miércoles, 22 de octubre de 2014
Zacarías 8: EL MEJOR Y MÁS DIFÍCIL SERMÓN DE SER PREDICADO
sábado, 11 de diciembre de 2010
UN VERDADERO TESTIGO DE JEHOVÁ

Probablemente la tentación más grande que un pastor afronta es “descuidar su devoción personal”. No es algo nuevo. Todo pastor joven y de experiencia sabe en realidad lo que esta tentación significa. Son tantas las actividades que generalmente demanda un distrito, que si no hay un dominio propio la tentación de “descuidar la devoción personal” será una triste realidad.
Como pastor distrital muchas tengo que visitar desde las 4:00 am, pues en otra hora es difícil encontrarlos en casa, eso quiere decir que tengo que levantarme una hora antes mínimo para poder cumplir la cita. En una ocasión me levanté 3:45 am, con prontitud me lavé y cambié, cuando me disponía a salir de la casa, vi un afiche que mi esposa hiso donde dice: “¡Alto! ¿Oraste antes de salir?”, fue una estocada a mi corazón. Como pastor animo a mis hermanos a que no descuiden su devoción personal, ¿y yo?
¿Quién es un testigo? Es alguien que puede dar un informe personal de algo, puede hablar respecto a algún suceso porque lo ha observado directamente. Un testigo, es alguien que no habla lo que le han contado, ni lo que ha escuchado, sino que lo ha vivido o ha experimentado.
La gente en la actualidad está cansada de teorías, promesas incumplidas, personajes que dicen algo y hacen otra muy diferente. Como pastores, ¿somos testigos de Jehová? ¿Damos testimonio de las maravillas de Dios, o es que nos limitamos a contar lo que Dios ha hecho en otros? Probablemente predicamos sermones de otros libros, y no de lo que hemos sido testigos a través de la Palabra de Dios cada mañana en nuestra devoción personal.
El texto dice que Dios nos eligió para ser testigos, nos escogió para ello, nos eligió para que lo conozcamos y creamos en Él. Nuestra labor primaria como pastores debe ser testigos de lo que Dios quiere a través de su Palabra en cada amanecer. Visitar, planificar, predicar es el trabajo del pastor, eso está demás decirlo, sin embargo, debemos reconocer que somos humanos y si Cristo dependió de Dios el Padre, ¿cómo no lo haríamos nosotros, los ministros de Dios?
Para ser testigos de Dios, necesitamos conocer a Dios cada día, buscarlo en primer lugar y todas las cosas serán añadidas (Mt. 6:33): bautismos, diezmos, suscripciones, éxito que Dios desea de cada uno de sus obreros. A leer el afiche, ¡Alto! ¿Ya oraste antes de salir? Me arrodillé en un rincón de la casa y le pedí a Dios que jamás permita que esa tentación me venza. Pienso si esa tentación también es real en la vida de otros ministros. Si es así, hagamos un alto y pongámonos a cuenta con Dios.
Heyssen J. Cordero Maraví
Misión del Oriente Peruano-UPS
viernes, 23 de octubre de 2009
“SOY UN ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA Y UN VERDADERO TESTIGO DE JEHOVÁ”
Le respondí: “en los últimos días vendrán falsos profetas”, pues estoy seguro de que no te ha dicho un pastor adventista.” El hermano me respondió: “pastor, en serio. Él dijo que no debía dar estudios bíblicos si no era mi don.”
Entiendo -le dije- pues un pastor adventista jamás te hubiera dicho que no debes testificar. Ya que la razón de la iglesia es esa. Testificar. Pues somos llamados a ser testigos de Jehová.
“Pastor, entonces ¿los Testigos de Jehová son los que tienen la verdad?”. No mal entiendas. Un verdadero “testigo de Jehová” es un Adventista del Séptimo Día, es decir que, un “testigo de Jehová no es aquél que camina de corbata y maletín sino que bíblicamente un testigo de Jehová es alguien que conoce realmente a Jehová o a Dios”.
Bueno lo que quiero decirte en resumen hermano es que hay razones fuertes para testificar de Cristo a otros, y no necesariamente dando un estudio bíblico sino predicando o simplemente siendo un verdadero hijo de Dios, que la gente sienta que tú eres tan diferente a los que dicen ser de Dios pero no lo son.
Las razones son: (1) la gente perece en la tiranía del pecado, (2) es un privilegio ser colaborador de quien nos libertó y (3) al hacerlo fomenta nuestro crecimiento espiritual.
Ahora entiendo pastor.
Que Dios te bendiga, y a testificar.
