“Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios” (1 Samuel 30:6).
viernes, 3 de abril de 2026
JEHOVÁ ES MI FORTALEZA EN MOMENTOS DE CRISIS - 1 SAMUEL 30
lunes, 11 de marzo de 2013
Confort y dirección para el alma en crisis (Salmo 23:3)
Las personas logran sentirse confortadas cuando confían, cuando logran sentirse seguras, cuando han escuchado o recibido lo que necesitan.
Pero en estos tiempos, es muy complejo encontrar confort para el alma. Incluso dentro de la iglesia, muchos viven vacíos y sin propósito. Como el joven rico (Mat. 19:16-22), o como Nicodemo (Juan 3:1-21).
muchas personas incluso cristianos, han perdido el rumbo y propósito de sus vidas.
Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan (Mat. 7:14)
David, en el Salmo 1, llama de bienaventurados, a los que no andan en camino de pecadores, y en el ultimo versículo del mismo salmo, refiere: "Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá".
Cuán vital es caminar y permanecer en el camino de Justicia. Solo es posible cuando en sumisión nos dejamos guiar por Jesús el buen pastor.
La expresión "por amor de su nombre" significa que Dios lo hacer, no por obligación, sino por que así es su voluntad. El quiere guiarnos. A nosotros, solo nos queda dejarnos guiar.
- Señor, quiero ser un evangelista y depender de ti, ser tu instrumento, úsame para confortar el alma angustiada de las personas que están lejos de de ti.
- Señor, perdóname por haberme desviado de tus caminos y haber seguido los míos, encamíname en tus sendas y dame sabiduría para mostrar y llevar a los extraviados a tu camino de la vida eterna.
que compartas este mensaje para que otras personas puedan ser bendecidas. que Dios te bendiga.
Por
Gerson Vega
Fuente: Evangelismo para Hoy
viernes, 8 de marzo de 2013
Aguas de reposo (Salmo 23:2)
Podemos hablar mucho del agua.
David, en su primer salmo, ilustra la vida espiritual de una persona que se deleita y medita en la ley de Jehová y la compara como un árbol fuerte y fructífero, que esta "junto a corrientes de agua".
En estos tiempos del fin, este recurso se hace cada vez más valioso. Sin embargo, hoy muchos cristianos no le dan la debida importancia a la palabra de Dios, y mucho menos la comparten.
Aquí les dejo cuatro cualidades del agua, hay muchas más...
- El agua es importante para la vida
- El agua es el disolvente universal
- El agua lo llena todo
- El agua puede partir la roca
- Señor, Perdóname por no considerar tan valiosa, tu palabra. Quiero beber diariamente del agua que tienes para mi.
- Me comprometo a compartir de esa agua a todos, conocidos y no conocidos, para que encuentren la vida eterna.
miércoles, 17 de octubre de 2012
JEHOVÁ ES MI PASTOR EN TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS
martes, 16 de noviembre de 2010
¿QUÉ PODEMOS PREDICAR?

¿Qué podemos predicar? La Palabra de Dios. Predicar la Palabra no siempre es fácil, a veces los mensajes bíblicos resultan ofensivos para algunos, Cristo mismo experimentó la resistencia de no pocos, sin embargo, Pablo mismo dijo: “No te avergüences del evangelio porque es poder de Dios para salvación” (Ro. 1:16), pues muchos cristianos de seguro se avergüenzan del mensaje bíblico. Sin duda.
¿Cuándo predicar la Palabra? La predicación de la Biblia no tiene lugar ni tiempo, es a tiempo y fuera de tiempo, en todo lugar a toda hora, la predicación de la Palabra debe estar en el corazón del ministerio pastoral. Esa predicación debe convencer al no adventista, exhortar al adventista que está caminando mal, y animar al adventista y no adventista. No debe estar limitada al púlpito, sino en visitas a casas, campamentos, retiros, etc.
¿Cómo predicar? Con paciencia y doctrina. Un ministro de Dios, debe caracterizarse por la paciencia y enseñanza conforme a la Biblia. La impaciencia y enseñanza superficial no es una predicación al agrado de Dios. Pablo está seguro de ello.
El pastor distrital finalmente, predicó con poder frente a casi cien pastores, después de su intervención, fue hacia el pastor de experiencia y le dijo: “Hace un buen tiempo no predicaba la Palabra” ¿Qué, cuándo y cómo estás predicando como pastor? Cumplamos nuestro ministerio.
miércoles, 18 de agosto de 2010
JEHOVÁ ES BUENO Y MISERICORDIOSO
“Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones” (Sal 100:5).
John Cloud cuenta en la revista Time que en la mañana del famoso 11 de septiembre, Genelle llegó temprano al piso 64 de la torre norte del World Trade Cemer, donde trabajaba. La joven prendió su computador y, repentinamente, oyó un estruendo terrible. Ella no sabía que el vuelo 11 de American Airlines acababa de chocar contra el edificio donde estaba.
Al principio no tuvo miedo. Solo curiosidad. Se dirigió a la ventana y vio un monte de papeles volando por el aire. Oyó gritos y a alguien diciendo que un avión había chocado con el predio. "Tenemos que salir de aquí", gritaban otros. Genelle se aterrorizó. No sabía si debía bajar por las escaleras o esperar allí. La alarma contra incendios sonaba enloquecedoramente. Todo el mundo gritaba y nadie sabía qué hacer.
Cuando finalmente decidió bajar, la escalera estaba llena de humo. En eso oyó otro ruido ensordecedor. Pensó que era el fin. Lo que no sabía entonces, era que centenares de personas acababan de morir al derrumbarse la torre sur. Eran las 9:59 y la torre norte, donde estaba ella, también se caería 29 minutos después.
Genelle bajaba las escaleras del piso 13 cuando oyó otro ruido descomunal, sintió que era llevada como si fuera una pelota de ping pong y se desmayó. Cuando volvió en sí, estaba atrapada. Le dolía todo el cuerpo y no podía moverse. Tocó algo a su lado, algo suave, y se dio cuenta que era un cadáver. Que¬dó aterrorizada. Las horas transcurrieron y Genelle se desmayó nuevamente.
Cuando despertó ya era de noche. Clamó a Dios. Se sintió mejor y oró otra vez. De repente, oyó voces y gritó: "¡Estoy aquí! ¡Estoy aquí!" Una voz le respondió; "¿Puede ver la luz?" Ella no podía, pero el equipo de rescate la encontró y la salvó.
En medio de la tragedia de aquel día, Genelle entregó su vida a Dios. Hoy, ora y estudia la Biblia diariamente. Recibió algo de ayuda financiera del gobierno, pero no piensa pedir indemnización. ''Ahora soy cristiana", explica.
Creo que nadie tiene la culpa. Antes vivía preocupada solamente por el dinero y por mi apariencia física. Hoy, cojeo y tengo cicatrices horribles, pero eso no me preocupa. Ya no tiene tanta importancia, porque estoy viva. Solo estar viva ya es motivo para ser feliz", afirma Genelle con convicción.
Por eso, hoy, aunque haya sombras a tu alrededor, di tú también: "Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.
Alejandro Bullon
http://www.ministeriobullon.com
viernes, 9 de abril de 2010
¿QUIÉN ES TU PASTOR?
La Palabra de Dios es maravillosa. Cada línea está cargada de mensajes dulces y firmes que sin duda, son ideales para nuestro caminar cristiano.
El mensaje de hoy es revelador. Salmo 23:1, no debería ser traducido como aparecen en nuestras Biblias, sino así: Jehová es mi pastor. No necesito nada más. Esto es así porque la palabra en hebreo que generalmente se traducía como faltará en realidad es hasër y significa: “satisfecho, saciado, colmado, sin necesidad”. Entonces, SI JEHOVÁ ES MI PASTOR. NO NECESITO NADA MÁS.
Este caso también es similar en (1 Rey. 17:14; Sal. 34:10). Lo que David, nos presentaba en su bello salmo es que si Jehová es nuestro pastor, no necesitamos nada más. Si alguna vez hemos visto a las ovejas, ellas no hacen nada más que seguir la dirección de su pastor. El pastor las conduce a las aguas, las protege, las alimenta, las cuida, las cura, etc. En otras palabras aquél que hace de Jehová su pastor no tendrá necesidad de nada más. Porque su pastor es suficiente. Porque Dios es suficiente y no hay nada imposible para Dios.
Por otro lado. Si Dios no es tu pastor, si Jehová no es tu pastor, si él no conduce tu vida, ¿quién la hace? Hoy te invito a vivir una vida con el pastor por excelencia, Aquél que entregó su vida por cada uno de nosotros. Y compruebes que no habrá necesidad de nadie más.
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví



