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lunes, 30 de diciembre de 2024

CINCO CONSEJOS FINALES DE PABLO - 1 CORINTIOS 16: 13, 14



Pablo finaliza su epístola a los romanos dejando muchas lecciones. Sin embargo, los versos 13 y 14 tienen consejos trascendentales para el cristiano de todos los tiempos. Pablo dice: “Velad, estad firmes en la fe, portaos varonilmente, y esforzaos. Todas vuestras cosas sean hechas con amor.” Pablo destaca cinco ideas claves:


1. SER VIGILANTES. La palabra “velad” nos invita a estar atentos a los peligros espirituales. Esto implica mantenernos despiertos espiritualmente, discerniendo las trampas del enemigo y las señales de los tiempos. Jesús también enseñó en Mateo 26:41 que debemos velar y orar para no caer en tentación. Velad tiene que ver con estar alertas o despiertos, con una actitud sobria para que podamos resistir al enemigo, que anda como león rugiente (1 Pedro 5:8).


2. SER FIRMES EN LA FE. Esto implica tener una convicción sólida y no vacilar frente a la adversidad. En un mundo lleno de filosofías contrarias a Dios, esta firmeza nos da estabilidad y dirección. Como dice Efesios 6:13, debemos usar toda la armadura de Dios para resistir los ataques.


3. PORTAOS VARONILMENTE. Aunque parece dirigido a los hombres exclusivamente, esta expresión tiene que ver con que todos debemos actuar con madurez y valor espiritual. No se trata de fuerza física, sino de un carácter que enfrenta los desafíos con la fortaleza que proviene de Dios. Enfrenta las pruebas con determinación y fe, sabiendo que Dios pelea por ti.


4. SER VALIENTES. El llamado a esforzarse nos recuerda que la vida cristiana requiere dedicación y trabajo. No podemos esperar frutos espirituales sin un compromiso activo. Gálatas 6:9 nos anima a no cansarnos de hacer el bien, porque a su tiempo cosecharemos. Sé diligente y persistente en la obra del Señor, confiando en Su poder.


5. SER AMOROSOS EN TODO. Pablo pone el fundamento de toda acción cristiana: el amor. Este amor es el reflejo del carácter de Cristo, quien nos enseñó a amar a Dios y al prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22:37-39). Haz todo con un espíritu de amor, buscando glorificar a Dios y bendecir a los demás.


En estos dos versículos, Pablo nos da un plan de vida espiritual: ser vigilantes, firmes, valientes, perseverantes y amorosos. Si vivimos bajo estas directrices, reflejaremos a Cristo en cada aspecto de nuestras vidas.


Feliz día.


Pr. Heyssen Cordero Maraví 


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LA RESURRECCIÓN DE CRISTO, LA BASE DE LA FE CRISTIANA - 1 CORINTIOS 15



Algunos miembros de la iglesia en Corinto tenían dudas o rechazaban la doctrina de la resurrección de los muertos. Esto podría deberse a: (1) Influencia de la filosofía griega. Los griegos valoraban más el alma que el cuerpo. Para ellos, la idea de una resurrección física era absurda o indeseable, ya que creían que la muerte liberaba al alma del cuerpo material. (2) Falta de comprensión del evangelio. Algunos corintios no entendían completamente el significado de la resurrección de Cristo y su conexión con nuestra propia resurrección futura. Y (3) Influencias culturales. Corinto era un lugar donde coexistían muchas religiones y creencias, lo que podía llevar a confusión doctrinal dentro de la iglesia.


En 1 Corintios, Pablo aborda varios problemas de la iglesia, y en el capítulo 15 se centra en corregir el error teológico respecto a la resurrección. Sus objetivos incluyen:

- Afirmar la resurrección de Cristo como un hecho histórico: Pablo ofrece evidencia de testigos oculares (vs. 5-8) para reafirmar la realidad de la resurrección de Jesús.

- Mostrar la importancia de la resurrección para la fe cristiana: Si no hay resurrección, entonces la fe es vana y el pecado no ha sido vencido (vs. 12-19).

- Conectar la resurrección de Cristo con la nuestra: Cristo es las primicias, y su resurrección asegura la nuestra en el futuro (v. 20).

- Recordar la esperanza de la victoria final: En la segunda venida, los creyentes serán transformados y la muerte será derrotada para siempre (vs. 50-58).


Muchos corintios crecieron influenciados por la idea de que la materia (incluyendo el cuerpo) era mala y el espíritu era bueno. Por lo tanto, la resurrección física parecía innecesaria o ilógica. Corinto era un centro religioso con templos dedicados a dioses paganos, como Apolo y Afrodita. Esto creaba un ambiente de sincretismo que podía distorsionar la doctrina cristiana. Divisiones internas: La iglesia de Corinto estaba dividida en grupos que seguían a diferentes líderes (1 Corintios 1:10-12). Estas divisiones también podían reflejarse en diferencias doctrinales.


Pablo responde con claridad y profundidad para corregir los errores y darles esperanza:


1. La centralidad de la resurrección en el evangelio (vs. 1-11). “Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (vs. 3-4). Pablo comienza recordando que la resurrección de Cristo es el núcleo del evangelio. Sin ella, nuestra fe carecería de fundamento. Su victoria sobre la muerte asegura nuestra propia resurrección futura. La iglesia necesita proclamar con gozo que el Cristo resucitado es la garantía de nuestra salvación y nuestra esperanza eterna.


2. La resurrección: base de nuestra fe (vs. 12-19). “Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados” (v. 17). Si la resurrección no fuera real, toda la fe cristiana sería inútil. Pero Cristo ha resucitado, y esto nos da la seguridad de que también venceremos la muerte. Recordemos que la resurrección de Cristo nos libera del temor a la muerte y nos llena de esperanza ante cualquier circunstancia.


3. Cristo, las primicias de los resucitados (vs. 20-28). “Pero ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho” (v. 20). Jesús, como las primicias, garantiza la futura cosecha de resucitados. Su victoria inaugura un reino eterno donde el pecado y la muerte serán destruidos para siempre. Este pasaje nos invita a vivir con una perspectiva eterna, sabiendo que la victoria de Cristo es nuestra victoria.


4. La naturaleza gloriosa de la resurrección (vs. 35-49). “Se siembra cuerpo natural, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo natural, y hay cuerpo espiritual” (v. 44). Pablo explica que nuestro cuerpo resucitado será transformado en gloria. Así como Jesús resucitó con un cuerpo glorificado, nosotros seremos renovados para vivir eternamente en la presencia de Dios. Vivamos con confianza en la promesa de un cuerpo glorioso y eterno. Esta esperanza debe inspirar santidad y gratitud en nuestra vida diaria.


5. La victoria final en la segunda venida de Cristo (vs. 50-58). “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados” (v. 51). Pablo describe cómo, en la segunda venida, los muertos en Cristo resucitarán y los vivos serán transformados. Entonces se cumplirá la promesa: “Sorbida es la muerte en victoria” (v. 54). La segunda venida de Cristo es nuestra esperanza máxima. Mientras aguardamos, debemos ser firmes, constantes y abundar en la obra del Señor, sabiendo que nuestro trabajo no es en vano (v. 58).


La resurrección de Cristo es la base de nuestra esperanza. Su victoria garantiza nuestra resurrección futura y nos asegura que, en su segunda venida, seremos transformados y viviremos eternamente con Él. Esta certeza debe llenarnos de gozo, fortaleza y dedicación mientras esperamos su regreso.


Pr. Heyssen Cordero Maraví 


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EL AMOR ES PARA SIEMPRE - 1 CORINTIOS 13:13



Los corintios estaban facinados con los dones espirituales (capítulo 12), especialmente con el don de lengua. Ellos creían que el don de lenguas estaba en un nivel más grande de relación con Dios, y es que pensaban que Los Ángeles tenían un idioma directo con Dios. 


No obstante, Pablo les recuerda que incluso el don de lenguas no tiene sentido sin amor. Sin amor, una persona puede hablar con el don de lenguas, pero es tan insignificante como un metal que resuena, o címbalo que retiñe. No es nada más que un sonido vacío. Luego Pablo hablará de lo vano que resulta la dadivosidad con las personas, del desprendimiento de los bienes materiales si es que no hay amor. 


El amor es la marca de los discípulos de Cristo, según las palabras de Jesús en Juan 13:35, y Pablo habla de ese mismo amor ágape en el capítulo 13 dándonos más detalles de cómo es ese amor en la vida de los creyentes, y qué no es amor. 


Pablo finaliza el capítulo diciendo: “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” (1 Corintios 13:13). Este versículo encierra la esencia del carácter cristiano, destacando tres virtudes fundamentales: la fe, la esperanza y el amor. Sin embargo, el apóstol Pablo señala que el mayor de estos es el amor, porque el amor es el reflejo más puro del carácter de Dios (1 Juan 4:8).


(1) La fe nos conecta con Dios, permitiéndonos aceptar Su salvación y Su guía en nuestras vidas. 

(2) La esperanza nos sostiene en medio de las pruebas, recordándonos que nuestras luchas terrenales son temporales y que Jesús pronto regresará. 

(3) Pero el amor es eterno, porque será la esencia de nuestra experiencia en el cielo. No necesitaremos fe ni esperanza cuando estemos cara a cara con Cristo, pero el amor seguirá siendo el vínculo que une a todos los redimidos.


El amor es más que un sentimiento; es una acción. Es el servicio desinteresado, la paciencia, la compasión, y el perdón que reflejan a Cristo. Como adventistas del séptimo día, llamados a vivir y compartir el mensaje del evangelio, recordemos que todas nuestras acciones deben estar impregnadas de amor. Este amor no solo transforma nuestras vidas, sino que también atrae a otros al Salvador.


Que podamos ser conocidos como el pueblo del amor. Qué más allá de dones, acciones y demás, podamos ser el reflejo del amor de Dios.


Feliz día.


Pr. Heyssen Cordero Maraví 


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martes, 15 de agosto de 2017

¡IMITADOR DE JESÚS! - 1 Corintios 11:1

Hace algunos meses mi hijo Ariel me dijo que quiere ser pastor. Yo emocionado le pregunté, "¿por qué quieres ser pastor hijito?", y él con una amplia sonrisa me respondió: "porque quiero trabajar, predicar y viajar como tú...".
La palabra "imitar" viene el griego μιμητής "mimetés", qué significa sencillamente "imitador". En ese contexto Pablo usa 6 esa palabra, ningún otro escritor bíblico del NT más lo hace. Y lo que Pablo quiere que sus seguidores hagan, es que se "mimeticen" con él, esto tiene que ver con lo que algunas plantas y animales hacen para camuflarse.
Y justamente eso es lo que hacían los discípulos de antaño, por eso la gente en Antioquía les apodaron "cristianos" porque ellos vestían, hablaban, caminaban, sonreían, predicaban, enseñaban, todo lo hacían como Cristo. Pablo dice a secas: "imítenme porque yo imito a Cristo". Esta declaración puede parecer presumida y hasta arrogante, pero Pablo tenía la seguridad de que su vida era el fiel reflejo de Jesús.
Que tu hijo quiera ser como tú es definitivamente algo maravilloso. Y no solo me pasó a mi. Sé que todo los niños quieren ser como sus padres. Pero la pregunta es, ¿qué es lo que hace que los hijos quieran ser como sus padres? Considero varias razones, pero quisiera descargar la CONFIANZA e INTIMIDAD.
Si queremos ser IMITADORES de Jesús, debemos confiar del modo que los niños lo hacen para con sus padres. Y eso solo se logra cuando hay INTIMIDAD, cuando pasas tiempo con alguien adoptas también sus formas y estilo de vida. ¿Ya escuchaste decir por ahí: ¿Dime con quién andas y te diré quién eres? Pues tienen mucho de cierto. Si pasas más tiempo con Jesús será semejante a Él, te mimetizarás con Su vida.
Confía y pasa tiempo con Jesús, esta semana será diferente en Cristo!
#MensajesDeEsperanza #ImitadoresDeCristo #VidaEnCristo #Mimetizar
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
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viernes, 20 de marzo de 2015

1 Corintios 6: ¿AMOR PLATÓNICO CRISTIANO?


"Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sio para el Señor, y el Señor para el cuerpo" (1 Corintios 6:13).

El filósofo griego, Platón (discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles) es conocido hasta hoy como el precursor de la famosa Teoría de las Ideas, núcleo central de sus enseñanzas. Esta teoría se basa en resumen en los dualismos, entre ellas el dualismo antropológico. Platón presenta al ser humano como una realidad compuesta por elementos: CUERPO y ALMA. El cuerpo es lo palpable, lo imperfecto, lo limitado y pasajero. En cambio, el alma, es ideal, perfecto, ilimitado y eterno.

La iglesia de Corinto tenía entre sus miembros, algunos que a pesar de abrazar la fe en Cristo seguían creyendo en las enseñanzas de Platón, que el cuerpo y el alma son separados y por lo tanto el "cuerpo" no tenía tanta importancia como el "alma". Total, si el cuerpo es pasajero y el alma es eterna, no hay porqué escandalizarse si seguimos las inclinaciones carnales.

Cuando Pablo les dice, "las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas", les está diciendo un dicho popular en aquellos tiempos. Un dicho que se parece a "bebamos y comamos que mañana moriremos" que usualmente escuchamos pronunciar de manera suelta. Pablo les dice en otras palabras, ustedes están diciendo que no importa lo que hagan con su cuerpo, por eso fornican, comen y hacen lo que quieren porque según ustedes la "carne" o el "cuerpo" es inferior al "alma", pues se equivocan. El cuerpo NO es para fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo" (1Cor.6:13), y finaliza diciendo que el cuerpo ES templo del Espíritu Santo, y por lo tanto deben "glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios" (1Cor.6:19,20).

La iglesia de Corinto no es muy diferente a la iglesia de hoy. ¿Ya has escuchado decir a algunos cristianos, Dios conoce mi corazón y no me juzga por lo exterior? Efectivamente, claro que Dios conoce todo, pero eso no indica que a Dios no le importe en lo absoluto tu vida física. Con la idea que Dios se interesa de lo interior (del espíritu) algunos comen lo que quieren y no lo que Dios quiere (Lev.11), hablan como quieren y no como Dios quiere, tienen (Sal.37:30), se viste como quiere y no como Dios quiere (1 Tim.2:9), viven su sexualidad como quieren y no como Dios quiere (1 Cor.6:18). Tal modo de vivir es simplemente platónico y no cristiano.

Nosotros somos seres integrales, holísticos. No somos en partes separadas. Por eso Pablo mismo dijo: "Y el mismo Dios de paz os santifique enteramente; y que todo vuestro ser, espíritu y alma y cuerpo sean guardados irreprensibles para la venida de nuestro Señor Jesucristo" (1 Tes.5:23). Dios quiere una adoración completa, vivamos dignamente para Dios. Hagamos su voluntad, porque siempre es lo mejor.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

jueves, 19 de marzo de 2015

1 Corintios 5: DISCIPLINA ECLESIÁTICA


"entreguen a este hombre a Satanás para destrucción de su naturaleza pecaminosa a fin de que su espíritu sea salvo en el día del Señor" (1 Corintios 5:4-7 NVI).

La iglesia de Corinto era compleja. Habían varios problemas y entre ellas un caso de incesto. El incesto era un acto reprochable no solo en la Ley de Dios (Lev.18:6-8) sino también en la ley romana (Gayo, Insitutos i.63). Alguien estaba fornicando con la mujer de su padre (1 Cor.5:1) y la iglesia sabía del caso pero no hacía absolutamente nada. El silencio de la iglesia era un daño al pecador y a la iglesia. Ante esto, Pablo recomienda que la iglesia se reúna y en el nombre de Jesús tomen la decisión de disciplina. La iglesia jamás puede ni debe estar tranquila cuando un hermano se descarría y cae en un grave error.
No ayudamos a nadie, ni al pecador ni a la iglesia, haciéndonos "los de la vista gorda". Creyendo que así vamos a evitar resentimientos, apostasía, etc.
La disciplina eclesiástica tiene el propósito de que los culpables sean movidos a comprender su peligrosa situación y sientan su necesidad de arrepentimiento y contrición, por ello Pablo dice "entreguen a ese hombre a Satanás" y luego dice "a fin de que sea salvo" si vuelve a Cristo y se arrepiente.
Nuestra compasión aparente podría hacernos decir: "pobrecito, si lo disciplinamos quizás se resiente y nunca más vuelva a la iglesia. Al menos así siquiera viene a la iglesia". Pablo es claro en decir que "un poco de levadura fermentada" malogra toda la masa. Nosotros diríamos: "una manzana podrida pudre todo el cajón". No hay bendición en la iglesia cuando a sabiendas permitimos que haya entre nosotros transgresión continua a la ley de Dios
Gracias a Dios hay pasos que Jesús mismo nos lo enseñó en Mateo 18. Jesús ama al pecador pero no aprueba su pecado. Y si cometemos errores y la iglesia tiene que disciplinarnos debemos recordar que es para nuestro bien.
Buen día!
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

lunes, 7 de abril de 2014

Evangelista idóneo



Y mi mensaje y mi predicación no fueron con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder” (1 Cor. 2:4).

Dios escogió a doce hombres comunes y corrientes para evangelizar al mundo. El más preparado entre todos los discípulos era Judas, y no terminó bien. Sin embargo, los otros once, fueron excelentes evangelistas mostrándonos así que no es la preparación, la ciencia y la tecnología, sino el hombre convertido que puede ser instrumento poderoso en las manos de Dios. Un ejemplo nítido de esta lección lo destaca también Pablo en 1 Corintios 2:1-5:
1. No busques impresionar con excelencia de palabra o de sabiduría (v.1).
2. No habla de otros sino de Jesucristo y su evangelio de salvación (v.2).
3. No es autosuficiente y reconoce sus limitaciones y debilidades (v.3).
4. No persuade con palabras humanas sino con el poder del Espíritu (v.4).
5. No dirige su mensaje a él ni a hombres sino que los lleva a Cristo (v.5).
¿Ya lo notaste? Es el poder del Espíritu Santo quien transforma vidas a través de vidas transformadas. Las palabras humanas y todo el conocimiento habido, no constituyen garantía de éxito en el evangelismo sino el evangelista transformado, convertido a los pies de Cristo todos los días. No olvides que la batalla es de Dios  se gana con el poder del Espíritu Santo (Zac. 4:6).

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
ASOCIACIÓN PERUANA CENTRAL 

miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿MATERIALISMO ADVENTISTA?


“Así fijamos nuestros ojos, no en lo que se ve, sino en lo que no se ve. Porque lo que se ve es temporal, pero lo que no se ve es eterno” (2 Cor.4:18).


El materialismo es un corriente filosófica que entre otras cosa, considera la materia como única realidad, es decir que la materia está por sobre todo. En consecuencia, un materialista es muy apegado a los bienes materiales.
Una familia solicitó ayuda económica para la enfermedad de uno de nuestros hermanos, solicité ayuda en la iglesia donde me encontré el sábado, y tristemente los ancianos dijeron: “no colaboraremos porque estamos en construcción del templo y todos hemos hecho gastos en este proyecto. Será para la próxima”.
Su respuesta me hizo recordar a la vieja parábola que Cristo contó, la del buen samaritano. Triste pero real.
No pretendo decir que no construyamos templos, ni que tengamos un templo acogedor para adorar a Dios. Tampoco es mi afán insinuar que las iglesias deben ser conformistas, no, muy por el contrario, expreso únicamente el sentir de mi meditación. ¿Qué está pasando en las mentes de los cristianos? ¿Qué ocurre en el corazón de un hijo de Dios, llamado hermano?
¿Es posible ver a mi prójimo enfermo, a punto de morir, necesitado de ayuda, y pasar como el sacerdote de antaño de largo, sin importar el llanto de lamento? ¿Dónde quedó el amor? ¿En las páginas de la Biblia, la Palabra de Dios? ¿Y nos llamamos hermanos? ¿Qué diría Jesús si hubiera visto este cuadro? ¿Nos habría re-contado la historia del buen samaritano otra vez?
Está bien que construyamos templos, compremos equipos, piano, etc. Pero no debemos olvidar jamás que “el mundo conocerá que somos discípulos de Jesús si tenemos amor los unos con los otros”. Podemos predicar miles de sermones sobre el amor, pero jamás haber demostrado amor por el que lo necesita, no de palabras meramente sino con obras.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

miércoles, 15 de septiembre de 2010

EL "CUERPO" DE CRISTO



“De manera que sin un miembro padece, todos los miembros se conduelen con él. Y si un miembro es honrado, todos los miembros se gozan con él” (1 Cor.12:26).



No importa el peso o la talla de la persona, lo que es cierto es que si una pequeña parte de su cuerpo adolece de algún malestar, provocará un malestar general del cuerpo. Esto es interesante porque Dios nos creó seres integrales, es decir, completos. Somos, físicos, psicológicos, sociales y espirituales. Sin adolecemos de algún malestar en cualquier aspecto definitivamente estaremos enfermos.


Pero, ¿te has dado cuenta que en el aspecto físico, esto es más real? Por ejemplo, si te duele un diente, eso causará que no puedas actuar como debe ser. Y eso que el diente es aparentemente pequeño y sin importancia.


La iglesia de Dios está llena de seres vivos, seres débiles, mortales, sencillos. Es por ello que Dios compara a su iglesia con un cuerpo humano, para hacernos entender que cada uno de nosotros somos miembros de ese cuerpo. Así, si un miembro de la iglesia está pasando por malos momentos, entonces, la iglesia, todos nosotros también lo sentiremos así.


Es más, nosotros nos llamamos “hermanos”, ¿por qué? ¿Porque compartimos una misma fe únicamente? No, porque somos hijos de Dios, porque pertenecemos al mismo cuerpo, porque somos hermanos en la fe, pues creemos que nuestro Padre es Dios.


Hoy, puedes demostrar que te unes al dolor del hermano de tu iglesia, que lleva un mar de lágrimas y nadie lo advierte. No des lo que te sobre, da lo que crees que le puede servir y ayudar en este momento difícil. Recuerda, que el mañana no es seguro, mañana me puede tocar a mí.



Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

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