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domingo, 2 de julio de 2017

Sermón: UN EVANGELISTA LLAMADO JONÁS - PPT/Descargar


Jonás es uno de los personajes más extraños de la Biblia, por lo que este seminario trata sobre algunas lecciones extrañas que Jonás nos enseña. Y es que Jonás es, a la luz de la Biblia, el evangelista más exitoso porque se dice que hasta los animales se arrepintieron.
A continuación el sermón en PPT:



Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
MINISTERIO PERSONAL, ESCUELA SABÁTICA y EVANGELISMO
MISIÓN PERUANA DEL SUR

lunes, 6 de octubre de 2014

NAHUM 3: CUANDO DIOS PERMITE EL DOLOR


"Todas tus fortalezas serán cual higueras con brevas, que si las sacuden, caen en boca del que las ha de comer" (Nahum 3:12).

Cuesta creer que Nínive, "la ciudad sanguinaria y toda llena de mentira y robo y saqueo" (Nah.1:1), es la misma ciudad a la que predicó Jonás en donde se arrepintieron todos, desde el más niño hasta el más anciano y hasta el rey y los animales. Dios los perdonó, pero ellos se olvidaron de Dios y siguieron en sus caminos corruptos. Ahora, el profeta les dice que su destrucción es inminente. Y todas sus fortalezas tan famosas, "serán como higuera", una planta de higos maduros que ante la fuerza de alguien, es sacudida y deja caer sus frutos en la boca del quien la sacude. En otras palabras, son tan débiles e indefensos que sus enemigos las comerán fácilmente. En el año 612 a.C. los medos y los babilonios sitiaron la ciudad por tres meses para luego, con mucha facilidad, devastarla fuertemente.

Los ninivitas se sentían seguros por sus carros, por su ubicación geográfica que era estratégica para afrontar cualquier ataque enemigo, por sus provisiones de alimentos, por sus cisternas que estaban llenas de agua que venían desde las colinas a unos 40 kilómetros y sobre todo por sus fortalezas gigantescas que eran, según ellos inpenetrables... Todo era cierto, pero cuando Dios no está con nosotros, nada ni nadie nos podrá defender. Y es más, cuando Dios permite es mucho peor. El profeta Jeremías declara lo siguiente, "¿Por qué ha sido derribada tu fortaleza? No pudo mantenerse firme, porque Jehová la empujó" (Jer. 46:15).

Y es que  así comos sin Dios. Débiles, indefensos, solos y tristes. El enemigo puede hacernos daño fácilmente, y no hay nada ni nadie quien pueda defendernos cuando Dios no es nuestro defensor.

Nínive es el típico cristiano que un día es impactado por el poder del evangelio, acepta con gozo y alegría a Jesús, se compromete a vivir con Él, a caminar con Jesús... canta, asiste a la iglesia, predica su fe a otros... pero un día, vuelve a su vida pasada, vuelve a cometer los mismos y peores errores de su vida, se siente mal, pero poco a poco le parece normal. Y cuando un día alguien le habla de Jesús dice que no lo necesita, que es feliz y vive mejor de lo que vivía con Jesús... Tal vez si o tal vez no. Pero un día, eso debes saber, un día Dios quitará la protección de amor que rodea tu vida, y cuando eso suceda será tu fin... no es que Dios te "castiga", eso dice Nahum pero debes entender que su mente y lenguaje humano trata de explicar de esa forma lo que Dios le da como mensaje para ti.

Dios no castiga, Dios permite que coseches lo que siembras. Dios no castiga, Dios permite que sufras las consecuencias de tus actos. ¿Acaso Dios fue a dicirles a los medos y babilonios, vayan a Nínive y hagan lo que quieran? No. Los Asirios o ninivitas eran crueles, malos y corruptos con las demás naciones, y esas naciones un día se aliaron, se prepararon para vengarse. Entonces, los ninivitas solo cosechaban lo que habían sembrado.

Dios permite, Dios no causa el dolor. Nunca olvides eso. Jamás creas que por el hecho de haberte alejado de la iglesia, de Dios ahora estás sufriendo esa enfermedad, ese problema, no. Dios no te castiga, Dios permite que sufras las consecuencia de tus actos. Y cuando Dos permite, no hay quien nos defienda. Sin embargo, estás vivo. Aún tienes oportunidad. Si Nínive se hubiera arrepentido nuevamente de seguro Dios los hubiera perdonado como nos perdona hoy. Entonces, ¿por qué no ir a los brazos de Jesús?

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

sábado, 4 de octubre de 2014

NAHUM 1: DIOS ES BUENO


"Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían" (Nah. 1:7).

Nínive había aceptado a Dios después de la predicación de Jonás. Más de medio millón de personas aceptaron el mensaje de arrepentimiento y hasta el rey y los animales fueron impactados por el poder de Dios. ¿Qué pasó entonces? ¿Por qué Nahum profetiza contra Nínive? (Nah. 1:1). ¿No aceptaron todos los ninivitas a Dios como el Dios verdadero e incluso hicieron sacrificios en honor a Dios?

Pasó lo que muchas veces pasa. Dios los perdonó, sin embargo, Nínive "recayó" en la iniquidad, en el pecado, en el error, y la misión de Nahum fue predecir ahora su futuro, predecir la sentencia divina de su destrucción. El orgullo, la crueldad, y la idolatría había  vuelto en la vida de los ninivitas.

¿No sucede lo mismo hoy con nosotros? Un día aceptamos a Dios, nos arrepentimos de nuestros pecados, prometemos vivir una vida al lado de Jesús, pero por cosas de la vida, por trabajo, estudios, familia, amigos... poco a poco nos vamos alejando de Dios y "recaemos", "volvemos a la vida pasada", "hacemos las cosas viejas"... Dios es bueno. Nunca lo olvides. Dios es bueno, Dios es bueno, Dios es bueno mil veces y mil veces más... Es bueno porque a pesar de que no merecemos nada, Dios envía a su profeta para decirnos: "Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían" (Nah. 1:7). Podríamos estar muertos, pero no, estamos vivos, y mientras hay vida hay oportunidad... hay esperanza. Dios es bueno. No estás perdido...

Si un día aceptaste a Jesús y recaíste, fallaste y ahora estás lejos de Dios, recuerda, Dios es bueno, y hoy envía a su profeta, a su mensajero (a través de este blog quizás) para decirte que tienes esperanza... hay oportunidad, vuelve... no dudes más.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

viernes, 26 de septiembre de 2014

Jonás 4: La verdad sobre el evangelismo


"Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabia yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, y que te arrepientes del mal" (Jonás 4:2).

Finalmente Jonás le expresa a Dios a través de una oración la razón del porqué huyó a Tarsis cuando Dios le había enviado a Nínive. El texto anterior tiene lecciones interesantes para la vida: 
  1. La oración (v.2).- Jonás entendía muy bien el tema de la oración. Jonás ora a Dios y le expresa todo lo que piensa y siente. Le manifiesta su desacuerdo respecto a la salvación de Nínive. Jonás pudo ser rebelde, desobediente y loco, pero incluso en esos momentos oraba al Señor. La oración es el acto de abrirle el corazón como a ún amigo. Ciertamente, la oración es el alimento del alma.
  2. La confesión (v2).- En la oración que expresa Jonás le dice las razones del porqué no quería venir a Nínive. Le dice en otras palabras: "No necesitabas de mí para salvar a los ninivitas. Tú eres bueno, misericordioso, perdonador... no harías tanto mal a esas personas porque los amas a pesar de ser malvados". El enojo del profeta entonces, no era porque Dios salvó a Nínive sino porque Dios lo involucró en sus planes. En resumen: El evangelistas Jonás estaba muy, pero muy enojado porque Dios le hizo perder tiempo, pasar por penurias sabiendo que finalmente Nínive sería perdonada.
  3. La petición (v.3).- Enojado en "extremo" el profeta le pide a Dios que le quite la vida argumentando que es mejor la muerte que la vida. Aquí se encuentra la segunda razón del enojo extremo de Jonás: Su reputación como profeta, "permitió que su mente se espaciase en la posibilidad de que se le considerase un falso profeta. Celoso de su reputación perdió de vista el valor infititamente mayor de las almas de aquella miserable ciudad" (Profetas y reyes, p. 202). Recordemos que su mensaje no dijo: "Arrepiéntanse,arrepiéntanse...", simplemente dijo: "De aquí a cuarenta días Nínive será destruída" (3:4), y fueron los ninivitas que dijeron después de hacer ayunos, cubrirse de cilicio: "¿Quién sabe si Jehová se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?"(3:10). Con lo visto entendemos porqué estaba tan enojado contra Dios a tal punto de preferir la muerte que la vida.
  4. La respuesta (v.4).- De manera sorprendente Dios le responde: "¿Haces tú bien en enojarte tanto?". La respuesta de Dios es la respuesta que los padres solemos dar a nuestros hijos cuando están enojados o en desacuerdo con nuestras decisiones. "Ya hijito, no es para tanto...". Un Dios maravilloso, extraordinario... que entiende nuestras aflicciones, nuestras luchas y conflictos. Sabe, conoce todo de nosotros y lejos de juzgarnos, nos dice que nos ama, que todo lo que hace lo hace por nuestro bien. La historia de Jonás continúa. Se va cual niño travieso y rebelde fuera de la ciudad esperando que algo pase con la ciudad, quizá Dios sea más "justo" y castigue como dijo a Nínive. Se hizo una enrramada y esperó (v.5). Dios le responde a Jonás simplemente con AMOR. Y en muestra de ese amor le da sombra a través de una calabacera. Jonás se alegra, pero al día siguiente un gusano enviado por Dios mata a la planta. Con el suerte sol del nuevo día, Jonás se está desmayando y ora nuevamente: "Mejor sería para mí la muerte que la vida" (v.8). Dios le responde una vez más con mucho amor: "¿Tanto te enojas por la calabacera?", y Jonás responde: "Mucho me enojo, hasta la muerte" (v.9). Dios le dice entonces la razón del porqué perdonó a Nínive. Para Jonás no era nuevo, él mismo ya lo sabía. 
  5. La verdadera razón.- La Biblia no nos dice pero hay dos pregunta flotando en el aire respecto a lo que Jonás argumentó. ¿Era necesesario que Jonás vaya a Nínive? ¿Porqué Dios envió a Jonás a Nínive si podía salvarlos sin él? No era necesario que Jonás vaya a Nínive para que la ciudad se salve sencillamente porque vimos que Jonás ni era un gran predicador ni era un profeta consagrado cabalmente a Dios. Sin embargo, lo que Jonás no advertía y pocos vemos es que Dios no lo envió por los ninivitas sino por él mismo. La salvación no era solo para Nínive, sería para Jonás en primer lugar. Y es que Jonás necesitaba hacer la obra evangelística para que pueda salvarse. Dios sabía que Jonás estaba mal, probablemente desanimado, frío espiritualmente sumido en la rutina de su iglesia en Gad-Hefer y Dios sabe que si su profeta no predica sencillamente morirá, se perderá o "se ehchará a dormir"
La historia de Jonás es sencillamente valiosa para todo cristiano. Valisosa en extremo para todo evangelista. El mecánico es mecánico porque arregla carros, el médico es médico porque trata enfermos... el evangelista es evangelista si evangeliza. La verdadera razón del porqué Dios nos envía a "Nínive" no es solo por ellos, es cierto, ellos necesitan salvarse, conocer a Dios y arrepentirse; pero tú y yo necesitamos salvar para salvarnos. La obra evangelística nos beneficia más a nosotros que a los que evangelizamos. No olvidemos que Dios no necesita de nosotros para predicar el evangelio. Nosotros sí.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

jueves, 25 de septiembre de 2014

Jonás 3: DIOS EVANGELIZA A PESAR DE LOS "EVANGELISTAS"


Imagino a Jonás muy feliz al salir del pez. Alaba y agradece a Dios. No tiene palabras para mostrarle su profundo agradecimiento. Él reconoce que la "salvación es de Jehová" (4:9), el pez solo fue un instrumento que Dios usó para salvarlo. Ahora, se dispone a ir a su casa, darse un baño, cambiarse de ropas y dormir plácidamente en el calor de su Gat-Hefer. Sin embargo, Dios le tiene preparado una misión, no es nueva, es la misma misión anterior, la que él rechazó: "Vino por segunda vez palabra de Jehová a Jonás diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad y proclama el mensaje que yo te diré" (3:2,3 cf. 1:2). El capítulo 3 de Jonás tiene lecciones impresionantes para todo evangelista:
  1. Evangelista salvado.- "Cada verdadero discípulo nace en el reino de Dios como misionero" (Servicio cristiano, p. 14). Jonás fue salvado por Dios de manera milagrosa, y fue salvado porque él tenía un plan que cumplir con él. No podemos olvidarnos de que Dios nos ha salvado, rescatado del fondo del mar para que seamos evangelistas. Así lo ve Pedro: "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable" (1 Pe.2:9). Dios no nos salvó para nos vayamos de vacaciones. Dios quiere que cumplamos la misión. Yo creo que Jonás estaba chasquedo. Él hubiera preferido estar en casa, regresar a su pueblo, pero Dios le tenía un plan mejor.
  2. Evangelista por compromiso.- Jonás pudo haber argumentado muchas cosas para nuevamente negarse a ir a Nínive, pero sabía que nada bueno encontró desobedeciendo a Dios. Decidió ésta vez, hacer caso al pedido de Dios. Aceptó cumplir la misión, no por amor, sino por temor. Y acá encontramos una lección más de vida. ¿Cuál es el motor de mi ministerio? ¿Qué es lo que me motiva a cumplir la misión? Jonás ya no quería huir de Dios, pasar por penurias, sabía que no hay nada bueno en alejarse de Dios, entonces decide obedecer a Dios y cumplir la misión encomendada. Una de las situaciones más tristes en la vida de un misionero, de un evangelista es realizar una obra sin amor, sino por temor, por dinero, por el qué dirán. Son evangelistas o predicadores que no tienen amor por las almas, no tienen pasión por la obra de Dios. Viven de la obra, no viven para la obra. Jesús es nuestro mayor ejemplo. No desperdició ni un solo segundo en la salvación de las personas. Jonás fue a cumplir la misión, pero no fue feliz.
  3. Evangelista de "pocas palabras".- Como dijimos ayer, sí que Jonás era un evangelista extraño. Finalmente ya está en Nínive y comienza su obra misionera. Uno imagina a un evangelista diferente, pero al igual que en el barco, Jonás nos sorprende con un sermón resumido. No se preocupa en detalles, no hay razones ni argumentos, ilustraciones ni nada, solo "predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida" (v.4). Y es que Jonás estaba tan enojado que su predicación durante los tres días fue simplemente las ocho palabras. Ahora, la Biblia no registra todo lo que Dios le dijo, al menos no dice los cuarenta días ni que sería destruida, pero imaginamos que a Jonás sí le dijo lo que generó su mensaje.
  4. ¿Evangelista de resultados?.- No sé si alguien se convertiría en nuestros días con un mensaje tan corto, puntual y directo. No hay palabras bonitas ni más. Solo un mensaje directo y por la gracia de Dios todos los ninivitas, de todas las clases sociales (hasta el rey) y hasta los animales se arrepintieron y aceptaron el mensaje del profeta. La Biblia dice: "Y los hombres de Nínive creyeron a Dios" (v.5).  Y es que le lección de oro que todo evangelista debe saber una vez más es que  la obra del evangelismo no es humana sino divina. No son las cualidades ni habilidades del predicador sino es el Espíritu Santo que trabaja para que los corazones se conviertan. Puedes ser el mejor predicador, pero si Dios no obra, nadie se convierte. Así de sencillo. Los ninivitas se arrepintieron no por el bonito sermón, el "carismático" predicador, nada de nada, ni logística ni nada, solo Dios obró en sus corazones y ellos aceptaron a Dios. Dios evangeliza a pesar de los evangelistas.
  5. ¿Evangelista de clase A?.- Con frecuencia vemos casi imposible evangelizar a personas de clases social alta, magistrados, profesionales, políticos y más. Diseñamos una y otra vez estrategias para ganar almas de "clase A" pero vemos casi siempre fracasar, ¿por qué? Porque no vamos con la idea bíblica. Jesús es nuestro modelo sin duda, pero acá en Jonás podemos ver a una población convertida. Cuando la iglesia unida, todos juntos, desde el más adulto hasta el más niño comience a orar con fervor, y se desate un reavivamiento misionero, llegará el día en que todos, absolutamente todos busquen a Dios, desde los más pobres hasta los más ricos. Total, son tan humanos como nosotros, solo que tienen todo, menos paz y amor, tienen dinero, viajes y lujos, pero no son felices, por ello todos los días vemos noticias de suicidios sorprendentes de gente que tiene todo, menos amor.
El mensaje de hoy se puede resumir en: DIOS EVANGELIZA A PESAR DE LOS EVANGELISTAS. No eres tú, no es la lógística y tu sermón. Es Dios a través del Espíritu Santo que obra a pesar de tu condición, a pesar de lo que eres. Si Dios obró de manera extraordinaria usando a Jonás como instrumento, imagina lo que puede hacer a través de ti. Yo no soy más que Jonás, ni menos, soy simplemente un evangelista, un misionero que quiere hacer la voluntad de Dios.

Tómame Oh Dios.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Jonás 2: Oración en tiempos difíciles


"Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez" (Jonás 2:1).

Cuando todo nos va bien, muchas veces preferimos huir de la presencia de Dios a donde sea posible, o simplemente "dormir" mientras todos sufren desesperadamente a nuestro alrededor, y esperamos a que ocurran situaciones difíciles para buscar a Jehová. Jonás, sabiendo que la tormenta en el mar era por su culpa, pide que lo echen al mar, y así fue. El mar se calmó, y él descendió en las profundidades del mar. Y cuando todo parecía perdido para él, Dios preparó un pez para que lo guardara del peligro del mar porque Jonás tenía un propósito que cumplir. Así, en definitiva se observa claramente que "La salvación es de Johová" (Jon.2:9). Hoy veremos una oración modelo para tiempos difíciles:
  1. Ora en todo tiempo.- No lo hagas solo por necesidad. No esperes como Jonás pasar por situaciones difíciles para buscar a Dios. Búscalo también cuando las cosas te salgan bien, cuando la salud te acompañe, cuando la prosperidad sea pan de cada día. Pero si por cosas de la vida no es así, recuerda que Dios permite situaciones tristes para que le busques. Recuerda "la oración es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo" (El Camino a Cristo, p.93-95). Jonás lo buscó desde el vientre de un pez.
  2. Ora con fe.- Dios siempre escucha la oración. Jonás dice: "Invoqué en mi angustia a Jehová y Él me oyó" (Jon.2:2). No importa en qué tiempo ni en qué lugar ores, lo único que debes saber es que Dios siempre escucha tu oración, pero debes hacerlo con fe. Jonás estaba seguro de que Dios lo oía, y no solo eso sino que le respondía. Cuando oremos vayamos a Dios con la seguridad de que no solo escucha tu oración sino que te responde. Dios tiene tres maneras de responder una oración: SÍ, NO, y ESPERA UN POCO.
  3. Ora sin cesar.- ¿Cuánto tiempo oró Jonás? Jonás esperó tres días y tres noches para que Dios lo libre del pez. La oración no puede ser hecha solo por minutos o segundos. Necesitamos orar más tiempo. Pablo dijo: "Orad sin cesar" (1 Tes. 5:17). La perseverancia es importante en la oración. No podemos cansarnos de orar. Recuerda que "el que persevere hasta el fin será salvo" (Mt.24:13). Jonás oró tres días y tres noches. ¿Ya has orado tres días y tres noches sin probar alimento y agua? ¡Orad sin cesar!
  4. Ora arrepentido.- Cuando ores debes hacerlo arrepentido que no es lo mismo que el remordimiento. Debes reconocer que tú no eres nada, y Dios es todo. Jesús nos enseñó en el Padre nuestro, que debemos pedir perdón a Dios, porque nosotros también perdonamos (Mt. 6:12). La oración que Dios no escucha tiene que ver con una vida no arrepentida: "Y cuando ustedes extienden las palmas de las manos,escondo de ustedes los ojos. Aunque hagan muchas oraciones, no escucho; sus mismas manos se han llenado de derramamiento de sangre" (Is. 1:15). 
  5. Ora y espera la victoria.- Cuando oras, confías perseveras y te arrepientes de todo corazón, hay respuesta: "La salvación viene de Jehová" (Jon.2:9). La respuesta viene de Dios, de nadie más. Y esa respuesta es mejor y la mejor respuesta es la que Dios tiene, aunque muchas veces no nos guste. A Jonás el pez lo vomitó  en tierra. Dios lo salvó. Y lo salvó para que salve, para que vaya a Nínive otra vez.
La vida cristiana, en muchas ocasiones, es como la vida de Jonás. Fuimos llamados por Dios para ser profetas, mensajeros del evangelio, pero por nuestros complejos y rebeldía simplemente decidimos no ir, y muy por el contrario huímos de Dios. Dios cual padre a su hijos pequeño y travieso nos busca y nos encuentra, y nosotros cual niños rebeldes nos escapamos y en nuestro escape solo nos ponemos cara a la muerte, y cuando todo está perdido, aparece nuestro padre amante con una de las suyas, un pez.

Y dentro de un pez, entendemos que pudimos morir, pero eso no sucedió porque Dios no lo permitió. Entonces movidos por el amor de Dios a través del Espíritu Santo entendemos que lejos de Dios no hay nada, oramos como nunca antes, oramos y nos arrentimos, oramos sin cesar, oramos esperando su voluntad y Dios responde. ¿Tenemos un Dios maravilloso? ¡Claro! Dios te ama. Es posible que estés pasando aflicciones dentro del vientre de un pez problema económico, familiar, de salud... recuerda que no es una "tragedia" o el fin, puede ser tu salvación. Quizá de otro modo jamás buscarías a Dios.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

martes, 23 de septiembre de 2014

Jonás 1: Un evangelista "extraño"


"Y el patrón de la nave se le acercó y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos" (Jonás 1:6).

La historia de Jonás es una de las historias más conocidas de la Biblia. Ciertamente es toda una extraña historia. Vamos a ver algunas situaciones extrañas:
  1. Un extraño llamado: Desde el primer verso la historia es extraña porque Dios elige a un sencillo profeta de un pueblo poco conocido, Gat Jefer (2 Re.14:25) para ir a predicar a Nínive, la "gran ciudad". En cierto modo es entendible la negativa de Jonás de cumplir la misión siendo que Jonás sabía quiénes eran los ninivitas. La historia universal indica que Nínive era capital del imperio Asirio y edificada por Nimrod, bisnieto de Noé (Gn.10:7-11) y eran famosos por su crueldad con la que atacaban a las naciones que conquistaban, mujeres, niños, todos sufrían el salvajismo de sus acciones, por ello Nínive era también conocida como "la ciudad de derramamiento de sangre" (Na.3:1, 19). Toda una ciudad interesante.
  2. Una extraña respuesta: La historia también es extraña porque Jonás decide, sin dar explicaciones, argumentos o razones, huir de la presencia de Jehová. ¿A dónde huir de la presencia de Jehová? Siendo profeta de Dios, ¿acaso no conocía que de Jehová nadie puede esconderse? (Jer. 23:24). Creo que estaba tan cegado por sus complejos y temores que simplemente decidió no ir. Y se fue en dirección apuesta a Nínive, a Tarsis. Y allí en su viaje ocurre nuevamente algo extraño.
  3. Un extraño profeta: La extrañés de la historia tiene que ver con Jonás, el profeta, el que lleva las buenas nuevas, el evangelista, "durmiendo". La Biblia dice: "y Jonás se había echado a dormir" (Jon. 1:5). No hay nada de malo en dormir. Es más, es muy bueno dormir. ¿Cuál es lo extraño entonces? Lo extraño radica en la actitud del profeta ante la situación del barco. Dormía mientras el barco estaba en medio de una tempestad, una tormenta que se pensaba que el barco se partiría y toda la embarcación estaba desesperado buscando a sus dioses, clamand con fervor (Jon.1:4). Se "supone" que Jonás tenía la VERDAD PRESENTE, el mensaje correcto, la doctrina y fe bíblica pero lejos de predicar o evangelizar aquél barco, simplemente dormía plácidamente como si el problema no era su problema.
  4. Un extraño sermón: Jonás viéndose descubierto confiesa quién es, de dónde venía y de dónde era, y no solo eso sino que les dijo también que era un profeta de Jehová, "el Dios de los cielos, que hizo el mar y la tiera" (Jon.1:9). Así de sencillo y al punto. Jonás les declaró su misión y les predicó en "dos líneas" sobre su fe. Es realmente un extraño sermón, un mensaje particular.
  5. Una extraña conversión: Cualquiera diría que el sermón de "dos líneas" de Jonás no tendría un efecto positivo, pero no fue así. Jonás pudo ver que la gente aceptó al Dios verdadero,  temieron sobremanera", "clamaron a Jehová", "y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos " (Jon.1:10, 14, 16). No fue el sermón, ni el predicador. Fue Dios quien obró la conversión de los marineros.
  6. Un extraño final: Es interesante notar que Jonás pide que lo echen al mar para que todo el problema que ha ocasionado termine. Los marineros lo echaron al mar y efectivamente, tal como había dicho Jonás, el mar se aquietó. Imagino a Jonás descendiendo en lo profundo del mar, cerrando sus ojos para hacer su muerte menos terrible quizás. Y cuando está a punto de perecer, Dios tiene preparado un pez para que tragase al profeta "misionero". Jonás se despide tristemente de la vida, pero no, él no muere, vive. 
Hay historias, y hay HISTORIAS. Aunque la Biblia cuente la historia de Jonás, en realidad, la historia es de Dios, si hay situaciones extrañas como la que hemos visto, el más extraño de todos es Dios. El protagonista de la historia no es Jonás, es Dios y su proceder es muy pero muy extraño. Llamar a un profeta rebelde, que era un loco además como para escaparse de la presencia de Dios. Dios es extraño por mandar un evangelista a un pueblo corrupto y cruel. ¿Cómo puede amar Dios a un pueblo así? Es un Dios extraño porque usa a un profeta "dormilón" y toda la embarcación se arrepiente y lo acepta como Dios verdadero. Y es más extraño porque lejos de permitir que Jonás perezca por que lo merecía, lo salva a travé de un pez que no lo digiere sino que lo guarda y cuida del peligro de las aguas. Un Dios extraño.

El extraño Dios, puede ser extraño para nosotros porque no entendemos ese maravilloso amor. Pero la buena nueva es que ese amor extraordinario y extraño, lo tiene para cada uno de nosotros. Gracias Oh Dios porque nos amas y nos amas porque simplemente nos amas. Nos amas a pesar de nuestra rebeldía, nuestra crueldad, nos amas extrañamente, pero nos amas.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
 

miércoles, 29 de enero de 2014

¡El desafío de la gran comisión!



Cuando Dios nos llama para cumplir la misión, solo existen dos respuestas válidas, sí o no. No hay otra respuesta, no tiene validez una respuesta a medias. O aceptas el llamado, o simplemente la rechazas. Y sin duda una respuesta, sea positiva o negativa, siempre implicará consecuencias. A continuación meditaremos en la experiencia de alguien que NO ACEPTÓ cumplir la misión, y lejos de hacer la voluntad de Dios, resolvió ESCAPAR DE LA PRESENCIA DE DIOS.

Jonás, el profeta de Dios, un evangelista local, un hombre consagrado a la obra de Dios desarrollaba un ministerio exitoso en Gat-Hefer, un pequeño pueblo. Sin embargo, Dios lo llama a realizar una obra desafiante en Nínive, capital de reino asirio, fundada en la orilla del Tigris, la "gran ciudad", "ciudad de sangres, ...llena de mentira y de rapiña" (Nah.3:1). Jonás no lo puede creer, no puede ser posible que Dios, le tome en cuenta, lo considere como el evangelista de aquella grande y terrible ciudad. Simplemente no hay coherencia. Jonás consideraba que estaba bien en su territorio evangelístico, en su iglesia local... ir a esa ciudad grande era una idea loca, descabellada.

El razonamiento de Jonás posiblemente no era infundada. Jonás era un líder local, era de provincia, de un pequeño pueblo... ¿cómo iría a predicar en una lengua extrangera a los más terribles pobladores del mundo conocido? y no solo eso, sino que la ciudad era tan grande que recorrerla de un canto al otro significaba tres días de camino. Creo que el temor de Jonás era hasta cierto punto sustentado. No obstante, la Biblia no registra si Jonás pidió explicaciones a Dios, la Biblia solo menciona que el profeta menor, huyó de la presencia de Dios. ¿Hay algún lugar donde la presencia de Dios no esté? ¿Cómo es posible que Jonás siendo un predicador, evangelista, profeta desconozca que nadie, jamás, puede esconderse de la presencia de Jehová? 

"Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: "Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí". Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová" (Jon. 1:1-3).

¿Qué pasa si resolvemos no cumplir la gran comisión que Dios nos encomendó? ¿Qué puede suceder si no cumplimos la misión? ¿Cuáles son las consecuencias?
  1. Siempre descenderás.- Jonás se levantó para huír de la presencia de Jehová "y descendió a Jope" (v.3). Cuando uno resuelve no cumplir la misión, siempre experimentará un descenso espiritual. Muchos se preguntan, porqué siento que he bajado en mi vida espiritual. Sencillo, ya no estás involucrado en el cumplimiento de la misión. Jonás huyó a Tarsis, y desenció a al puerto de Jope, de allí al barco, del barco a la bodega del barco, de la bodega del barco al mar, del mar al pez y del pez hasta lo más profundo de la mar. Nadie puede imaginarse hasta dónde puede llegar, hasta que punto terrible puede llegar si huye de la presencia de Dios. Muchos cristianos, líderes no se explican cómo llegaron a caer tan bajo, tan terriblemente... la respuesta es simple, se alejaron de la presencia de Dios. Y es que no te puedes imaginar qué lindas y extraordiarias cosas puedes hacer con Cristo, y así también, no te puedes imaginar qué terribles cosas puedes hacer sin Cristo. 
  2. Afectarás a los que te rodean.- Mientras Jonás dormía a sus anchas y plácidamente, "Dios levantó un gran viento en el mar" (v.4), y hubo una gran tempestad que parecía que la embarcación se partiría. Hay varias lecciones a destacar, no obstante es importante mencionar que cuando decides no aceptar la misión que Dios te encomendó, y, tu vida está en una bajada espiritual, directa o indirectamente afectas a los que te rodean. A tus hijos, a tu esposa, a tus familiares, etc. Y este detalle es tan importante recordar. Un error no solo trae consecuencias para su autor, sino para los que le rodean. Los acompañantes de viaje de Jonás estaban sufriendo por culpa de un evangelista desobediente, un profeta "igenuo" huyendo de la presencia de Dios. Mientras ellos oraban a sus dioses para que detenga la tormenta, el profeta de Dios, dormía cómodamente. ¿No es esa la actitud de algunos hijos de Dios que están espiritualmente mal? ¿Insensibilidad al prójimo y sus necesidades? Dios usó el azar o la suerte para que descubran a Jonás, y cuando le preguntaron su oficio, él dijo: "Soy hebreo, y temo a Jehová..." (v.9). Triste pero real, era adventista, pero ¿temía a Jehová? Es por ello que le dijeron "¿por qué nos has hecho esto?". El evangelista predica, no lleva desgracia, sino buenas nuevas.
  3. Te apartarás.-Al verse descubierto Jonás decide locamente algo extremo. "Tomadme y echadme al mar" (1:12). Jonás cree que lo mejor es morir, apartarse de la iglesia, que lo borren, que lo disciplinen. Renunciar a su cargo o su llamado. ¿Ya has visto cómo solemos decidir por el camino más fácil? ¡Si el problema soy yo, entonces es mejor que me retire! Tristemente algunos creen que es mejor alejarse de Dios que estar espiritualmente en el barco de  la iglesia, de la casa, de la familia... No lo es. No hay nada bueno lejos de Dios, nada. A Jonás lo echaron al mar, y como dice la canción, "y vino un pez muy grande y plun se lo comió". Parece que la historia de Jonás tiene un final triste, y ciertamente es así. No obstante Dios no se queda de brazos cruzados mientras sus hijos actúan solos y locos tomando decisiones incorrectas. Hasta este punto, Jonás había hecho lo que quizo. Hasta tocar las aguas saladas del mar Jonás hizo su voluntad, y no la volutad de Dios. Y hacer nuestra volutad es cosechar lágrimas. Pero, cuando tú la malogras, cuando tú estropeas tu ministerio, tu vida, tu familia, tu negocio con decisiones lejos de Dios; Dios va en tu rescate porque te ama, te ama y me ama más de lo que nos imaginamos. Y si para eso tiene que hacer que un pez de coma, simplemente hará eso, y mucho más. No dudes.
¿Qué sucede si cuando estás caído, lejos, hundido, sumergido en los más profundo del mal, del dolor, del sufrimiento... del estrés y temor, oras a Dios y te arrepientes? ¿Qué sucede si reconoces que actuaste mal, que tomaste una decisión equivocada?
  1. Dios siempre obra si te arrepientes.-Jonás esperaba asfixiarse, posiblemente contaba los minutos y segundos, y nada. Se dio cuenta entonces, reconoció que estaba vivo porque Dios seguía teniendo un plan para él. Dios le estaba dando horas de vida donde no debía haber vida, Dios le estaba mostrando que aún en el fondo del mar, en el fondo de la vida, allí en lo más profundo y bajo, Dios podía amarlo. Jonás oró, sintió que Jehová le "oyó" (2:2) y reconoció su condición, su pecado y finalmente entendió que "la salvación es de Jehová" (2:9). Reconoció que estaba vivo porque Dios lo salvó. Jonás debía morir, pero ahora estaba vivo, Jonás estaba vivo porque había una misión que cumplir aún.
  2. La receta para que no vuelvas a caer.-Jonás fue vomitado por el pez en tierra, pero en cuanto estuvo en tierra, Dios le llamó una vez más para enviarlo a Nínive, a predicar. ¿Cuántas lecciones podríamos sacar de este detalle? No obstante, es interesante notar que Dios quiere que la misión se cumpla si o sí. Dios perdonó y salvó a Jonás, pero la receta que le da una vez más, es evangeliza, predica, habla... comparte tu fe. Ésta vez Jonás "fue conforme a la palabra de Jehová" (3:3) a Nínive. Y llegando a la gran ciudad, predicó un mensaje profético y de advertencia: "de aquí a cuarenta días Nínive será destruída" (3:4). Evangelizar no es un don, es un asunto de vida o muerte. No es una opción, sino una necesidad. Yo no predico para salvar a otros, sino para salvarme a mí en primer lugar.
  3. Dios te muestra milagrosos inexplicables.-La Biblia menciona que Jonás se enojó por que sabía que Dios es bueno y misericordioso. Se enojó porque su reputación como profeta estaba en juego. Se enojó porque todos, desde el más rico al más pobre, niños y hasta los animales se convirtieron de su mal camino (3:10). ¿Cómo habrá sido el sermón de Jonás? ¿Habrá sido un sermón poderoso? ¿Cómo predicó Jonás si no deseaba que la gente se salve? ¿Cómo usó Dios a Jonás a pesar de su desgano? Esos son los milagros de Dios. No es el predicador, es el poder de Dios. No es el bonito mensaje ni las palabras adornadas. Es Dios quien hace que las personas se arrepientan y acepten a Dios. Dios muestra que él es quien obra en las vidas a pesar de nosotros, a pesar de sus mensajeros, a pesar de sus líderes. Todos se conviertieron. Es simplemente inexplicable cómo fue.
  4. Dios quiere que seas salvo trabajando.-Jonás enojado por el desenlace  de la historia, las penurias que pasó para ver que un pueblo "malo" sea ahora bendecida con el amor y perdón de Dios. No hay lógica con todo esto pensó Jonás. ¿Para qué llevó a Jonás a Nínive si Dios podía salvar a ese pueblo sin ayuda humana? Lo que Jonás no entendía era que Dios no necesitaba de él para salvar a Nínime, sino que Jonás necesitaba predicar en Nínive para salvarse. La vida cristiana es así, Dios nos manda a predicar no porque nos necesite, sino que Dios sabe que si nosotros no predicamos sencillamente moriremos. Cuando Jesús estuvo entre nosotros un día dijo que "mi comida es que haga la voluntad del que me envió y acabe su obra" (Jn.4:). Para Jesús su comida era anuncia, salvar a la humanidad, ¿y qué es la comida sino el combustible que nos permite vivir? Y si no tengo combustible, si no como, simplemente me espera la muerte espiritual, lento, pero segura, a corto plazo.
Es posible que esté escribiendo para alguien que ora, estudia su Biblia, predica todos los sábados desde el púlpito, es anciano, pastor, líder, pero no cumple la misión como Dios quiere. No comparte su fe con sus vecinos, amigos y familiares... y cree que es muy complicado por sus actividades, por el trabajo, por la familia. Pero también es consciente de que su vida espiritual está menguando. Ya no siento ese fervor de mis primeros años como adventista. Ya no siento ese primer amor. Y uno se pregunta ¿por qué? La respuesta no es difícil, es porque no estás predicando... no estás cumpliendo la misión. Dedide hoy ser un evangelista, decide ir a donde Dios quiere que vayes... decide aceptar con un "Heme aquí envíame a mí" (Is.6:8). 

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
Asociación Peruana Central 


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