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jueves, 20 de diciembre de 2012

La alegría en la Biblia



En el sentido profano para ella, en el Antiguo y Nuevo Testamento, la alegría es un bien como la vida y la salud, mientras que su contrario, la tristeza, es un mal como la enfermedad.  (Prov. 17: 22) El corazón alegre.

Para el médico Lucas la tristeza entumece hasta los sentidos provocando el sueño (Lucas 22:45), y según el apóstol Juan amortece la curiosidad del hombre por el saber (Juan 16: 5 y 6).

El gozo es natural al hombre y a la mujer en los acontecimientos agradables, tales como la victoria, la cosecha, las bodas, el nacimiento de un hijo.

En el Antiguo Testamento era proverbial el regocijo de las victorias y fiestas patrióticas, siempre llenas de intenso fervor religioso, al ser atribuidas al Dios de Israel al ser prescritas por Él.

Éxodo 12: 14 – “Este día os será memorable, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis”.

Deuteronomio 16: 14 y 15 – Te alegrarás en tus fiestas solemnes, ,tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que viven en tus poblaciones.

Durante siete días celebrarás la fiesta solemne en honor de Jehová, tu Dios, en el lugar que Jehová escoja, porque te habrá bendecido Jehová, tu Dios, en todos tus frutos y en todas las obras de tus manos, y estarás verdaderamente alegre.
      
Insistimos que la alegría es de carácter sagrado.

1.      Antiguo Testamento

La fuente inagotable de donde brota es siempre Dios, Su ley, Su templo, Su bondad y protección; sería preciso transcribir todos los salmos para comprobar cómo no hay otra alegría verdadera que la del justo....precisamente porque está unido con Dios con el afecto del corazón y la guarda de los mandamientos. Dios es siempre quien, con su perdón y misericordia hace florecer “el gozo, la alegría y el regocijo”, en el corazón del justo o del pecador arrepentido.
      
Salmo 51: 10 – “ ¡Crea en mí, Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí!

Merece consideración especial la alegría que alumbra la mirada de los profetas y tensa su voz cuando describen el glorioso futuro de su pueblo. Y en la visión de la vuelta del destierro los anima íntimamente.

 En Jeremías predomina la nota de intimidad: “Vino palabra de Jehová a Jeremías.....los limpiaré de toda su maldad,....y perdonaré todas sus iniquidades....esta ciudad me será por nombre de gozo, de alabanza y de gloria....cuando oigan todo el bien que yo les hago.....” ( Jeremías 33: 1, 8 y 9)

La última parte de Isaías describe una alegría religiosa que transciende los sentimientos personales del individuo para ser social y cósmica, porque repercute en la naturaleza toda: “ ¡Cantad, cielos, alabanzas, y alégrate, tierra! Montes, prorrumpid en alabanzas, porque Jehová ha consolado a su pueblo y de sus pobres tendrá misericordia!” (Isaías 49: 13)

“¡Cantad alabanza, alegraos juntos, ruinas de Jerusalén, porque Jehová ha consolado a su pueblo, ha redimido a Jerusalén!”  (Isaías 52: 9)

 “Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sión cantando y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas, y huirán el dolor y el gemido”.  (Isaías 51: 11)

 “Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado, porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría y a su pueblo gozo. Yo me alegraré con Jerusalén y me gozaré con mi pueblo, y nunca más se oirán en ella voz de lloro ni voz de clamor”.  (Isaías 65: 18 y 19).
       
2.      Nuevo Testamento

      Son tres los autores que más hablan sobre el tema alegría.
2.1 Lucas – La esperanza en el premio es el gran motivo y apoyo del sentimiento gozoso.

“Gozaos en aquel día y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos....” (Lucas 6: 23)

La alegría de Lucas no es un sentimiento ficticio, fenómeno de autosugestión, sino fruto del dinamismo real y vital del Espíritu que provoca Jesús en sus fieles.
En Hechos 13: 52: “Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo”.

2.2.                      Pablo – Hombre profundamente temperamental y usando siempre el género literario de las cartas, nada tiene de extraño el uso abundante de  los vocablos, la alegría y tristeza en sus escritos. Nunca habla de la risa, aunque de esa manera da el encanto de un rostro serenamente jovial.

Romanos 12: 8: “....el que hace misericordia, con alegría.”
El apóstol no conoce para la alegría, otra fuente que no sea Dios, ningún otro mediador que Cristo, y en nosotros produce el Espíritu.

Gálatas 5: 22: “Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza’.

Su motivo es la esperanza, Cristo mismo, cuya compañía es lo esencial del Cielo: “Estaremos siempre con el Señor”.
La vida cristiana ve siempre la luz serena de la alegría que no puede nublar los contratiempos y tribulaciones cotidianas.

2.2  Juan – Él inicia el Nuevo Testamento y también concluye el proceso de cristianización de la alegría que vá siempre íntimamente relacionada con la persona de Jesús. Esto aparece principalmente en los capítulos de despedida (Juan 13 – 17); la ausencia de Jesús es la causa de tristeza, pero Su aliento secreto, Su presencia por la fe, la fidelidad de los discípulos, Su triunfo y glorificación, junto al Padre, deben ser otras tantas razones de júbilo.

La fidelidad amorosa al Maestro hará un milagro de convertir en gozo paradoxal todas las tristeza.

Juan 16: 20: “De cierto, de cierto os digo que vosotros lloraréis y lamentaréis, y en cambio el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.”.
Juan 16: 24: “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo”.


Alegría y Salud


Reír reduce el riesgo de las enfermedades. Un periódico brasileño llamado O Globo del día 24- 6-91, dice que el efecto es el mismo de los deportes, encuesta realizada en Alemania.

Bonn – “Reír ayuda mucho a ser feliz y contribuye para mejorar la salud”. Según una experiencia clínica, realizada por Franz Joseph Hehl, del Departamento de Psicología de la Universidad de Dusseldorf, en Alemania, reír es tan bueno para el organismo como practicar deportes”.

Como acaba de divulgar la revista médica Zeitscchrift fur Psychopatologie, el cientista logró también probar que reír a carcajadas, puede no ser elegante, pero hace bien. Las carcajadas fortalecen el sistema respiratorio, circulatorio e incentivan la liberación de la endorfina. Hehl estudió 80 voluntarios. “Al reír, una persona ejercita cuerdas vocales y músculos faciales. Cada uno tiene un modo único de reír, pero todos consiguen el mismo tipo de efecto benéfico con por lo menos una carcajada por día.”

Una simple película cómica, exhibida a los voluntarios en una sala cerrada de la Universidad, ya fue suficiente para reforzar su sistema inmunológico. Algunos minutos después de las primeras rizas, la mayor parte presentaba un valor más alto de Inmunoglobulina A (IgA). Se trata de una sustancia que ayuda los linfocitos en la lucha constante contra los agente que provocan la enfermedad, y es por eso, concluye Hehl, que quien ríe más enferma menos.

Otro cambio en consecuencia de las risas es el aumento de la actividad de las llamadas células asesinas naturales, agregó Hehl. Ellas atacan invasores como virus y bacterias que penetran en el organismo. Hehl supone también que las personas que ríen con frecuencia corren menor riesgo de contraer el cáncer. Según Hehl hasta los dolores de cabeza son más fuertes para las personas como los deprimidos, que no consiguen reír fácilmente.

LA ALEGRÍA Y EL ESPÍRITU DE PROFECÍA

 “Para tener perfecta salud, nuestros corazones deben estar llenos de esperanza, amor y alegría”.
(Mente, Carácter y Personalidad – Tomo 2 – Pág 416)

 “El amor que Cristo infunde en todo nuestro ser es un poder vivificante. Da salud a cada una de las partes vitales: el cerebro, el corazón y los nervios. Por medio de las energías más potentes de nuestro ser despiertan y entran en actividad. Libra al alma de la culpa y tristeza, de la ansiedad y congoja que agotan las fuerzas de la vida. Con él vienen la serenidad y la calma. Implanta en el alma un gozo que nada en la tierra puede destruir: el gozo que hay en el Espíritu Santo, un gozo que da salud y vida”.
( El Ministerio de Curación, pág. 78 )

Nada tiende más a fomentar la salud del cuerpo y del alma que un espíritu de agradecimiento y alabanza. Resistir a la melancolía, a los pensamientos y a los sentimientos de descontento es un deber tan positivo como el de orar.  ( El Ministerio de Curación, pág. 194 )

 “Cuando el espíritu goza de libertad y dicha por el sentimiento del deber cumplido y por haber proporcionado felicidad a los otros, la influencia alegre y reconstituyente que de ello resulta infunde vida nueva  al ser entero”.   ( El Ministerio de Curación, pág. 199 )

“El estar consciente de obrar correctamente es la mejor medicina para los cuerpos y las mentes enfermos”. ( Consejos sobre la Salud, pág. 629 )

 “Si la mente está libre y feliz, si está 360 bajo la convicción de que se está obrando bien y si experimenta un sentido de satisfacción al hacer felices a otros, creará un gozo que afectará a todo el organismo facilitando la circulación de la sangre y tonificando todo el cuerpo.  La bendición de Dios tiene un efecto sanador; y los que benefician abundantemente a otros experimentarán esa maravillosa bendición en sus corazones y sus vidas.
( Consejos sobre Mayordomía Cristiana, pág. 359,360)

Un próspero hombre de negocios empezó a sentir su vida plenamente vacía e infeliz. Después de visitar el psicólogo, decidió aceptar el consejo de este: de ayudar a alguien como la mejor medicina para sus males. Fue a una estación terminal de trenes y allí quedó durante varias horas. Sin saber que hacer para poner en práctica el consejo, nadie a quien ayudar. Al fin, observó una anciana que parecía completamente desorientada y afligida. Llenándose de valor se acercó a ella le preguntó si podría ayudarla en alguna cosa. La anciana inmediatamente contó que recién había llegado del interior para visitar su hija que vivía en la ciudad, y para darle una sorpresa, había llegado sin avisar, pero que no había encontrado a su hija en la dirección que tenía en las manos y estaba desconsolada. Nuestro hombre llevó a la anciana a un puesto telefónico, al Correo, hasta conseguir la dirección. Llamó un taxi y ayudó la anciana a subir, se sentó a su lado, acompañándola hasta la angosta calle, en un suburbio de la ciudad. En el camino se detuvo en una florería para comprar unas rosas que entregó a la anciana. Esta estaba tan llena de alegría por las atenciones que había recibido del desconocido. Al fin, la dejó en la casa de su hija y volvió a su residencia. De allí, llamó a su médico y le dijo:

“Doctor, me siento muy bien, encontré el camino de la felicidad”.

Proverbios 17: 22  “El corazón alegre es una buena medicina, pero el espíritu triste seca los huesos”.

¿ ERA JESÚS ALEGRE?

 “Hay muchos que tienen ideas muy erróneas sobre la vida y el carácter de Cristo. Piensan que carecía de calor y alegría, que era austero, severo y triste. Para muchos toda la vida religiosa se presenta bajo este aspecto sombrío. 122

Se dice a menudo que Jesús lloraba, pero que nunca se supo que haya sonreído. Nuestro Salvador fue a la verdad un varón de tristezas y dolores, porque abrió su corazón a todas las miserias de los hombres. Pero aunque su vida era abnegada y llena de dolores y cuidados, su espíritu no quedaba abrumado por ellos. En su rostro no se veía una expresión de amargura o dolor, sino siempre de paz y serenidad. Su corazón era un manantial de vida. Y dondequiera iba, llevaba descanso y paz, gozo y alegría.

Nuestro Salvador fue profunda e intensamente serio, pero nunca sombrío o huraño. La vida de los que lo imitan estará por cierto llena de propósitos serios; tendrán un profundo sentido de su responsabilidad personal. Reprimirán la inconsiderada liviandad; entre ellos no habrá júbilo tumultuoso, ni bromas groseras; pues la religión de Jesús da paz como un río. No extingue la luz del gozo, ni impide la jovialidad, ni oscurece el rostro alegre y sonriente. Cristo no vino para ser servido sino para servir; y cuando su amor reine en nuestro corazón, seguiremos su ejemplo.”
( El Camino a Cristo, pág. 122 )

I Tesalonicenses 5: 16  “Estad siempre gozosos”


Nuestro ejemplo supremo es Jesús.

Juan 10: 10  “...Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.

Nuestra vida y nuestra alegría debe ser compartida.

Pablo después de haber vivido una vida de orgullo comprendió que eso no tenía valor.

Gálatas 2: 20    “Mas vive Cristo en mí


Nada podría separarlo del amor de Cristo.

Romanos 8: 35 en adelante

“LA ESPERANZA DE LOS JUSTOS ES ALEGRÍA”  Proverbios 10: 28.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Resultados de la soberbia

Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; mas con los humildes está la sabiduría. Prov. 11:2.



El primer balance de la empresa fue extraordinario. El sol parecía brillar Len la vida de Julio César. Había pedido dinero prestado. Varios amigos le extendieron la mano con el solo propósito de ayudado. No creían que la empresa funcionara bien. Pero funcionó. En pocos meses las puertas se abrieron y las oportunidades aparecieron. De repente, Julio César se dio cuenta que ahora era rico, y entonces comenzaron sus verdaderos problemas.

Hirió a los amigos, peleó con las personas que le habían prestado el dinero, humilló, ofendió y maltrató a gente inocente. Nadie lo conocía ya. Hubo un cambio completo en su manera de ser. Orgulloso, prepotente y vanidoso, se creía el rey del mundo, y olvidó que un día había sido la persona más pobre y humilde.

La situación financiera que atravesó Brasil durante los años de la gran inflación lo ayudó a enriquecerse. De repente, sin embargo, el cuadro económico del país cambió y con dolor, tuvo que aceptar que nunca había sido un gran empresario. Había sido apenas un jugador que sabía apostar su capital.

Se empobreció. Tan rápido como creció, cayó. Se rebeló contra Dios, contra el Gobierno, contra la sociedad y contra la familia. Huía de los acreedores y se escondía de los amigos. Creía que se reirían de su situación.

La vida de pobreza y limitaciones no era ya para él. Se había acostumbrado a despilfarrar el dinero. Por eso, no le resultó difícil comenzar a andar por las sendas de la deshonestidad. Lamentablemente para él, fue preso y condenado.

¡Cuánta sabiduría hay en las personas que se mantienen humildes aunque la vida las conduzca a las montañas más altas de la tierra! Cuán gran tontería es dejarse manejar por los triunfos y victorias. Creerse un semi-dios, indestructible y eterno. Olvidar que el hombre es apenas una criatura. Transitoria, pasajera y mortal.

Sal hoy de casa para cumplir tus actividades diarias, pero ve con humildad, recordando que "cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; mas con los humildes está la sabiduría".
Pr. Alejandro Bullón Paucar

viernes, 12 de agosto de 2011

Usa el poder con sabiduría


Oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca. Prov. 16:10.

El proverbio de hoy tiene que ver con el uso del poder. El poder, como la energía eléctrica, sirve para el bien o para el mal. Sabiamente orientada, la energía eléctrica puede salvar vidas. Mal usada, ya mató a muchas personas. El poder en las manos de una persona dependiente de Dios, puede hacer a las personas más felices. En las manos de un insensato, puede ser instrumento de tiranía y destrucción.

"Oráculo hay en los labios del rey". La versión portuguesa de Almeida traduce: "En los labios del rey se encuentran decisiones autorizadas". ¡Es incuestionable! El rey tiene poder, sus decisiones son autorizadas. Tiene poder también el gerente, el padre, el director, el jefe, e! profesor, etc. Algunos más, otros menos. La pregunta es ¿cómo estoy usando el poder que me fue confiado? ¿Uso dos pesas y dos medidas? ¿Soy justo, humano, sensible y comprensivo? ¿O simplemente lo uso para demostrar que "aquí, el que manda soy yo"?

La segunda parte del versículo declara "en juicio no prevaricará su boca".

Es interesante el verbo juzgar. Significa determinar, dar sentencia. Cuando dos niños disputan el mismo juguete, el padre define cómo queda la situación. Cuando en un partido de fútbol los dos equipos discuten si fue o no fue falta, es el árbitro el que determina.

La advertencia de Salomón para quien ejerce el poder es "al juzgar, no prevarique", literalmente "no traicione la justicia".

Sé un hombre justo. Dondequiera que tú ejerzas el poder, úsalo con sabiduría y establece valores. Los valores son los que sirven de fundamento para mantener relaciones saludables. Vive esos valores. Las personas están atentas para ver si tú estás realmente comprometido con los valores que esperas que los otros sigan.

Toda persona que ejerce el poder es como e! modelo de una obra de arte.

Las personas no siguen los valores que tú estableces, ni la visión de futuro que tú escribiste en la declaración de misión de la empresa, o que tienes bajo el vidrio en tu mesa de trabajo. Las personas te siguen a ti. Por tanto, ámalas, compréndelas y ayúdalas a crecer. Ese es el uso correcto del poder.

Un día, cuando lleguemos al último capítulo de nuestra historia, lo queramos o no, tendremos que rendir cuentas a Dios de la manera cómo usamos el poder. En ese día, quiero decir: "Señor, fui tan solo un instrumento en tus manos, gracias porque a través de mi insuficiencia tu poder fue suficiente para hacer felices a las personas". No olvides que "oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca".

Pr. Alejandro Bullón Paucar



viernes, 28 de enero de 2011

Aun en la risa...


“Aun en la risa tendrá dolor el corazón; y el término de la alegría es congoja.” Prov. 14:13

No es pesimismo. Es la realidad triste y dura. Nadie puede escapar de ella. Este mundo era perfecto cuando salió de las manos del Creador. No había muerte, ni dolor, ni lágrimas. Pero, a partir de la entrada del pecado, se volvió hostil y extraño. A veces, hasta cruel y despiadado. Hoy, hasta cuando tú ríes el dolor está presente. La alegría muchas veces termina en tristeza. El otro día hablé con una persona que durante 30 años ahorró dinero para realizar su sueño de conocer Europa. Finalmente, llegó el momento anhelado. El viaje fue maravilloso. Vio de cerca cosas que solo conocía a través de los libros; pensó que el dinero había sido gastado con sabiduría.

Cuando el viaje terminó, y llegó a casa, y abrió las maletas en el cuarto, sintió de repente ganas de llorar. No sabía explicar porqué, pero se sentía culpable. Descubrió que “aun en la risa tendrá dolor el corazón; y el término de la alegría es congoja”. Otro de los pensamientos que aparecen en el texto de hoy es la fragilidad de los intentos humanos para resolver los problemas del alma. Tú asistes a un circo para reír y cuando el espectáculo termina y las luces se apagan, solo queda un vacío indefinible que duele. El joven se droga queriendo salir de sus angustias y cuando los efectos de la droga pasan, solo queda desesperación y ganas de morir. Inútilmente, la criatura trata de librarse de la culpa existencial. El corazón duele y tú no sabes definir porqué; luchas, trabajas y te esfuerzas, y todo continúa igual.

Solo Jesús es capaz de llenar el vacío del corazón. El es la única persona que pone el mundo interior en orden, perdona, transforma y satisface. Cura, limpia y purifica. Por eso, afirmó: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo'.* Al convivir con Jesús tú aprendes a administrar el dolor existencial. El dolor del ser sin ser. La sensación amarga de sentirse mal sin haber hecho mal. Ábrele tu corazón a Aquel que un día dijo: “La paz .os dejo, mi paz os doy.** Habla con él, como un hijo habla con su padre. Pregúntale las cosas que no comprendes, reclama, implora. El nunca dejó sin respuesta a quien con sinceridad lo busca, pero recuerda: “Aun en la risa tendrá dolor el corazón; y el término de la alegría es congoja”. * Juan 16:33. **Juan 14:27

Pr. Alejandro Bullón http://www.ministeriobullon.com

viernes, 16 de abril de 2010

"Conmigo está el consejo y el buen juicio..."‏

“Conmigo está el consejo y el buen juicio; yo soy la inteligencia; mío es el poder.” Prov. 8:14

El héroe infantil He Man, alza su espada y grita: "Yo tengo el poder". Pero en el versículo de hoy, Dios afirma: "Mío es el poder". ¿Quién tiene razón? Alguien está mintiendo. No puede haber dos verdades al mismo tiempo. El humanismo de nuestros días enseña que hay una energía, casi divina, dentro del ser humano. "Concéntrate, saca la energía de tu interior, mentalízate" —afirman. ¿Cuánta verdad hay en estas afirmaciones? ¿Cuánto poder y fuerza interior tiene un hombre? La Biblia, a su vez, enseña que la fuerza viene de Dios. De él viene el consejo y la verdadera sabiduría. El valor de la criatura es extrínseco. Valemos porque Dios nos considera valiosos, no porque tengamos valor en nosotros mismos. Por tanto, para ser feliz y sentirte realizado en esta vida, tú necesitas ir diariamente a la Fuente inagotable de sabiduría. Dios es el Creador y conoce mejor que nadie la obra de sus manos. ¿Quién mejor que él para mostrarte el camino de la prosperidad? Al ser humano no le gusta recibir consejos, prefiere aconsejar. No acepta ser el segundo, quiere ser siempre el primero. Fue así desde el principio. La serpiente le dijo a Eva: "Seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal".* ¡Qué idea seductora! Ser como Dios. Desde aquel día la humanidad inició la desesperada corrida en dirección de su propia divinización. Le gusta jugar a ser Dios. Inventa pequeños dioses. Se siente Dios. ¿Para qué el consejo? ¿O la instrucción? "Yo tengo el poder", grita bien alto. En el fondo, ni él mismo cree en su teoría hueca, pero persiste e insiste a pesar de sus frustraciones y derrotas. ¿Necesitas hoy sabiduría y consejo para tomar una decisión importante? ¿Te sientes cansado, triste, angustiado y necesitas ser fortalecido? Acude a Jesús. El siempre está con los brazos abiertos esperando el regreso de sus hijos. Solo en él podrás encontrar refugio, alivio y fuerzas para llevar el peso del fardo que las circunstancias te imponen. El afirma: "Conmigo está el consejo y el buen juicio; yo soy la inteligencia; mío es el poder".
Pr. Alejandro Bullón Paucar

miércoles, 24 de marzo de 2010

LA BLANDA RESPUESTA QUITA LA IRA


“La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor” (Prov. 15:1).
El viejo dicho brasileño dice que "Cuando uno no quiere, dos no pelean". Es simple y al mismo tiempo, profundo. Es una manera popular de presentar lo que Salomón dijo hace siglos. No hay corazón que no se conmueva ante una respuesta amable.
La vida es como un espejo. Recibimos de vuelta la imagen que proyectamos. Las palabras duras producen reacciones agresivas. Las palabras suaves producen actitudes gentiles.
El adjetivo duro en hebreo es éseb, que también puede ser traducido como "que provoca dolor". Las palabras son como cuchillos de doble filo, sirven para el bien o para el mal. Apaciguan o enfurecen los ánimos. Conciertan relaciones o las destruyen. Traen alegría o provocan dolor.
Piensa en las veces en que podrías haber usado la palabra de un modo más edificante. No te proyectes a un tiempo lejano, piensa en lo que sucedió ayer u hoy, con tu esposa o con tus hijos.
Cuando las flechas envenenadas del furor traten de alcanzarte, usa como escudo protector la respuesta blanda, suave. No entres en el juego de la provocación. Responder en el mismo tono, dejándote llevar por la pasión del momento, no es evidencia ni de sabiduría ni de valor. Tú puedes vencer a los otros y ser considerado fuerte, pero si te vences a ti mismo serás poderoso. Este tipo de victoria solo se la puede alcanzar con la ayuda del Todopoderoso.
El control de las palabras comienza con el control de las emociones, y eso es obra del Espíritu Santo. Encuentro a menudo personas que me dicen: "Yo sé que mis palabras dichas de manera inapropiada me crean problemas, pero no consigo hacer nada para cambiar esta situación".
Esa es la diferencia entre el humanismo y el cristianismo. Mientras el primero deja toda la responsabilidad sobre sus hombros, colocando su interior como fuente del poder, el cristianismo enseña que el poder no proviene de dentro de uno, sino de arriba. El cambio de temperamento es un acto divino. Dios usa como instrumento la voluntad humana, pero la criatura no pasa de ser un medio. La fuente del poder es Dios.
Inicia las actividades de este día colocando tu voluntad bajo el control divino. Deja que Jesús viva en ti y controle tus palabras, porque "La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor".

Pr. Alejandro Bullón P

viernes, 11 de diciembre de 2009

LA MEMORIA DEL JUSTO SERÁ BENDITA


“La memoria del justo será bendita; mas el nombre de los impíos se pudrirá” Prov. 10:7.

Una de las características de los proverbios es el uso de la antítesis. A través de ella el autor enseña una lección por contraste. Se presentan dos caminos, dos situaciones o dos destinos e, implícitamente, se deja la elección con el lector. En el versículo de hoy se habla del justo y del impío. ¿Qué sucederá con la memoria del perverso? El impío no toma en cuenta a Dios en sus decisiones y cuando muere "se pudrirá", afirma el texto. ¿Te atreverías tú a ponerle a tu hijo el nombre de Judas, Nerón o Hitler? Pero tú encuentras perros con esos nombres. Esto muestra que los impíos no son olvidados. Son recordados, pero con pena, con dolor, con tristeza, y a veces con amargura y rabia. En la vida, esas personas tuvieron todo lo que el ser humano aparentemente necesita para ser feliz: fama, riqueza, placer y poder. ¿Valió la pena? Quizás, sí. Desde el punto de vista humano, tal vez. Pero, ¿eso es todo? ¿La vida es apenas eso? Multitudes corren atrás de las luces fascinantes de esta vida. Gloria, fama, riqueza y poder parecen tornarse las cosas más importantes, mientras que las personas amadas quedan al lado del camino, esperando una palabra de amor, un gesto de cariño, o un poco de tiempo para sentirse importantes. La vida pasa. Cuando tú menos te das cuenta, la primavera y el verano ya se fueron, el invierno llegó y tú estás solo, lleno de dinero, poder y fama, tal vez, pero irremediablemente solo. En contraste, "la memoria del justo será bendita". ¿Por ventura, no se cuentan hasta hoy las historias de José, Daniel, Isaac y otros héroes de la fe? Necesito revisar todos los días los valores que me inspiran, necesito repensar mis motivaciones. ¿Cuánto vale la confianza de un hijo, la comprensión de la esposa o la sonrisa de un nieto? ¿Cuánto vale el mirar agradecido de alguien a quien le ofrecí un poco de mi tiempo? ¿Estás viviendo y trabajando solo para esta vida o también para la eternidad? Analiza esto, porque "la memoria del justo será bendita; mas el nombre de los impíos se pudrirá".


Alejandro Bullón www.MinisterioBullon.com
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