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domingo, 13 de diciembre de 2020

LA SOBERBIA HACE TU VOLUNTAD, y tu voluntad te lleva al fracaso - Jeremías 48:29

 

El sabio Salomon dijo alguna vez “Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12). Y es que muchas veces movido por nuestros sentimientos, nuestros conocimientos y hasta nuestras capacidades nos sentimos tan seguros, tan cómodos que nos creemos los súper poderosos e intocables. El capítulo 48 de Jeremías habla sobre el juicio contra la nación extranjera de Moab. ¿Quiénes eran los moabitas?
Los moabitas eran parientes históricos del pueblo hebreo: descendientes de Lot, sobrino de Abraham. Y que compartieron límites territoriales con la tribu de Rubén al norte de Canaán y fueron parte del reino de David, quien los sometió. Sin embargo, durante el reinado de Acab, cuando Ocozías ocupó el trono, un cierto Mesa (2 Reyes 3:2-27) se rebeló contra Israel y se independizó recuperando los territorios que antes le pertenecían a la tribu de Rubén. Los moabitas permanecieron, por muchos años, sin ningún conflicto armado, y quizás por su ubicación o por sus relaciones comerciales no tenían ningún tipo de problemas con otro reino. Mientras sus vecinos sufrían deportaciones y destrucciones, ellos se mantenían al margen. Eran “paganos”, idólatras, pero vivían una vida tranquila y cómoda.
Jeremías escribo por ello: “Quieto estuvo Moab desde su juventud, y sobre su sedimento ha estado reposado, y no fue vaciado de vasija en vasija, ni nunca estuvo en cautiverio; por tanto, quedó su sabor en él, y su olor no se ha cambiado” (Jeremías 48:11). Moab no había sufrido las desgracias y penurias propias de las guerras, no. Y por eso se sentían seguros y orgullosos de sus “buenas relaciones”.
El Pr. Marcos Souza, a través de su cuenta de twitter, destacó las siguientes características del pueblo de Moab que lo llevaron a la ruina:
Orgullo
Indiferencia
Vanagloria
Arrogancia
Vanidad
Materialismo
Violencia
Autoconfianza
Poder
Deshonestidad
Soberbia
Altivez
Idolatría
Y sí, esto es lo que en resumen refiere el profeta Jeremías al decir: “Hemos oído la soberbia de Moab que es muy soberbio, arrogante, orgulloso, altivo y altanero de corazón” (Jeremías 48:29). Lo que el profeta está haciendo es un énfasis marcado de manera intencional al mencionar que Moab era “soberbio muy soberbio, y le añade “arrogante, orgulloso, altivo y altanero de corazón”. Si Jeremías habría encontrado otros sinónimos creo que los hubiera usado sin dudarlo. ¿Tanto así? ¿Tan soberbios eran? ¿Pero soberbios de qué u orgullosos de qué?
1. SER UN PUEBLO NO CREYENTE EN DIOS Y NO SUFRIR COMO EL PUEBLO DE DIOS. Son aquellos amigos, vecinos y familiares que sienten que les van mejor sin Dios que con Él. Viven la vida a sus anchas, sin límites y sin restricciones. Y a pesar de hacer las cosas mal, son viven “bien”. Así como los moabitas, tienen raíces “adventistas, cristianas” porque sus padres, abuelos, bisabuelos, fueron, y de alguna manera u otra conocen, pero jamás fueron. Ellos son los moabitas.

2. SER UN PUEBLO QUE NO SE METE CON NADIE Y TIENE BUENAS RELACIONES. Los moabitas creían que por sus capacidades y por sus habilidades eran un pueblo libre de enemigos. Gozaban de buenas relaciones y por su ubicación geográfica era muy complicado que los pueblos enemigos los conquisten. Aún así, no tenían problemas con nadie. Tenían influencia. Así, muchos creen que por sus conocimientos, capacidades y habilidades están libres de problemas osados, presentes y futuros, ¿Dios? ¿Para qué? Bueno, Moab lo entendió tarde.
Jamás te sientas seguro de nada si Dios no está en tu vida. El orgullo te da una falsa seguridad, la soberbia te da una falsa perspectiva de la vida. Y cuando finalmente te das cuenta, ya es tarde. Jeremías describe que todas las ciudades, todas, serían destruidas... No ancles tu vida, tu familia ni tu futuro en tu parecer, tus opiniones ni tus “habilidades”. Ponte en las manos de Dios, ahí está la verdadera seguridad. No lo olvides.
¡Feliz día!
Pr. Heyssen Cordero Maraví

viernes, 27 de noviembre de 2015

‪¿PAGO POR BENDICIÓN y MALDICIÓN? - Números 22


La historia de Balac y Balaam es más que interesante. Se puede ver al rey Balac, el enemigo de Dios, invadido por el temor y la angustia... Quiere destruir al pueblo de Israel a toda costa. Pero sabe que el pueblo de Jehová triunfará sí o sí. No tiene opción de ganar con solo fuerzas y espadas. Necesita intervención "divina" si desea vencer a Israel. Conoce cómo Israel ha ganado todas las batallas que ha peleado de la mano de Su Dios. Pero también conoce que no "todos los hijos de Dios" son Hijos de Dios. Conoce de un profeta corrupto, un profeta que está dispuesto a maldecir y a profetizar contra todo lo que se le pida por "regalos", él es Balaam.
Balac, era un idólatra, y como tal creía en los hechizos y magia. Y es que la idolatría (aunque sea cristiana) estará ligado de alguna manera u otra a creer en la magia negra, la magia blanca, maldiciones y bendiciones... Balac pensaba que Jehová era como Balaam, que puede bendecir y maldecir por "sacrificios", "ofrendas", "regalos", etc. Esto es interesante porque en gran medida la gente conocerá a Dios a través de nosotros. Pablo diría que somos cartas abiertas (2 Cor.3:2). Balac razonó y pensó: "Si Jehová es quien pelea y gana las batallas, y Balaam es su profeta y es corrupto... entonces vayamos con su representante. Total, Israel es una nación de esclavos y pobres, y nosotros somo ricos y con posesiones".
Cuando Balaam recibe la visita de los mensajeros del rey moabita, trata de argumentar, les responde con ambigüedades. Les dice que él depende de Jehová. Si Balaam hubiera querido realmente hacer la voluntad de Dios hubiera sido tajante en decir: Es imposible porque Israel es el pueblo bendecido por Dios. Dios no va a maldecirlos jamás porque ellos son su pueblo. Simple y claro. Pero no, consulta y pregunta a Dios sabiendo la respuesta que Dios le dará. Y ante la respuesta dudosa y sombría de Balaam, el rey Balac entiende que el "profeta corrupto" quiere mejor atención y más "regalos", una mejor oferta. Y así fue. Regresan con más consideraciones y presentes, y Balaam, nuevamente da vueltas al asunto y le consulta a Dios sabiendo ya la respuesta. Ante esto, Dios le dice que vaya, pero le dice que vaya no porque sea su voluntad, sino porque ve que Balaam está cegado y entercado.
Es por ello que el Angel de Jehová salió a su encuentro y quiso matarlo, porque Balaam no entiende y al ir con Balac se convierte en el enemigo de Dios y Su pueblo. No obstante, gracias a su asna, Balaam no murió. Y es que el profeta estaba tan cegado por el amor a las riquezas, que le era imposible mirar asuntos celestiales. Ni cuando la asna le habla él entiende, y lejos de sorprenderse del asna que habla, discute con el animal... Esto parece cómico, no lo es. El pecado nos ciega, la maldad y el amor a las cosas mundanas nos ciegan tanto que todos pueden ver que estamos mal, y solo nosotros pensamos diferente.
¿Estás pidiendo la dirección de Dios sabiendo cuál será la respuesta? ¿Quieres que apruebe tu relación con una persona que la Biblia te dice que no? No busques respuestas de Dios cuando ya las sabes. No intentes buscar la aprobación de Dios tercamente, porque si de pronto parece que Dios la aprueba, es por tu necedad y no porque sea lo mejor para ti. Por otro lado, un profeta en la Biblia no solo predice eventos futuros sino que era un mensajero de Dios, un predicador... Tú y yo somo profetas. No olvidemos que somos mensajeros de esperanza, no de maldiciones. Finalmente, nadie puede hacer nada contra el pueblo de Dios. Dios lo bendice y punto.
PDT: Si te gustó o ayudó en algo, no olvides en darle like y compartir. ¡Dios puede obrar!
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