Mostrando entradas con la etiqueta Creación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Creación. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de octubre de 2016

EL DÍA DE REPOSO DE JESÚS - Sermón

EL DÍA DE REPOSO DE JESÚS

Y en el séptimo día completó Dios la obra que había hecho, y reposó en el día séptimo de toda la obra que había hecho” Génesis 2:2



I.     INTRODUCCIÓN:
En este pequeño planeta llamado tierra  son varios los días de la semana que se observan como día de culto. Los principales de estos “días santos” son el viernes, el sábado y el domingo. ¿Por qué algunos guardan el día viernes y otros el día domingo como día santo del Señor o día de reposo? ¿Y hay razón para guardar el día sábado como día de reposo?
Hoy veremos las razones del porqué muchos siguen un día no señalado por Dios y el por qué nosotros como adventistas guardamos el día sábado como día de reposo.

II.    ARGUMENTACIÓN:
¿Por qué los mahometanos o musulmanes guardan el viernes?
Más o menos unos doscientos millones de maometanos consideran el viernes como día de culto, de acuerdo con las instrucciones de Corán. (El Corán 2:239). Los mahometanos, o dicho con más exactitud, los discípulos del Islam, lo cual incluye al mundo musulman, deben ir a la mezquita a adorar el vienes. La palabra mezquita (Masjid) significa “lugar de postración”. La mezquita es un lugar de culto muy sencillo. Puesto que es el “lugar de postración”, las esteras destinadas a la oración, sobre las cuales se arrodillan lo adoradores, son los objetos que más llaman la atención. No hay sillas o bancos, como en las iglesias cristianas. Los ornamentos brillan por su ausencia.

¿Quién es el autor del viernes como día de reposo?
Mahoma inició la era mahometana el 16 de julio del año 622 de nuestra era, con su huida (hégira). Aparentemente no tenía al principio intención de romper del todo con las costumbres aceptadas entre los judíos. El siguiente comentario al respecto nos hace pensar:
“Presentándose como profeta del Dios israelita, Mahoma parece haber buscado al principio una alianza con los judíos, pero no encontrando posibilidad de transigir con ellos en cuestiones religiosas ni de obtener su apoyo leal, parece haber reaccionado en favor del paganismo y después de residir como un año en Median, cambio la dirección en el cual se oraba, que hasta entonces había sido hacia Jerusalén, y la volvió hacia el sur, hacia el templo pagano de la meca.” – Encyclopaedia Britannica, 14° edición, tomo 15, pág. 647.
Este rompimiento con los judíos puede haber tenido algo que ver con el establecimiento del viernes, sexto día de la semana, como día santo en contraste con el sábado, que había sido observado desde la antigüedad por los judíos. Parece haber existido el deseo de dejar bien clara la raya de separación.
“En general, cualquier práctica recibida de otra secta fue modificada de manera que dejase absolutamente distinto el método musulmán.” – Ibid.

¿Por qué los católicos y protestantes guardan el domingo?
¿Es Jesús autor del domingo como día de culto? Si él no es su autor, ¿Quién es? La edición 110° de La fe de nuestros padres, por el cardenal Gibbons, una vez arzobispo de Baltimore. ¿Tiene él algo que decir acerca de esa costumbre de santificar el domingo? Si, en verdad:
“¿No está cada cristiano obligado a santificar el domingo y abstenerse en ese día de todo trabajo servil innecesario? ¿No se cuenta la observancia de esta ley entre los más eminentes de nuestros deberes sagrados? Pero podéis leer la Biblia desde el Génesis hasta el Apocalipsis, y no hallaréis una sola línea que autorice la santificación del domingo. Las Escrituras imponen la observancia religiosa del sábado, día que nunca santificamos.” – pág. 72,73.
Este lenguaje es muy claro. Sin embargo, hay otros testigos que deben dar su testimonio. Echemos una mirada a algunos catecismos católicos. En uno de ellos leemos:
“Pregunta.- ¿Cuál es el día de reposo?
“Respuesta.- El sábado es el día de reposo
“Pregunta.- ¿Por qué observamos el domingo en del sábado?
“Respuesta.- Observamos le domingo en vez del sábado porque la Iglesia Católica [en el Concilio de Laodicea (336 de nuestra era)], transfirió la solemnidad del sábado al domingo.” -  Pedro Geiermann, The Convert´s Catechism of Catholic Doctrine, (1946), pág. 50.
Esta importante obra católica recibió la “bendición apostólica” del papa Pío X el 25 de enero de 1910. En realidad, los dirigentes católicos señalan con orgullo esta substitución del domingo en lugar del sábado histórico de la Biblia como marca distintiva del su poder y autoridad, hasta de su poder para cambiar la misma ley de Dios:
“Pregunta.- ¿Cómo probáis que la iglesia tiene poder de establecer fiestas?
“Respuesta.- Por el hecho mismo de cambiar el sábado en domingo; este cambio lo reconocen los protestantes; y, por tanto, se contradicen a sí mismos guardando el domingo estrictamente y violando la mayoría de las otras fiestas ordenadas por la misma iglesia.” – Rev. Dr. Enrique Tuberville, An Abridgement of hte Christian Doctrine (1883), pág. 58.
“Pregunta.- ¿Tenéis otro modo de probar que la iglesia tiene poder de instituir fiestas por precepto?
“Respuesta.- Si no tuviese tal poder, no podría haber hecho aquello en lo cual todos los teólogos modernos convienen con ella, no podría haber substituido la observancia del domingo, primer día de la semana, por la del sábado, séptimo día, cambio para el cual no hay autoridad en las Escrituras.” – Esteban Keenan, A Doctrinal Catechism, pág. 174.
“La iglesia Católica, por su propia autoridad infalible, creo el domingo como día santo para reemplazar el sábado de la antigua ley.” – Kansas City Catholic, 9 de febrero de 1893.

¿Quién es pues el autor del domingo como día de culto?
“El conocimiento más antiguo de la observancia del domingo como deber legal es una constitución de Constantino que en el 321 de nuestra era ordenó que todos los tribunales de justicia, los habitantes de las ciudades y los talleres descansasen el domingo (Venerabili die solis), con una excepción en favor de los que se dedicaban a las labores agrícolas. Esta fue la primera  de una larga serie de constituciones imperiales, la mayoría de las cuales se encuentran incorporadas en el código de Justiniano, Libro iii, título 12 (de feriis).” – Encyclopaedia Britannica, 11° ec., Articulo  “Domingo,” tomo 26, pág. 95.
Brota naturalmente la pregunta: ¿Qué indujo a Constantino a transigir con los adoradores sol, y preparar así el terreno para establecer una fiesta pagana como “día santo cristiano”? he aquí la respuesta que da uno de los historiadores más destacados del mundo moderno.
“Si el Mitraísmo hubiese suprimido las vallas y recibido a las mujeres como conversas, es muy probable que habría triunfado sobre el cristianismo. En verdad, había llegado a ser tan poderoso que poco antes de la conversión de Constantino al cristianismo, los mitraístas persuadieron al emperador que prohibiese el trabajo en domingo, día santo del culto mitraico, que adoraba al dios sol. Tal fue incidentalmente, el origen de la prohibición cristiana de trabajar en domingo, abandonando así la observancia judaica del sábado.” – H. E. Barnes, The History of Western Civilization (1938), pág. 365
En esta forma la historia secular y la eclesiástica se unen para probar sin que quepa la menor duda que el origen puramente humano del domingo como día del culto ha quedado aún más marcado que el del viernes por las influencias paganas.

¿Por qué los adventistas guardan el sábado como día de reposo?
En primer lugar, porque Jesús mismo dijo: “Porque Señor es del sábado el Hijo del hombre.” Mateo 12:8.

¿En qué sentido fue Jesús Señor del sábado? En primer lugar, estuvo con el Padre cuando se creó el mundo y se instituyo el sábado en el Edén. Allí estaba cuando Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen.” Juan nos dice: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” “Y aquel verbo fue hecho carne, y habito entre nosotros.” “Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho.” Juan 1: 1, 14,3. Y Jesús declaró explícitamente que “el sábado por causas del hombre fue hecho.” Marcos 2:27. Él lo hizo. Reposo en sábado cuando creó el mundo, y entonces bendijo ese día. Lo santificó, lo puso aparte para un uso santo. Tales fueron los tres pasos que él dio al instituir el sábado. ¿Se han dado estos pasos alguna vez en el establecimiento de cualquier otro día de culto? Notemos cuán bello es el lenguaje de las Sagradas Escrituras:
“Y fueron acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento. Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había criado y hecho.” Génesis 2:1-3

III.   CONCLUSIÓN:
¿Quién debe ser nuestro ejemplo?
Como cristianos no seguimos a Mahoma y no consideramos su orden o mandamiento de adorar en viernes como mandato válido que hayamos de acatar. No aceptamos el Corán como palabra de Dios. Por lo tanto no tenemos obligación de santificar el viernes ni de observarlo como día de culto. Nosotros seguimos a Jesús. Tampoco haremos caso a lo iniciado por Constantino y continuado por la iglesia católica y la mayoría de protestantes evangélicos que guardan el domingo.
Como creyente y discípulo de Jesús, no puedo aceptar la fiesta de los adoradores paganos del sol, del venerable día del sol, como día de culto para mí. Cristo no fue su autor. Yo debo seguir teniendo “puestos los ojos en el autor y consumador de la fe, en Jesús”

IV.  LLAMADO:

Puesto que Jesús no fue el autor del viernes ni del domingo como días del culto, fijémonos un poco más en Jesús y vemos cuales fueron sus preceptos y sus prácticas con respecto al séptimo día de la semana, o sábado. ¿Quieres seguir el ejemplo de Cristo o de hombre? Amén.

Adaptado por Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

lunes, 13 de julio de 2015

La firma de Dios - Génesis 2:3


“Entonces Dios bendijo el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de cuanto había hecho en la creación” (Gn.2:3).

Después de seis días de haber creado un mundo bueno en gran manera, cuando el sol hacía su tercera despedida portentosa, indicado así la culminación del día sexto, Dios reposó. Es decir cesó la obra maestra de su creación cual pintor sobre su fino lienzo. Si habláramos en lenguaje del reloj, el horario marcaría las 6 y el minutero las 12 aproximadamente. Minutos más, minutos menos, Dios bendijo ese nuevo día y los santificó, es decir lo separó, de los otros seis días. La pregunta que resulta es, ¿Porqué lo separó de los otros seis días? Simple como parezca, por una sencilla razón, porque ese sería el recordatorio de su gran obra maestra.
Cuando un pintor culmina cuidadosamente su obra, ¿qué es el que debe hacer para que la gente sepa que él es el autor? Estampar su firma. Así, la gente que vea aquella pintura verá quién es su autor o responsable. Dios no necesitaba descansar de la obra que hizo, Él es Dios, es un absurdo que se canse, por ello la palabra hebrea para reposar no significa “dormir” sino “parar, cesar, poner un alto”, es decir Dios dejó de crear al culminar el día sexto. Entonces Dios bendijo ese día, es el único día bendecido por Dios, no hay otro día, alguno podría decir: “¿quiere decir que los seis días restantes son malditos?” ¡No! Pero es el único día al cual verbalmente Dios pronuncia bendición.
El día séptimo o sábado, es el día que conmemora la majestuosa creación de Dios. Desde la más minúscula célula, hasta la perfecta creación de Dios, el hombre, son creación de Dios. Así, el sábado es la firma de Dios sobre la creación del universo.
Al ver su grandiosa obra, Dios diseñó un día en el cual todo el universo reconozca que lo que existe no fue producto del azar sino que Él es su creador. Que el día sábado sea un día en el cual tú puedas alabar el nombre de Dios, porque es el creador de todo cuanto existe.
Alabemos el Nombre de Dios, pues maravillosas son sus obras, mírate, tú eres parte de esa majestuosa creación, ¿por qué no vas hoy mismo a Dios y le das gracias porque es poderoso y amoroso a la vez?

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví


Sígueme en:
Twitter @HeyssenCordero

Dios te bendiga mucho!

En el principio Dios - Génesis 1:1


“En el Principio Dios creó Dios los cielos y la tierra” (Gn.1:1)

El primer verso de la Biblia es más que importante al empezar una lectura de la Biblia. El versículo declara:“En el principio…”, la palabra “principio” en el idioma hebreo es la combinación de dos vocablos: La preposiciónbeh (en) y el sustantivo rosht (cabeza), literalmente significaría “en la cabeza”. No obstante las traducciones prefieren un lenguaje más sencillo, y han traducido: en el principio, inicio, comienzo, génesis, empiezo, etc. ¡Qué interesante verdad! En la cabeza, Dios… La Biblia también enseña que Cristo es la cabeza de la iglesia, y de todo hombre (1Cor. 11:3).
En los tiempos bíblicos, la cabeza  era símbolo de prioridad, importancia, primer lugar, autoridad, poder, jefe, capitán, etc. Por ello, incluso la Biblia, nos dice que debemos ser cabeza y no cola (Dt. 28:13).
Hoy que es el primer día de lectura del libro, te pregunto, ¿Es Dios la cabeza de tu vida? ¿Es Dios la prioridad de tu familia? ¿Es Dios la el capitán de tu trabajo,  lo más importante  en tus estudios, tu cargo en la iglesia, y hasta de tu dinero? ¿Dios es la cabeza en tus planes, proyectos y  sueños? Es probable que durante estos días pasados hayas experimentado bajas en algún o varios aspectos de tu vida. Y Dios no fue en nada, la cabeza de tu vida, el principio, lo más importante, no fue la prioridad de tu vida, el jefe de tu familia, lo más importante en tu vida, tus planes y proyectos.
Era un 31 de diciembre a las 11:45 de la noche cuando el timbre dio aviso que alguien llamaba a la puerta. Era nada más y nada menos que un dirigente muy admirable en la iglesia que pastoreaba, en fuerte llanto me abrazó y dijo: “¡soy un desastre! jamás imaginé llegar a donde me encuentro, quisiera morirme hoy mismo, pues no vale la pena seguir viviendo así” Le miré fijamente a los ojos que se mostraban desesperados y tan angustiados, y le dije: “Sí vale la pena seguir viviendo hermano, estás vivo, y eso quiere decir que hoy puedes empezar de nuevo, Dios te tiene aún en sus planes…”. Si Dios no ha sido la cabeza de tu vida en este día, no te angusties, mírate, estás vivo, estás respirando y eso indica que Dios te da una oportunidad nueva, ve a él hoy mismo, ve tal como estás, y pídele él sea este año nuevo la cabeza de tu vida, la prioridad de tu vida. No dudes más, él te está esperando.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

Sígueme en:

Dios te bendiga mucho!

miércoles, 18 de abril de 2012

Dios busca y el hombre se esconde...



"Pero Dios el SEÑOR llamó al hombre y le dijo: ¿Dónde estás? El hombre contestó: Escuché que andabas por el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo. Por eso me escondí" (Gn. 3:9,10).


El texto citado es probablemente uno de los más utilizados para fines homiléticos, especialmente en sermones evangelísticos o de llamados a aceptar a Jesús como nuestro salvador personal. No obstante, el capítulo 3 de Génesis guarda entre líneas mensajes transcendentales para nuestra edificación en la vida cristiana. De modo que el propósito del mensaje de hoy es sencillamente mostrar sino recordar una vez más que Dios siempre buscó al hombre y muy por el contrario, el hombre, por su naturaleza siempre se escondió de Dios por temor.

Desde el Génesis mosaico al Apocalipsis juanino la búsqueda de Dios por la humanidad caída en el fango del pecado es una constante, Dios va en busca de sus hijos, como en el verso de hoy. En el libro de Éxodo Dios busca a su pueblo para librarlos de la esclavitud en Egipto. La venida del Mesías, Cristo mismo lo dijo en expreso: “Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Luc. 19:10). No hay duda pues que Dios siempre buscó al hombre perdido. Pero, ¿qué del hombre? ¿el hombre buscó a Dios? La Biblia muestra la triste y cruda realidad: el hombre siempre huyó de la presencia de Dios, se escondió de los caminos de Dios para ir por caminos escabrosos y caóticos. Eso pasó con Adán y Eva, Caín y “los hijos de los hombres”, en fin, por naturaleza, el hombre se escondió de Dios.

Sin embargo, ¿no sucede hoy la misma dinámica de antaño allá en el Edén donde Dios busca y el hombre se esconde para huir de miedo? ¿No es Dios quien sigue buscando a la humanidad mientras ella hace caso omiso al llamado de amor? ¿No sigue llamando con voz de amor Dios al hombre sumergido a más en la desgracia del error mientras el hombre tal vez sin saberlo rechaza vez tras vez la invitación?

La Biblia dice en Apocalipsis: “Mira yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré y cenaré con él y él conmigo” (Apoc. 3:20). Es sin lugar a dudas una invitación sublime. El temor es normal, es natural, cuando uno está lejos de Dios todo lo que esté relacionado con asuntos espirituales simplemente va a ser considerado como demasiado santo como para que un individuo ahogándose en la lepra del pecado sea digno de ser parte de ello.

Hay personas que viven sin esperanza y tienen miedo a Dios. Tienen miedo a ir a la iglesia y ser los culpables de que Dios “mande” un terremoto y destruya la iglesia por culpa de los pecadores. Nada de ello tiene asidero en la Biblia. Dios está con los brazos abiertos esperando como antaño a que te des cuenta de que tu temor es inconsistente, que tu temor y miedo no tiene razón pues no hay motivos. Dios te ofrece la paz, la esperanza y el amor… Dios quiere que dejes ese vestido de “hojas de higuera”, ese vestido simple y pasajero, efímero y desechable para ponerte ese vestido de justicia que Dios mismo preparó con sus manos hecho del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Gn. 3:21 cf. Jn. 1:29). Cuando nos sentimos desnudos, descubiertos y desenmascarados nuestra naturaleza, la condición del hombre hace vernos “sucios” y nos escondemos de Dios, para vestirnos de cosas que pasan, como por ejemplo, los vicios, el trabajo, las diversiones, etc… pero ellas pasan, se “marchitan” como las “hojas de higuera” y tarde o temprano sentiremos que estamos “desnudos” otra vez.

Hoy es el día, vayamos con fe. Vayamos seguros de que Dios nos sigue buscando como antes mucho más. La decisión es únicamente tuya.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

¿“Mejor solo que mal acompañado”?



““Y dijo Dios el Señor: “no es bueno que el hombre esté solo. Le haré ayuda idónea” (Gn. 2:18).

     Es probable que hayas escuchado una y otra vez esta famosa declaración: “mejor solo que mal acompañado”, aunque parezca fuera de lugar al contrastarlo con el verso bíblico (Gn. 2:18), en realidad algo de razón tiene. No por el hecho de que no es bueno que vivir en soledad, te vas a involucrar con cualquier persona, muy por el contrario, debemos buscar un o una compañera que sea la “idónea”. Veamos algunos aspectos en base al texto bíblico leído:

1.   Cuando la Biblia utiliza el término hombre, está refiriéndose a varón y mujer, pues la palabra en hebreo es “adam” que significa humanidad. Así que no es bueno que el hombre esté solo así como también no es bueno que la mujer esté sola. Y los estudios detallan que no existen personas que logren ser felices viviendo en soledad. Dios nos creó para vivir en comunidad.
2.    Adán fue creado primero, pero eso no significa que fuera el más importante, aunque algunos enseñan y creen que es así. Si se analiza la creación de Dios en esa semana, podremos darnos cuenta de que Dios creó de lo menos importante a lo más importante. Por ejemplo el día sexto creó a los animales, después a Adán y por último a Eva, es decir que de acuerdo a esto Eva se convertiría en la “corona de la creación”.
3.    Por lo tanto, es ajeno al pensamiento bíblico toda idea de “machismo” y de superioridad del hombre sobre la mujer, tal es “satanismo”.
4.    De igual modo, la idea de “feminismo”, viene a ser igual de satánica. Dios no desea que sus hijos se sientan superiores ni mucho menos inferiores, muy por el contrario debemos entender que somos iguales a los ojos de Dios. La idea de superioridad es simplemente anti-bíblico.
5.    Es por ello que Dios crea a la mujer de las “costilla” de Adán para ser una compañera, no de la cabeza para que domine al varón, ni del los pies para que sea pisoteada por el varón, sino que lejos de ello, fue creada del “costado” de Adán para vivir a su lado y ser su compañera.

6.    Cuando la Biblia menciona la palabra ayuda, no se refiere a un “ayudante“, ni mucho menos a alguien que sea un “sirviente”. La palabra “ayuda” viene del original hebreo kenegdo que significa literalmente “contra él”, pero en el contexto del texto aparece junto a otra palabra hebrea ezer “ayuda”, esta palabra se usa en la Biblia en ocasiones dramáticas y caóticas del pueblo de Israel. En otras palabras “cuando Dios lleva consuelo y ayuda, auxilio a su pueblo en problemas” (Dt. 33:26), en ese caso un “fuerte” ayuda a uno más “débil”, de allí que se dice que la mujer es más fuerte que el varón.
7.    Pero ¿qué significa entonces “ezer kenegdo” o “ayuda contra él (diferente)”? Significa que la mujer es un auxilio para el hombre que estaba solo y desamparado y Dios le hizo una “ayuda diferente” que sea su complemento, su equilibrio. De allí que no está bien decir “polos opuestos” sino “polos complementarios”.
8.    La pregunta del millón sería: “¿porqué no los creó juntos?”, porque Dios en su sabiduría quería mostrarle a Adán o al varón que no es nada bueno estar solo, y que él sintiera la necesidad, el hambre de una compañera. Y así fue cuando el primer trabajo de Adán fue terminado (el de poner nombres a los animales), Adán había visto que todos tenían parejas menos él. Se sintió solo, desesperado, en problemas y tal vez le dijo a Dios: “¿Señor no hay una pareja para mi como para los animales?”. Fue entonces que Dios le dio lo que necesitaba. Una ayuda idónea, un auxilio, ¿alguien más fuerte que él? Tal vez.

Conclusión
1.   Dios no pudo equivocarse. Y todo lo hizo hermoso y bueno. Desde esa perspectiva, debes casarte realmente. Ese es el plan de Dios, a menos que tengas el don de la continencia.
2.   ¿Por qué casarme? Por que es el plan de Dios “Dejarán padre y madre y se unirán (varón y mujer) y serán una sola carne” (Gn. 2:24).
3.   ¿Para qué casarme? Para vivir en complemento. Tanto el varón como la mujer son incompletos hasta unirse el uno al otro.
4.   ¿Con quién casarme? Ese es el tema siguiente. Que Dios te bendiga mucho. Ora mucho, recuerda que Dios trajo a Eva a Adán. Y Dios hará lo mismo en tu vida.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

martes, 17 de abril de 2012

Bueno en gran manera...!



“La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas. Entonces dijo Dios: “Haya luz”. Y hubo luz” (Gn.1:2,3).
            Aunque la sociedad postmoderna se empecine en argumentar que todo cuanto existe es simplemente producto del azar, al leer la Biblia puedo entender que esa idea es tan absurda y triste. Absurda porque cualquier niño podría darse cuenta que para todo hay un responsable, y triste porque no hay esperanza al creer de ese modo. Pero la gente de hoy vive así, con mucho conocimiento que no sabe en que creer,  va a la deriva, sin rumbo y dirección. Caminando al azar.
            El texto de hoy es categórico, la tierra estaba en un completo desastre, sin nada, “vacía y desordenada”, esa es la condición del planeta tierra, un mundo triste, ¿cuánto tiempo estuvo así? no lo sé, es probable que mucho tiempo, según algunos eruditos. Pero, ¿cómo te imaginas un mundo desordenado y vacío?
La palabra desordenada en hebreo es Tohú y significa sin forma, sin sentido, sin objetivo, nada, sin razón; y la palabra vacía en su idioma original es wabohú y significa sólo, sediento, necesitado, hueco. Definitivamente, ese no era el mundo que Dios ideó, y con certeza pues, Dios hizo de un mundo desordenado y vacío, un mundo bueno en gran manera (v. 31). ¡Qué maravilloso! Dios dijo y fue, ¡qué poder…!
No obstante, ¿Ya viste las noticias de hoy? No necesitas hacerlo para saber que allá fuera de tu casa hay muchas vidas que se encuentra tal como el mundo antes de la intervención poderosa de Dios: desordenados y vacíos. Pero, ¿tú?, Te has sentido así alguna vez, sin sentido en la vida, solitario, necesitado. Está leyendo acaso, alguien que se siente así, solo, triste, vacío, sin objetivos en la vida. Es probable que sientas que tu vida está en esa condición: desordenada y vacía, si es así, te invito a leer el verso 31, ¿qué dice? Y vio Dios y todo era bueno en gran manera. ¿Te das cuenta? Si Dios tuvo el poder para actuar en un mundo desordenado y vacío y dejarlo bueno en gran manera, te pregunto ¿Podrá hacerlo en tu vida? ¡Claro! Ve a Él, no dudes, Él te está esperando.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

En el principio Dios...!


“En el Principio Dios creó Dios los cielos y la tierra” (Gn.1:1)

El primer verso de la Biblia es más que importante al empezar una lectura de la Biblia. El versículo declara: “En el principio…”, la palabra “principio” en el idioma hebreo es la combinación de dos vocablos: La preposición beh (en) y el sustantivo rosht (cabeza), literalmente significaría “en la cabeza”. No obstante las traducciones prefieren un lenguaje más sencillo, y han traducido: en el principio, inicio, comienzo, génesis, empiezo, etc. ¡Qué interesante verdad! En la cabeza, Dios… La Biblia también enseña que Cristo es la cabeza de la iglesia, y de todo hombre (1Cor. 11:3).
En los tiempos bíblicos, la cabeza  era símbolo de prioridad, importancia, primer lugar, autoridad, poder, jefe, capitán, etc. Por ello, incluso la Biblia, nos dice que debemos ser cabeza y no cola (Dt. 28:13).
Hoy que es el primer día de lectura del libro, te pregunto, ¿Es Dios la cabeza de tu vida? ¿Es Dios la prioridad de tu familia? ¿Es Dios la el capitán de tu trabajo,  lo más importante  en tus estudios, tu cargo en la iglesia, y hasta de tu dinero? ¿Dios es la cabeza en tus planes, proyectos y  sueños? Es probable que durante estos días pasados hayas experimentado bajas en algún o varios aspectos de tu vida. Y Dios no fue en nada, la cabeza de tu vida, el principio, lo más importante, no fue la prioridad de tu vida, el jefe de tu familia, lo más importante en tu vida, tus planes y proyectos.
Era un 31 de diciembre a las 11:45 de la noche cuando el timbre dio aviso que alguien llamaba a la puerta. Era nada más y nada menos que un dirigente muy admirable en la iglesia que pastoreaba, en fuerte llanto me abrazó y dijo: “¡soy un desastre! jamás imaginé llegar a donde me encuentro, quisiera morirme hoy mismo, pues no vale la pena seguir viviendo así” Le miré fijamente a los ojos que se mostraban desesperados y tan angustiados, y le dije: “Sí vale la pena seguir viviendo hermano, estás vivo, y eso quiere decir que hoy puedes empezar de nuevo, Dios te tiene aún en sus planes…”. Si Dios no ha sido la cabeza de tu vida en este año, no te angusties, mírate, estás vivo, estás respirando y eso indica que Dios te da una oportunidad nueva, ve a él hoy mismo, ve tal como estás, y pídele él sea este año nuevo la cabeza de tu vida, la prioridad de tu vida. No dudes más, él te está esperando.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví


martes, 6 de septiembre de 2011

¿Desea Ud. conocer al Creador y Salvador del universo?


Texto base: Génesis 1:1
Propósito: Mostrar a Dios como creador, sustentador, dueño y salvador.


I. introducción:
Estimado amigo o amiga, ¡estás a punto de tomar la mejor decisión de tu vida!
¡No hay tiempo qué perder! ¡Obtén tu salvación ahora!
Para lograrlo sólo tienes que creer que él es tu Señor y Salvador. Confesar con tu boca que él murió por ti. Que estás dispuesto a entregarle tu vida, tus decisiones, tu corazón… y ¡Él te dará el mismo galardón que Él me ha prometido a mí! El señor te ama, y Él es fiel a sus promesas.


II. ¡Creer en Dios no es suficiente!

Recuerda que el apóstol Santiago nos dice:
"Tú crees que hay un solo Dios, y en esto haces bien; pero los demonios también lo creen, y tiemblan de miedo.(Santiago 2:19)".
Algunos quizás digan:
"Yo soy bueno, no le hago mal a nadie. Le doy a los pobres y ayudo al necesitado. Yo hago el bien". Tengo para decirte que eso está muy bien, pero…¡No son tus obras las que te salvarán!

"Pues por la bondad de Dios han recibido ustedes la salvación por medio de la fe. No es esto algo que ustedes mismos hayan conseguido, sino que les ha sido dado por Dios. No es el resultado de las propias acciones.(Efesios 2:8)
Es sólo por la fe en Jesús que puedes lograr tu salvación. La Biblia nos enseña que las buenas obras son un producto de la salvación. Las obras que haces antes de entregarle tu vida a Cristo no te sirven de nada. Las que tienen valor son las que haces después que Jesús mora en ti. - éstas vienen después, no antes." En Isaías 64:6 la Biblia nos dice:
"Todas nuestras obras son como un trapo sucio" Isaías 64:6.
Otros quizás piensen:
"Tú llega al Cielo a tu manera que yo llegaré de la mía."
Pero les imploro que concideren lo siguiente ¿Nacimos en la forma que quisimos o a través de nuestra madre? Pues para llegar al Cielo también hay una sola forma:

III. Cristo el camino de salvación
"Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí (Jesús) se puede llegar al Padre
(Juan 14:6)."
Si yo te preguntara si vas al cielo cuando mueras, ¿qué me responderías?
Quizás
Si soy lo suficientemente bueno
Espero que sí
Ojalá
Mi mamá es cristiana
Si cualquiera de las anteriores es tu respuesta, ¡Estás en peligro de perder tu alma!
Mateo 10:28 te dice:

No teman a los que pueden darles muerte, pero no pueden disponer de su destino eterno (refiriéndose a Satanás); teman más bien al que puede darles muerte y también puede destruirlos para siempre en el infierno (¡refiriéndose a Dios Todopoderoso!).

IV. llamado

¡PERO TENGO BUENAS NOTICIAS!
El único pecado que Dios no te perdonaría es haber blasfemado en contra del Espíritu Santo, y si tú lo hubieses hecho, puedes estar seguro que ni siquiera hubieras terminado de leer estas líneas que ahora te escribo. De una cosa sí estoy seguro… El Señor te promete lo siguiente:


"Cree en el Señor, y serás salvo tú y tu casa."
Si quieres entregar tu vida a Jesús di esta oración en voz alta:

Dios Padre, me he dado cuenta que he pecado contra ti. Ahora creo que Jesús es ciertamente mi única esperanza. Yo creo con todo mi corazón que Jesús murió en mi lugar, que murió en la cruz por mis pecados, y que después de tres días resucitó. De ahora en adelante dejaré de hacer lo malo y caminaré el camino que Jesús me ofrece. Ahora te pido que me des vida eterna y entendimiento. Por favor, escribe mi nombre en el Libro de la Vida. Dame tu Espíritu Santo para que me ayude a limpiar mi conciencia y a comenzar una vida nueva. Te doy las gracias en el Nombre de Jesús. ¡ Amén!

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

lunes, 18 de enero de 2010

A IMAGEN Y SEMEJANZA DE JESÚS...!


“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza (…) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó. Hombre y mujer lo creó” (Gn.1:26,27).


Los científicos y teólogos postmodernos, aseveran que el hombre es producto de la evolución. Una teoría iniciada desde la publicación del libro de Charles Darwin, Orígenes de las Especies (1844). Es sorprendente que personas inteligentes no se den cuenta de lo fantasioso que resulta esa teoría. Pero el mundo en que vivimos es así, prefiere creer en “cuentos de hadas” a creer en Dios. Le gusta creer que los muertos interceden por ellos al morir, en fin, tantas cosas.


Al creer que provienen de los primates, simplemente están diciendo: “No tenemos creador, somos el producto de una evolución, etc.” No obstante, esa idea se aleja en gran manera del concepto bíblico: “a imagen de Dios los creó”, ¡qué alegría es saber eso! Que a mí no me trajo la cigüeña, yo no soy producto de un mono, no soy producto de la evolución. Es bueno y grandioso saber que a mí me creó Dios, soy producto de sus manos.


Aquél que no entiende este asunto, será presa de la melancolía, de la ansiedad, del estrés de la vida. Un joven se acercó a mí después de una semana de oración en un colegio adventista, y me dijo: “todos mis amigos se burlan de mí, me avergüenza tener padres morenos, si tan solo hubiese nacido con otro color de piel… sería tan feliz.” El joven leía la Biblia, pero no entendía que era a imagen y semejanza de Jesús, de Dios mismo. La palabra imagen y semejanza no es lo mismo que igual. No somos igual a Dios pero tenemos rasgos que Dios en su amor nos concedió, somos su máxima y amada creación.


Hay tanta gente que vive lamentándose a causa de su estatura, peso, color de piel, condición social, nacionalidad. Soy de Perú, no es un país al cual la gente le gustaría vivir. Hay muchos peruanos que desearía vivir en otro país. Yo no, soy feliz porque entiendo que como Dios es mi creador, Él sabe porqué permitió que nazca en Perú. Quiere que haga una obra desde aquí. Recuerda eres de Dios. Él es tu creador, no eres producto de la evolución, eres obra de las manos de Dios.


Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

miércoles, 13 de enero de 2010

LA MÁXIMA CREACIÓN DE DIOS


““y que domine los peces del mar, las aves del cielo, el ganado y todo animal que anda sobre la tierra” ” (Gn.1:26).

Una de las preguntas más curiosas que laguna vez me hayan hecho, fue la de Luis, un niño de siete años de edad. Había enseñado acerca de la profecía de Daniel 7 y comencé con la primera bestia, el León, y dije: “¿Conocen el León?”, y todos en coro dijeron que sí. Y les dije que el León era el rey de la selva, y otras características de la bestia. Después del tema, Sandrito me esperó a la salida y con una mirada inconforme me dijo: “Pastor, creo que no ha enseñado conforme a la Biblia”, lo hubiera esperado de un adulto, pero, ¿de un niño? Le pregunté porqué, y él con voz suave me hizo agachar para que al oído me dijera: “en Génesis 1:26, dice que Dios le dijo a Adán que hombre es el rey de todos los animales, aves y peces…”.
La humanidad constituye la máxima creación de Dios. Que sea el que domine, pero no un dominar autoritario ni por la fuerza. La palabra hebrea para dominar es radah y significa: gobernar, mandar, señorear, etc. Ese era el plan de Dios, su plan original. El hombre debía ser el rey de la creación. Una generación real por la eternidad.
Moisés escribió “seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis reino de sacerdotes y gente santa” (Ex. 19:5,6). Pedro al llamar al pueblo “real sacerdocio” (1 Pe. 2:9), y Juan dice que Cristo “nos constituyó en un reino de sacerdotes para servir a Dios” (Ap. 1:6).
Ayer vimos que tú y yo somos creación de Dios, que no somos producto de la evolución, ni de un cuento de hadas, sino que somos producto del amor de Dios. La palabra de Dios desea que entiendas que no eres cualquier creación de Dios. Si hablaran los animales, también podrían decir que son creación de Dios, y es cierto. Pero tú y yo somos la máxima y especial creación de Dios. Sal a trabajar, a estudiar o a donde vayas recordando eso muy bien. Eres la máxima creación de a Dios, eres especial. Vales mucho. Cuando el gran conflicto termine tú y yo volveremos a nuestros orígenes, seremos reino de Dios por la eternidad. No te desanimes, hijo de Dios. Ve a Él.
Pr. Heyssen J. Cordero M.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...