunes, 7 de diciembre de 2020

OBEDECER A DIOS SERÁ SIEMPRE LO MEJOR - Jeremías 42:15, 16



Jamás pidas dirección ni consejo divino sino estás dispuesto a aceptarlo. No ores a Dios movido por tus emociones si no estás dispuesto a obedecer su Palabra. Lo único que el pueblo de Judá cosechó con esa actitud fue su ruina y destrucción. ¿Por qué? Porque no debemos prometer lo que no vamos a cumplir.

Jeremías 42 menciona que todos los oficiales de la gente de guerra de los que habían quedado después de la invasión y destrucción de Babilonia, se presentaron ante Jeremías para pedirle que ore a Jehová y consulte con el objetivo de saber qué es lo que el pueblo debe hacer post guerra. Pero no solo eso, sino que le aseguraron a Jeremías que sea cual sea la respuesta de Dios ellos obedecerán: “Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová nuestro Dios al cual te enviamos, obedeceremos, para que obedeciendo a la voz de Jehová nuestro Dios nos vaya bien” (v.6). Definitivamente este pedido y actitud parece muy correcto y admirable.
Sin embargo, después de diez días, cuando el profeta les comunicó la voluntad de Dios, el pueblo hizo caso omiso. Dios les dijo: “Si vosotros volviereis vuestros rostros para entrar en Egipto, y entrareis para morar allá, sucederá que la espada que teméis, os alcanzará allí en la tierra de Egipto, y el hambre de que tenéis temor, allá en Egipto os perseguirá; y allí moriréis” (vrs.15, 16). Tristemente el resto del pueblo de Judá consideró que el mensaje de Dios era incompatible con sus deseos y pretensiones, por lo que desobedeciendo el consejo buscaron ayuda en Egipto.
La pregunta que surge de manera natural es, ¿por qué pides un consejo de Dios si sabes que al final harás lo que tu corazón “corrupto” te guíe? ¿Por qué somos capaces de prometer obediencia a Dios cuando sabemos que tenemos ya planes arraigados en nuestras vidas? Simple. Muchas veces, tenemos la esperanza de que nuestros planes sean apoyados también por la voluntad de Dios. Quizás, movidos por el temor, la emoción de haber salido triunfantes de la invasión babilónica le hizo buscar a Dios, pero conforme pasaron los días (solo 10 días) la emoción pasó, y simplemente decidieron rechazar el consejo divino.
La historia refiere que ellos, desobedeciendo a Dios, buscaron ayuda en Egipto. Y tal como dijo Dios, tuvieron un final trágico. Nadie puede jugar con Dios. Pablo diría: “Dios no puede ser burlado, todo lo que el hombre sembrare eso también cosechará” (Gálatas 6:7). No podemos vivir prometiendo a Dios sin cumplir. No podemos burlarnos de Dios pidiendo sus consejos y dirección, orando cada día si al final harás lo que quieres, haciendo caso omiso a la Biblia.
Que tus sentimientos, tus emociones y las circunstancias no te muevan a vivir un cristianismo “comodín”, que buscas a Dios cuando las cosas te van bien, o cuando has ganado una batalla. Pero cuando las cosas no salen como esperabas, cuando la Palabra de Dios no apoya tus metas y sueños personales, cuando se contraponen a tus ideas, simplemente tomas a la Palabra de Dios como un consejo humano “simplón”, y la desechas para hacer tu voluntad.
Hoy es un nuevo día. Este mensaje es de Dios. Haz la voluntad de Dios. Siempre será la mejor. Tendrá un fin de bien, y no de muerte. Obedece aunque no lo entiendas, obedece aunque no estés de acuerdo, obedece aunque no te guste... recuerda que Dios solo tiene planes de bien y no de mal (Jeremías 29:11).
¡Que Dios te bendiga!
Pr. Heyssen Cordero Maraví
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