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viernes, 27 de septiembre de 2024

PERDIDOS DENTRO DE LA IGLESIA - LUCAS 15



Muy alejado a lo que muchos predican y enseñan, el capítulo 15 de Lucas presenta tres parábolas dirigidas exclusivamente a un público judío. Los que escuchan estas parábolas son pueblo de Dios, que creen en Dios y en sus profetas. Pero que necesitan saber que hay dos tipos de perdidos. Estas parábolas tienen un objetivo especial para cada uno de los creyentes de todos los tiempos. 


SIMILITUDES DE LAS TRES PARÁBOLAS:

- Alguien pierde algo. El pastor pierde una oveja, la mujer una moneda, y el padre, apararentemente, pierde solo a su hijo menor.

- El que ha perdido busca. El pastor busca a la oveja, la mujer busca a la moneda, y el padre buscó al hijo pródigo.

- El perdido es encontrado. El pastor encuentra a la oveja, la mujer encuentra a la moneda, y el padre encuentra a su hijo. 

- Hay celebración cuando se encuentra lo perdido. El pastor se alegra con sus amigos, la mujer se goza con sus amigas, y el padre hace fiesta por su hijo hallado.


¿A QUIÉN REPRESENTA CADA HISTORIA?

- LA OVEJA PERDIDA representa a los que se van de la iglesia por varias razones. Son los creyentes que por las seducciones o distracciones de este mundo un día se alejan de Dios y de su iglesia y se van lejos del rebaño de Dios.

- LA MONEDA PERDIDA representa a los creyentes que están perdidos dentro de la casa. Es decir, son aquellos que están dentro de la iglesia pero no se dan cuenta que están perdidos. Así como las monedas, no son conscientes de lo perdidos que están.

- EL HIJO PRÓDIGO, merece una atención especial. Atentos. 


¿LA PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO QUÉ NOS QUIERE ENSEÑAR?

La parábola del hijo pródigo, en realidad debería llamarse la parábola de los dos hijos perdidos. Y es que esta parábola es la conclusión de las dos parábolas anteriores. Acá lo explicamos:


EL HIJO MENOR, el pródigo, es representado por la oveja perdida. Ambos se fueron de la casa, del rebaño. Movidos por las seducciones de este mundo, distraídas por los placeres mundanales, se van de la casa del padre. 


EL HIJO MAYOR, el infeliz, es representado por la moneda perdida. Ambos, jamás salieron de la casa, pero siempre estuvieron perdidos. Quizás ni eran conscientes de ello (como la moneda al ser inerte), pero aunque jamás se fueron de la iglesia, de la casa, eran infelices. Jamás disfrutaron de la vida en la casa del Padre. 


Jesús contó estas parábolas a judíos, a gente que guardaba el sábado, daba diezmos y ofrendas. El pueblo de Dios en los tiempos de Jesús creía que el hecho de estar en la iglesia, los sábados, no comer cerdo o mariscos los hacía mejores que aquellos que habían apostatado, o los que renegaron de la iglesia y hoy estaba viviendo perdidamente. Y sin embargo, Jesús les dirá que no necesitas irte de la iglesia para estar lejos de Dios, puedes estar tan cerca y tan lejos a la vez.  


Al igual que el hijo mayor, que estaba furioso al ver como su padre hacía fiesta por el regreso de su hermano que había gastado toda su herencia de prostitutas, los judíos se enfurecían al ver milagros en la vida de pobres personas que por su enfermedad no podían entrar al templo ni a la sinagoga. Los judíos no se ponían felices viendo la sanación de los enfermos en día sábado como lo vimos en capítulos anteriores. No eran felices al ver cómo las personas volvían a los brazos de Dios.


En este capítulo Jesús nos enseña que hay que trabajar por los que han apostatado, los que están lejos de Dios, pero también por nosotros mismos, pues podemos estar pedidos dentro de la iglesia.


Feliz día. 


Pr. Heyssen Cordero Maraví 


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miércoles, 11 de noviembre de 2015

BENDICIÓN SACERDOTAL - Números 6


La bendición sacerdotal, conocido como el padre nuestro del Antiguo Testamento, tiene tres frases que inician con el nombre de Dios: "YHWH", esto es "Jehová" . Para los judíos es un misterio, pero para nosotros, es una muestra más de la deidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) bendiciendo a sus hijos:
DIOS PADRE (v.24).
1. "Jehová te bendiga" - Dios es la fuente de bendición. El Padre bendice, da. Dio a su Hijo por amor a este mundo pecador (Jn.3:16).
2. "Y te guarde" - No solo te bendice sino que te cuida y protege. Es el Protector y es por ello que no debes temer (Sal.27:1,3).

DIOS HIJO (v.25).
1. "Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti" - Jesús es la luz del mundo (Jn.8:12) y el que lo siga no vivirá en tinieblas. Jesús te ofrece "iluminarte" como lo hace el sol cada día.
2. "Y tenga de tu misericordia" - Misericordia también puede ser traducida como "gracia". Y Cristo nos ofrece esa gracia para ser salvos (Ef.2:8). Y levantarnos si hemos caído (2Tim.2:1).

DIOS ESPÍRITU SANTO (v.26).
1. "Jehová alce sobre ti su rostro" - Esconder su rostro significa no aprobar, estar disgustado y desagradado (Sal.30:7). El Espíritu Santo se agrada, no está triste (Ef.4:30). Es el Espíritu Santo quien obra en la santificación.
2. "Y ponga en ti paz" - La paz el un fruto del amor, y el amor es un fruto del Espíritu Santo (Gal.5:22). Y es que la paz es obra divina. No hay paz sin Dios (Is.26:3,16).

La bendición sacerdotal es para ti y para mí. Pedro dijo que somos "real sacerdocio" (1Ped.2:9) y como tal, la bendición es también para hoy. Una bendición que nos muestra el amor del Padre, la gracia de Jesús y la comunión del Espíritu Santo.
¡Un buen pensamiento para iniciar el día!


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lunes, 8 de abril de 2013

NO DEJES PASAR UN MINUTO


“Así dice el SEÑOR: «Se oye un grito en Ramá, lamentos y amargo llanto. Es Raquel, que llora por sus hijos y no quiere ser consolada; ¡sus hijos ya no existen!»” (Jeremías 31:15 NVI)

Hay eventos que te ponen triste, pero la muerte de un hijo debe ser devastador. “Debe ser” porque no lo sé, ayer me enteré que un amigo ya lo sabe. Me puse a ver las fotos de su hijo, y  la mirada llena de vida de ese muchacho me puso triste, porque esa mirada se cerró y abrió la mayor herida que un padre puede experimentar: enterrar a un hijo.
Me puse a pensar en mi amigo, en su familia, en esos momentos trágicos y me acordé que yo también tengo hijos. Salté de mi silla y fui a la habitación de mi hijo mayor y el muchacho dormía. Me acerqué a él y pude sentir su respiración suave, y al tocar su mejilla, su rostro dibujó una leve sonrisa, me puse a llorar. Allí estaba mi hijo, vivo, sano y algunas preguntas me taladraron la mente: “¿Cómo lo haz tratado hoy?, ¿pasaste tiempo con él?, ¿te acercaste a saber sus sentimientos o solo a reclamarle lo que hizo mal?, ¿te has olvidado que ya es un jovencito y qué él necesita un amigo en quién confiar?, ¿eres el padre que él necesita?, ¿vas a reaccionar cuando se vaya de la casa o cuando suceda alguna desgracia?”, estaba aturdido. De repente, observé bien, y allí cerca dormía el otro muchachito, muy singular, abrazado a un viejo muñeco navideño de brazos largos, las preguntas y reflexiones se hicieron más intensas: “¿Por qué abraza a ese muñeco de trapo?, ¡quizás andas tan apurado que no te detienes a abrazarlo y recordarle cuanto lo amas!, ¿acaso no recuerdas que a él le encanta hablar, y muchas veces lo haz cortado con un ʻmi hijo después me cuentasʼ, ¡y ese ʻdespuésʼ nunca llega. ¿No te has dado cuenta que siempre se acerca y te dice ʻpapito tengo algo que contarte, pero lo haré después porque sé que estás ocupadoʼ? ¡Oh Señor! Ese muchacho es más sabio que yo”. Por segundos reaccioné porque al lado duerme una nena, que es la menor de los tres hijos que tengo. Y de un salto estaba al lado de ella, y al verla allí, durmiendo plácidamente, abrigadita y bella, le dije, como siempre le digo: “palomita preciosa”, pero, “¿es preciosa de verdad?, porque lo precioso se cuida, se trata con delicadeza, se guarda en el mejor rincón. ¿Te diste cuenta que una nena?, es especial, dócil y necesita ser tratada de una forma distinta, ¿acaso te va pedir que juegues con ella con una pelota de fútbol o con carritos?” ella quiere jugar a la cocinita y que peines a sus muñecas”. Ya no podía con todas mis reflexiones, sentía un peso tan grande.
El profeta Jeremías exclamó: “Así dice el SEÑOR: «Se oye un grito en Ramá, lamentos y amargo llanto. Es Raquel, que llora por sus hijos y no quiere ser consolada; ¡sus hijos ya no existen!»”, profetizando el llanto desesperado de las mujeres judías, cuando los soldados romanos, por orden de Herodes, arrebataban a sus pequeños hijos para darles muerte. Este gobernante quería matar al Mesías nacido, al futuro Rey de Israel, como le comentaron unos sabios que llegaron a Jerusalén
padre-hijo-1
 procedentes del Oriente.[1] Esas mujeres perdieron a sus hijos, no pudieron evitar sus muertes.

Y esa es la verdad, esas pobres mujeres no pudieron con la fuerza de esos soldados, ni pudieron evitar salvar a sus hijos de la muerte. Sin embargo, allí frente a mis hijos, entendí que no puedo evitar que mueran, pero si puedo aprovechar el tiempo que los tengo. Puedo hacer que se sientan amados e importantes, puedo parar mis actividades porque sus actividades también son importantes, puedo ser el amigo que mis hijos necesitan, el sacerdote que guíe sus vidas. Puedo entender que quieren jugar a la pelota conmigo y que la nena quiere que me siente  en su mesita y que haga voces con sus muñecos y que juegue al restaurant. No puedo parar el tiempo, ni las despedidas, pero si puedo abrazarlos ahora y recordarles que los amo.
Los hijos necesitan de sus padres, y ellos deben entender que el tiempo con sus hijos, es lo que marcará sus vidas más que cualquier regalo.  White decía que “no hay cometido mayor que el que ha sido confiado a los padres en lo que se refiere al cuidado y la educación de sus hijos. Los padres echan los fundamentos mismos de los hábitos y del carácter. Su ejemplo y enseñanza son lo que decide mayormente la vida futura de sus hijos”,[2]y para que esto sea una realidad se requiere tiempo.
Mi amigo (a) si eres padre (madre), que privilegio y responsabilidad haz adquirido, pero no te conviertas en un padre (madre) que llore desconsoladamente frente a una muerte que no puede evitar, si haz de llorar hazlo ahora, pero llora porque estás dejando pasar el tiempo, o porque todo es más importante en tu agenda y no hay espacio para tus hijos. Llora si piensas que dándole la ropa o lo que te piden, es suficiente; llora si eres capaz de sonreír y consolar a todo el mundo, pero tus chicos viven pensando que ya llegará el día cuando le cumplas la promesa que siempre le dices: “después lo haremos”.
Deseo que el Señor de consuelo aquellos padres que han perdido a un hijo, pero deseo aún más, para aquellos que tienen a sus hijos vivos,  que hoy comiencen a recuperar el tiempo, que paren un momento, que tomen la pelota, la muñeca o la guitarra y sean parte de su mundo. Un momento con tus hijos, será para ellos una eternidad.

Pr. Joe Saavedra
Desde la línea de batalla  y un poquito antes del retorno de Cristo…
Ubícame en la página web: www.poder1844.org 

[1] Mateo 2:1 NVI
[2] Conflicto y valor, 09 de agosto.

miércoles, 13 de junio de 2012

DIOS NO HARÁ LO QUE PUEDES HACER


"Cuando ya no pudo seguir ocultándolo, preparó una arquilla de papiro, la embadurnó con brea y asfalto y, poniendo ella al niño, fue a dejar la cesta entre juncos que había a la orilla del Nilo”" (Ex. 2:3).


Después de hacer fracasado en sus planes respecto a matar a los niños varones, la orden del Faraón fue muy clara: “¡Tiren al río a todos los niños hebreos que nazcan! A las niñas déjenlas con vida” (Ex. 1:22).

En esos días nació un niño, hijo de Amirán y Jocabet y, ante la amenaza de fuera ahogado en el río Nilo decidieron esconderlo, pero no pudiendo hacerlo por mucho tiempo, con lágrimas y mucha pena, con oración sincera a Dios construyeron una arquilla para el niño.

La palabra arquilla  viene de la raíz hebrea tebah que significa propiamente “caja”. Curiosamente esta palabra es solo usada en el relato del diluvio en Génesis para referirse al arca de Noé. El arca de Noé y la arquilla de Moisés, ambos fueron construidos por manos sencillas, pero piadosas, de materiales frágiles (madera y juncos) pero usados por Dios con un propósito claro y definido,  el arca como medio de salvación para el remanente de Dios, y la arquilla como medio de salvación usado por Dios para salvar al libertador del remanente de Dios.

Vivimos en medio de un Gran Conflicto, el enemigo de Dios hace cuanto puede para que los planes de Dios no se lleven a cabo, sin embargo, ¡qué maravilloso es saber que Dios tiene el control de la historia de la humanidad! 
Dios cumple sus planes aunque éstos parezcan imposibles al ojo humano, no obstante debemos como Jocabet:

1.   Hacer todo lo que está a nuestro alcance. Dios no hará lo que podemos hacer pero sí hará lo que nosotros no podemos hacer.

2.   Confiar en la providencia de Dios. Dios cumple sus promesas y sus planes se realizan aunque tenga que usar a buenos y “malos” para cumplir sus designios (usó a la hija del Faraón para preservar la vida de un niño al que ella sabía que la muerte le esperaba por orden de su padre).

¿Cómo estás? ¿Cómo has amanecido? ¿Qué problema agobia tu vida? ¿Estás viviendo una amenaza de muerte? Probablemente te encuentras en circunstancias como las que le tocó vivir a Jocabet y a su esposo. ¿La enfermedad, las deudas, los estreses de la vida parecen que los van a hundir y ahogar en el río Nilo de la desgracia? ¿No hay solución aparente? No temas, ve hoy y enfrenta el día con la seguridad de que si haces todo lo que está a tu alcance, Dios hará lo que no puedes hacer.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

martes, 15 de junio de 2010

¡UNA NUEVA VIDA...!



Aún no puedo asimilarlo por completo. Confieso que aunque siempre esperé este momento, no sé qué es realmente lo que siento, es sin duda alguna un encuentro de emociones casi indescriptibles. Estoy emocionado, de eso no hay duda. Feliz, definitivamente que sí.



Hoy fui a la ciudad a realizar una diligencia nada inusual al trabajo que hace casi dos años vengo realizando junto a tu mamá. Ya el viernes pasado tu mamita se sentía mal por lo que fuimos al médico. Gracias a Dios fue simplemente un pequeño malestar. No obstante, para descartar cualquier incógnita de jóvenes esposos, fuimos a un centro obstétrico a realizaron un test de embarazo. Como había muchas actividades por hacer decidimos regresar temprano a casa en la motocicleta roja.



Hoy, lunes fui a ese lugar y pedí los resultados del test. Al ver el resultado, mi respiración se agitó, una gruesa saliva se abrió paso por medio de mi garganta. ¡POSITIVO! La enfermera sonrió al verme. Me dijo: “cuidado al manejar, felicitaciones”…



¡Oh Dios! ¡Seré papá…! ¿A dónde voy? Tu mamita no está a mi lado como siempre, la llamaré y le diré que venga pronto. Ella no vino pues está trabajando y ni se imagina lo que en su vientre bendito tiene, a ti, hijo mío. ¡Qué maravilla!



Un momento, ¿Qué dije? ¿HIJO? ¿Y si eres HIJA? Le pedí a Dios desde que lo conocí en la vida cristiana, que mi primogénito sea varón. Creo que eres varón, no sé pero algo me dice eso. Pero también en mi corazón hay un sentir pequeñito de que seas mujercita, no porque seas mujer, sino porque todos mis amistades saben mi deseo, y ya me imagino lo que me dirá, jajaja; y probablemente termine cantando una viejo bolero “yo sé que a todos los hombres les debe pasar lo mismo que cuando van a ser padres, quisieran tener un niño, luego les nace una niña, sufren una decepción…” No lo sé. No sé si seas hijo, o hija, lo único que sé es que eres el regalo de Dios para nuestro amor, el de tu mamita y el mío. Seas varón o mujer, únicamente sé que te amo, y te amo mucho. Dios nos bendijo, hemos trabajado duro, para preparar un lugar hermoso para ti, antes de pensar en concebirte. Espero que te guste. Eres mi inspiración adicional.



Sabes “regalo de Dios”, yo vengo de un hogar muy diferente al que tú vas a nacer. Mis padres fueron muy diferentes a tu mamita y a mí. Ellos no fueron cristianos, y actuaban sin conocer a Dios. En cambio tú, tienes a tus dos padres en los brazos de Cristo. Eso es lo que más me alegra de tu nacimiento.



No veo la hora en que le daré la noticia a tu mamita. En cualquier momento va a llegar. Te escribiré cuando le haya dado la noticia de su vida ¿si?



Hola “regalo de Dios”, ¿cómo estás eh? Estamos en pleno mundial 2010, tu mamita es hincha de Brasil, yo soy de Argentina, a tu mamita le encanta ver los partidos de fútbol en donde se juega fútbol importante, así dice ella, por ello no le gusta que yo vea los campeonatos de fútbol nacional. Pero igual, yo los veo, jajaja.



Ayer, Argentina Ganó a Bulgaria por 1-0 ¿y sabes quién metió gol? Gabriel Heinze, es un defensa muy bueno, y actualmente está jugando en el Real Madrid de España. Tú dirás porqué te cuento esto, pues bien, si tú eres un varoncito, te llamarás, Gabriel, ¿Qué tal? Además es el nombre del mensajero de la Biblia, el ángel Grabriel. Y si eres mujercita, te llamarás… mejor que te lo diga tu mamita. Ese nombre está en disputa porque yo quisiera que te llames como tu mamita, pero a ella no le gusta su nombre pues es para varón y para mujer. ¿Entiendes? Pues bien. Mejor esperamos a decidirnos mejor.



“Regalo de Dios”, le dije a tu mamita, y ella se emocionó, y lo primero que dijo fue: “vas a tener un hermanito”, mirando a Luna, nuestra pequeña perrita. ¡Qué gracioso no! Tu mamita es linda, es muy adorable, es muy tierna, la amo mucho. Bueno ambos estamos muy felices. Muy, muy felices. Vamos a ir a almorzar a un lugar donde a tu mamita le encanta. Es la primera vez que iremos a almorzar juntos. Hoy 14 de junio del 2010. Tu mami está muy feliz.



Hoy llamé a tus abuelitos, a mis padres. Ellos se emocionaron con la noticia. Tu abuelita se puso muy feliz, y tu abuelito también, me felicitó. Ellos no viven juntos actualmente, pero de seguro Dios los ayudará a solucionar su situación. Oramos para ello. Pero ambos, son muy buenos. Te van a querer, ya lo verás.



Ya en la casa, de regreso, y después de haber hablado hasta el cansancio con tu mamita respecto a ti. Te contamos que dormiremos juntos los tres, por primera vez, al menos desde que nos enteramos de ti. Oramos y agradecimos a Dios, por ti “Regalo de Dios”. Deseo que descanses muy bien. Estaré a tu lado, no temas, Dios nos ama, y yo estaré para cuidarte. Te espero, con todo mi amor.


Tu papá.

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