viernes, 28 de octubre de 2016
EL DÍA DE REPOSO DE JESÚS - Sermón
lunes, 13 de julio de 2015
La firma de Dios - Génesis 2:3
Cuando un pintor culmina cuidadosamente su obra, ¿qué es el que debe hacer para que la gente sepa que él es el autor? Estampar su firma. Así, la gente que vea aquella pintura verá quién es su autor o responsable. Dios no necesitaba descansar de la obra que hizo, Él es Dios, es un absurdo que se canse, por ello la palabra hebrea para reposar no significa “dormir” sino “parar, cesar, poner un alto”, es decir Dios dejó de crear al culminar el día sexto. Entonces Dios bendijo ese día, es el único día bendecido por Dios, no hay otro día, alguno podría decir: “¿quiere decir que los seis días restantes son malditos?” ¡No! Pero es el único día al cual verbalmente Dios pronuncia bendición.
El día séptimo o sábado, es el día que conmemora la majestuosa creación de Dios. Desde la más minúscula célula, hasta la perfecta creación de Dios, el hombre, son creación de Dios. Así, el sábado es la firma de Dios sobre la creación del universo.
Al ver su grandiosa obra, Dios diseñó un día en el cual todo el universo reconozca que lo que existe no fue producto del azar sino que Él es su creador. Que el día sábado sea un día en el cual tú puedas alabar el nombre de Dios, porque es el creador de todo cuanto existe.
Alabemos el Nombre de Dios, pues maravillosas son sus obras, mírate, tú eres parte de esa majestuosa creación, ¿por qué no vas hoy mismo a Dios y le das gracias porque es poderoso y amoroso a la vez?
En el principio Dios - Génesis 1:1
miércoles, 18 de abril de 2012
Dios busca y el hombre se esconde...
¿“Mejor solo que mal acompañado”?
martes, 17 de abril de 2012
Bueno en gran manera...!
En el principio Dios...!
martes, 6 de septiembre de 2011
¿Desea Ud. conocer al Creador y Salvador del universo?
lunes, 18 de enero de 2010
A IMAGEN Y SEMEJANZA DE JESÚS...!

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza (…) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó. Hombre y mujer lo creó” (Gn.1:26,27).
Los científicos y teólogos postmodernos, aseveran que el hombre es producto de la evolución. Una teoría iniciada desde la publicación del libro de Charles Darwin, Orígenes de las Especies (1844). Es sorprendente que personas inteligentes no se den cuenta de lo fantasioso que resulta esa teoría. Pero el mundo en que vivimos es así, prefiere creer en “cuentos de hadas” a creer en Dios. Le gusta creer que los muertos interceden por ellos al morir, en fin, tantas cosas.
Al creer que provienen de los primates, simplemente están diciendo: “No tenemos creador, somos el producto de una evolución, etc.” No obstante, esa idea se aleja en gran manera del concepto bíblico: “a imagen de Dios los creó”, ¡qué alegría es saber eso! Que a mí no me trajo la cigüeña, yo no soy producto de un mono, no soy producto de la evolución. Es bueno y grandioso saber que a mí me creó Dios, soy producto de sus manos.
Aquél que no entiende este asunto, será presa de la melancolía, de la ansiedad, del estrés de la vida. Un joven se acercó a mí después de una semana de oración en un colegio adventista, y me dijo: “todos mis amigos se burlan de mí, me avergüenza tener padres morenos, si tan solo hubiese nacido con otro color de piel… sería tan feliz.” El joven leía
Hay tanta gente que vive lamentándose a causa de su estatura, peso, color de piel, condición social, nacionalidad. Soy de Perú, no es un país al cual la gente le gustaría vivir. Hay muchos peruanos que desearía vivir en otro país. Yo no, soy feliz porque entiendo que como Dios es mi creador, Él sabe porqué permitió que nazca en Perú. Quiere que haga una obra desde aquí. Recuerda eres de Dios. Él es tu creador, no eres producto de la evolución, eres obra de las manos de Dios.
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
miércoles, 13 de enero de 2010
LA MÁXIMA CREACIÓN DE DIOS

La humanidad constituye la máxima creación de Dios. Que sea el que domine, pero no un dominar autoritario ni por la fuerza. La palabra hebrea para dominar es radah y significa: gobernar, mandar, señorear, etc. Ese era el plan de Dios, su plan original. El hombre debía ser el rey de la creación. Una generación real por la eternidad.
Moisés escribió “seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis reino de sacerdotes y gente santa” (Ex. 19:5,6). Pedro al llamar al pueblo “real sacerdocio” (1 Pe. 2:9), y Juan dice que Cristo “nos constituyó en un reino de sacerdotes para servir a Dios” (Ap. 1:6).
Ayer vimos que tú y yo somos creación de Dios, que no somos producto de la evolución, ni de un cuento de hadas, sino que somos producto del amor de Dios. La palabra de Dios desea que entiendas que no eres cualquier creación de Dios. Si hablaran los animales, también podrían decir que son creación de Dios, y es cierto. Pero tú y yo somos la máxima y especial creación de Dios. Sal a trabajar, a estudiar o a donde vayas recordando eso muy bien. Eres la máxima creación de a Dios, eres especial. Vales mucho. Cuando el gran conflicto termine tú y yo volveremos a nuestros orígenes, seremos reino de Dios por la eternidad. No te desanimes, hijo de Dios. Ve a Él.







