Mostrando entradas con la etiqueta Miqueas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Miqueas. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de octubre de 2014

MIQUEAS 7: EL DESTINO DE LOS PECADOS PERDONADOS


"Él volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en los profundo del mar todos nuestros pecados" (Miqueas 7:19).

Los israelitas habían pecado grandemente contra Dios en todos los aspectos posibles. Idolatría, sincretismo religioso, condicia, ambición, injusticia era "pan de cada día" en acción, pensamiento y palabra. Dios era adorado falsamente y el pueblo engañado engañaba a los demás creyendo que viviendo de esa forma alcanzarían la salvación y reinarían con el Mesías triunfante y victorioso en el "Día de Jehová". Tristemente Miqueas les dice que no, no sería así. Ellos pagarían muy caro las consecuencias de sus rebeliones, a causa de sus obras. No obstante, después de decirles todo lo que les sobrevendría si seguían viviendo en pecado, también les dice que nada les sucedería si se volvían a Jehová. 

El texto de hoy muestra el gran amor de Dios. Y como alguien dijo: "Dios ama al pecador, pero aborrece el pecado". Recuerda que la única base del perdón es el arrepentimiento y la reforma. La disciplina del cautiverio tenía como propósito de que se efectuara un reavivamiento espiritual.

Vayamos a Dios confiados en que si nos arrepentimos, Dios perdonará todos, y cada uno de nuestros pecados, errores, equivocaciones... Dios nos ama y quiere hacer maravillas como hizo con su pueblo al sacarlos de Egipto (v.15). ¡Qué maravillosa noticia!

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

jueves, 2 de octubre de 2014

Miqueas 6: LO QUE PIDE DIOS DE MÍ



"Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios" (Miqueas 6:8).

¿Qué es lo que pide Dios de mí? Esa es una de las preguntas probablemente más repetidas de quiénes quieren servir a Dios como Él quiere. No obstante, las respuestas pueden variar dependiendo de quién te la responda. Hoy, no queremos la respuesta de nadie, solo de Dios, y el texto de hoy nos responde.

En los tiempos del profeta Miqueas los habitantes de Jerusalén y Judá estaban en una decandencia espiritual. El libro de Miqueas presenta las condiciones morales y religiosas que imperaban entre el pueblo durante los reinados mencionados (CBA, 4:1036). Acaz es considerado como el rey más idólatra que jamás haya existido en Judá, y no era para menos porque se entregó en una completa idolatría hasta el punto de pasar a "sus hijos por fuego conforme a las abominaciones de las naciones" (2 Cron.28:3). También hizo colocar dentro del templo un altar idolátrico cuyo original había visto en Damasco (2 Rey. 16:10-12, 14-17). Sin duda el rey Acaz era un rey que no solo estaba sumergido en el pecado sino que hacía sumergir a todo su pueblo. Y no solo él sino que también los sacerdotes de Jehová, quiénes habían apostatado. Los sacerdotes consentían la adoración tradicional a Jehová y de manera formal y externa, y a la vez permitían una adoración idolátrica con todas sus prácticas paganas. Del mismo modo, en vez de defender al pobre de las injusticias de los ricos, simplemente no hacían nada, solo buscaban su comodidad. Habían profetas falsos que se ganaban el cariño del pueblo y de los líderes con mensajes falsos y engañosos, con "mensajes de esperanza" de que no debían temer porque Dios los amaba y jamás procederían con tal ira contra sus hijos. Es por ello que los verdaderos profetas de Dios eran insultados y presa de burlas porque proclamaban mensajes muy contrarios a lo de los falsos profetas.

El texto de hoy deja en claro desde el inicio que Dios nos dice lo que es bueno, y eso que es bueno, es lo que nos pide. Nunca olvidemos que Dios siempre quiere nuestro bien. La Biblia dice que si nosostros siendo malos sabemos dar buenos regalos a los que nos piden, ¡imagínate cuánto más nuestro Dios! (Mt. 7:11). Muchas veces sentimos que lo que Dios nos pide es algo malo porque nos gusta vivir así, pero no es así. El pueblo de Dios estaba sumido en una completa adoración falsa, idolátrica y vivían en una corrupción de vida moral: 

1.- Adoraban en el templo a Jehová siguiendo los cultos tradicionales, pero en ese mismo lugar también adoraban a ídolos falsos que no eran, según ellos a otro Dios, sino a Jehová. Es decir, ellos argumentaban algo así: "En realidad esas imágenes e ídolos son representaciones simbólicas del Dios verdadero y único que es Jehová". Sucede lo mismo hoy. Adoramos a Dios en su templo cada sábado, pero muchos adoran en el mismo templo a otros dioses de nombre celulares, redes sociales, críticas, burlas, etc.

2.- Adoraban a Dios haciendo supuestamente lo que Dios decía, pero solo lo que les convenía. Y todo lo que les convenía eran mensajes de falsos profetas. Esos falsos profetas con doctrinas falsas y mentirosas que se contraponían con los mensajes de los profetas verdaderos de Dios. Por ello los profetas de Dios eran insultados y hasta asesinados por hablar palabras en contra de las acciones pecaminosas de Judá e Israel. Sucede lo mismo hoy. De cuando en cuando aparecen predicadores con mensajes suaves, mensajes falsos de que Dios nos ama y nos ama tanto que nos entiende, y claro que nos entiende, pero Dios quiere que hagamos un cambio y nos salvemos. En cambio, los predicadores falsos dicen, no es un proceso, algún día se logrará cambiar todo... debemos tener paciencia, no debemos ser duros. Debemos predicar del amor y no de la ira de Dios, etc.

3.- Los que adoraban a Jehová lo hacían en el templo, y fuera de él, simplemente vivían una vida corrupta de injusticias y mentiras. Todos estaban sumergidos en ésto. Desde el rey hasta los sacerdotes. Todos hacían injusticias contra los más débiles, contra los pobres, contra los que poco o nada tenían. Sucede lo mismo hoy. Muchos creen que el cristianismo solo tiene que ver con los sábados en el templo, y fuera de él, todo vale. Todo vale, negocios vulgares, robos, estafas. Solo tienes que ir a la iglesia el sábado, ponerte corbata y dar tu diezmo u ofrenda, y lo que quieras, total, si robas a los que miras no hay problema de robarle a los que no puedes ver.

Por eso, Dios pide hoy: (1) justicia, que es ordenar la vida de acuerdo con los "juicios de Dios", (2) Misericordia, que es bondad, benevolencia, favor cariñoso, y (3) humillarte, el desarrollo de una íntima relación con Dios que es el verdadero propósito de una religión. Las ceremonias externas solo tienen valor si contribyen a ese desarrollo. 

¿Qué es lo que Dios pide de mí? Hacer justicia y amar misericordia es proceder con rectitud y bondad. Esas virtudes afectan nuestra relación con nuestros prójimos y resumen el propósito de la segunda tabla del Decálogo (Mt. 22:37-38). 


Dios te bendiga.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví 

lunes, 3 de septiembre de 2012

El REPARTÍO ESPERANZA


“El Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz, al confiar en él, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”. Romanos 15:13
Introducción:

      Para poder vivir necesitamos esperanza.
      Todos ansiamos días mejores: paz, prosperidad, salud, seguridad, salvación, etc.
      Romanos 15:13 nos dice que nuestro Dios es  un “Dios de Esperanza”, Él es la personificación de la esperanza, la propia esperanza.
      Él es la fuente de toda esperanza.
      Así, nuestro Dios se torna en el donador de esperanza, y quiere repartir esperanza mediante nosotros y para este fin, desea que seamos ricos en Esperanza.
¿Qué se entiende por esperanza?
El diccionario de la Lengua Española define esperanza como: “Confianza en que ocurrirá o se logrará lo que se desea”.
Podemos vivir algunos días sin comida, horas sin agua, minutos sin aire, pero no podemos vivir sin esperanza.
      La esperanza es un don de Dios que produce paz en nuestro vivir.
      Nos trae una motivación en cada amanecer.
      Es como un “arco iris” después de una tempestad.
      Es una luz al final del túnel.
      Es algo que existe dentro de nosotros, que nos ayuda a creer y a seguir adelante.  
      Es un nuevo horizonte, una nueva perspectiva.
      Es un agente motivador en la vida.

DESARROLLO
I – La Esperanza – un agente motivador  
“Me digo: “Mi parte es el Eterno, por tanto, en Él esperare”. Bueno es el Señor para los que esperan en él, para los que lo buscan. Bueno es esperar en el silencio en la salvación del Eterno” Lamentaciones 3:24-26

      La única cosa que hace que la vida valga la pena es la esperanza.
      La mayoría de nosotros espera por cosas y por experiencias que son diferentes o mejores de aquello que tenemos.
      El texto de Lamentaciones dice que aquellos que esperan en el Señor no serán decepcionados. “Bueno es el Señor para los que esperan en él, para los que lo buscan”. Lamentaciones 3:25
      La esperanza nos motiva, no permite que la vida se quede estancada.  
      La esperanza nos empuja para seguir adelante.
Ilustración Bíblica:
A los 84 años,  la profetiza  Ana fue un ejemplo de fe y esperanza. (Leer Lucas 2:36-38)
Ana enviudó después de siete años de matrimonio, despreciada por su condición, tenía muchas razones para ser una persona resentida, por su misma edad podría haber perdido los ideales, el optimismo, pero en el relato bíblico es presentada como un ejemplo de fe.  
      La profetiza Ana nunca perdió la esperanza.
      Adoraba a Dios en todas las circunstancias y oportunidades.
      Jamás dejaba de orar.   
      La esperanza de Ana era como un rayo brillante por su constante comunión con la fuente de toda esperanza.
      Ella hablaba sobre el niño Jesús a todas las personas.
      Ana realizó su sueño, tenía como agente motivador de su vida la “esperanza”.
Grandes personajes de la historia demostraron ESPERANZA
La esperanza es como un hilo de oro que cubre toda la historia bíblica:
      Abram - “Mira el cielo, y cuenta las estrellas, si las puedes contar”. Y agregó: “Así será tu descendencia”. Génesis 15:5.
      Moisés - “Y os llevaré a la tierra que juré dar a Abrahán, a Isaac y a Jacob en herencia. Yo soy el ETERNO”. Éxodo  6:8.
      Job – “Yo sé que mi Redentor vive, y que al fin se levantará sobre la tierra”. Job 19:25.
      Salomón – “Porque Dios traerá toda obra a juicio, incluyendo toda cosa oculta, buena o mala”.  Eclesiastés 12:14.
      Isaías - “No temas, porque yo estoy contigo. Del oriente traeré tu generación, y del occidente te juntaré”. Isaías 43:5.
      Jeremías - “Bueno es esperar en silencio en la salvación del Eterno”.  Lamentaciones 3:26.
      Daniel - “En aquel tiempo se levantara Miguel, el gran Príncipe”. Daniel 12:1.
      Joel - “Tocad trompeta en Sión, y pregonad alarma en mi santo monte. También todos los habitantes del país, porque viene el día del Eterno, porque está cercano”.  Joel 2:1.
      Amós - “Prepárate para encontrarte con tu Dios, oh Israel”.  Amós 4:12.
      Miqueas - “Pero tu Belén Efrata, pequeña entre los millares de Judá, de ti saldrá el que será Señor en Israel. Sus orígenes son desde el principio, desde los días de la eternidad”. Miqueas 5:2.
      Sofonías - “Cerca está el día grande  del Eterno”. Sofonías 1:14.
      Malaquías – “Pero para vosotros que respetáis mi Nombre, nacerá el Sol de Justicia, y en sus alas traerá sanidad”. Malaquías 4:2.
Pablo difundió esperanza y sus escritos están repletos de mensajes sobre esperanza, nuestra bendita esperanza.  
      “En aquel tiempo estabais sin Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel, ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo”. Efesios 2:12.
      “A quienes Dios quiso dar a conocer entre los gentiles, las riquezas de la gloria de este ministerio, que es Cristo en vosotros, la esperanza de Gloria”. Colosenses 1:27
Ilustración:
En 1996 la televisión dio a conocer una noticia que repercutió mucho en la audiencia. Se trataba de un acto de amor,  la esperanza de vivir, la esperanza de salvación para un pequeño que estaba en el nacimiento de su hermanito. Este bebé tendría la oportunidad de donar esperanza a través de un transplante de medula. (Es posible encontrar un donador compatible en 100 mil donadores de medula).  Ver noticia similar en El Clarín del 21 de Enero, 2008 en este link http://www.clarin.com/diario/2008/01/21/sociedad/s-03201.htm  TITULAR: “España: una beba nació para ayudar a que su hermana se cure”
¡Todos estábamos perdidos por causa de nuestros pecados, pero en el tiempo profetizado surgió la esperanza! Nació en este mundo nuestro hermano Jesucristo, dispuesto a dar Su vida en nuestro lugar. Hoy, esta es nuestra esperanza, y nos motiva a seguir adelante.
¡Cuando Jesús estuvo aquí repartió esperanza para que todos seamos ricos en esperanza!

II – La concretizacion de la Esperanza
“Mientras aguardamos la bendita esperanza, la gloriosa aparición de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”. Tito 2: 13
Cuando Jesús estuvo en nuestro mundo el objetivo de su vida fue repartir esperanza.
Él repartió esperanza para:
      Los que sufren desprecio y son rechazados, cuando se asoció con pecadores y publicanos.
Él repartió esperanza para:
      Aquellos que tienen enfermedades incurables, cuando curó a los leprosos de su tiempo.
Él repartió esperanza para:
      Aquellos que son dominados por los demonios, cuando libertó a los endemoniados.
Él repartió esperanza para:
      Los ciegos, enlutados y enfermos, cuando curó a los ciegos, enfermos y dio consuelo a los enlutados.
Él repartió esperanza para:
      Aquellos que lloran la pérdida de sus seres queridos, cuando resucitó de los muertos.
Él repartió esperanza para:
      Aquellos que sufren desilusiones y tempestades en la vida, cuando en medio de la tempestad calmó  las aguas del mar.
Él repartió esperanza para:
      Todo pecador y perdido, cuando fue crucificado en la cruz.
      Él repartió esperanza de vida eterna, cuando resucitó a los muertos.
Él repartió esperanza para:
      Todos los que lo aman y aguardan su venida, cuando prometió: “Vendré otra vez”.
       
¡La vuelta de Jesús es la concretización de todas nuestras esperanzas!
¡Todo lo que anhelamos, todos nuestros sueños y deseos finalmente se tornaran realidad cuando Jesús vuelva!
¡El regreso de nuestro Señor Jesús es nuestra mayor esperanza!
Es la concretización de nuestras esperanzas.   
(Cante con la iglesia el himno Nº 169 “Cristo viene”. ¡Regocijémonos en esta bendita esperanza!

III – Iglesia Adventista del Séptimo Día – Un pueblo: Una sola Esperanza.
Nuestra Misión en el Departamento de Comunicación declara: “Construir puentes de esperanza”.  
Nuestra Visión: Crear una imagen favorable de la iglesia, de su misión, vida, testimonio y actividades afines, utilizando los más eficientes medios de comunicación.
      Alcanzar a las personas de dentro y fuera de la iglesia, con un programa de comunicación abierto, responsable y repleto de esperanza.
      Efectivamente estamos usando la tecnología y vehículos de comunicación.
      En el internet, en  nuestro portal www.portaladventista.org y www.abo.org.ar , mediante la Agencia Sudamericana de Noticias – ASN, llevamos noticias y esperanza a los miembros de Iglesia, informando el avance de los proyectos en todas las áreas de la iglesia.
      La revista EL PUEBLO DE ESPERANZA (que está preparándose aún) será el “portafolio” de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Sudamérica, creada con el objetivo de presentar los principios de vida y las actividades de la Iglesia y sus miembros.  
      A continuación sigue una correlación de los temas que serán presentados en esta revista:
- Acciones de solidaridad - proyectos como Vida por Vidas, Rompiendo el Silencio, Programas de ayuda para Navidad y otras actividades desarrolladas por la comunidad.
- Educación Adventista, Aventureros, Conquistadores y Jóvenes.
- Área de la Salud, como los principios de salud, Clínicas y Hospitales a nuestra disposición.
- Editoras de libros y revistas para la formación del carácter.
- Fábricas de alimentos saludables.
- Radio Nuevo Tiempo – La Voz de la Esperanza.
- TV Nuevo Tiempo – El Canal de la Esperanza.
El día  06 de septiembre se llevara a cabo en toda Sudamérica IMPACTO ESPERANZA.  
En el mes de mayo se efectuará el lanzamiento y preparativos por la Revista Adventista
y por el Canal Ejecutivo de la TV Nuevo Tiempo. 

      Un solo ejército
      Una sola misión
      Una sola esperanza
      Distribuiremos 20 millones de revistas sobre la segunda venida de Jesús.  218.000 en la ABo
      Serán colocados un millón de adhesivos en automóviles, que manifestarán el regreso de Jesús. 11.000 en la ABo
      Se colocarán en las principales ciudades del continente 10 mil letreros, referentes a  la segunda venida de Jesús.  110 en la ABo.
      2.700 Juegos de 11 Libros de EGW, 18 nuevas antenas satelitales, 5.000 Libros “28 Creencias” y 4.000 Folletos “28 Creencias” en la ABo
      Divulgación por Internet, en www.esperanzaweb.com  en español.

Conclusión:
“El Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz, al confiar en él, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”. Romanos 15:13

      Jesús no solamente repartió esperanza, Él es la esperanza.
      Cuando Pablo habla: “transborden de esperanza” él habla de nuestra participación misionera durante cada día, cada hora, cada minuto de nuestras vidas.
Comunicación entre Cristo y el pueblo:
“Los discípulos eran el medio de comunicación entre Cristo y la gente. Esto debe ser de gran estímulo para sus discípulos de hoy. Cristo es el gran centro, la fuente de toda fuerza. Sus discípulos han de recibir de él sus provisiones. Los más inteligentes, los mejores dispuestos espiritualmente, pueden otorgar a otros solamente lo que reciben. De sí mismos, no pueden suplir en nada las necesidades: del alma. Podemos impartir únicamente lo que recibimos de Cristo; y podemos recibir únicamente a medida que impartimos a otros. A medida que continuamos impartiendo, continuamos recibiendo; y cuanto más impartamos, tanto más recibiremos. Así podemos constantemente creer, confiar, recibir e impartir”.  El Deseado de Todas las Gentes, Pág. 370.
JESÚS TIENE LA ESPERANZA DE:
      Enjuagar de nuestros ojos las lágrimas de dolor, miseria y sufrimientos.
      Poner un punto final en la muerte.
      Abrir los portales del cielo para recibir a sus hijos.
      Abrir los brazos una vez más, pero ahora, para envolvernos en sus brazos y estrecharnos con un fuerte abrazo de bienvenida.
      El Edén restaurado en la Nueva Tierra.
      La esperanza del Dios de Esperanza, es verte a ti y a mí dirigiéndonos hasta Su trono para depositar como una ofrenda de gratitud, nuestras vidas a sus pies. 
      SOMOS UN PUEBLO, QUE TIENE ESPERANZA.

Departamento de Comunicación - MIPES
División Sudamericana – Adaptado por la ABo
Iglesia Adventista del Séptimo Día - 2008

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...