viernes, 12 de agosto de 2011

Usa el poder con sabiduría


Oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca. Prov. 16:10.

El proverbio de hoy tiene que ver con el uso del poder. El poder, como la energía eléctrica, sirve para el bien o para el mal. Sabiamente orientada, la energía eléctrica puede salvar vidas. Mal usada, ya mató a muchas personas. El poder en las manos de una persona dependiente de Dios, puede hacer a las personas más felices. En las manos de un insensato, puede ser instrumento de tiranía y destrucción.

"Oráculo hay en los labios del rey". La versión portuguesa de Almeida traduce: "En los labios del rey se encuentran decisiones autorizadas". ¡Es incuestionable! El rey tiene poder, sus decisiones son autorizadas. Tiene poder también el gerente, el padre, el director, el jefe, e! profesor, etc. Algunos más, otros menos. La pregunta es ¿cómo estoy usando el poder que me fue confiado? ¿Uso dos pesas y dos medidas? ¿Soy justo, humano, sensible y comprensivo? ¿O simplemente lo uso para demostrar que "aquí, el que manda soy yo"?

La segunda parte del versículo declara "en juicio no prevaricará su boca".

Es interesante el verbo juzgar. Significa determinar, dar sentencia. Cuando dos niños disputan el mismo juguete, el padre define cómo queda la situación. Cuando en un partido de fútbol los dos equipos discuten si fue o no fue falta, es el árbitro el que determina.

La advertencia de Salomón para quien ejerce el poder es "al juzgar, no prevarique", literalmente "no traicione la justicia".

Sé un hombre justo. Dondequiera que tú ejerzas el poder, úsalo con sabiduría y establece valores. Los valores son los que sirven de fundamento para mantener relaciones saludables. Vive esos valores. Las personas están atentas para ver si tú estás realmente comprometido con los valores que esperas que los otros sigan.

Toda persona que ejerce el poder es como e! modelo de una obra de arte.

Las personas no siguen los valores que tú estableces, ni la visión de futuro que tú escribiste en la declaración de misión de la empresa, o que tienes bajo el vidrio en tu mesa de trabajo. Las personas te siguen a ti. Por tanto, ámalas, compréndelas y ayúdalas a crecer. Ese es el uso correcto del poder.

Un día, cuando lleguemos al último capítulo de nuestra historia, lo queramos o no, tendremos que rendir cuentas a Dios de la manera cómo usamos el poder. En ese día, quiero decir: "Señor, fui tan solo un instrumento en tus manos, gracias porque a través de mi insuficiencia tu poder fue suficiente para hacer felices a las personas". No olvides que "oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca".

Pr. Alejandro Bullón Paucar



Partes del Sermón: Homilética III


EL CUERPO

El cuerpo o las divisiones principales deben ser respuestas a la proposición. Por ejemplo, a la proposición "tres razones por la cual debemos aceptar el amor de Dios", las divisiones podrían ser:

Tres razones:

I. Porque el amor de Dios es real.

II. Porque el amor de Dios es personal.

III. Porque el amor de Dios es vida eterna.

Recomendaciones sobre el número de divisiones

· Se recomienda el equilibrio de tres divisiones.

· Dos es muy poco, pero se puede.

· Cuatro divisiones también es aceptable, pero cuidado con el tiempo.

· Pero cinco o más es mucho.

Recomendaciones sobre la simetría de las divisiones

· Aplicar el principio del paralelismo. Las divisiones principales deben tener formas paralelas.

· Mantener el mismo patrón de uniformidad, frase, nombres, adjetivos, etc.

· Debe tener buena coordinación en la coherencia y fluidez, para así formar una unidad lógica

Las divisiones secundarias

Una vez que se tiene con claridad las divisiones principales, se procede a desarrollar las subdivisión o las divisiones secundarias.

Al contrario de las divisiones principales, las divisiones secundarias no deben ser anunciadas o se creará una confusión en la mente de la congregación.

Cómo subdividir

Las divisiones secundarias o las subdivisiones se pueden dividir a través de:

  • Interrogación,
  • Exposición,
  • Argumentación,
  • Ampliación,
  • Ilustración,
  • Exhortación o
  • Conversación imaginaria, etc.

Métodos escriturístico para subdividir:

Existen dos métodos usados más frecuentemente:

1. Con letras y números

2. Sólo con números.

Con letras y números

I. EL AMOR DE DIOS ES REAL

A. Dios es real

1. Dios es primero, luego el mundo y nosotros.

a. El mundo y nosotros no venimos de la nada.

1) Alguien tubo que habernos creados.

a) Fue Dios.

b) No fue el azar.

2) De la nada, nada proviene.

a) La nada no existe.

b) Dios es el que hizo todo.

b. "Dice el necio: 'No hay Dios'"

1) La incredulidad es locura

a) Negar a Dios o dudar de él es muerte.

b) Se tiene evidencias suficientes de Dios.

2. Dios es Dios, aunque lo neguemos.

3. Dios está al lado de aquel que lo busque.

B. Dios es Amor.

C. Dios te ama de verdad

División con números

1. EL AMOR DE DIOS ES REAL

1.1 Dios es real

1.1.1 Dios es primero, luego el mundo y nosotros.

1.1.1.1 Nosotros no venimos de la nada.

1.1.1.1.1 Alguien no creó.

1.1.1.1.1.1 Fue Dios.

1..1.1.1.1.2 No fue el azar.

1.1.1. 2 De la nada, nada proviene.

1.1.1.2. 1 La nada no existe.

1.1.1.2. 2Dios es el que hizo todo.

1.2.2 "Dice el necio: 'No hay Dios'"

1.1.2. 1 La incredulidad es locura

1.1.1.2.1 Negar a Dios es muerte.

1.1.1.2.2 Se tiene evidencia de Dios.

2.1 Dios es Dios, aunque lo neguemos.

3.1 Dios está al lado de aquel que lo busque.

Al escribir un tema se debe hacer en forma de bosquejo, con oraciones cortas y con subdivisiones. No se debe escribir todo lo que se va ha predicar, sino las ideas, los títulos, palabras y otros ganchos para ayudar a la memoria.

LA CONCLUSIÓN

La Conclusión tiene tres partes importantes:

1. Un pequeño resumen de lo dicho: La recapitulación

2. El llamado: La apelación

3. La invitación principal: El propósito específico

La recapitulación

El propósito de la recapitulación es fijar en la mente y en el corazón del oyente las verdades del sermón. Se debe hacer mención de la propuesta y de las divisiones principales, remarcando en el oyente el compromiso que tiene con dicha verdad.

La apelación

Es la aplicación de las verdades al caso particular de cada oyente. Es mover la voluntad hacia una decisión mediante un llamado o invitación.

La apelación incluye la persuasión y la exhortación. Es la principal parte del sermón, ya que mediante la apelación el mensaje llega al oyente. Si no se hace una aplicación de esa verdad es como recetar y no comprar la medicina, o comprar la medicina y no tomarla.

"Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres..." (2Cor. 5:11)

Móviles de persuasión

Móviles de Felicidad

Móviles de Seguridad

Móviles de paz

Móviles de salud

Móviles de trabajo y prosperidad

Móviles de libertad

Móviles de amor y aceptación

Hay que apelar a la mente (razón) y a los sentimientos o emociones (al corazón), porque de ello está compuesto el ser humano.

El propósito específico

Antes de empezar a predicar, se debe preguntar qué se quiere lograr con el mensaje, qué se desea que los oyentes hagan, qué quiere Dios que ellos acepten. La conclusión debe llevar al oyente al propósito específico.

El propósito debe ser uno sólo. Recuerde que el sermón es como una flecha. La flecha tiene una sola punta y mientras más fila ésta sea, más penetrará. Así también el sermón, mientras más definido sea el propósito del sermón, más profundamente se clavará en el corazón humano.

¿Quiere que acepten a Jesús como su Salvador?

¿Quiere que decidan guardar el sábado fielmente?

¿Quiere que acepten a la Iglesia como el remante de Dios?

¿Quiere que decidan bautizarse?

¿Quiere que amen a Dios sobre todas las cosas?

¿Quiere que abandonen todo lo que los separa de Dios?

¿Quiere que lean la Biblia y oren todos los días de su vida?

¿Quiere que salgan de Babilonia y entren al pueblo de Dios?

Cuadro de texto: EL CUERPO  El cuerpo o las divisiones principales deben ser respuestas a la proposición.  Por ejemplo, a la proposición "tres razones por la cual debemos aceptar el amor de Dios",  las divisiones podrían ser: 	       Tres razones:  	I.    Porque el amor de Dios es real. 	II.  Porque el amor de Dios es personal. 	III. Porque el amor de Dios es vida eterna.   Recomendaciones sobre el número de divisiones  •	Se recomienda el equilibrio de tres divisiones.   •	Dos es muy poco, pero se puede. •	Cuatro divisiones también es aceptable, pero cuidado con el tiempo. •	Pero cinco o más es mucho.  Recomendaciones sobre la simetría de las divisiones  •	Aplicar el principio del paralelismo.  Las divisiones principales deben tener formas paralelas. •	Mantener el mismo patrón de uniformidad, frase, nombres, adjetivos, etc. •	Debe tener buena coordinación en la coherencia y fluidez, para así formar una unidad lógica  Las divisiones secundarias  Una vez que se tiene con claridad las divisiones principales, se procede a desarrollar las subdivisión o las divisiones secundarias.  Al contrario de las divisiones principales, las divisiones secundarias no deben ser anunciadas o se creará una confusión en la mente de la congregación.  Cómo subdividir  Las divisiones secundarias o las subdivisiones se pueden dividir a través de:  •	Interrogación,  •	Exposición,  •	Argumentación,  •	Ampliación,  •	Ilustración,  •	Exhortación o  •	Conversación imaginaria, etc.  Métodos escriturístico para subdividir:  Existen dos métodos usados más frecuentemente:    1.	Con letras y números  2.	Sólo con números.  Con letras y números  I.   EL AMOR DE DIOS ES REAL       A.  Dios es real 	1.  Dios es primero, luego el mundo y nosotros. 	     a.  El mundo y nosotros no venimos de la nada. 		1) Alguien tubo que habernos creados. 		     a) Fue Dios. 		     b) No fue el azar. 		2)  De la nada, nada proviene. 		      a) La nada no existe. 		      b) Dios es el que hizo todo.                  b. "Dice el necio: 'No hay Dios'"      		1) La incredulidad es locura 		     a) Negar a Dios o dudar de él es muerte. 		     b) Se tiene evidencias suficientes de Dios. 	2.  Dios es Dios, aunque lo neguemos.  	3.  Dios está al lado de aquel que lo busque.      B.  Dios es Amor.    C.  Dios te ama de verdad  División con números  1.   EL AMOR DE DIOS ES REAL       1.1  Dios es real 	  1.1.1   Dios es primero, luego el mundo y nosotros. 	             1.1.1.1   Nosotros no venimos de la nada. 		               1.1.1.1.1  Alguien no creó. 		                             1.1.1.1.1.1 Fue Dios. 		                             1..1.1.1.1.2  No fue el azar. 	             1.1.1. 2  De la nada, nada proviene. 		              1.1.1.2. 1 La nada no existe. 		              1.1.1.2. 2Dios es el que hizo todo.               1.2.2  "Dice el necio: 'No hay Dios'"      		 1.1.2. 1  La incredulidad es locura 		             1.1.1.2.1  Negar a Dios es muerte. 		             1.1.1.2.2  Se tiene evidencia de Dios.        2.1   Dios es Dios, aunque lo neguemos.         3.1   Dios está al lado de aquel que lo busque.   Al escribir un tema se debe hacer en forma de bosquejo, con oraciones cortas y con subdivisiones.  No se debe escribir todo lo que se va ha predicar, sino las ideas, los títulos, palabras y otros ganchos para ayudar a la memoria.   LA CONCLUSIÓN  La Conclusión tiene tres partes importantes:   1.	Un pequeño resumen de lo dicho:     La recapitulación 2.	El llamado: 			      La apelación 3.	La invitación principal:		      El propósito específico  La recapitulación  El propósito de la recapitulación es fijar en la mente y en el corazón del oyente las verdades del sermón.  Se debe hacer mención de la propuesta y de las divisiones principales, remarcando en el oyente el compromiso que tiene con dicha verdad.  La apelación  Es la aplicación de las verdades al caso particular de cada oyente.  Es mover la voluntad hacia una decisión mediante un llamado o invitación.  La apelación incluye la persuasión y la exhortación.  Es la principal parte del sermón, ya que mediante la apelación el mensaje llega al oyente.  Si  no se hace una aplicación de esa verdad es como recetar  y no comprar la medicina, o comprar la medicina y no tomarla.  "Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres..." (2Cor. 5:11)  Móviles de persuasión  Móviles de Felicidad Móviles de Seguridad Móviles de paz Móviles de salud Móviles de trabajo y prosperidad Móviles de libertad Móviles de amor y aceptación  Hay que apelar a la mente (razón) y a los sentimientos o emociones (al corazón), porque de ello está compuesto el ser humano.  El propósito específico  Antes de empezar a predicar, se debe preguntar qué se quiere lograr con el mensaje, qué se desea que los oyentes hagan, qué quiere Dios que ellos acepten. La conclusión debe llevar al oyente al propósito específico.    El propósito debe ser uno sólo.  Recuerde que el sermón es como una flecha.  La flecha tiene una sola punta y mientras más fila ésta sea, más penetrará.  Así también el sermón, mientras más definido sea el propósito del sermón, más profundamente se clavará en el corazón humano.  ¿Quiere que acepten a Jesús como su Salvador? ¿Quiere que decidan guardar el sábado fielmente? ¿Quiere que acepten a la Iglesia como el remante de Dios? ¿Quiere que decidan bautizarse? ¿Quiere que amen a Dios sobre todas las cosas? ¿Quiere que abandonen todo lo que los separa de Dios? ¿Quiere que lean la Biblia y oren todos los días de su vida? ¿Quiere que salgan de Babilonia y entren al pueblo de Dios?  Pues entonces, dígalo con toda claridad y repítalo varias veces durante, y en forma especial, al final del sermón. Pero recuerde, primero usted debe saber con precisión cuál es el propósito específico, y para ello debe escribirlo al final de su sermón.  	LA ILUSTRACIÓN	  Etimológicamente ilustrar es arrojar luz o lustre sobre un asunto.  Por lo tanto la ilustración debe aclarar y embellecer un discurso.  Cristo usó ampliamente las ilustraciones para dejar impresiones imborrables en las mentes de aquellas personas a las cuales él quería salvar.    El uso principal de una ilustración es ejemplificar, explicar, probar, impresionar antes de una apelación.  Fuentes de Ilustraciones  1.	La observación en la naturaleza,  2.	Experiencias de la vida humana personal y de otros, 3.	Invenciones o ciencia,  4.	historia,  5.	literatura o arte,  6.	objetos, 7.	Relatos de la Biblia, etc.  No use todas las ilustraciones sino las que sean apropiadas al tema y al punto. Que no sean largas, ni inverosímiles o fantasiosas, que causen  irreverencia.   CLASES DE SERMONES  1.	Por su propósito:  a) Evangelizadores                           b) Doctrinales c) Devocionales d) De aliento y fortaleza e) Ético Morales f) De consagración  2.	Por su estructura:  a) Temáticos	    Se estructura en relación a un tema. b) Textuales	    Se origina en uno o dos textos. 		c) Expositivos	    Se origina en un capítulo o un oráculo.  LA ARGUMENTACIÓN EN LA PREDICACIÓN  La argumentación se usará en la predicación en forma coherente y consistente; y no como ataque a los errores de la gente.     “Es importante que al defender las doctrinas que consideramos artículos de fe, no nos permitamos nunca emplear argumentos que no son del todo consistentes.  Estos pueden servir para silenciar a un opositor pero no harán la verdad.  Debemos presentar argumentos sólidos que no solamente silenciaran a nuestros opositores sino que soportarán las investigaciones más completas y profundas”.  (Ev, 121)  1.  Usemos el razonamiento lógico.  No es suficiente decir a la gente que guarde la ley, hay que mostrarles que esa ley está todavía en vigencia.  2.  La Palabra de Dios fue preparada para presentar la verdad y no para combatir los errores de la gente.  “ La mejor manera de tratar con el error es presentar la verdad, y dejar que las ideas extravagantes mueran por falta de mención” (Ev, 121).  “No es el mejor método ser muy explícito y decir acerca de un punto todo lo que se puede decir, cuando unos pocos argumentos cubrirían el terreno, y bastarían para todos los propósitos prácticos, para convencer o callar a los oponentes”(Ev, 318).  3. La argumentación sirve para probar algo.  No presente lo que no se puede probar, o lo que no va ha poder probar correctamente.  Pues entonces, dígalo con toda claridad y repítalo varias veces durante, y en forma especial, al final del sermón. Pero recuerde, primero usted debe saber con precisión cuál es el propósito específico, y para ello debe escribirlo al final de su sermón.

LA ILUSTRACIÓN

Etimológicamente ilustrar es arrojar luz o lustre sobre un asunto. Por lo tanto la ilustración debe aclarar y embellecer un discurso.

Cristo usó ampliamente las ilustraciones para dejar impresiones imborrables en las mentes de aquellas personas a las cuales él quería salvar.

El uso principal de una ilustración es ejemplificar, explicar, probar, impresionar antes de una apelación.

Fuentes de Ilustraciones

  1. La observación en la naturaleza,
  2. Experiencias de la vida humana personal y de otros,
  3. Invenciones o ciencia,
  4. historia,
  5. literatura o arte,
  6. objetos,
  7. Relatos de la Biblia, etc.

No use todas las ilustraciones sino las que sean apropiadas al tema y al punto. Que no sean largas, ni inverosímiles o fantasiosas, que causen irreverencia.

CLASES DE SERMONES

  1. Por su propósito:

Cuadro de texto: EL CUERPO  El cuerpo o las divisiones principales deben ser respuestas a la proposición.  Por ejemplo, a la proposición "tres razones por la cual debemos aceptar el amor de Dios",  las divisiones podrían ser: 	       Tres razones:  	I.    Porque el amor de Dios es real. 	II.  Porque el amor de Dios es personal. 	III. Porque el amor de Dios es vida eterna.   Recomendaciones sobre el número de divisiones  •	Se recomienda el equilibrio de tres divisiones.   •	Dos es muy poco, pero se puede. •	Cuatro divisiones también es aceptable, pero cuidado con el tiempo. •	Pero cinco o más es mucho.  Recomendaciones sobre la simetría de las divisiones  •	Aplicar el principio del paralelismo.  Las divisiones principales deben tener formas paralelas. •	Mantener el mismo patrón de uniformidad, frase, nombres, adjetivos, etc. •	Debe tener buena coordinación en la coherencia y fluidez, para así formar una unidad lógica  Las divisiones secundarias  Una vez que se tiene con claridad las divisiones principales, se procede a desarrollar las subdivisión o las divisiones secundarias.  Al contrario de las divisiones principales, las divisiones secundarias no deben ser anunciadas o se creará una confusión en la mente de la congregación.  Cómo subdividir  Las divisiones secundarias o las subdivisiones se pueden dividir a través de:  •	Interrogación,  •	Exposición,  •	Argumentación,  •	Ampliación,  •	Ilustración,  •	Exhortación o  •	Conversación imaginaria, etc.  Métodos escriturístico para subdividir:  Existen dos métodos usados más frecuentemente:    1.	Con letras y números  2.	Sólo con números.  Con letras y números  I.   EL AMOR DE DIOS ES REAL       A.  Dios es real 	1.  Dios es primero, luego el mundo y nosotros. 	     a.  El mundo y nosotros no venimos de la nada. 		1) Alguien tubo que habernos creados. 		     a) Fue Dios. 		     b) No fue el azar. 		2)  De la nada, nada proviene. 		      a) La nada no existe. 		      b) Dios es el que hizo todo.                  b. "Dice el necio: 'No hay Dios'"      		1) La incredulidad es locura 		     a) Negar a Dios o dudar de él es muerte. 		     b) Se tiene evidencias suficientes de Dios. 	2.  Dios es Dios, aunque lo neguemos.  	3.  Dios está al lado de aquel que lo busque.      B.  Dios es Amor.    C.  Dios te ama de verdad  División con números  1.   EL AMOR DE DIOS ES REAL       1.1  Dios es real 	  1.1.1   Dios es primero, luego el mundo y nosotros. 	             1.1.1.1   Nosotros no venimos de la nada. 		               1.1.1.1.1  Alguien no creó. 		                             1.1.1.1.1.1 Fue Dios. 		                             1..1.1.1.1.2  No fue el azar. 	             1.1.1. 2  De la nada, nada proviene. 		              1.1.1.2. 1 La nada no existe. 		              1.1.1.2. 2Dios es el que hizo todo.               1.2.2  "Dice el necio: 'No hay Dios'"      		 1.1.2. 1  La incredulidad es locura 		             1.1.1.2.1  Negar a Dios es muerte. 		             1.1.1.2.2  Se tiene evidencia de Dios.        2.1   Dios es Dios, aunque lo neguemos.         3.1   Dios está al lado de aquel que lo busque.   Al escribir un tema se debe hacer en forma de bosquejo, con oraciones cortas y con subdivisiones.  No se debe escribir todo lo que se va ha predicar, sino las ideas, los títulos, palabras y otros ganchos para ayudar a la memoria.   LA CONCLUSIÓN  La Conclusión tiene tres partes importantes:   1.	Un pequeño resumen de lo dicho:     La recapitulación 2.	El llamado: 			      La apelación 3.	La invitación principal:		      El propósito específico  La recapitulación  El propósito de la recapitulación es fijar en la mente y en el corazón del oyente las verdades del sermón.  Se debe hacer mención de la propuesta y de las divisiones principales, remarcando en el oyente el compromiso que tiene con dicha verdad.  La apelación  Es la aplicación de las verdades al caso particular de cada oyente.  Es mover la voluntad hacia una decisión mediante un llamado o invitación.  La apelación incluye la persuasión y la exhortación.  Es la principal parte del sermón, ya que mediante la apelación el mensaje llega al oyente.  Si  no se hace una aplicación de esa verdad es como recetar  y no comprar la medicina, o comprar la medicina y no tomarla.  "Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres..." (2Cor. 5:11)  Móviles de persuasión  Móviles de Felicidad Móviles de Seguridad Móviles de paz Móviles de salud Móviles de trabajo y prosperidad Móviles de libertad Móviles de amor y aceptación  Hay que apelar a la mente (razón) y a los sentimientos o emociones (al corazón), porque de ello está compuesto el ser humano.  El propósito específico  Antes de empezar a predicar, se debe preguntar qué se quiere lograr con el mensaje, qué se desea que los oyentes hagan, qué quiere Dios que ellos acepten. La conclusión debe llevar al oyente al propósito específico.    El propósito debe ser uno sólo.  Recuerde que el sermón es como una flecha.  La flecha tiene una sola punta y mientras más fila ésta sea, más penetrará.  Así también el sermón, mientras más definido sea el propósito del sermón, más profundamente se clavará en el corazón humano.  ¿Quiere que acepten a Jesús como su Salvador? ¿Quiere que decidan guardar el sábado fielmente? ¿Quiere que acepten a la Iglesia como el remante de Dios? ¿Quiere que decidan bautizarse? ¿Quiere que amen a Dios sobre todas las cosas? ¿Quiere que abandonen todo lo que los separa de Dios? ¿Quiere que lean la Biblia y oren todos los días de su vida? ¿Quiere que salgan de Babilonia y entren al pueblo de Dios?  Pues entonces, dígalo con toda claridad y repítalo varias veces durante, y en forma especial, al final del sermón. Pero recuerde, primero usted debe saber con precisión cuál es el propósito específico, y para ello debe escribirlo al final de su sermón.  	LA ILUSTRACIÓN	  Etimológicamente ilustrar es arrojar luz o lustre sobre un asunto.  Por lo tanto la ilustración debe aclarar y embellecer un discurso.  Cristo usó ampliamente las ilustraciones para dejar impresiones imborrables en las mentes de aquellas personas a las cuales él quería salvar.    El uso principal de una ilustración es ejemplificar, explicar, probar, impresionar antes de una apelación.  Fuentes de Ilustraciones  1.	La observación en la naturaleza,  2.	Experiencias de la vida humana personal y de otros, 3.	Invenciones o ciencia,  4.	historia,  5.	literatura o arte,  6.	objetos, 7.	Relatos de la Biblia, etc.  No use todas las ilustraciones sino las que sean apropiadas al tema y al punto. Que no sean largas, ni inverosímiles o fantasiosas, que causen  irreverencia.   CLASES DE SERMONES  1.	Por su propósito:  a) Evangelizadores                           b) Doctrinales c) Devocionales d) De aliento y fortaleza e) Ético Morales f) De consagración  2.	Por su estructura:  a) Temáticos	    Se estructura en relación a un tema. b) Textuales	    Se origina en uno o dos textos. 		c) Expositivos	    Se origina en un capítulo o un oráculo.  LA ARGUMENTACIÓN EN LA PREDICACIÓN  La argumentación se usará en la predicación en forma coherente y consistente; y no como ataque a los errores de la gente.     “Es importante que al defender las doctrinas que consideramos artículos de fe, no nos permitamos nunca emplear argumentos que no son del todo consistentes.  Estos pueden servir para silenciar a un opositor pero no harán la verdad.  Debemos presentar argumentos sólidos que no solamente silenciaran a nuestros opositores sino que soportarán las investigaciones más completas y profundas”.  (Ev, 121)  1.  Usemos el razonamiento lógico.  No es suficiente decir a la gente que guarde la ley, hay que mostrarles que esa ley está todavía en vigencia.  2.  La Palabra de Dios fue preparada para presentar la verdad y no para combatir los errores de la gente.  “ La mejor manera de tratar con el error es presentar la verdad, y dejar que las ideas extravagantes mueran por falta de mención” (Ev, 121).  “No es el mejor método ser muy explícito y decir acerca de un punto todo lo que se puede decir, cuando unos pocos argumentos cubrirían el terreno, y bastarían para todos los propósitos prácticos, para convencer o callar a los oponentes”(Ev, 318).  3. La argumentación sirve para probar algo.  No presente lo que no se puede probar, o lo que no va ha poder probar correctamente.  a) Evangelizadores

b) Doctrinales

c) Devocionales

d) De aliento y fortaleza

e) Ético Morales

f) De consagración

  1. Por su estructura:

a) Temáticos Se estructura en relación a un tema.

b) Textuales Se origina en uno o dos textos.

c) Expositivos Se origina en un capítulo o un oráculo.

LA ARGUMENTACIÓN EN LA PREDICACIÓN

La argumentación se usará en la predicación en forma coherente y consistente; y no como ataque a los errores de la gente.

“Es importante que al defender las doctrinas que consideramos artículos de fe, no nos permitamos nunca emplear argumentos que no son del todo consistentes. Estos pueden servir para silenciar a un opositor pero no harán la verdad. Debemos presentar argumentos sólidos que no solamente silenciaran a nuestros opositores sino que soportarán las investigaciones más completas y profundas”. (Ev, 121)

1. Usemos el razonamiento lógico.

No es suficiente decir a la gente que guarde la ley, hay que mostrarles que esa ley está todavía en vigencia.

2. La Palabra de Dios fue preparada para presentar la verdad y no para combatir los errores de la gente.

“ La mejor manera de tratar con el error es presentar la verdad, y dejar que las ideas extravagantes mueran por falta de mención” (Ev, 121).

“No es el mejor método ser muy explícito y decir acerca de un punto todo lo que se puede decir, cuando unos pocos argumentos cubrirían el terreno, y bastarían para todos los propósitos prácticos, para convencer o callar a los oponentes”(Ev, 318).

3. La argumentación sirve para probar algo. No presente lo que no se puede probar, o lo que no va ha poder probar correctamente.

miércoles, 20 de julio de 2011

Partes del Sermón: Homilética II


Las tres partes del sermón deben mantener una simetría equilibrada. Se recomienda el esquema 20, 60, 20.
¿Qué significa el esquema 20, 60, 20?
Significa que usted dedique 20 % del tiempo de su predicación a la introducción, 60 % al cuerpo y 20 % a la conclusión.

El sermón es como una flecha que tiene que dar en el blanco preciso. Para ello, la flecha tiene que tener el equilibrio perfecto. El peso debe ser repartido equitativamente para que la flecha dé en el blanco deseado.

Si usted va ha predicar 30 minutos, dedique:

  1. 6 minutos a la introducción,
  2. 18 minutos al cuerpo y
  3. 6 minutos a la conclusión.

Si va predicar 20 minutos dedique:

  1. 4 minutos para la introducción,
  2. 12 minutos al cuerpo y
  3. 4 minutos a la conclusión.
LA INTRODUCCIÓN

Es la forma de ingresar al sermón gradualmente.

La introducción tiene dos objetivos:

1. Captar la atención del auditorio.

2. Preparar a los oyentes para que entiendan el tema.

Hay varias clases de introducciones

1. Aquellas que hacen referencias a la ocasión o al tema.

2. Otras comienzan con una pregunta retórica y luego proceden a contestarla.

3. Hay introducciones que giran alrededor de una anécdota o una buena ilustración. Esto es bueno, siempre y cuando:

a. La fuente del sermón no sea la anécdota sino la Biblia.

b. La ilustración sea corta para que no rompa la simetría del sermón.

4. Una buena cita también puede servir como introducción.

Asunto curioso de la introducción

La introducción es lo primero que se predica pero no es lo primero que se hace al hacer un bosquejo de sermón, sino lo último. Lo primero que se hace es elegir el texto bíblico, lo segundo es dividirlo en las partes del cuerpo con la ayuda de la proposición y la palabra clave.

Por lo tanto, antes de hacer la introducción, primero se debe tener escrito el tema, y cuando esté terminado, recién ahora se debe hacer la introducción.

Es lógico que se haga al último la introducción porque es imposible hacerla primero si todavía no se sabe sobre qué se va introducir. Pero cuando se predica, por supuesto que es la introducción lo primero que se presenta.

¿Qué contiene la Introducción?

a) El Título

b) El texto bíblico central

c) La proposición

d) La palabra clave

El título del sermón

El título del sermón es el anuncio del tema que debe ser expresado en forma llamativa y sugestiva. Debe indicar el contenido del sermón en una forma breve y popular. El título no necesita ser idéntico al tema.

1. Debe ser corto.

a. Debe ser corto, de 5 a 6 palabras como máximo.

b. Por ejemplo, si va hablar del "hijo pródigo" puede ponerle el título de "El beso de Dios".

c. Si va hablar sobre el sábado puede titularlo "Paz en la tormenta".

d. Si va hablar sobre los mandamientos puede llamarlo "La senda de la felicidad".

2. Debe ser llamativo y sugestivo.

a. Es bueno resaltar el título, o decirlo al comenzar el sermón, pero si no encontró un buen nombre para el título, no está obligado a anunciarlo.

b. Normalmente, usted dará a conocer el tema en la proposición.

Dos errores de los títulos:

1. Títulos largos. Alguna veces son tan largos que ya no dan lugar al suspenso o al interés, como los siguientes títulos:

a. "¿Quieres ser salvo? Entonces acepta a Jesús".

b. "Cómo guardar los mandamientos y llegar al cielo".

c. "El cristiano tiene que seguir luchando y luchando para estar con Cristo en la eternidad".

2. Titular la historia bíblica pero no el tema, asunto que no tiene ninguna relevancia para los oyentes. Por ejemplo si el tema sale de San Juan 4 y usted lo titula:

a. "El encuentro de la mujer samaritana con Jesús", el público puede decir: "Qué me interesa a mí, eso ya pasó, y yo tengo otros problemas".

b. Pero es muy positivo si usted lo titula: "Cómo Jesús puede marcar la diferencia" o "El día más grande de tu vida" Entonces el público se interesa porque todos quieren ser diferentes o quieren experimentar algo maravilloso.

El texto bíblico clave

El texto bíblico clave es aquella porción bíblica de donde se ha extraído el tema, o es el pasaje bíblico que más se identifica con el tema.

El texto bíblico debe estar citado en la parte inmediata inferior del título. Debe ser leído en lo mejor de los casos al principio, inmediatamente después de los saludos.

Los oyentes deben ser invitados a buscar el pasaje también en su Biblias. El título del tema puede anunciarse antes o después del pasaje leído, o puede ser omitido si se lo prefiere.

Veamos los siguientes ejemplos:

Tema: El amor de Dios

Título: "El valor de un alma"

Texto: Juan 3: 16

Tema: La tarea de la predicación

Título: "Misión imposible"

Texto: Mateo 28: 19,20

La proposición

La proposición es la parte básica de la estructura de un sermón. Es el corazón del sermón. Es la propuesta clave para dar unidad de pensamiento y fortaleza a todas las partes del sermón.

¿Qué es la proposición?

1. Es la propuesta que el predicador declara que va seguir en el desarrollo del sermón.

2. Es la propuesta de cómo se desarrollará el tema a lo largo del sermón.

3. Es el tema expresado en una oración gramatical que resume el contenido del mensaje y anuncia el curso a seguirse.

4. Es la propuesta al desarrollo de un tema con un fin específico.

5. Es la enunciación del curso a seguirse y el propósito que se quiere alcanzar.

Por lo tanto, la proposición constituye la parte más importante de la elaboración del sermón. Promueve la estabilidad y la unidad del tema. La formulación de la proposición no es fácil, se requiere mucha reflexión, cuidadosa expresión y un sentido amplio del contenido del sermón.

Se puede predicar sin una proposición y, lo que es peor, la mayoría de los sermones que llegan envasados no tienen proposición; pero, por consecuencia, son débiles y no dan en el blanco aunque estén llenos de argumentos.

Para ayudar a hacer proposiciones bien formuladas existen normas o criterios por las cuales se pueden hacer propuestas claras, concisas y atrayentes como la utilización de:

1. Las 7 interrogantes del sermón.

a. ¿Quién? Introduce una secuencia de personas.

b. ¿Cuál? Introduce una secuencia de cosas.

c. ¿Qué? Introduce una secuencia de significados.

d. ¿Por qué? Introduce una secuencia de razones.

e. ¿Cuándo? Introduce una secuencia de tiempo.

f. ¿Dónde? Introduce una secuencia de lugares.

g. ¿Cómo? Introduce una secuencia de métodos y formas.

2. La palabra clave

a. La palabra clave es aquella palabra que se encuentra en la proposición y es la que ayuda a dividir el cuerpo del sermón.

b. La palabra clave ayuda a pasar de una división a otra.

c. La palabra clave es una herramienta homilética de mayor valor práctico para caminar dentro del sermón.

d. Con la palabra clave cada división se relaciona con la otra, de tal manera que da progresión lógica al mensaje.

e. La palabra clave debe ser específica. Ejemplos:

Abusos doctrinas motivos

Actitudes ejemplos necesidades

Amenazas errores pasos

Asuntos eventos peligros

Ejemplos de proposición y de palabra clave:

"En esta oportunidad vamos a ver los remedios bíblicos para una conciencia culpable".

"Con el presente tema nos propones mostrar que la cruz tiene un mensaje para todos los seres humanos, sean creyentes o incrédulos".

"En esta ocasión nos proponemos analizar los aspectos de la seguridad humana basados en la pregunta del aquel carcelero: '¿qué debo hacer para ser salvo?".

Subraye usted la palabra clave de las siguientes proposiciones:

"La experiencia en Cades Barnea nos invita a meditar sobre los efectos desastrosos de la incredulidad".

"Basados en la experiencia de Lot, meditemos sobre el terrible precio que se debe pagar por seguir a este mundo".

"Veamos tres razones por las cuales el pueblo de Dios debe ser un pueblo fiel al Señor".

"En esta oportunidad, basados en 2 Pedro 3: 18, vamos a ver los requisitos para cumplir el sueño de Dios para nuestras vidas".

3. La oración de transición.

a. La oración de transición es necesario hacerla cuando el la proposición no contiene la palabra clave.

b. Por ello, algunos sermones tienen la oración de transición, y como notarán está inmediatamente al lado de proposición.

c. La oración de transición tiene que tener la palabra clave.

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