Mostrando entradas con la etiqueta Carácter. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carácter. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de noviembre de 2015

CUANDO EL CARÁCTER TE TRAICIONA - Números 20


Habían pasado 40 años de peregrinación. Y Moisés estaba pasando por momentos difíciles emocionalmente. María, su hermana mayor, la que le cuidó cuando él era un bebé había fallecido. Su corazón estaba dolido y sensible, y por si esto fuera poco, el pueblo de Israel, una vez más MURMURÓ contra Moisés, sus constantes reclamos, protestas y rebeliones eran repetitivas (Éxo. 17:1-7).
Moisés era el más manso de toda la tierra (Núm.12:3) y había mostrado una paciencia extraordinaria. Sin embargo, el momento no era el indicado para una situación así. Y es que a veces el pueblo no entiende que los líderes también son humanos de carne y hueso, también sienten pena, también tienen necesidades... Moisés y Aarón se presentaron ante Dios y Él les dijo qué debían hacer. Sin embargo, Moisés y Aarón hicieron de manera diferente, golpearon dos veces la roca, y eso demostró (1) rabia y (2) orgullo. Habría que ponerse en los zapatos de Moisés para entender porqué actuaron así. No obstante, Dios juzga y les dice que Canaán no sería morada para ellos (Moisés y Aarón). En otras palabras, habían trabajado 40 años para no poder ver el fruto de su trabajo, para no disfrutarlo.
Debemos recordar que Moisés huyó de Egipto cuando tenía 40 años por haber asesinado a un egipcio. Por su rabia y orgullo, su espíritu nacionalista y su autosuficiencia lo llevaron a actuar como él quería, basándose en su experiencia, sus talentos y sus capacidades... Pero nada de eso le valió. Moisés debía aprender en la escuela del desierto por 40 años dos lecciones: la mansedumbre y la humildad. Y así fue.
Ahora, 40 años después, a los 120 años de vida. Moisés sigue siendo tan humano. Por su rabia y orgullo en solo un instante, en un "pestañar", Moisés vio con tristeza la consecuencia de su actitud. No glorificó a Dios y actuó de manera impropia.
No arruinemos nuestro ministerio en un "pestañear". No es cuestión de años ni de experiencia... mira que Moisés tenía 120 años y 40 años como pastor y líder.

viernes, 21 de agosto de 2015

FIEL en lo poco, FIEL en lo MUCHO - Génesis 41:38


"Y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios" (Génesis 41:38).

De las celdas egipcias, al palacio real. Parece fácil, no lo fue. José pasó, injustamente un tiempo en la carcel, y todo ello lo preparó para llegar a donde lo vemos hoy. En la casa de Potifar, José, era el mayordomo de la casa y administrador de sus bienes (Gn.39:4). En la cárcel, José, fue el siervo del capitán de la guardia. ¿Quieres ocupar puestos honorables? ¿Quieres tener un cargo de mayor responsabilidad? Aprende a ocupar puestos pequeños con éxito, como José, y estarás listo para cuando Dios te de la oportunidad. Si no aprendes a ser fiel a Dios en lo poco, en lo mucho jamás lo harás (cf. Lc.16:10). La pregunta es: ¿cómo llegar a tener una vida?

Todo lo que José hacía en la casa de Potifar era prosperado en gran manera (Gn.39:2,3), hasta en la cárcel, José fue una verdadera bendición. Y es que José jamás olvidó quién era, él era hijo de Dios. La persona que olvida quién es, olvida a dónde va. De ser un esclavo, de la noche a la mañana (literalmente), se convirtió en gobernador de Egipto. ¿Porqué? La Biblia dice la razón: Faraón vio a José como un hombre dirigido por Dios.

José le dijo a Faraón que escoja a un hombre "prudente" y "sabio" para que se encargue de todo el proyecto/plan (Gn.41:33). Prudente en tiempos de  abundancia, y sabio en tiempos de escasez. Mientras José hablaba, el Faraón hacía una búsqueda mental entre todos sus siervos, sus consejeros y administradores... No había alguien que fuera capaz de ser "prudente" y "sabio", esas cosas no se heredan, no se compran ni venden; eso viene solo de los dioses (la palabra que se utiliza es elohim y puede ser traducido también como "dioses", entendiendo que el Faraón era idólatra), o de Dios (el único y verdadero, según el escritor bíblico, Moisés). Y así, el Faraón, no encontró a otro hombre, sino a José, un hombre sabio y prudente, como el de la parábola de los cimientos (Mt.7:24) que construyó su casa sobre la roca. 

Elena G. de White dice: "Desde el calabozo, José fue exaltado a la posición de gobernante de toda la tierra de Egipto; sin embargo, estaba lleno de dificultades y riesgos [...] Pero el carácter de José soportó las pruebas de la adversidad y de la prosperidad. Manifestó en el palacio de Faraón la misma fidelidad hacia Dios que había demostrado en su celda de prisionero" (Patriarcas y profetas, p. 222). Tampoco lleguemos a creer que las cosas para José fueron sencillas, pero José, pudo salir victorioso por su carácter sometido a la voluntad divina.

Hoy es un nuevo día. Job 28:28 expresa lo siguiente: "He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y apartarse del mal, la inteligencia". ¿Nos preguntamos cómo llegó José a ser sabio? A través de su comunión con Dios y su vida santificada. Ser prudente y sabio es solo posible si Dios actúa en nuestras vidas, en nuestro carácter. Así, estaremos preparados para ir donde Dios mande.

Buen día!


PD: Si te sirvió o ayudó en algo, no olvides de darle me gusta o compartir con tus amigos.

Sígueme en:
Twitter @HeyssenCordero

¡Dios te bendiga mucho!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...