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miércoles, 19 de agosto de 2015

¿LOS VALIENTES HUYEN, los cobardes se quedan? - Génesis 39:12


"Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió" (Génesis 39:12).

Las tentaciones son vencibles. No hay tentación imposible de vencer. Las tentaciones pueden ser constantes e insistentes, "cada día" (v.10), pero no indica que el tentado tenga que caer derrotado. ¿Qué debemos hacer si somos tentados? José nos enseña dos cosas: No escuchar y salir huyendo. Todos los días la esposa de Potifar tentaba a José. Con sus palabras y demostraciones físicas, la esposa de Potifar se había empecinado en acostarse con José. Sin embargo, José, no era un joven común, él era un hijo de Dios. 

No escuchar y huir, parece sencillo, pero es más serio de lo que parece. No escuchar es sinónimo cortar todo nexo o vínculo de tentación. Y huir, tiene que ver con que, si a pesar de que "no escuchas" y la tentación aparece, tú tienes que escapar, huir, salir, alejarte. Sin embargo, las dos cosas son solo demostraciones externas de algo más fuerte y poderoso, tu comunión con Dios: José, era un joven de Dios, y por ello Dios le prosperaba. José era fiel a Dios, a pesar de toda su vida sufrida. El hijo de Jacob entendía que todo era pasajero, que Dios tenía un plan para él, aunque no lo veía pronto.

Pablo diría, "Huye pues de las pasiones juveniles" (2 Tim.2:22). Para una vida cristiana de éxito, hay que aprender a decir, NO. Y no, es NO. ¿Cuántas lágrimas nos ahorraríamos si tan solo aprenderíamos a decir NO ante las tentaciones? Cuando el enemigo tentó a Eva, en el huerto de Edén, ella puedo decir, NO; pero se puso a argumentar y a fundamentar su posición, y finalmente pecó.

No escuches y huye. Y esto no es de cobardes como puede parecer. Huir es de valientes, recuerda que el mismo que dijo que debemos huir de pasiones juveniles, también dijo: "Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio" (2 Tim.1:7), ¿qué tal? PODER, esto es hacer; AMOR, esto es el motivo; y DOMINIO PROPIO, esto es saber decir ¡NO!

Hoy es un nuevo día. Recuerda que NO HAY TENTACIÓN INVENCIBLE. Y que se los vence no haciéndole frente sino NO ESCUCHANDO y HUYENDO ante las tentaciones. No eres cobarde, eres valiente. Tú y yo tenemos espíritu de PODER, AMOR y DOMINIO PROPIO.

Buen día!



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¡Dios te bendiga mucho!   

viernes, 25 de julio de 2014

Sermón: Multiplicando Esperanza: Multiplicando Grupos Pequeños - Descargar


Si queremos que la iglesia sea una iglesia ganadora, si deseamos ver a una iglesia que tenga grupos pequeños multiplicadores debemos empezar a formar nuevos líderes, nuevos Líderes para formar nuevos grupos pequeños. Por eso se llama MULTIPLICACIÓN y NO DIVISIÓN de grupos pequeños, pues cuando multiplico SUMO y cuando divido RESTO... Descarga el sermón completo:

martes, 16 de noviembre de 2010

¿QUÉ PODEMOS PREDICAR?


“Que prediques la Palabra, que instes a tiempo y a destiempo. Convence, reprende y anima, con toda paciencia y doctrina” (2 Tim. 4:2).


Un pastor distrital fue invitado a predicar a pastores, en su nerviosismo tal vez, preguntó a un pastor de más años sirviendo al Señor, qué podría predicar. El pastor de experiencia, lo miró fijamente a los ojos y con mirada triste le dijo: “¿Hay algo más que podemos predicar que no sea la Palabra de Dios?” Los tiempos de Pablo eran complicados en cuanto a unidad de doctrinas y vida cristiana, hoy, la realidad no es distinta. Las iglesias protestantes en general se afanan por “ganar almas” para Cristo poniendo en riesgo muchas veces los principios bíblicos, sus prédicas están infestadas de superación personal, prosperidad a cambio de un verso fuera de contexto matizados con experiencias jocosas, chistes y marketing por doquier. Todos esos tópicos resultan interesantes y entretenidos, pero jamás lograrán la transformación espiritual que Dios demanda. Como pastores debemos ser consientes de ello.
¿Qué podemos predicar? La Palabra de Dios. Predicar la Palabra no siempre es fácil, a veces los mensajes bíblicos resultan ofensivos para algunos, Cristo mismo experimentó la resistencia de no pocos, sin embargo, Pablo mismo dijo: “No te avergüences del evangelio porque es poder de Dios para salvación” (Ro. 1:16), pues muchos cristianos de seguro se avergüenzan del mensaje bíblico. Sin duda.
¿Cuándo predicar la Palabra? La predicación de la Biblia no tiene lugar ni tiempo, es a tiempo y fuera de tiempo, en todo lugar a toda hora, la predicación de la Palabra debe estar en el corazón del ministerio pastoral. Esa predicación debe convencer al no adventista, exhortar al adventista que está caminando mal, y animar al adventista y no adventista. No debe estar limitada al púlpito, sino en visitas a casas, campamentos, retiros, etc.
¿Cómo predicar? Con paciencia y doctrina. Un ministro de Dios, debe caracterizarse por la paciencia y enseñanza conforme a la Biblia. La impaciencia y enseñanza superficial no es una predicación al agrado de Dios. Pablo está seguro de ello.
El pastor distrital finalmente, predicó con poder frente a casi cien pastores, después de su intervención, fue hacia el pastor de experiencia y le dijo: “Hace un buen tiempo no predicaba la Palabra” ¿Qué, cuándo y cómo estás predicando como pastor? Cumplamos nuestro ministerio.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
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