viernes, 12 de marzo de 2021

HACIA ARRIBA, ¡CLAMA A DIOS! - JOEL 1:19


El profeta Joel describe un cuadro realmente catastrófico. Una especie de plaga de langostas ha devastado absolutamente todo a su paso. Ha derribado y destruído todo árbol dejando “blancas sus ramas” (v.7). Esto provoca que “los sacerdotes estén en duelo”, que los campos estén “asolados y enlutado la tierra” (v.10) y que “el gozo de los hombres se haya extinguido” (v.12).  Lamentable situación. ¿Qué hacer? ¿A dónde ir? Estas preguntas trilladas son necesarias en todo tiempo, ¿te ha pasado?


¿A dónde vas cuando ves que tu matrimonio se destruye? ¿Qué haces cuando las deudas van quitándote lo que por años has trabajado? ¿A quién recurres cuando tu vida se consume rápidamente por algún vicio, hábito o problema emocional? ¿Quién te ayuda a superar cuando el dolor y la enfermedad asoman tu hogar? 


El texto de hoy es categórico: El profeta Joel expresa: "A ti, oh Jehová, clamaré; porque fuego consumió los pastos del desierto, y llama abrasó todos los árboles del campo" (Joel 1:19). No hay otro camino, FIJA TUS OJOS HACIA ARRIBA. Mira al cielo, levanta tu cabeza, porque es en Dios donde hay solución. Y como dijera aquel canto antiguo: 🎶EL PODER DEL CRISTIANO ESTÁ EN LA ORACIÓN🎵


Todos tenemos problemas, dificultades. Quizás hemos sentido en carne propia los embates del enemigo. Hemos visto casi impotentes como “las langostas” de este mundo se han “devorado” nuestros sueños, planes y han dejado solo deudas, enfermedades y más problemas de los que teníamos antes. Y en medio de todo el “festín” que las langostas se han dado a costa de tus lágrimas, puedes preguntarte, ¿por qué? ¿Qué de malo hice? Y es ahí donde las respuestas simples no siempre ayudan en mucho. Es ahí donde solo la Palabra de Dios y la oración ayudan. Y es que no hay otra forma. NECESITAMOS MIRAR HACIA ARRIBA, y clamar a Dios.


Yo también tengo problemas, también lloro, y cuando ello ocurre, CLAMO A JEHOVÁ. Recurro a Jehová, porque sé que Él es el único que puede hacer lo que yo, ni nadie hará posible. Mi confianza es Dios. Esa es la diferencia más grande entre un cristiano y un no cristiano. El no cristiano se estresa en demasía, se deprime a más, y muchos terminan haciendo lo impensable. Pero hoy, Dios nos invita a confiar en Él completamente. Esta pandemia nos ha demostrado que ni todo el dinero del mundo, ni toda la fama ni la ciencia pueden hacer mucho cuando “las langostas” arrasan con todo. No obstante, MIRA HACIA ARRIBA, ahí está nuestra redención, CLAMA A DIOS, ahí está la solución.


El salmista David dice "Jehová es mi pastor, nada me faltará..." (Sal.23:), pero también dice en ese mismo salmo: "Aunque ande en valle de sombra de muerte..." (Sal.23:4), quiere decir que cuando somos "ovejas de Dios", cuando estamos en su rebaño "bajo su protección" seremos bendecidos, nuestras necesidades serán suplidas, pero habrán momentos de escasez y peligros por muchos o pocos problemas a tal punto de atentar quizás con tu vida "sombra de muerte". Dios nunca prometió que la vida del cristiano, la vida de sus hijos sea como los finales de cuentos de hadas "y vivieron felices por siempre...". ¡No! Dios nos dijo que estaría con nosotros todos los días hasta el fin del mundo (Mt.28:20).  Por ello el salmista David termina el verso 4 diciendo: "Aunque ande en valle de sombra de muerte NO TEMERÉ MAL ALGUNO PORQUE TÚ ESTÁS CONMIGO". ¡Qué extraordinario! ¡Maravillosa promesa!


¿Pueden también los hijos de Dios tener problemas? Sí. ¿Cuál es la diferencia con un no cristiano? Que el cristiano deposita su confianza en Dios, pues sabe que lo prometió y que siempre estará con él. Pero si el agnóstico decide creer en Dios, será escuchado así como Dios escucha a un creyente. Porque Dios escucha todas las oraciones que se hagan con fe. No dudes.


Hoy es un nuevo día. Mira HACIA ARRIBA, ¡CLAMA A DIOS! Porque Él nos ayudará, solo Él y nadie más. Las plagas, las pandemias, todo. ¿Por qué no oramos para que Dios quite este COVID? Te animo a CLAMAR, no solo a orar a secas sino a CLAMAR. ¿Amén?


¡Feliz día!


Pr. Heyssen Cordero Maraví


#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza

VUELTA EN “U”, REGRESA A DIOS - OSEAS 14:1


La historia de Oseas es una de las historias de amor más trágicas, extrañas y asombrosas de la Biblia. Dios le dice a Oseas: "Ve, tómate una mujer fornicaria..." (Os.1:2). ¡Qué pedido más extraño! Es cierto, algunas veces Dios pide cosas extrañas. A Abraham le pidió que entregue a Isaac en sacrificiole, a Gedeón le dijo que pelee contra el enemigo con solo 300 hombres y despida a los demás a sus casas. Pero este pedido es muy extraño y loco. Si yo hubiera sido Oseas no le hubiera aceptado a primeras. Como todo joven soltero, imagino que Oseas soñó casarse con una buena mujer, soltera y de buena reputación. No solo creo, yo estoy seguro de que Oseas oraba por una esposa virtuosa. ¡Cómo Dios podía pedirle tal cosa! Imagino a Oseas diciendo: "Señor, disculpe, no escuché bien, ¿podrías repetir lo que dijiste?... Señor, pero yo he esperado toda mi vida una mujer virtuosa como escribió Salomón en los proverbios: "Mujer virtuosa ¿ quién la hallará?" (Prov.31:10).


Oseas, no obstante, acepta el pedido de Dios y obediente se casa con Gomer, la mujer fornicaria. Imagino lo que la gente hablaría a espaldas del profeta. Él la llegó a amar mucho, sin embargo. La amó mucho a pesar de todas las tragedias que le tocó vivir al lado de esa mujer. Tuvo hijos y también los amó.


La historia extraña de amor era un sermón que Dios quería que el pueblo de Israel escuche. El pueblo era duro de entender, por ello dice: "Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento..." (Os.4:6). Es así que Dios usó la vida de Oseas y su relación dramática para ilustrar el tipo de amor que Dios tiene para con su pueblo, Israel. Dios, así como Oseas, ama a una mujer fornicaria, ama a un pueblo fornicario que busca amor por dinero, busca amor en placeres y cosas. Una mujer infiel, que busca amantes y placeres, y finalmente termina esclavizada.


Nadie puede ser feliz nadando en aguas turbias y contaminadas después de haber nadado en aguas limpias y cristalinas. El último capítulo de Oseas registra la súplica de Dios a Israel con el mensaje: "VUELVE, oh Israel, a Jehová tu Dios; porque por tu pecado has caído" (Os.14:1). Lejos de Dios no hay nada bueno. Tú sabes que es así. No te mientas, no trates de negarlo. ¿Has encontrado algo bueno lejos de Dios? Y si encontraste algo "bueno"... ¿cuánto tiempo te duró? Volvamos a Dios. Regresa a donde perteneces. Regresa a Dios.


¡Hoy es un nuevo día! Vuelve a Dios, y si ya lo hiciste, permanece en Él todos los días de tu vida.


¡Feliz día!


Pr. Heyssen Cordero Maraví


#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza

¡LA MUERTE DE LA MUERTE! - OSEAS 13:14


El capítulo de hoy puede ser titulado, como la mayoría de versiones de la Biblia lo hacen: “Destrucción total de Efraín [Israel] predicha”, “Profecía sobre la destrucción de Israel”, “El fin de Israel es profetizado”, entre otros, y es verdad. No obstante, aunque esto es evidente a causa de la infidelidad y corrupción del pueblo de Dios, la gran verdad que podemos notar, es que, en medio de toda estas malas noticias, hay esperanza y “buenas nuevas”. 


Muchas personas creen que las profecías, o la Biblia solo trae noticias de destrucción, de plagas o de juicios de Dios llenos de ira divina, y no es así. La Biblia es un libro de esperanza por sobre todo. Hace algún tiempo invité a estudiar la Biblia a una persona y no me aceptó. Entonces le dije: “Léelo aunque sea por tu cuenta”. A lo que me respondió: “No Heyssen, no me has entendido. No es por ti, sería genial que me enseñes porque eres mi amigo. Pero ¿la Biblia? Ese libro me da terror, especialmente la parte del Apocalipsis”. Me quedé pensando y le pregunté si lo había leído alguna vez y me dijo que no. Solo que tenía un vecino que siempre citaba a la Biblia para denunciar los pecados o “acciones corruptas”  a otros vecinos de su vecindario, destacando siempre: “DIOS DESTRUIRÁ A TODO PECADOR, en el día de juicio todos los corruptos morirán en el lago de fuego y azufre por la eternidad.”


Puedes estar leyendo y mientras tanto, creando imágenes mentales de cómo hablaría este vecino. Quizás sonrías o muevas tu cabeza desaprobando su acción, pero hay muchos “vecinos”, que toman la Biblia solo para destacar la destrucción y la muerte. Sin embargo, la Biblia destaca que aún en el juicio el amor de Dios se levanta grandemente. El motivo de todo, aún en la destrucción,  es el AMOR. Por ello Oseas destaca al menos dos buenas nuevas:


1. “Te perdiste, oh Israel, mas en mí está tu ayuda” (Oseas 13:9). Puedes estar perdido, lejos de Dios, apartado del camino correcto a causa de tus decisiones; aún así, Dios te dice: “EN MÍ ESTÁ TU AYUDA”. Nadie ha ido tan lejos como para no ser alcanzado por la gracia, el amor y el poder de Dios.


2. “De la mano del Seol los redimiré, los libraré de la muerte. Oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh Seol; la compasión será escondida de mi vista” (Oseas 13:14). Este versículo es categórico. En medio de la situación actual, en medio de tantas muertes incomprensibles por este COVID, podemos ver “una luz de esperanza”, es Cristo diciéndonos: “YO SERÉ LA MUERTE DE LA MUERTE”. ¡Qué maravilloso! La muerte tiene los días contados. Muy pronto, dentro de muy poco DIOS LE PONDRÁ FIN A LA MUERTE, y a todo lo que ella trae consigo. La muerte tendrá su fin con la segunda venida de CRISTO. ¡VEN SEÑOR!


¡Hoy es un nuevo día! Inícialo de la mano de Dios, recordando qué hay buenas noticias, y la más grande es que ¡CRISTO ME AYUDA Y VIENE PRONTO!


¡Feliz día!


Pr. Heyssen Cordero Maraví 


#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza

¿QUÉ HACER SI ESTOY LEJOS DE DIOS? - OSEAS 12:6

Una vez más Oseas presenta al pueblo de Israel (a través de la tribu de Efraín) como un pueblo que vive a sus anchas: “se apacienta de viento, y sigue al solano” (v.1) sigue a la nada. Sin objetivo, sin un propósito real, y como consecuencia de este proceder, su “mentira y destrucción aumenta continuamente” (v.1). Esto no sorprende, es natural, si el ser humano vive solo y no deja que Dios guíe su vida; la mentira, el engaño y la traición serán consecuencias obvias. 


No obstante, esto no es gratis. Esto no sucede de un día para otro. No es que éramos muy fieles a Dios y no sé qué pasó y en un “abrir y cerrar de ojos” ya estábamos sumergidos en el pozo del pecado. No. Así no es. El primer verso del capítulo 11 termina diciendo la razón: “porque hicieron pacto con los asirios, y el aceite se lleva a Egipto” (v.1). Claramente el pueblo de Dios vivía de manera corrupta porque (1) hicieron alianzas con los asirios [confiaron más en los asirios que en Dios] y (2) adoraban a dioses egipcios [por eso habla de aceite]. Como ya dijimos en una lectura anterior: LA CAÍDA NO ES UN SUCESO SINO UN PROCESO. ¡Cuidado!


En ese contexto, uno podría imaginar que ya no hay remedio para Israel. Su confianza en Dios es nula. Han caminado lejos de Dios y su retorno es casi imposible. Sin embargo, Dios no desiste de ellos, no deja de hacerles una invitación y una vez más les dice qué deben hacer si desean alcanzar el perdón de Dios y tener una nueva oportunidad:


“Tú, pues, vuélvete a tu Dios; guarda misericordia y juicio, y en tu Dios confía siempre” (Oseas 12:6). 


En este texto podemos encontrar al menos tres lecciones:


1. ARREPIÉNTETE.- Si te has alejado del camino real y correcto tras otros dioses [personas, vicios, hábitos], regresa a Dios. Cambia de dirección. Hoy estás lejos, ¿hallaste algo de bueno? No sigas ensuciándote y destruyéndote más y más por tu orgullo, es tiempo de volver a Dios.


2. HAZ MISERICORDIA.- Ten amor por tu prójimo. No puedes vivir lastimando y dañando a tu familia, a tus amigos... vive en amor, practica la compasión. Ayuda. Hay mucha gente que necesita un brazo de amor hoy más que nunca.


3. CONFÍA EN DIOS SIEMPRE.- Esta invitación no podría terminar mejor: CONFÍA en Dios. Es decir, deposita tu confianza en Dios, y no corras tras “dioses asirios ni egipcios”, ellos solo te llevarán a la ruina.


Hoy es un nuevo día. No importante dónde estés en estos momentos. Quizás lejos de Dios, tal vez a punto de alejarte de Él, o quizás estés “con un pie adentro y con otro afuera”. Basta, ya no sigas lastimándote y VUELVE A DIOS, VIVE EN MISERICORDIA Y CONFÍA EN DIOS SIEMPRE. Hasta aquí has vivido como TÚ QUISISTE, ahora deja que DIOS GUÍE TU VIDA y verás lo diferente que será. ¿Amén?


¡Feliz día!


Pr. Heyssen Cordero Maraví 


#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza

DIOS NOS AMA... A PESAR DE LO QUE SOMOS - OSEAS 11

En alguna ocasión alguien me dijo que “Dios es demasiado bueno” con la humanidad. A lo largo de toda la Biblia - me decía aquella persona - solo puedo ver mucho amor y misericordia de Dios para con su pueblo, y en respuesta a ello, el pueblo solo demuestra arrogancia, rebeldía y sobre todo desprecio a Dios y Su Palabra. Le pregunté: “Qué hubieras hecho tú en lugar de Dios?”. Y me respondió: “Yo los destruía de la faz de la tierra en un dos por tres por rebeldes”.


El capítulo 11 de Oseas registra probablemente  una de las declaraciones más grandes de amor de Dios por su pueblo. Con palabras cariñosas y llenas de amor describe cómo es que Dios los guió desde Egipto: “Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo” (v.1). ¿Y cuál fue la actitud de Israel? “Cuanto más yo los llamaba, tanto más se alejaban de mí; a los baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían sahumerios” (v.2). Una actitud engreída y rebelde típica de un niño que se escapa de su madre por puro capricho.


Dime, ¿qué harías tú en lugar de Dios si tuvieras hijos rebeldes, tercos e inclinados solo a la maldad? ¿Serías capaz de destruirlos? Si aún no tienes hijos, tu repuesta quizás sería: “yo los destruyo”. Sin embargo, si eres padre o madre no lo harías jamás. Y como dijera Jesús: “ si vosotros siendo malos saben dar buenas dádivas, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos sabrá dar buenas cosas?” (Mateo 7:11). Y acá radica lo maravilloso del evangelio: DIOS ES DIOS, TE AMA Y ME AMA.


Dios no quiere que nadie se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9). Y por eso con amor eternos dice: “¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín? ¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim? Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión” (Oseas 11:8). ¡Alabado sea Dios! ¡Qué maravilloso es el amor de Dios!


Y alguien podría decir, “¿tanto así?”, y sí porque a pesar de lo que somos, a pesar de lo que decimos y hacemos, DIOS ES DIOS y NO HOMBRE. Los seres humanos actuamos por rencor, venganza e ira, Dios lo hace todo por amor. Y aún su justicia es motivada solo por su carácter que es AMOR. Y aunque merezcamos morir solamente, nos dice: “No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti; y no entraré en la ciudad” (Oseas 11:9). Dios quiere que volvamos a Él, nos arrepintamos y vivamos en la senda de justicia.


Hoy es un nuevo día, acerquémonos confiados en que Dios nos ama a pesar de lo que somos, no tenemos nada bueno, pero nos ama porque Él es Dios. Quizás te parezca esto muy simple y fácil, pero es así. Dios quiere cambiar vidas, darnos paz, esperanza, solo debemos ir a Él completamente y dejar que su amor nos guíe cada día. ¿Amén?


¡Feliz día!


Pr. Heyssen Cordero Maraví 


#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza

COSECHAMOS LO QUE SEMBRAMOS - OSEAS 10


Israel era un pueblo difícil. Desde su salida de Egipto se puede notar con claridad su espíritu corrupto, rebelde e independiente. Así fue en el desierto, en el tiempo de los jueces, y en la monarquía. De alguna manera u otra siempre terminaban haciendo su propia voluntad en vez de hacer la voluntad de Dios. A pesar de tener la Ley, a los profetas y la misma presencia de Dios a través del Santuario, el pueblo siempre “sembró iniquidad”.


¿A dónde nos puede llevar nuestra propia voluntad? La Biblia es clara: A LA DESTRUCCIÓN. Tanto Israel como Judá (ya reinos divididos) fueron destruídos por los asirios y babilonios respectivamente. Y es que ese es fin de todo aquél que hace las cosas como desea, ignorando o rechazando a Dios y a Su Palabra como su única regla de vida. Y esto NO ES CASTIGO, no, no lo es, es simplemente cosechar lo que sembramos. Al menos en el capítulo de hoy esta verdad es más que evidente.


En la agricultura podremos encontrar al menos dos leyes que nos pueden ayudar a entender el mensaje de hoy: (1) Sembramos poco y cosechamos en abundancia, y (2) cosecharemos lo que hemos sembrado, ni más ni menos.


1. COSECHAMOS MÁS DE LO QUE SEMBRAMOS. El capítulo 10 de Oseas inicia diciendo: “Israel es una frondosa viña, que da abundante fruto para sí mismo...” (v.1). Esto es más que real. Siembras un grano de maíz y cosecharás por lo menos de dos a tres mazorcas y esto te da cientos de granos. Tristemente el verso continúa diciendo: “conforme a la abundancia de su fruto multiplicó también los altares, conforme a la bondad de su tierra aumentaron sus ídolos” (v.1). Lamentable. 


2. COSECHAMOS LO QUE SEMBRAMOS. El texto dice: “Habéis arado impiedad, y segasteis iniquidad; comeréis fruto de mentira, porque confiaste en tu camino y en la multitud de tus valientes” (Oseas 10:13). El pueblo de Dios “aró” impiedad y cosechó eso mismo. Nada más y nada menos. El pueblo de Dios “comerá fruto de mentira” porque sus decisiones estuvieron basados en sus pensamientos mentirosos y en la fuerza y valentía de los hombres de carne y hueso en vez de confiar en Dios.


¿A dónde nos pueden conducir nuestras propias decisiones? A sembrar mal y cosechar mal. ¿A dónde nos pueden llevar nuestra confianza en los “valientes de este mundo”? A sembrar mal y cosechar mal. En cambio, si seguimos la dirección de Dios y confiamos en Él, sembraremos bien y conservaremos bien. 


Hoy es un nuevo día. ¿Cómo estás sembrando? ¿Qué estás sembrando? Tú puedes tener la plena seguridad de que Dios quiere ayudarte a sembrar, a tomar buenas decisiones que te harán sonreír en un futuro a través de tu familia, de tus hijos, de tu salud... 


Dios nos invita hoy: “Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia” (Oseas 10:12). No todo está perdido, aún hay gracia, hay oportunidad. Toma decisiones buenas, correctas, tómalos de la mano de Dios. ¿Amén? 


¡Feliz día!


Pr. Heyssen Cordero Maraví 


#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza

¡NO JUEGUES CON FUEGO! - Oseas 9

Los seres humanos somos extraños. En tiempos de tranquilidad emocional, de una salud estable y una economía próspera, sentimos y vivimos con una falsa sensación de seguridad. Esto no tendría nada de malo a no ser porque algunos tienden a alejarse más y más de Dios. Y esto es muy peligroso porque muchos empiezan a jugar con fuego, con el pecado, con el diablo y terminan “quemándose”.


El pueblo de Israel sentía que porque ahora tenían abundancia en su lagar y mucho mosto (Oseas 9:2), podían seguir viviendo una vida corrupta. Y es que hay gente que cree que porque tienen “éxito” hoy, tienen la aprobación de Dios, aunque vivan tan lejos de Su Voluntad. En cierta ocasión un empresario nada honesto me dijo: “Pastor Heyssen, todo lo que tengo es porque Dios me bendice. ¿Usted cree que si no me bendijera Dios tendría todo lo que he logrado?”. Él sabía que estaba viviendo mal, pero creía que Dios estaba de acuerdo con él. Esa es una falsa seguridad.


¿Cómo es posible que el pueblo se alegre por sus fechorías, por su idolatría y su vida nada agradable a Dios? (Oseas 9:1). Quizás no tenga sentido para ti, pero eso es lo que ocurre cuando entramos al terreno del pecado, cuando empezamos “a jugar con fuego”. No puedes imaginar cuán bajo puedes llegar. Pregúntale a un drogadicto si algún día se vio viviendo en la calle cuándo empezó a probar esa droga. Pregúntale a un asesino si de niño tenía ese sueño. Nadie. 


El pueblo de Dios llegó tan bajo como en los días de Gabaa (Oseas 9:9), un lugar que recordaba la maldad de los hombres por el placer y las pasiones de la carne. De ellos se dijo: “Y todo el que veía aquello, decía: Jamás se ha hecho ni visto tal cosa, desde el tiempo en que los hijos de Israel subieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Considerad esto, tomad consejo, y hablad” (Jueces 19:30). Habían caído tan bajo que el profeta Oseas les recuerda que no es de ahora, también sus padres vivieron adorando a otros dioses como Baal-Peor (Oseas 9:10).


Bueno, todo lo visto en este capítulo es historia. No obstante la historia es buena para que nosotros aprendamos lecciones. Alguien dijo: “Inteligente es la persona que aprende de sus errores, pero sabio es la persona que aprende de los errores de los demás”. Lo que se escribió en la Biblia nos debe enseñar a no cometer los mismos errores que el pueblo escogido hizo, porque eso trajo solo destrucción para Israel así como para Judá. ¡Lo que empieza mal termina mal! Nadie que viva haciendo las cosas mal, lejos de Dios terminará bien! 


Oseas 9:17 finaliza diciendo: “Mi Dios los desechará, porque ellos no le oyeron; y andarán errantes entre las naciones”. Nada más exacto que estas líneas. Triste, pero real.


Hoy es un nuevo día. El mundo está de “capa caída”. A lo bueno le llama malo y a lo malo le llama bueno. Lo triste es que muchos “cristianos”, aunque saben que es incorrecto, siguen manchándose en el pecado y el error porque “guardan” una falsa esperanza de que Dios los aprueba y los entiende. ¡No! Dios te da vida porque quiere que hagas mejor las cosas, abandones eso que te lastima y que lastima a los que más amas. Aléjate de esa vida que solo te está destruyendo, y si por acaso aún no puedes ver las consecuencias de tu caminar errado, pues solo es cuestión de tiempo. Tú lo sabes, no te puedes engañar.


¡Que Dios te bendiga!


¡Feliz día!


Pr. Heyssen Cordero Maraví 


#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza

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