viernes, 18 de marzo de 2011

LA ESPERANZA EN EL REGRESO DE JESÚS:BENDITA ESPERANZA


INTRODUCCIÓN

Texto: Juan 14:1-3. Dios hizo todo perfecto, colocó al hombre en el Jardín del Edén y le ofreció una vida plena y feliz. Pero un día el ser humano eligió pecar, comió del fruto prohibido y el mal se diseminó por toda la humanidad. El pecado trajo dolor, sufrimiento, la separación de Dios y finalmente la muerte (Romanos 6:23).

Jesús vino a este mundo para rescatar al hombre y murió en aquella cruz. Pagó el elevado precio del pecado y con su sangre devolvió al hombre el derecho de vivir eternamente en el Reino de los Cielos.

PRIMERA VENIDA

“De tal manera amó Dios al mundo que envió a su único hijo para salvar a la humanidad” (Juan 3:16). Había solo una forma de rescatarnos, a usted y a mí, y era a través de la muerte de Jesucristo en la cruz. Él se hizo como uno de nosotros, nació en este mundo tenebroso con la misión especial de pagar el precio del rescate. Después de vivir y enseñar durante 33 años, llegó la hora de entregarse para cumplir el plan de la salvación. Fue traicionado por sus amigos, preso, juzgado injustamente y finalmente condenado a muerte, ¡y qué muerte terrible! Colocaron una corona de espinas en su cabeza, rasgaron sus ropas, lo golpearon, escupieron en su rostro. Cuánto dolor.

Colocaron la cruz de otro hombre sobre él y enseguida inició una caminata rumbo al monte Calvario. Ese fue el camino del dolor, del conflicto, pero también el camino de la victoria, de la vida y del rescate. Allá en el Calvario, Jesús abrió los brazos, y al dar el último suspiro, se entregó para salvarnos. Fue un viernes, poco antes de la puesta del sol, que él cumplió la misión y finalmente dijo: “CONSUMADO ES”. La puerta se abrió, el precio fue pagado, el rescate efectuado, la salvación llegó. Al tercer día Jesús resucitó y días después, retornó al cielo. Mientras subía, hizo la bendita promesa relatada en Hechos 1:9-11 y Juan 14:1-3.

SEGUNDA VENIDA, NUESTRA ESPERANZA

“No se turbe vuestro corazón… vendré otra vez”. Con estas palabras Cristo plantó la bendita esperanza en la vida de miles y millones de personas en todo el mundo. Cuando Jesús ascendió a los cielos dejó un vacío y mucha nostalgia en la vida de los apóstoles y de toda la humanidad.

Todo tipo de separación es indeseable, trae nostalgia y dolor. Recuerdo el día cuando salí de la casa de mis padres para ser misionero en otra ciudad, fue un día muy triste. Salí llorando, mis padres se quedaron llorando y en los meses siguientes lloraba casi todas las noches. La alegría más grande fue cuando volví a la casa de mis padres para hacerles la primera visita.

Los discípulos estaban tristes con la partida de Jesús al cielo, tenían inseguridad y miedo. Dentro de ese contexto Jesús confirmó su promesa al decir:

“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”.

Amigo, Jesús va a volver. Es necesario que se prepare porque ese gran día está muy cercano.

SEÑALES DE ESPERANZA

Jesús habló también sobre las señales de su venida. En el libro de Mateo, en el capítulo 24, encontramos algunas de esas señales:

En el versículo 3 los discípulos preguntan:

“Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?”

La respuesta de Jesús viene en el versículo 4: “Mirad que nadie os engañe”.

En el versículo 5 está escrito:

“Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán“.

Entonces Jesús llama la atención para una serie de acontecimientos en el versículo 6:

 Y oiréis de guerras

 De rumores de guerras

 Mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.

El versículo 7 afirma:

 Porque se levantará nación contra nación

 Reino contra reino

 Habrá pestes, y hambres

 Terremotos en diferentes lugares

Y en el versículo 8 encontramos una sorprendente afirmación: “Y todo esto será principio de dolores”.

Mientras que en el versículo 12 encontramos una afirmación profética que sacude el corazón de la gente: “y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”.

Pero Jesús hace una advertencia, seguida de una promesa en el versículo 13: “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”.

Después de tantas profecías destacando las tragedias, vemos en el versículo 14 un mensaje positivo, que está considerado como la señal más importante del regreso de Jesús:

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. En este momento, mientras usted oye este mensaje, la profecía de Mateo 24:14 se está cumpliendo. Amén.

Encontramos profecías relacionadas al mundo social, físico y religioso. Todas las señales del pronto regreso de Jesús ya se cumplieron o se están cumpliendo actualmente. Eso significa que Jesús está muy cerca. Así como dice en Hebreos 10:37: “Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará”.

¿CÓMO SERÁ EL REGRESO DE NUESTRO SEÑOR JESÚS?

Muy pronto Dios llamará a Jesús y le dirá: “Hijo, llegó la hora, ve a buscar a mis hijos, aquellos por quiénes moriste”. Jesús entonces saldrá del santuario y marchado sobre las nubes vendrá con poder y mucha gloria para buscarnos. El cielo se oscurecerá, las nubes se chocarán unas contra las otras y habrá relámpagos, voces y truenos. Para los que no se prepararon para este glorioso día, les parecerá que se está formando una tempestad. Pero no habrá lluvia. Los cristianos mirarán hacia el cielo y verán una nube blanca del tamaño de la palma de la mano de un hombre (Apocalipsis 14:14).

En 1ª Tesalonicenses 4:16 y 17 leemos que esa nube se acercará a la Tierra, crecerá y veremos que es una nube formada por ángeles. Millones y millones de ángeles vendrán con Cristo, tocando trompetas, y se oirá una música como nunca se oyó antes. La Tierra temblará, habrá un fuerte terremoto, a la orden de Jesús las sepulturas se abrirán y los muertos en Cristo resucitarán primero. Será un momento extraordinario, los hijos se reencontrarán con los padres, familias se abrazarán, amigos separados por la muerte estarán juntos para siempre.

Será un espectáculo del poder de Dios. Todos los que se prepararon y esperaron serán llevados para encontrarse con él en el aire y así vivirán eternamente con el Señor. El trayecto rumbo al cielo será un viaje intergaláctico de los sueños, el mejor y mayor de todos los tiempos. Si usted y yo nos preparamos, disfrutaremos de la fantástica travesía por la atmósfera, pasando por la luna, el sol y las estrellas; después de dejar atrás todos los astros llegaremos al tercer cielo donde está el paraíso de Dios. Amén, gloria a Dios para siempre.

Este mundo quedará vacío y oscuro. Satanás estará preso aquí, todo estará destruido. En Apocalipsis 20 y Jeremías 4:23-26 leemos que “la tierra quedará sin ningún ser humano por mil años. Mientras tanto el pueblo de Dios estará en el cielo, viviendo y reinando con Cristo. Mateo 25:31 a 34 y 41 dice que “al terminar los dos mil años se realizará el juicio ejecutivo, Jesús dará la bienvenida a los salvos y la condenación eterna a los que no aceptaron la maravillosa salvación”. Y finalmente, en Apocalipsis 21:1-5 y 2ª Pedro 3:10-13 leemos: “Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia”.

RECAPITULACIÓN

¿CÓMO SERÁ EL REGRESO DE JESÚS?

Según la Biblia, Jesús volverá de la siguiente manera:

1. “Todo ojo lo verá” (Apocalipsis 1:7).

2. Será visible.

3. Será real.

4. Con todos los millones de ángeles.

5. Marchando sobre las nubes.

6. No pisará la tierra.

7. Quedará en las nubes (1ª Tesalonicenses 4:16 y 17).

8. El vendrá con poder y grande gloria (Mateo 24:30 y 31).

¿QUÉ ACONTECERÁ?

1. Vendrá a buscar a sus hijos.

2. Los justos muertos resucitarán incorruptibles.

3. Los vivos justos serán transformados sin ver la muerte (1ª Corintios 15:50-53).

4. Los impíos vivos pedirán la muerte y morirán (Apocalipsis 14:6-7).

5. Los impíos muertos continuarán muertos por mil años (Apocalipsis 20).

6. El enemigo estará preso por mil años (Apocalipsis 20).

7. La Tierra quedará vacía y oscura durante el milenio (Jeremías 4:23-27).

8. El pueblo de Dios reinará con Cristo en el Cielo, participará del juicio final de los impíos.

¿QUÉ ACONTECERÁ DESPUÉS DE LOS MIL AÑOS?

1. Jesús volverá nuevamente a esta Tierra.

2. Descenderá del cielo la nueva Jerusalén, la ciudad santa.

3. El pueblo de Dios descenderá dentro de la ciudad santa.

4. La Tierra será iluminada nuevamente.

5. Los impíos resucitarán para recibir la recompensa final, según sus obras.

6. El enemigo será suelto por poco tiempo.

7. Se producirá la última fase del juicio final.

8. Los impíos verán los momentos de oportunidades que Dios les concedió e infelizmente lo rechazaron.

9. Toda rodilla se doblará delante de Jesús.

10. Jesucristo dará la bienvenida a los justos (Mateo 25:34).

11. Dará la sentencia final a los impíos (Mateo 25:41).

12. Será un momento dramático, los impíos, motivados por el enemigo intentarán invadir la ciudad santa, pero descenderá fuego del cielo para consumirlos.

13. Ese fuego purificará la Tierra, el mal será destruido para siempre, nunca más habrá pecado ni el mal se levantará dos veces.

14. El carácter de Dios estará vindicado, todo el universo proclamará que Dios es amor.

15. Dios hará todo nuevo otra vez; al fin tendremos un Cielo nuevo y una Tierra nueva para siempre.

LLAMADO

Después de oír todo esto se hace inevitable una pregunta: ¿qué se debe hacer? ¿Cómo hay que proceder para obtener la vida eterna?

Vea algunos pasos:

1. Estudiar la Biblia todos los días.

2. Vivir una vida de oración.

3. Aceptar a Jesús como Salvador y Señor.

4. Obedecer los Diez Mandamientos.

5. Nacer de nuevo, del agua y del Espíritu.

6. Dar testimonio acerca de Jesús como un verdadero evangelista.

7. Por la gracia de Dios permanecer fiel hasta el fin.

¿Desea aceptar el plan de Dios para su vida?

¿Quiere iniciar un estudio de la Biblia?

¿Desea formar parte de un Grupo pequeño de estudios bíblicos?

¿Quiere nacer de nuevo?

Venga, abra su corazón y deje a Jesús entrar en su vida (Apocalipsis 3:20).

No se olvide que para vivir en el Cielo nuevo y Tierra nueva debe transformarse en una criatura nueva.

Pastor Luís Gonçalves

Evangelismo Integrado DSA

domingo, 13 de marzo de 2011

Adoradle


Una de las grandes diferencias que existen entre el Dios del cielo y los dioses falsos es la forma en que sus súbditos reaccionan ante su intervención en su vida. Los que adoramos al Dios verdadero ansiamos ver una manifestación y sentir su presencia. En cambio, los que creen en la existencia de dioses viven llenos de temor.

Cuando de relación con nuestro Dios se trata, es siempre un gran gozo saber que nos contesta y se manifiesta en nuestra vida. El contacto con Dios produce gozo, paz y una tranquilidad inexpresable. El asombro que el contacto con nuestro Dios produce es tal que en la mayoría de los casos suscita el deseo casi inconsciente de adorar. Se llena el alma con un deseo de cantar, de alabar, de hacer que todo el mundo sepa de la relación existente con nuestro Dios.

Es difícil hacer una distinción clara entre estar maravillados y la adoración. Cuando la majestad de Dios se revela, aunque no siempre se irrumpa en un canto, o se exprese una palabra de alabanza, la gran verdad es que casi siempre, aunque sea en el silencio, se eleva una oración de gratitud y se alaba al Dios del cielo. La manifestación de Dios nos da la certeza que nuestra fe no es en vano, y nos da plena confianza de la salvación que él ha hecho posible.

El ejemplo de los pastores es un gran ejemplo para nosotros: “Volvieron, glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, tal como les había sido dicho': No podían esconder la gran verdad descubierta. El canto de los ángeles los maravilló; el mensaje que recibieron los llenó del deseo de lograr que otros supiesen de su gran descubrimiento. Esa experiencia se ha repetido un sinnúmero de veces, porque cada ser humano que descubre a Dios y con humildad se somete a él tiene una experiencia similar de gozo y adoración. Nunca se debe olvidar que Dios desea que tengamos vida en abundancia, que tengamos gozo y seamos felices. Todas estas cosas están relacionadas con la adoración. Que hoy podamos descubrir a Dios a toda hora y tener un canto en el corazón por lo que el Señor ha hecho, está haciendo y hará por nosotros.

Israel Leito

jueves, 17 de febrero de 2011

¿Como Alcanzar el Éxito?


"EL TEMOR de Jehová es el principio de la sabiduría"*. Muchos de nuestros jóvenes no sienten la necesidad de ejercitar vigorosamente hasta lo sumo sus facultades en todo momento y bajo todas las circunstancias. No tienen ante la vista el temor de Jehová, y sus pensamientos no son puros ni elevados.

El cielo entero conoce todo pensamiento, toda acción. Vuestras acciones podrán ser invisibles para vuestras relaciones, pero están abiertas a la inspección de los ángeles. Los ángeles tienen la comisión de servir a aquellos que se esfuerzan por vencer todo hábito malo y mantenerse libres de las artimañas de Satanás.

FIEL INTEGRIDAD

No se da la importancia que se debiera al poder que los pequeños actos malos, las pequeñas inconsecuencias, tienen en la formación del carácter. En la Palabra de Dios se nos revelan los principios más grandiosos y elevados. Nos son dados para fortalecer todo esfuerzo en favor del bien, para gobernar y equilibrar la mente, para inducirnos a aspirar al logro de una norma elevada.

En la historia de José, Daniel y sus compañeros, vemos cómo la áurea cadena de la verdad puede ligar a la juventud al trono de Dios. No podían ser tentados a apartarse de su integridad. Valoraron el favor de Dios por encima del favor y la alabanza de los príncipes, y Dios los amó y los cobijó bajo su escudo.

El Señor los honró señaladamente delante de los hombres por su fiel integridad, por su determinación a honrar a Dios por encima de todo poder humano. Fueron honrados por el Señor Jehová de los ejércitos, cuyo poder se extiende sobre todas las obras de sus manos, arriba en el cielo y abajo en la tierra. Estos jóvenes no se avergonzaban de desplegar su verdadero estandarte. Hasta en la corte del rey, en sus palabras, en sus hábitos, en sus prácticas, confesaron su fe en el Señor Dios del cielo. Rehusaron inclinarse ante cualquier mandato terrenal que detrajera el honor de Dios. Tenían fuerza del cielo para confesar su lealtad a Dios.

Deberíais estar preparados para seguir el ejemplo de estos nobles jóvenes. No os avergoncéis jamás de vuestra bandera; tomadla y desplegadla a la mirada de los hombres y los ángeles. No os dejéis dominar por una falsa modestia, una falsa prudencia que os sugiera un curso de acción contrario a este consejo. Por la elección de vuestras palabras y una conducta consecuente, por vuestra corrección, vuestra ferviente piedad, haced una profesión eficaz de vuestra fe, decididos a que Cristo ocupe el trono en el templo del alma, y poned vuestros talentos sin reservas a sus pies, para que sean utilizados en su servicio.

COMPLETA CONSAGRACIÓN

Conviene a vuestro bienestar presente y eterno poneros enteramente de parte de lo recto, a fin de que el mando sepa cuál es vuestra posición. Muchos no se entregan completamente a la causa de Dios, y su posición vacilante es una fuente de debilidad en sí misma y una piedra de tropiezo para otros. Sin principios fijos, sin consagración, son apartados por las olas de la tentación de lo que saben que es recto, y no se esfuerzan santamente por vencer los errores y por perfeccionar 26 un carácter recto mediante la justicia imputada de Cristo.

El mundo tiene derecho a saber exactamente lo que se puede esperar de cada ser humano inteligente. Aquel que es una personificación viva de principios firmes, decididos y rectos, ejerce un poder viviente sobre sus compañeros, y con su cristianismo influirá sobre otros. Muchos no perciben ni aprecian cuán grande es la influencia de cada persona para el bien o para el mal. Todo estudiante debiera comprender que los principios que adopta llegan a ejercer una influencia viva y modeladora sobre el carácter. Aquel que acepta a Cristo como Salvador personal, amará a Jesús y a todos aquellos por quienes él murió; pues Cristo será en él un manantial de agua que brota para vida eterna. Se entregará sin reservas al dominio de Cristo.

AFIRMAD VUESTRA LIBERTAD

Estableced como ley de vuestra vida, de la cual no os harán apartar las tentaciones ni ningún interés ajeno a la vida cristiana, el honrar a Dios, porque "de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".* Dios solicita de vosotros, como agentes morales libres, redimidos, rescatados mediante un precio infinito, que afirméis vuestra libertad y utilicéis las facultades que os ha otorgado el cielo, como súbditos libres del reino celestial. No continuéis en la servidumbre del pecado, sino mostrad vuestra lealtad a Dios como súbditos leales del Rey de reyes.

Mostrad mediante Jesucristo, que sois dignos del sagrado cometido con que el Señor os ha honrado al otorgaros vida y gracia. Debéis rehusaras a estar sujetos al poder del mal. Como soldados de Cristo, debemos aceptar, deliberada e inteligentemente, sus condiciones de salvación en cualquier circunstancia, tener en alta estima los principios rectos y actuar de acuerdo con ellos. La sabiduría divina debe ser lámpara a vuestros pies. Sed leales a vosotros mismos y sed leales a vuestro Dios. Será sacudido todo lo que vacile, pero si estáis arraigados y cimentados en la verdad, permaneceréis firmes con aquellas cosas que no pueden ser sacudidas. La ley de Jehová es inmutable, inalterable, pues es expresión del carácter de Jehová. Resolved que ni con palabras ni influencias arrojaréis la menor deshonra sobre su autoridad.

ENTREGA COMPLETA

Tener la religión de Cristo significa que habéis entregado a Dios, de un modo absoluto, todo lo que sois y tenéis, y que habéis consentido en ser guiados por el Espíritu Santo. Mediante el don del Espíritu Santo se os dará poder moral, y no sólo tendréis los talentos que anteriormente se os habían confiado para el servicio de Dios, sino que la eficiencia de los mismos será grandemente multiplicada. La entrega de todas las facultades a Dios simplifica mucho el problema de la vida. Debilita y abrevia mil luchas con las pasiones del corazón natural. La religión es como un cordón de oro que liga a Cristo las almas tanto de los jóvenes como de los ancianos. Mediante ella, los voluntarias y obedientes son llevados en salvo a la ciudad de Dios, a través de senderos oscuros e intrincados.

Hay jóvenes que sólo tienen aptitudes comunes, y sin embargo, mediante la educación y la disciplina, con maestros que actúen de acuerdo con principios puros y elevados, pueden salir del proceso de preparación aptos para ocupar algún puesto de confianza al cual Dios los ha llamado. Pero hay jóvenes que fracasarán porque no han resuelto vencer las inclinaciones naturales y no están dispuestos a prestar oídos a la voz de Dios registrada en su Palabra. No han levantado alrededor de su alma barricadas contra las tentaciones ni han resuelto cumplir con su deber, a todo riesgo. Se asemejan a aquel que al emprender un viaje peligroso rehusa toda guía e instrucción por las cuales pudiera evitar accidentes y ruina, y avanza por un camino de destrucción segura.

LA ELECCIÓN DE VUESTRO DESTINO

¡Ojalá comprenda cada uno que él es el árbitro de su propio destino! En vosotros yace vuestra felicidad para esta vida y para la vida futura e inmortal. Si lo queréis, tendréis compañeros que, por su influencia, restarán valor a vuestros pensamientos, vuestras palabras y vuestras normas morales. Podéis dar rienda suelta a los apetitos y las pasiones, despreciar la autoridad, usar un lenguaje grosero, y degradaros hasta el más bajo nivel. Vuestra influencia puede ser tal que contamine a otros y podéis ser la causa de la ruina de aquellos a quienes podríais haber traído a Cristo. Podéis hacer apartar a otros de Cristo, de lo recto, de la santidad y del cielo. En el juicio podrán los perdidos señalaros y decir: "Si no hubiera sido por su influencia, yo no habría tropezado ni me habría burlado de la religión. El tenía la luz, conocía el camino al cielo. Yo era ignorante y fui con los ojos vendados por el camino de la destrucción". Oh, ¿qué respuesta podremos dar a tal acusación? Cuán importante es que cada uno considere hacia dónde conduce a las almas. Estamos a la vista del mundo eterno, y cuán diligentemente debiéramos computar el costo de nuestra influencia. No deberíamos excluir la eternidad de nuestra consideración, sino acostumbrarnos a preguntar continuamente: ¿Agradará esta conducta a Dios? ¿Cuál será la influencia de mi acción sobre la mente de aquellos que han tenido mucho menos luz y evidencia en cuanto a lo recto?

PREGUNTAS ESCUDRIÑADORAS

¡Ojalá los jóvenes escudriñen las Escrituras y hagan como les parece que Cristo hubiese hecho en circunstancias semejantes! Nuestras oportunidades para obtener conocimiento de origen divino han colocado sobre nosotros grandes responsabilidades y con solicitud intensa debiéramos preguntar: ¿Estoy andando en la luz? ¿Estoy, de acuerdo con la gran luz que he recibido, guiando a otros por el buen camino, o estoy haciendo senderos tan torcidos que el cojo será desviado del camino?...

Deberíamos estar imbuidos de un sentimiento profundo y constante del valor, la santidad y la autoridad de la verdad. Los rayos brillantes de la luz celestial están alumbrando tu sendero, querido joven, y te ruego que saques el mayor provecho de tus oportunidades. Recibe y aprecia cada rayo enviado del cielo, y tu senda aumentará en brillo hasta el día perfecto.


viernes, 28 de enero de 2011

Aun en la risa...


“Aun en la risa tendrá dolor el corazón; y el término de la alegría es congoja.” Prov. 14:13

No es pesimismo. Es la realidad triste y dura. Nadie puede escapar de ella. Este mundo era perfecto cuando salió de las manos del Creador. No había muerte, ni dolor, ni lágrimas. Pero, a partir de la entrada del pecado, se volvió hostil y extraño. A veces, hasta cruel y despiadado. Hoy, hasta cuando tú ríes el dolor está presente. La alegría muchas veces termina en tristeza. El otro día hablé con una persona que durante 30 años ahorró dinero para realizar su sueño de conocer Europa. Finalmente, llegó el momento anhelado. El viaje fue maravilloso. Vio de cerca cosas que solo conocía a través de los libros; pensó que el dinero había sido gastado con sabiduría.

Cuando el viaje terminó, y llegó a casa, y abrió las maletas en el cuarto, sintió de repente ganas de llorar. No sabía explicar porqué, pero se sentía culpable. Descubrió que “aun en la risa tendrá dolor el corazón; y el término de la alegría es congoja”. Otro de los pensamientos que aparecen en el texto de hoy es la fragilidad de los intentos humanos para resolver los problemas del alma. Tú asistes a un circo para reír y cuando el espectáculo termina y las luces se apagan, solo queda un vacío indefinible que duele. El joven se droga queriendo salir de sus angustias y cuando los efectos de la droga pasan, solo queda desesperación y ganas de morir. Inútilmente, la criatura trata de librarse de la culpa existencial. El corazón duele y tú no sabes definir porqué; luchas, trabajas y te esfuerzas, y todo continúa igual.

Solo Jesús es capaz de llenar el vacío del corazón. El es la única persona que pone el mundo interior en orden, perdona, transforma y satisface. Cura, limpia y purifica. Por eso, afirmó: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo'.* Al convivir con Jesús tú aprendes a administrar el dolor existencial. El dolor del ser sin ser. La sensación amarga de sentirse mal sin haber hecho mal. Ábrele tu corazón a Aquel que un día dijo: “La paz .os dejo, mi paz os doy.** Habla con él, como un hijo habla con su padre. Pregúntale las cosas que no comprendes, reclama, implora. El nunca dejó sin respuesta a quien con sinceridad lo busca, pero recuerda: “Aun en la risa tendrá dolor el corazón; y el término de la alegría es congoja”. * Juan 16:33. **Juan 14:27

Pr. Alejandro Bullón http://www.ministeriobullon.com

jueves, 20 de enero de 2011

Cuál es el significado espiritual del número 40?



Podríamos decir que el número 40 es un número utilizado para señalar un tiempo de prueba o examen para poner algo o alguien en ‘evidencia’ ya sea buena o mala. Si se pasa la prueba se muestra durante ese periodo tal evidencia positiva.

De igual manera, si no se pasa la prueba, se muestra durante ese periodo la evidencia negativa. Existen muchos casos donde el número 40 es utilizado en la Escritura. Los tiempos de prueba de Dios al hombre en la Biblia son normalmente de 40 años.

Por ejemplo, Es probable que Noé estuvo predicando 40 años, el diluvio fue 40 días y 40 noches, Israel pasó 400 (40 X10) años en Egipto y 40 años en el desierto por su desobediencia. Jonás predicó a Nínive por 40 días.

Cristo estuvo 40 días en el desierto siendo tentado por el Diablo. Después de resucitar estuvo 40 días entre los hombres predicando antes de su ascensión y el pueblo de Israel recibió la predicación del evangelio por 40 años antes que el juicio de Dios viniese sobre la nación y la ciudad de Jerusalén junto con su templo fuese destruida.

La siguiente respuesta fue tomada de un estudio por Tony Warren sobre el significado espiritual de los números en la Escritura:
El Número 40

El numero cuarenta en la Escritura a menudo ilustra un tiempo de prueba o un examen. Por ejemplo, el Señor probó al pueblo de Israel en el desierto.

Deuteronomio 8:2

Y acordarte has de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, por probarte, para saber lo que estaba en tu corazón, si habías de guardar ó no sus mandamientos.

El Señor los probó por cuarenta años en el desierto. ¡La palabra probar significa examinar! Era el programa de examen de Dios para ver si ellos habían de guardar sus mandamientos y ser fieles. El numero cuarenta significa esto. Vemos lo mismo cuando Jesús fue tentado por Satanás en el desierto por cuarenta días.

Marcos 1:13

Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado de Satanás;

La palabra traducida ‘tentado’ es la palabra para examen o prueba, no tentado en el sentido que lo utilizaríamos en nuestro día. Cristo nunca fue tentado a pecar, el fue tentado por el pecado. O en otras palabras, por el pecado fue probado o examinado.

De la misma manera, después de haber sido matado, El dio prueba de sí mismo por cuarenta días:

Hechos 1:3

A los cuales, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoles por cuarenta días, y hablándoles del reino de Dios.

También, Moisés estuvo en el monte por cuarenta días y los hijos de Israel fueron probados, ellos fallaron la prueba al hacerse para ellos un ídolo. Otra vez, muchas escrituras muestran este significado espiritual.

Por

Jorge L. Trujillo

viernes, 7 de enero de 2011

LA PRIMERA TRANSGRESIÓN NO SE JUSTIFICA


"Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé" (Isa. 45:12).

Adán y Eva recibieron conocimiento comunicándose directamente con Dios, y aprendieron de él por medio de sus obras. Todas las cosas creadas, en su perfección original, eran una expresión del pensamiento de Dios. Para Adán y Eva, la naturaleza rebosaba de sabiduría divina. Pero por la transgresión, la familia humana fue privada del conocimiento de Dios mediante una comunión directa, y en extenso grado, del que obtenía por medio de sus obras... En cada página del gran volumen de sus obras creadas se puede notar todavía la escritura de su mano. La naturaleza aún habla de su Creador. Sin embargo, estas revelaciones son parciales e imperfectas. Y en nuestro estado caído, con las facultades debilitadas y la visión limitada, somos incapaces de interpretarlas correctamente. Necesitamos la revelación más plena que Dios nos ha dado de sí en su Palabra escrita (La educación, págs. 14, 15).
Todo el cielo se interesó profunda y alegremente en la creación del mundo y de Adán y Eva. Los seres humanos constituían un orden distinto. Fueron creados a la "imagen de Dios" y fue la voluntad del Creador que poblaran la tierra. Debían vivir en estrecha comunión con el cielo, recibiendo y asimilando el poder de la gran Fuente de poder. Sostenidos por Dios, habrían de vivir libres de toda mancha de pecado.
Pero Satanás estaba decidido a echar por tierra el plan de Dios. Ni debiéramos intentar comprender los motivos por los que el ser más cercano a Cristo en los atrios celestiales introdujo la envidia y los celos en las huestes angelicales. Les comunicó a muchos su insatisfacción, y hubo una guerra en el cielo que culminó con la expulsión de Satanás y de sus simpatizantes. No necesitamos concentrar nuestra mente a fin de desentrañar la razón por la que Satanás actuó como lo hizo. Si hubiese una razón, habría una excusa para el pecado. Pero el pecado no tiene justificación alguna. No hay razón por la que los seres humanos transiten por el mismo terreno que anduvo Satanás...
Luego de ser expulsado del cielo Satanás decidió establecer su reino en este mundo. Por su medio el pecado entró en el mundo y con el pecado la muerte. Al escuchar su versión tergiversada de Dios, Adán cayó desde su elevada posición y un diluvio de aflicciones se derramó sobre nuestro mundo. La transgresión de Adán no tiene justificación. Dios había hecho provisión para satisfacer todas sus necesidades. No necesitaba nada más. Sólo se estableció una prohibición... Y Satanás usó esta limitación con el fin de diseminar sus sugerencias malévolas (Manuscrito 97, 1901).
Por
Elena G. de White

sábado, 11 de diciembre de 2010

UN VERDADERO TESTIGO DE JEHOVÁ


“Vosotros sois mis testigos- dice el Señor-, y mis siervos que yo elegí, para que me conozcáis, creáis en mí, y entendáis que Yo Soy” (43:10).


Probablemente la tentación más grande que un pastor afronta es “descuidar su devoción personal”. No es algo nuevo. Todo pastor joven y de experiencia sabe en realidad lo que esta tentación significa. Son tantas las actividades que generalmente demanda un distrito, que si no hay un dominio propio la tentación de “descuidar la devoción personal” será una triste realidad.
Como pastor distrital muchas tengo que visitar desde las 4:00 am, pues en otra hora es difícil encontrarlos en casa, eso quiere decir que tengo que levantarme una hora antes mínimo para poder cumplir la cita. En una ocasión me levanté 3:45 am, con prontitud me lavé y cambié, cuando me disponía a salir de la casa, vi un afiche que mi esposa hiso donde dice: “¡Alto! ¿Oraste antes de salir?”, fue una estocada a mi corazón. Como pastor animo a mis hermanos a que no descuiden su devoción personal, ¿y yo?
¿Quién es un testigo? Es alguien que puede dar un informe personal de algo, puede hablar respecto a algún suceso porque lo ha observado directamente. Un testigo, es alguien que no habla lo que le han contado, ni lo que ha escuchado, sino que lo ha vivido o ha experimentado.
La gente en la actualidad está cansada de teorías, promesas incumplidas, personajes que dicen algo y hacen otra muy diferente. Como pastores, ¿somos testigos de Jehová? ¿Damos testimonio de las maravillas de Dios, o es que nos limitamos a contar lo que Dios ha hecho en otros? Probablemente predicamos sermones de otros libros, y no de lo que hemos sido testigos a través de la Palabra de Dios cada mañana en nuestra devoción personal.
El texto dice que Dios nos eligió para ser testigos, nos escogió para ello, nos eligió para que lo conozcamos y creamos en Él. Nuestra labor primaria como pastores debe ser testigos de lo que Dios quiere a través de su Palabra en cada amanecer. Visitar, planificar, predicar es el trabajo del pastor, eso está demás decirlo, sin embargo, debemos reconocer que somos humanos y si Cristo dependió de Dios el Padre, ¿cómo no lo haríamos nosotros, los ministros de Dios?
Para ser testigos de Dios, necesitamos conocer a Dios cada día, buscarlo en primer lugar y todas las cosas serán añadidas (Mt. 6:33): bautismos, diezmos, suscripciones, éxito que Dios desea de cada uno de sus obreros. A leer el afiche, ¡Alto! ¿Ya oraste antes de salir? Me arrodillé en un rincón de la casa y le pedí a Dios que jamás permita que esa tentación me venza. Pienso si esa tentación también es real en la vida de otros ministros. Si es así, hagamos un alto y pongámonos a cuenta con Dios.

Heyssen J. Cordero Maraví
Misión del Oriente Peruano-UPS
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