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domingo, 13 de agosto de 2017
¡ALTO! DIOS SIGUE TRABAJANDO EN MÍ... - Filipenses 1:6
El día en que decidí ser bautizado hice una promesa: "A partir de hoy seré un joven completamente para Dios. Nunca más haré las cosas mal. Seré un joven fiel a Dios y no pecaré jamás". Como ya lo supones, sin duda era una promesa loca, infundada y presumida. A pocos días de mi promesa, me di cuenta que había fallado. Sencillamente había roto mi promesa, habíacometido no uno, ni dos, ni tres errores, sino muchos más.
Decepcionado de mi actuar y de mis promesas quebradas, decidí abandonar la iglesia porque no podría ser fiel a Dios ni mucho menos alguien que no peca. Era muy difícil ser un joven sin errores.
Gracias a Dios, un día un amigo me visitó y me hizo leer uno de los versos más lindos de la Biblia: "Estoy seguro de que Dios, que comenzó a hacer su buena obra en ustedes, la irá llevando a buen fin hasta el día en que Jesucristo regrese" (Filipenses 1:6). Este texto me enseña que la vida de transformación es un proceso, no se cambia de la noche a la mañana. No se deja costumbres ni hábitos errados en un abrir y cerrar de ojos. No. Eso es con tiempo, pero no un tiempo vacío y sin propósito, sino un tiempo a solas con Jesús, tiempo de la mano de Jesús a través de la oración, estudios de la Biblia, ayuno y por supuesto, predicando de Jesús a otros.
No estoy diciendo que debemos sentirnos felices de seguir "pecando", no, eso no estoy diciendo porque eso no enseña la Biblia, sino que debemos ir creciendo en gracia, creciendo y avanzando, siendo hijos según el corazón de Dios... y esto se nota a través de los frutos. La vida cristiana produce frutos.
Hace 15 años entendí eso. Entendí que cuando Jesús vuelva transformará esto corrupto en incorrupto...
No te desanimes si al final de esta semana las cosas no salieron como esperabas. ¿Ofendiste a alguien? ¿Sientes que no cambias a pesar de los años en la iglesia? ¿Te han dicho que estás de mal en peor? Recuerda que Dios aún está trabajando en ti, solo debes pasar tiempo con Jesús, vivir de su mano. Vive siendo transformado de día en día al lado de Jesús. Anímate en Cristo!!!
Feliz sábado!!!
#MensajesDeEsperanza #Maranatha #VidaEnCristo#Cristianismo #Cristiano
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
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lunes, 27 de abril de 2015
Filipenses 3: VIVAMOS COMO CIUDADANOS DEL CIELO
El mensaje de hoy es categórico: VIVAMOS COMO CIUDADANOS DEL CIELO. Y la pregunta que debería responder es ¿cómo se vive como ciudadanos del cielo?
Pablo nos cuenta en su misma experiencia lo que significa vivir como ciudadano del cielo:
1. Pablo dice que su vida por amor a Cristo ha estimado muchas cosas como pérdidas y basura (Fil. 3:7,8). No sé si puedes imaginar lo que Pablo perdió por amor a Cristo, familia, trabajo, prestigio, reputación, etc. ¿Y qué es lo que tú has perdido por amor a Jesús? O es probable que creas que vives como ciudadano de Cristo y hasta ahora no has sido capaz de dejar cosas mundanas como gustos, trabajo, habitos y costumbres que no son "celestiales" sino que son "carnales" y bien "terrenales".
2. Es impresionante notar que Pablo a pesar de eso no "pretende haberlo alcanzado" sino que prosigue a la meta (Fil. 3:12). Si había alguien que podía decir: "yo soy ejemplo para ser imitado" (en realidad lo dice en 1 Corintios 11:1 y lo vuelve a decir Filipenses 3:17) ese era Pablo porque dejó todo, y se convirtió en un poderoso instrumentos en la manos de Dios, era un evangelista, un plantador de iglesia, un pastorazo, un maestro extraordinario, consejero, apologeta... y dice sin embargo: NO LO HE ALCANZO AÚN. Eso es humildad. Vivir sin pretensiones ni orgullo "santo". ¿Crees que ya ya lo has logrado todo? ¿Todos necesitan aprender, tú ya lo conoces todo?
3. Pablo dice ahora, "prosigo a la meta, al premio del supremos llamamiento" (Fil. 3:14). Pablo tenía las cosas claras. No vivía sin objetivos ni metas. Esto muestra que el el ciudadano del cielo tiene sueños, metas y objetivos claros, pero su mayor anhelo, su mayor objetivo es VIVIR EN EL CIELO. ¿Anhelas vivir en el cielo? ¿Sueñas con vivir por Cristo por la eternidad? Conozco a varios cristianos que parece que no quisieran ir al cielo, o que desean vivir por siempre en la tierra pues trabajan las 25 horas del día, los 08 días de la semana y los 32 días del mes... viven para trabajar, contruyen se endeudan, lloran, sufren... pelean por un pedazo de tierra, por un poco de dinero... No están concentrados en la meta. La meta no es terrenal, es celestial.
4. Finalmente Pablo dice: "Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo" (Fil.3:20,14). Podríamos decir que somos apenas peregrinos en este lugar y por lo tanto debemos tener esa verdad bien clara en nuestras mentes.
Hoy es un nuevo día, una nueva semana y ya acabamos casi el mes, no olvides que si has aceptado a Cristo debes vivir como ciudadano del cielo y por lo tanto debes (1) considerar como pérdida y basura las cosas antiguas, las que te hacen un terrenal más; (2) vive en humildad sin pretensiones ni "orgullo santo" por tus logros y éxitos aparentes; (3) tener la meta clara, vive con tu objetivo real: VIVIR EN EL CIELO; (4) Y finalmente no olvides tú eres un peregrino aquí, vive como tal.
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
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