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viernes, 1 de enero de 2021

¡CUIDADO! EL PECADO NOS ALEJA DE DIOS - EZEQUIEL 10



La presencia de Dios había acompañado desde la institución del Santuario en el desierto. Y es que el máximo deseo que Dios tiene para su pueblo es morar entre ellos (Éxodo 25:8). Esa era la SHEKINÁ, la gloria de Dios que indicaba la presencia misma de Dios sobre el arca del Pacto en el lugar santísimo.


Desde el capítulo 8 de Ezequiel se puede ver gráficamente la gloria de Dios saliendo poco a poco del templo. Esta salida gradual indica que Dios les dio muchas oportunidades al pueblo de Judá para que se arrepientan de sus malos caminos y vuelvan a Dios, pero no fue así, y finalmente en el capítulo de hoy la presencia de Dios sale del templo en dirección al monte al oriente de la ciudad (v.18,19). Debido a los pecados de la nación, la gloria de Dios se había ido. La santidad perfecta de Dios demanda castigo por el pecado. Los querubines son ángeles poderosos. Las brasas encendidas esparcidas sobre la ciudad representan la purga del pecado. Para Jerusalén, esto significaba la destrucción de todo el pueblo que pecó flagrantemente y se negó a arrepentirse. Muy poco tiempo después de esta profecía los babilonios destruyeron Jerusalén con fuego (2 Reyes 25:9; 2 Crónicas 36:19). 

La gloria de Dios se apartó del templo y nunca más estuvo completamente presente otra vez hasta que Cristo mismo lo visitó en los tiempos del Nuevo Testamento. La santidad de Dios requirió que El abandonara el templo porque el pueblo lo había profanado tanto. Dios tuvo que destruir completamente aquello que el pueblo había pervertido a fin de que la verdadera adoración fuera renovada. Debemos comprometernos nosotros mismos, nuestras familias, nuestras iglesias y nuestra nación a seguir a Dios fielmente para que nunca más debamos experimentar el abandono de Dios.

La salida de la gloria de Dios del templo significó la destrucción del pueblo. En el capítulo observamos cómo los querubines y las ruedas, así como las brazas esparcidas, indican que (1) El cielo está interesado en el pueblo escogido por Dios, (2) Dios está al control de todo, ese es el significado de la multitud de ojos, y (3) finalmente la destrucción / juicio inminente de Dios sobre Judá.

¡Hoy es un nuevo día! Pablo dice que somos templos de Espíritu Santo (1 Corintios 6:19) por lo tanto, debemos anhelar, pedir, suplicar cada día la presencia de Dios en nuestras vidas. Solo así tendremos preparado nuestras vidas para el día final, al igual que las “vírgenes sensatas o prudentes” tenían aceite extra para cuando esperaban al novio (Mateo 25:10) y se encontraban preparadas, por lo que entraron a la gran boda del Señor. ¡Supliquemos, mientras hay oportunidad la presencia de Dios en nuestras vidas, la gloria de Dios cada mañana! Y debemos ADORAR A DIOS como Él desea para que esto sea así. Recuerda que fue por la adoración errónea y abominable que Dios emite juicio. EL PECADO NOS ALEJA DE DIOS, ¡CUIDADO! ¿Cómo estamos adorando o sirviendo a Dios? Este año debe ser el año de la fidelidad y obediencia a Dios, ¿Amén?

¡Feliz día!

Pr. Heyssen Cordero Maraví 

#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza

EL SELLAMIENTO Y LA PROTECCIÓN DE DIOS - EZEQUIEL 9


¿Sellamiento? ¿Destrucción? ¿Acaso estamos leyendo el libro de Apocalipsis? Pues bien, el libro de Ezequiel es un libro profético, y como tal, existen profecías que tienen doble cumplimiento. A esto se le conoce como (1) aplicación primaria (se cumple directamente con las personas a quienes fue dirigido el mensaje, en este caso: Judá), y (2) aplicación secundaria (se cumple cuando el texto bíblico no se aplica directamente a una persona o clase de personas, pero un segundo cumplimiento o sus enseñanzas morales y espirituales si son aplicables para ellas: iglesia en el tiempo del fin). Por lo tanto, Ezequiel 9 es una profecía con doble aplicación:


1. Primera aplicación de Ezequiel 9:JUDÁ (Año 19 de Nabucodonosor / 586 a.C). 
Este capítulo es la continuación del capítulo anterior en donde Dios juzgó la adoración abominable del pueblo de Judá y la condenó. La paga de esa adoración era la destrucción, y esa destrucción es la que registra Ezequiel 9. Sin embargo, hay un remanente (Ezequiel 6:8) que no será destruído ni serán asesinados por los verdugos (v.1). Sino que son librados de ese fin cruel porque son “sellados” (2Reyes 25:7- 12, 2 Crónicas 36:14-19, Ezequiel 33:21). El contexto ubica estos sucesos durante los setenta años del cautiverio de Judá en Babilonia predicho por el profeta Jeremías (Jeremías 25:11; 29:10). Una vez más la Palabra de Dios se cumplía “al pie de la letra”.

2. Segunda aplicación de Ezequiel 9: IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA (Fin del tiempo del fin). 
Lo que Ezequiel vio es lo mismo que pudo ver Juan en Apocalipsis 7. El profeta Ezequiel vio cinco verdugos matando a los impíos en el santuario y en la ciudad, el apóstol Juan vio la destrucción causada por las siete últimas plagas. Ezequiel vio la profecía simbólica, Juan vio su cumplimiento literal. Ambos profetas vieron la destrucción de los impenitentes, uno en símbolos, otro literalmente. La visión de Ezequiel 9 y la de Juan en Apocalipsis 7 y 16 son dos profecías sobre un mismo evento. Ambas profecías se refieren a un solo sellamiento del pueblo de Dios y a una sola destrucción de los impíos (Ernesto García). 

Entonces, ¿qué significa la matanza de Ezequiel 9? La matanza de Ezequiel 9 no es otra cosa que la destrucción general de los impíos en ocasión de las 7 últimas plagas (Apocalipsis16) y de los sucesos que acompañan la Segunda Venida de Cristo.

Elena White conecta Ezequiel 9 con el derramamiento de las siete últimas plagas: “Leed Ezequiel 9:2-7. El mandato es: “Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo”. Dijo Dios: “Haré recaer el camino de ellos sobre sus propias cabezas”. Pronto se pronunciarán las palabras: “Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios”. (Testimonios para los Ministros 431, 432). Lo escrito por la Sra. White en los textos anteriores muestra claramente que la matanza de Ezequiel 9 ocurrirá después del fin del tiempo de gracia cuando las siete últimas plagas caerán sobre los que persisten en desobedecer a Dios.

El sello que reciben los fieles es el sábado, muestra visible de aquellos que dejaron obrar al Espíritu Santo en sus corazones. Sin medias tintas, este sello se contrapone a la marca de la bestia que es el día domingo como día de adoración. Recordemos que Dios juzga la adoración abominable del pueblo (santuario) de manera marcada.

¡Hoy es un nuevo día! Alabamos a Dios por la vida, y mientras hay vida hay oportunidad, hay gracia para hacer las cosas mejor, para tomar decisiones correctas y ADORAR A DIOS como Él desea. Muy pronto, muy pronto viene el día en que la “puerta de la gracia” se cerrará y no habrá más oportunidad. Que podamos hoy recibir el sello de Dios en nuestras frentes, y que podamos ser liberados de la muerte en el día final (las plagas). ¿Amén? 

¡Feliz día!

Pr. Heyssen Cordero Maraví 

#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza

TODA ADORACIÓN ES JUZGADA POR DIOS, ¿CÓMO ESTÁS ADORANDO? - Ezequiel 8



La adoración es un tema crucial en la Biblia. Y en el gran conflicto es un punto muy marcado. Por lo tanto, al leer Ezequiel 8 vamos a notar esta particularidad bíblica. ¿Estaremos adorando a Dios como Él lo espera? 


Ezequiel profetiza la destrucción de la ciudad de Jerusalén y el templo de David, y la razón de ello es simple pero trágica a la vez: la adoración abominable de Judá para con Dios y es que un corazón divido es terreno de nadie. El pecado es cada vez mayor cuando comenzamos a deshierbáis de la verdadera adoración. 

La adoración abominable no sólo era cometida por la población de a pie, sino que lo hacían los líderes religiosos, los ancianos. Esto era lo trágico porque cuando un líder peca, arrastra a los demás. Así, podemos notar por lo menos cuatro formas de adoración abominable:

1. Un ídolo dentro del templo que provoca a Dios a celos (Ezequiel 8:1-6). Dios es fuerte y celoso y no tolera adoración compartida.

2. Adoración a animales, y cosas abominables que hacían en lo oculto los líderes del pueblo, tanto en el templo como en sus casas (Ezequiel 8:7-13). Atentaba directamente contra el segundo mandamiento de la Ley.

3. La adoración por parte de las mujeres a Tamuz (dios babilonio del inframundo y la fertilidad). Los cultos de fertilidad eran famosos en el Antiguo Oriente (Ezequiel 8:14-15). A menudo los esposos tenían sexo con sacerdotes o sacerdotisas respectivamente; así adoraban y clamaban por la fertilidad de la tierra. 

4. Los sacerdotes y levitas adoraban al sol, dándole la espalda a Dios (Ezequiel 8:16).

Desde hace mucho tiempo, los hombres han querido un Dios a su manera, una iglesia a su manera, adorar a su manera, una salvación a su manera ... y perderse a su manera. 

La adoración abominable a Dios comienza dando la espalda a Dios y a su Palabra; para luego cambiar su gloria por una imagen más amigable, humana, menos santa; más parecida a nosotros y a animales que podemos domesticar. No se trata de formas y fondos, se trata de ADORACIÓN que Dios pide y no lo que nosotros creemos.

DIOS JUZGA LA ADORACIÓN 
Una adoración así tiene consecuencias. Y Dios da respuesta: Dios envió juicio. La destrucción de la ciudad de Jerusalén y su templo. Sucedió cinco años después de estas visiones de Ezequiel (Ezequiel 8:18). A lo largo de la Biblia podemos notar este detalle: DIOS JUZGA LA ADORACIÓN de sus hijos y es que el tema de la adoración es notable en las Escrituras y será un tema principal en el final del Gran Conflicto, por lo tanto debemos ser cuidadosos cuando adoramos a Dios.

¡Hoy es un nuevo día! Que nuestra adoración sea SOLO A DIOS, y le adoremos como Él espera que lo hagamos. No a nuestra manera sino a Su manera: Según la Biblia.

¡Feliz día!

Pr. Heyssen Cordero Maraví 

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¡EL FIN DEL MUNDO ESTÁ CERCA! - Ezequiel 7:2


Es natural que la declaración “el fin, el fin viene sobre los cuatro extremos de la tierra” (v.2), cause temor, zozobra y hasta incertidumbre en los seres humanos. A pesar de lo que vivimos en este mundo nos gusta vivir acá por un buen tiempo. Este mundo tiene sus atractivos en medio de tanto dolor, y por efecto natural quisiéramos vivir por más años.

Sin embargo, de alguna manera u otra, hasta aquellos que no creen en Dios y viven la vida a su manera saben que este mundo tendrá su fin. Existen movimientos naturalistas, ONGs que creen y sueñan con un mundo mejor, y a la vez saben que por el calentamiento global, el efecto invernadero, o la deforestación acelerada de los bosques, este mundo tiene los días contados. Otros más extremistas, creen que este mundo tendrá su fin por invasiones alienígenas, por un meteorito o asteroide gigante. Otro grupo cree que este mundo tendrá su fin por causa de una guerra nuclear o biológica por el agua, o por tierras. 

Sí, puede que todo esto parezca sacado de las películas de ciencia y ficción, pero el ser humano en el fondo de su corazón sabe que este mundo no es eterno, que el fin está cerca. 

Ezequiel destaca: “El fin, el fin viene sobre los cuatro extremos de la tierra” (v.2). Literalmente expresa: “el fin del mundo viene” por la mención de los “cuatro extremos de la tierra”, y es que el fin de todo es real, y no depende de lo que quiera y crea. ESTE MUNDO TENDRÁ SU FIN QUIERA O NO QUIERA, CREA O NO CREA. Dios emitirá juicio sobre todos los seres humanos, adventistas y no adventistas, bautistas y católicos, pentecostales y evangélicos en general, testigos de Jehová y mormones, los juicios de Dios se llevan a cabo.

Tú puedes decir que esto es imposible, que la ciencia a avanzado tanto que el tema del fin del mundo es un cuento más de la Biblia, o que es una historia tan ficticia como las películas de Hollywood. No obstante, el fin llegará tal como llegó en los días de Ezequiel. ¡Muchos israelitas menospreciaron la profecía! Los israelitas habían escuchado de labios de los profetas que Israel sería juzgado y sería destruido totalmente, pero no creyeron. Ellos consideraron que la noticia del “fin” era un imposible, era una noticia extremista, retrógrada y “tirado de los cabellos”. Y cuando llegó el día final por manos de Nabucodonosor, vieron con asombro una vez más que LA PALABRA DE DIOS PERMANECE PARA SIEMPRE.

Este mundo tendrá su fin. Es real, seremos juzgados de acuerdo a nuestras obras, esto es cierto, por qué Jesús lo ha dejado escrito. Y tal como dice la primera estrofa del himno adventista Nro 163:

“Cristo viene, esto es cierto,
porque lo ha dejado escrito;
siempre fiel a su promesa,
por los suyos ya regresa.
¡Vedle ya, ved al Señor!
tráelos de la tumba triste,
de inmortalidad los viste.
¡Sí, vendrá! ¡Oh, sí, vendrá!”

Jesús viene pronto a ponerle fin a todo este mundo de dolor. Su venida está cerca, solo debemos aferrarnos a Él. Vivir en obediencia a los mensajes proféticos. Vivir haciendo caso a la Palabra de Dios. 

Aquel día será de felicidad para aquellos que han vivido para Jesús y de lamento para todo aquel que ha vivido lejos de Jesús haciendo su propia voluntad.

¡Hoy es un nuevo día! Quiero creer en que todo esto acabará, pero Jesús me restaurará para morar por la eternidad con Él.

¡Feliz día!

Pr. Heyssen Cordero Maraví 

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lunes, 28 de diciembre de 2020

SOLO UN REMANENTE SERÁ SALVO - Ezequiel 6:8



El pueblo de Israel era terco de corazón. ¿Cuántos profetas y mensajes habían recibido de parte de Dios? ¿Cuántas oportunidades? Y el pueblo de Dios jamás entendió lo que Dios quería para ellos, la razón era simple: Los mensajes de Dios por medio de sus profetas no eran compatibles con sus planes personales. “En vez de reconocer a Dios y hacer caso a sus revelaciones, los hijos de Israel hacían "escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio" (2 Crón. 36:16).


Pero “Por medio de la dura adversidad, el pueblo de Dios había de aprender lo que no había aprendido en tiempos de prosperidad” (DTG, p. 20). Fueron entregados como cautivos y sufrieron más duras consecuencias de desobedecer a los mandatos divinos. ¿Tan terco es el ser humano para hacer su propia voluntad en vez de seguir la dirección de Dios? ¿Era necesario que pasen por días crudos para recién ver qué Dios tenía razón? 

Sin embargo, cuando pareciera que “todos doblaron sus rodillas tras dioses falsos”, y todos los israelitas desobedecieron a Dios y fueron rebeldes, o cuando todo el pueblo de Dios fue idólatra y terco de corazón, hay un mensaje claro: “Mas dejaré un resto, de modo que tengáis entre las naciones algunos que escapen de la espada, cuando seáis esparcidos por las tierras” (v.8). ¡Un remanente! Sí, aquellos que no han doblados sus rodillas ante dioses falsos, aquellos que “guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús” (Apocalipsis 14:12), los que prefieren “obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29). Un remanente, solo una parte pequeña de todo un pueblo escogido, será librado de la muerte y destrucción para ser salvos.

Pablo diría a los Romanos: “ Isaías también exclama en cuanto a Israel: Aunque el número de los hijos de Israel sea como la arena del mar, solo el remanente será salvo” (Romanos 9:27). Así fue desde el principio. De Egipto salieron 603 550 israelitas mayores de veinte años (hombres de guerra) y solo 02 entraron a la tierra prometida. Los demás “quedaron tendidos (murieron) en el desierto porque Dios no se agradó de ellos” (1 Corintios 10:5). Y así será en el fin de los tiempos. Claramente no todos los que profesan ser el pueblo de Dios serán salvos. En necesario recordar que todos aquellos que menosprecian el mensaje de Dios, el evangelio eterno, serán juzgados por Dios para perdición. En cambio, aquellos que valoran y aceptan, viven en obediencia a los mandatos divinos, serán salvos de la destrucción final.

Hoy es un nuevo día. ¿Cómo consideras a los mensajes de Dios? ¿Los consideras como mandatos o como recomendaciones opcionales? Hoy tenemos a la Biblia como mensajes directos de Dios para nosotros. No sirve de mucho si la Biblia es para ti un conjunto de consejos sugerentes y opcionales. Es necesario aceptarlos como nuestra única regla de autoridad y fe. ¿Qué te parece? En este punto radica los que son y no son parte del pueblo de Dios.

¡Feliz día!

Pr. Heyssen Cordero Maraví 

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¿CÓMO MÁS TE LO EXPLICO? - Ezequiel 4

¿Cuántas veces y de cuántas maneras nos ha hablado Dios? En esta ocasión Dios usa una escenificación (tipo de ilustración) para hablar a su pueblo. Las ilustraciones tienen el objetivo de clarificar un mensaje y hacerlo más entendible. En la Biblia Dios usó muchas ilustraciones para presentar una verdad a su pueblo, y en el ministerio de Jesús, las ilustraciones fueron parte importante en sus mensajes. En el capítulo de hoy, Dios le dice al profeta que debía escenificar el sitio de Jerusalén (v.2).


Imagina que recibes el llamado de Dios para ser un profeta, un Evangelista, y pregonero del evangelio y cuando estás listo a empezar tu obra, Dios te dice que debes escenificar por 430 días una obra que simboliza el sitio o destrucción de Judá.

¿Era necesario todo ese espectáculo? ¿No había otra forma de presentar la Palabra de Dios o la profecía?. Imagina a Ezequiel diciendo: “Señor, yo quería predicar el evangelio, ¿y ahora me dices que debo “actuar”? Yo no sé actuar. Me parece un poco infantil que yo haga toda esa escena para que tu pueblo entienda. Tengo otro un plan o estrategia diferente.” Felizmente no somos Ezequiel, y es que el profeta HIZO CONFORME A LO QUE DIOS LE MANDÓ. Y esto es lo que convierte a un ser humano de carne y hueso en un hijo de Dios: LA OBEDIENCIA.

El capítulo de hoy tiene varias lecciones, pero lo que realmente me llamó la atención es la OBEDIENCIA y PACIENCIA del profeta para hacer una escenificación por 430 días (390 + 40 días), echado a los lados de una especie de maqueta de la ciudad de Jerusalén, y comiendo pan cocido con estiércol de animal. Definitivamente, una cosa desagradable. 

El capítulo anterior Ezequiel había aceptado cumplir la misión con pasión, entre los hijos de Judá, que eran tercos y rebeldes. Y hoy vimos a cuánto puede llegar el amor de Dios por su pueblo en hacer cosas aparentemente ilógicas con el solo propósito de que su pueblo entienda. Les habla “cómo para niños”, les explica con “peritas y manzanitas”, todo con el objetivo de decirles que se vuelvan de sus malos caminos y anden en la justicia porque sino, la destrucción será terrible.

¿De qué maneras más quieres que el Señor te hable? O como dirían las madres acá en Perú: “Te he hablado miles de veces y de muchas formas”. Dios nos habla por este post, un video, un libro, la radio, un predicador, etc etc etc. El mensaje es el mismo: Arrepiéntete y anda en el camino de la verdad y justicia, sino, serás destruido. Y no importarán los muros ni nada, porque así como para el profeta toda la ciudad era una simple maqueta, todo lo que existe en este mundo es a penas simple, que con un terremoto o un desastre natural lo imponente de los edificios y cuentas bancarias resultan nada. Sí, absolutamente nada.

Hoy es un nuevo día. Hoy es una linda oportunidad para SER OBEDIENTE a lo que Dios me pide como profeta, como predicador, como líder o maestro. Y a ser OBEDIENTE a los mensajes que Dios me da de muchas maneras y formas. ¿Amén?

¡Feliz día!

Pr. Heyssen Cordero Maraví 

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EL ATALAYA ANUNCIA, EL ESPÍRITU SANTO CONVENCE - Ezequiel 3

¿Quién tiene la culpa? Hay una calle peligrosa, donde hay ladrones que asaltan, golpean y roban. Tú conoces esa calle y sabes de esos peligros. Se presentan tres casos imaginarios:


Caso 1: Viene una persona, de los más normal y cuando está a punto de ingresar por esa calle peligrosa, tú le dices: “No vayas por ahí”, y le cuentas las razones del porqué no debe ir por ese camino. La persona HACE CASO A TU CONSEJO, no va por ese camino porque cree en tu mensaje y te dice: “Gracias por avisarme”. La persona va por otro camino y no le pasa nada. 

Caso 2: Viene otra persona de lo más normal, y cuando está a punto de ingresar por esa calle peligrosa, TÚ NO LE AVISAS de los peligros de calle, y no le dices nada por hallarte durmiendo o distraído con tus cosas. La persona pasa por ese lugar, los asaltantes lo golpean y le roban. ¿Quién tiene la culpa?

Caso 3: Viene una tercera persona de lo más normal y cuando está a punto de ingresar por esa calle peligrosa, tú le dices: “No vayas por ahí”, y le cuentas las razones del porqué no debe ir por ese camino. La persona ignora tu consejo y haciendo alarde de su experiencia y su fuerza te dice: “No me va a pasar nada”. Finalmente pasa por ese lugar y los ladrones lo asaltan, lo golpean y roban. ¿Quién tiene la culpa?

¿Quién tiene la culpa? El primer caso es ideal. El atalaya anunció el peligro y la persona hizo caso. Por lo tanto, no pasó nada malo. En el segundo caso, la culpa es del atalaya porque no le avisó de los peligros y la persona fue asaltada. Y en el tercer caso, el culpable no es el atalaya sino la persona porque el atalaya anunció, solo que la persona hizo caso omiso.

El capítulo 3 de Ezequiel destaca entre varias lecciones el papel de un profeta como atalaya. ¿Quién es un atalaya? “Es un hombre destinado a registrar desde la atalaya (Cualquier posición - Torre/Vigía de una fortaleza - elevada desde donde se puede vigilar lo que ocurre) y avisar de lo que descubre”. Un atalaya anunciaba los peligros que asechaban a su ciudad o reino. Podían ver los peligros fuera de sus murallas y cuando avizoraban los peligros gritaban a voz en cuello o con trompetas para llamar la atención, de modo que el pueblo y ejército se preparara para una batalla o ataque.

En este capítulo podemos destacar tres lecciones:

1. UN ATALAYA “COME DEL LIBRO”. Un atalaya anuncia los peligros que han de acontecer. Y lo interesante de este asunto es que esos peligros están escritos en la Biblia en la actualidad. Por ello el texto dice: “come lo que hallas; come este rollo, y ve y habla” (v.1). No podemos ser atalayas de nuestras propias opiniones y creencias. No diremos “yo opino”, “yo creo”, “yo pienso”, sino ASÍ DICE JEHOVÁ. La palabra de Dios debe ser levantaba para anunciar lo que acontecerá. Por eso debemos “COMER”, alimentarnos de la Biblia.

2. UN ATALAYA ES GUIADO POR EL ESPÍRITU SANTO. Es interesante notar que Ezequiel destaca una labor activa del Espíritu Santo. Y es que una vez más debemos entender o recordar que la tarea evangelística es una labor espiritual y por lo tanto debemos depender completamente del Espíritu Santo. El texto dice: “Y me levantó el Espíritu (vrs. 12, 14). No pretendamos vivir una vida poderosa como evangelistas ni atalayas sin la dependencia del Espíritu Santo.

3. UN ATALAYA ANUNCIA, NO CONVENCE. Del verso 16 al 21, podemos notar con claridad que la labor del atalaya no es convencer. SINO ANUNCIAR. Un Evangelista no debe estresarse en la conversión de las personas. Debemos apasionarnos en anunciar, predicar, evangelizar, pero la CONVERSIÓN es un tarea del Espíritu Santo. Solo debemos cumplir nuestra parte fielmente. Nada más y nada menos. Porque las personas tienen derecho a salvarse, pero también tienen derecho a perderse. Por lo tanto, de ahí la gran dependencia que necesitamos del Espíritu Santo.

¡Hoy es un nuevo día! Dios nos ha llamado como atalayas, como evangelistas. Que podamos “comer” de la Biblia, depender y ser guiados por el Espíritu Santo y entender que la obra de la conversión le corresponde a Dios, nosotros somos instrumentos.

¡Que Dios te bendiga!

Pr. Heyssen Cordero Maraví 

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NO HAY LLAMADO SIN MISIÓN - Ezequiel 2


Todo llamado en la Biblia implica el cumplimiento de la misión. NO HAY LLAMADO DE DIOS SIN MISIÓN PARA SU PUEBLO. Esto es más que evidente en el capítulo de hoy. Dios llama a Ezequiel, y lo llama para cumplir una misión profética en Israel.

¿Cómo debía cumplir esa misión? La Biblia es clara en este detalle y presenta algunas lecciones en el capítulo de hoy:

1. ORACIÓN. “Levántate y hablaré contigo” (v.1). No hay manera de ser un predicador o Evang
elista si permaneces sentado. Necesitas levantarte, ponerte sobre tus pies, esto es acción. Hechos, no solo Palabras. Levántate a orar. Necesitamos de una comunicación estrecha con Dios.


2. ESPÍRITU SANTO. “Entró el Espíritu en mí” (v.2). La predicación del evangelio o la obra evangelística es una labor espiritual y como tal necesitamos depender del Espíritu Santo. Sin el poder del Espíritu Santo nuestra predicación será hueca, vacía, sin fuerza ni influencia.

3. ACCIÓN. “Yo pues te envío” (v.3). La misión implica acción. Tienes que estar dispuesto a ir. Esto es ir de un lugar a otro. Estar dispuesto a dejar la comodidad de la vida para ir a un lugar donde quizás no haya las facilidades que hoy vives con el objetivo de predicar el evangelio.

4. LA PALABRA DE DIOS. “Y les dirás: “Así ha dicho Jehová “ (v.4). El Evangelista no debe hablar sus opiniones o sus creencias. No. Debe hablar lo que Dios ha dicho. Justamente por eso se le llama obra profética, no porque vaya a decir oráculos o profecías netamente sino porque un profeta decía lo que Dios le mandaba. Es decir, hablaba La PALABRA DE DIOS.

5. VALENTÍA. “No tengas miedo [....] aunque te hallas entre zarzas y espinos, y moras con escorpiones” (v.6). Cumplir la misión jamás fue fácil. Juan el Bautista murió decapitado, 10 de los doce discípulos murieron como mártires, Juan murió deportado en Patmos, los reformadores murieron por su fe. Por eso Dios dice: No tengas miedo. Y es que la misión es una tarea para valientes. Quizás hoy haya paz y sea una tarea sencilla sin persecuciones ni mayores pruebas, pero habrá un tiempo que esto será diferente. Aún así, quizás por la misma situación en la que vivimos, a veces sintamos que es difícil, con todo Dios también nos dice: No tengas miedo.

Hoy es un bueno día. Dios te llamó para cumplir la misión. Esta tarea no es opcional, es un imperativo. Necesitamos cumplir la misión porque de otro modo dice Dios: “Mas tú, hijo de hombre, oye lo que yo te hablo; no seas rebelde como la casa rebelde” (v.8). No seamos rebeldes, cumplamos la misión.

¡Feliz día!

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