miércoles, 13 de junio de 2012

Dios no necesita "ayuditas"


"Pero Moisés le dijo a Dios: “¿Y quién soy para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?”” (Ex. 3:11).

En el palacio de Faraón, Moisés  recibió educación en las mejores universidades de sus tiempos. Fue entrenado civil y militarmente como el sucesor del trono de su abuelo adoptivo pues “Fue enseñado Moisés en toda sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras” (Hch. 7:22). Y “Su habilidad como líder militar lo convirtió en el favorito del ejército egipcio, y la mayoría lo consideraba como un personaje notable(Patriarcas y profetas, pp. 250).
Era un líder capacitado. Dios había triunfado en su plan y el enemigo había fracasado en cambio, pues el decreto de muerte que tenía el objetivo de matar a Moisés, fue usado por Dios para que el niño Moisés sea educado y capacitado como el futuro paladín del pueblo elegido de Dios.

Moisés era consciente de quién era y qué es lo que Dios había trazado para su vida. Los ángeles habían comunicado a los ancianos de Israel que la opresión y humillación en Egipto tendrían su fin y que Moisés era el elegido para libertarlos.  Moisés sabía de labios de los mismos ángeles que él sería el libertador de las “garras” egipcias y se sentía seguro de lograr ese afán.

Como todo joven impetuoso y osado, en su deseo de cumplir el propósito de Dios para con su pueblo, creía fehacientemente que la libertad sería obtenida con fuerza y armas, estrategias militares y discursos portentosos. Olvidaba sin duda que la batalla del Señor se libra “No con ejército, ni con fuerza, sino con” el Espíritu de Jehová (Zac. 4:6). En uno de esos días, Moisés vio a un egipcio golpeando a un israelita, no soportó ese cuadro y le dio muerte al agresor. Nadie vio esa escena sino un israelita. “Él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; mas ellos no lo habían entendido así” (Hch. 7:25). Moisés pensó que era el día en que el pueblo de Dios debía levantarse contra el país opresor y proclamarlos como libertador, pero fue grande su decepción cuando un día queriendo intervenir como un pacificador y líder recibió una dura respuesta de labios de un israelita: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros?” (Hch. 7:27). Huyó de Egipto porque Faraón se enteró de la muerte del egipcio y de los propósitos de Moisés detrás de este significativo evento.

Moisés no estaba preparado para ser libertador según la agenda divina. Debía aprender que el tiempo  de Dios es muy diferente al tiempo de los hombres. Debía aprender a confiar enteramente en Dios, debía aprender así como Abraham y Jacob que Dios no necesita “ayudaditas” para cumplir sus propósitos y promesas. 40 años vivió Moisés en Madián, en el desierto como pastor de ovejas, haciendo el trabajo más repugnante para un egipcio, pero no le importaba mucho. Aprendió a obedecer, desarrolló hábitos de atento cuidado, abnegación y cuidado por su rebaño. Ninguna otra educación humana podría haber enseñado a Moisés las experiencias vividas. En el desierto, rodeado de la creación de Dios, su orgullo fue golpeado y aprendió a depender del Pastor y llegó a ser “muy manso, más que todos los hombres que había en la tierra” (Nm.12:3).
Es en ese contexto que un día, después de cuatro décadas, tiene su encuentro con Dios, con el que le había elegido para ser el libertador del pueblo israelita. Y cuando Dios le pide que vaya a Egipto y liberte a su pueblo naturalmente dice: “¿Y quién soy para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?”” (Ex. 3:11). La declaración anterior carga lecciones grandiosas. El hombre que un día estaba dispuesto a liderar las huestes israelitas contra Egipto, el que desbordaba autosuficiencia ahora no se siente capaz de haber tal obra. Dios había logrado su propósito. Moisés no era el mismo.

Hoy es un nuevo día. Será que estás viviendo en las cortes de Egipto, en las cortes de la comodidad, de la autosuficiencia, del orgullo y lleno de conocimiento para poder hacer las cosas de Dios en un “santiamén”. Recuerda, Dios no necesita “ayuditas” para cumplir sus promesas. El tiempo de Dios es muy diferente al tiempo del hombre. Es necesario aprender, como Moisés, a depender de Dios en vez de nuestras capacidades.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

DIOS NO HARÁ LO QUE PUEDES HACER


"Cuando ya no pudo seguir ocultándolo, preparó una arquilla de papiro, la embadurnó con brea y asfalto y, poniendo ella al niño, fue a dejar la cesta entre juncos que había a la orilla del Nilo”" (Ex. 2:3).


Después de hacer fracasado en sus planes respecto a matar a los niños varones, la orden del Faraón fue muy clara: “¡Tiren al río a todos los niños hebreos que nazcan! A las niñas déjenlas con vida” (Ex. 1:22).

En esos días nació un niño, hijo de Amirán y Jocabet y, ante la amenaza de fuera ahogado en el río Nilo decidieron esconderlo, pero no pudiendo hacerlo por mucho tiempo, con lágrimas y mucha pena, con oración sincera a Dios construyeron una arquilla para el niño.

La palabra arquilla  viene de la raíz hebrea tebah que significa propiamente “caja”. Curiosamente esta palabra es solo usada en el relato del diluvio en Génesis para referirse al arca de Noé. El arca de Noé y la arquilla de Moisés, ambos fueron construidos por manos sencillas, pero piadosas, de materiales frágiles (madera y juncos) pero usados por Dios con un propósito claro y definido,  el arca como medio de salvación para el remanente de Dios, y la arquilla como medio de salvación usado por Dios para salvar al libertador del remanente de Dios.

Vivimos en medio de un Gran Conflicto, el enemigo de Dios hace cuanto puede para que los planes de Dios no se lleven a cabo, sin embargo, ¡qué maravilloso es saber que Dios tiene el control de la historia de la humanidad! 
Dios cumple sus planes aunque éstos parezcan imposibles al ojo humano, no obstante debemos como Jocabet:

1.   Hacer todo lo que está a nuestro alcance. Dios no hará lo que podemos hacer pero sí hará lo que nosotros no podemos hacer.

2.   Confiar en la providencia de Dios. Dios cumple sus promesas y sus planes se realizan aunque tenga que usar a buenos y “malos” para cumplir sus designios (usó a la hija del Faraón para preservar la vida de un niño al que ella sabía que la muerte le esperaba por orden de su padre).

¿Cómo estás? ¿Cómo has amanecido? ¿Qué problema agobia tu vida? ¿Estás viviendo una amenaza de muerte? Probablemente te encuentras en circunstancias como las que le tocó vivir a Jocabet y a su esposo. ¿La enfermedad, las deudas, los estreses de la vida parecen que los van a hundir y ahogar en el río Nilo de la desgracia? ¿No hay solución aparente? No temas, ve hoy y enfrenta el día con la seguridad de que si haces todo lo que está a tu alcance, Dios hará lo que no puedes hacer.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

Cuando el pueblo de Dios crece


"Y le dijo a su pueblo: “¡Cuidado con los israelitas, que ya son más fuertes y numerosos que nosotros! Vamos a tener que manejarlos con mucha astucia…”" (Ex. 1:9,10).


Se levantó un nuevo rey sobre Egipto. Se olvidaron de aquél sabio de Israel que los salvó de la hambruna y los convirtió en un país próspero en medio de otros países sumidos en el caos de la escasez de alimentos. Pero así es la vida, muchos hoy recurren a Dios en tiempos de desgracia, cuando los médicos le han desahuciado, cuando la crisis económica ha hecho pedazos su familia, su empresa. No obstante, cuando las cosas van bien, cuando hay abundancia, ¿quién se acuerda de Dios?
Este nuevo Faraón recurrió a una exageración sin duda: “¡Cuidado con los israelitas, que ya son más fuertes y numerosos que nosotros!”, puesto a que Egipto había sido una nación grande durante varios siglos.

Cuando el pueblo de Dios no crece, no se expande, no alcanza a otros, no crece en infraestructura y viven en mediocridad, el enemigo está conforme. Al diablo le gusta que el pueblo de Dios sin crecer. Pero el pueblo de Dios nació para crecer, para expandirse, pues “el evangelio de Cristo es agresivo y expansivo” SC, 17.
El Faraón, tal como el Diablo en el Edén usó la “astucia” para debilitar, sino destruir al pueblo de Dios con dos planes:
1.   Trabajo en exceso. Los egipcios los oprimían con trabajos rudos, los molestaban con dureza, les amargaron la vida con dura servidumbre, haciendo ladrillos de barro y en toda labor del campo les obligaban con rigor. En la actualidad sucede lo mismo, el enemigo usa el exceso de trabajo para debilitar al pueblo de Dios. Muchos cristianos viven afanados en trabajar y trabajar que descuidan su devoción personal y sin darse cuenta van haciendo lo que el diablo quiere. El trabajo es bueno, pero el exceso de trabajo motiva a no darle a Dios el primer lugar.
2.   Matando a sus hijos. Usó a dos mujeres, a Sifra y Fúa, parteras muy conocidas en esos tiempos para que realicen su maquiavélico plan: “matar a todos los niños varones”. Sin embargo, las egipcias demostraron que es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres (Hch. 5:29) y Dios las prosperó. El enemigo, se ha empecinado desde el principio con las familias. Ataca con fuerza y dureza a los hijos con el afán “matarlos”. En la actualidad muchos de nuestros hijos son arrastrados por el lazo de muerte del diablo, ¿qué estamos haciendo por ellos?

Hace algún tiempo conocí a Brigith. Entre lágrimas me contó que no entiende a Dios ni sus planes –“Cada vez que decido avanzar sin mirar sino a Cristo, siento que el enemigo hace hasta lo imposible por destruir mi hogar, mi familia, mi vida…”- Leímos el texto de hoy, y después de algunos minutos ella entendió que el enemigo nunca está tranquilo cuando los hijos de Dios crecen, pero así también, Dios nos promete estar “todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28:20) para sostenernos y protegernos.
Hoy es un nuevo día, un día para crecer en Cristo, para que crezcas en todos los aspectos de tu vida y darle la contra al enemigo, pues Dios, está contigo, y si Dios es contigo ¿quién contra ti? (Rom. 8:31).

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

martes, 29 de mayo de 2012

SALGAMOS A RECOGER EL MANA CELESTIAL ANTES QUE EL SOL LO DERRITA



Roger Dudley condujo el proyecto valuegenesis (origen de los valores) referente a la importancia del estudio de la Biblia individual. Con una muestra de 15 mil miembros adultos mayores de 18 años. Y 15 mil estudiantes menores de 17 años. El resultado fue el siguiente:
1.   El 30% de los adultos tiene alguna clase de estudio sistemático de la Biblia y si pudiéramos llegar a determinarlo, comprobaríamos que muchos de los que están dentro de este porcentaje encuentran su lectura devocional no inspiradora, tediosa y aburrida.
2.   El 14% de los jóvenes lee devocionalmente las Sagradas Escrituras.
3.   El 18% de los jóvenes investigados estudia la Biblia menos de una vez al mes.

Por lo tanto una de las prácticas más importantes: El estudio de la Biblia es muy débil en los adultos y menores.
Texto: Éxodo 16:21
1. El hambre y el maná
    a. Todos conocemos la historia del pueblo de Israel mientras viajaba                       
        por el desierto rumbo a la tierra prometida.
     b. Los Israelitas sintieron hambre en el desierto.
     c. Las quejas se dirigían contra Moisés pero en realidad murmuraban  
         contra Jehová. Éxodo 16:18
     d. Durante cuarenta años el pueblo salió a recoger el maná, el pan del     
         cielo, y tenía que hacerlo muy de mañana.
     e. No debían hacerlo a mediodía y mucho menos en la tarde.
     f.  La orden era explicita: debía ser por la mañana.

2. Pero ¿por qué tan temprano?
   
a.   ¿Por qué no podían dormir un poco más?
b.   ¿Por qué tenía que ser temprano?
c.    La respuesta nos la da el texto de hoy: porque cuando salía el sol el maná se derretía.
Aplicación
1.   En algunos países orientales, mucha gente desafía las lluvias torrenciales del verano y las crueles heladas del invierno con tal de ir a adorar un ídolo, que ni ve, no oye, ni le puede ayudar en sus problemas.
2.   En cambio, nosotros creemos y adoramos al Dios verdadero.
3.   Pero ¿Cuántos deseos tenemos de buscarlo cada mañana a través de la Biblia? Guía de Estudio Maestro, Alumno, Joven, Juvenil, Cuna, Infantes, Primarios, Intermediarios.
4.   ¿Por qué no podemos desafiar el deseo de dormir un poquito más temprano y levantarnos más temprano que de costumbre para saciar nuestras almas con el maná espiritual que nos dará las fuerzas necesarias para enfrentar cada situación?
5.   El estudio dinámico de la Biblia demanda entrar en contacto con Dios durante un tiempo especial consagrado a la Escritura.
6.   Donde no hay contacto con Dios no hay poder.
3. Confianza en Dios a través del estudio de la Biblia

    a. Dios estaba enseñando a su pueblo por medio del maná a confiar en     
        Él  como proveedor de su sostén diario y a no preocuparse por el    
        día de  mañana.
    b. Dios proveía por vez para un solo día, excepto la víspera del
        Sábado. Nunca falló a su pueblo en los cuarenta años de   
        peregrinaje.
    c. Así como nos preocupamos por que cada miembro de nuestra               familia se alimente correctamente, con mayor razón deberíamos preocuparnos porque tanto nosotros como cada uno de los nuestros reciba los nutrientes espirituales necesarios para cada día. (Folletos para Maestro, alumno, Joven, juvenil, cuna, infantes, primarios, intermediarios).
   d. Apreciado hermano, hermana, es tiempo de salir cada mañana a  
       recoger el maná celestial, antes que salga el sol y lo derrita; antes de   
       que las preocupaciones y los afanes de este mundo asfixien el
       interés por escuchar la Palabra de Dios.

4. El mana es un símbolo profético de Cristo

a. Así como el maná, que vino del cielo, tiene que ser recogido o recibido temprano (Éxodo 16:21; 2 Cor. 6:2), Cristo, tiene que ser comido  o recibido por fe para llegar a ser parte de la persona que lo toma.
b. El maná era blanco y dulce, de la misma manera Cristo es puro y dulce para el alma (Sal. 34:8).

5. Plan Pan Espiritual 2012 “Banco de la Esperanza”

Es el sistema de Estudio que tiene la iglesia mediante las suscripciones a las guías de estudio:
a.   Maestro
b.   Alumno
c.    Joven(16-18)
d.   Juvenil(13-15)
e.   Cuna(0-3)
f.    Infantes(4-6)
g.    Primarios(8-10)
h.   Intermediario(11-12)

Estas guía de estudio representan el maná espiritual para la familia de hoy y la promesa sigue siendo la misma para ti y para mí.

Salgamos a recoger el maná celestial antes de que el sol de los problemas lo derrita, y que a través de ese pan celestial recibamos la fuerza necesaria para poder enfrentar las dificultades de la vida.
No dejemos ese privilegio para la noche, cuando ya estamos agotados por tantos afanes y cuando nuestra mente no tendrá la misma disposición para recibir esa bendición tan especial que nuestro Dios nos quiere dar.

Llamado

Te invito a salir de la cama antes que el maná se derrita y recibamos nuevas fuerzas por medio de la comunión con Dios, el estudio de la Biblia y la oración.

Haz planes para el 2012 haciendo tus suscripciones para toda tu familia
Y disfrutar del maná espiritual

 Escuela Sabática de la DSA

jueves, 19 de abril de 2012

¿CULTOS A LA “CARTA”?



La adoración no es un tema nuevo. No obstante, ha sido este tema, el motivo de la rebelión de Satanás y constituye el tema en el tiempo del fin. No sorprende entonces que  el mensaje del primer ángel, en el libro de Apocalipsis invite  a adorar al creador (Ap. 14:7). La pregunta que se puede formular por efecto es: ¿estoy entendiendo el tema de la adoración en el contexto del culto en la iglesia?
          Me encanta leer y releer uno de los libros más amenos y entusiastas que conozco Plantar el Futuro. ¡Hay muchas iglesias! ¿Por qué plantar más?, con maestría el autor escribe un capítulo titulado “¿Qué pueden aprender los adventistas de la Coca-Cola?”, allí nos anima a que podemos cambiar el envase “donde sea apropiado” sin cambiar “el producto”, ni comprometer la verdad. La idea es clara, y hay coherencia en lo que propone y me ha funcionado, y estoy seguro que a muchos, pero, ¿hasta qué punto debemos cambiar el “envase”?
          Tristemente, la mayoría de iglesias protestantes, y carismáticas han cambiado demasiado el “envase” que simplemente  el producto a penas y se ve. Pero, ¿qué de las iglesias adventistas y sus cultos? No podemos “tapar el sol con un dedo”, el asunto es que el postmodernismo está calando lentamente, que no es sorprendente ver a congregaciones adventistas con un “un sistema de cultos, tan similar o igual a los hermanos evangélicos y pentecostales”, donde a leguas se nota que su preocupación es “ganar a los perdidos” aunque para ello tengan que rebajar el evangelio (música secular con letras cristianas, predicadores extravagantes e irreverentes, coreografías y sermones superficiales, entre otros), es decir,  en un culto de este tipo, el foco de la adoración no es el Adorado sino el adorador. La pregunta ya no es ¿este culto será al agrado de Dios?  La adoración debe ser vista a la luz de la Biblia y ésta debe ser el punto de partida.          Pero el problema no es minúsculo como se observa, cuando se entiende que a Dios si le importa el cómo deben adorarlo. Así por ejemplo cuando notamos lo que aconteció en la tan estudiada actitud de Caín a diferencia de su hermano Abel (Gn. 4:1-8). Así se pueden ver algunas lecciones respecto al tema:

Los adoradores y su conocimiento
Caín y Abel, dos adoradores diferentes. Esto es visible nítidamente  por el impacto que provocaron ante YHWH, debido a que a uno aceptó y a otro no. Sin embargo, es preciso notar que, ambos fueron educados por los mismos padres y enseñados de manera similar en lo que concierne a cómo adorar a YHWH. No obstante la forma en qué ambos procedieron fue muy diferente.
Es claro que ambos adoradores habían sido instruidos por sus padres, sobre la manera de cómo deberían adorar a YHWH, pero aparte de eso, está en juego: ¿cuál era la voluntad de YHWH frente a este asunto? No hay muchos detalles en la Biblia, sin embargo, aunque no se menciona qué es lo que quería YHWH, se puede inferir que el actuar de Abel estaba muy ligado o  más cerca a lo que Dios quería, pues se dice: “Entonces Jehová dijo a Caín: ¿por qué te has ensañado y porqué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? ” (Gn. 4:6,7).
Por lo expuesto, pareciera ser más probable que YHWH dio instrucciones del cómo debían proceder los adoradores, pero Caín por razones que no especifican las Escrituras optó por desobedecerlas, actuando simplemente a su manera. No obstante, se nota que consecuentemente, ambos hermanos se presentan a adorar a Dios en condiciones iguales en cuanto al conocimiento que tenían de los requerimientos divinos para el acto de adoración.

El medio de adoración
A diferencia de la interpretación común protestante de que Dios se disgustó con Caín porque simplemente había egoísmos en el corazón del adorador, es claro que el asunto de fondo, no radica solo en eso, sino que, esa ofrenda debía anunciar la muerte de Cristo por los pecados de todos los hombres (Gn. 3:21 cf. Jn. 1:29).
No obstante, es razonable inferir a la luz del texto bíblico que, Caín había ofrendado a Dios antes, ya que ambos parecen tener edad adulta. Esto lleva a pensar que YHWH había sido adorado antes por Caín y que lo había hecho bien. De esta manera Caín era conocedor del cómo debía presentarse ofrenda y qué cosa a YHWH. Por lo tanto, se puede concluir que Dios se desagradó de Caín, simplemente porque  como adorador era un desobediente y quiso adorar a Dios a su manera, lejos de la voluntad divina. Mostrando así un “culto a la carta”, es decir a sus gustos y/o conveniencias.

El Adorado frente a las adoraciones
YHWH, el fin de la adoración de estos hermanos, se pronuncia ante las acciones de sus adoradores. Eminentemente lo hace con mucha claridad. A uno acepta y a otro rechaza, rechaza su adoración, y lo hace en el momento. Las Escrituras se encargan de adjetivar a Abel como “justo” (Mt. 23:35; Heb. 11:4), evidentemente por su adoración. En cambio a Caín no se lo cataloga igual. Desde la perspectiva del texto estudiado podemos concluir:
Primero, la adoración teocéntrica. Los dos hijos de Adán y Eva no presentaron ofrendas a ningún ser, astro o cosa creada, sino solo a YHWH, lo que pone en manifiesto la religión monoteísta de los pioneros de la humanidad. Esta es la esencia de la adoración, la adoración debe ser dirigida y presentada a Dios, a esto le denominamos, adoración teocéntrica exclusiva.
Segundo, la adoración como obediencia a su voluntad. El segundo principio es evidente al ver la actitud de los adoradores al presentar sus ofrendas, es notable que los padres de estos hombres habían instruido de cómo debían adorar a Dios, así, el segundo principio es el de que no hay “maneras” de adorar a Dios sino una “manera” y esa es: en respuesta a la voluntad divina.
Tercero, el Adorado evalúa la adoración que recibe. Finalmente toda adoración es evaluada por YHWH. Les muestra su agrado y desagrado en respuesta de la adoración recibida y les comunica su veredicto. Así, es evidente un marcado cuadro de “conflicto entre la verdadera y falsa adoración”. La verdadera adoración representada por Abel y la falsa a través de los actos de Caín. De esta manera, existe un conflicto porque por adorar de manera adecuada a YHWH, Caín  (que representa a los hijos de los hombres o de Satanás) actúa perversamente contra Abel.  En el marco del Gran Conflicto los adoradores fieles de YHWH serán perseguidos y hasta sometidos a muerte (ej. Dn. 7:25 cf. Mt. 5: 10,11; 24: 9,10), se puede entonces ver un símil minúsculo del gran conflicto a través de la adoración de estos dos hijos de Adán.

Conclusiones
Somos llamados a evitar que el postmodernismo haga de las suyas en el rebaño que Dios nos ha dado. Cuando hagamos un plan de acción misionero, programa de culto, reunión, campamento, y cualquier otra actividad, no nos concentremos tanto en el hombre sino en Dios, pues  al centrar nuestros cultos en el hombre fácilmente se convertirá en un “culto a la carta”. Así como Abel, siguió los lineamientos de Dios, pero Caín simplemente los desobedeció poniendo sus criterios o su “estilo propio”, y fue esa su perdición. Entonces sí importa la forma, aunque algunos no lo vean así. .Ahora no es el fin de este artículo desanimar a la realización de un culto inspirador y bonito, al contrario, sin embargo la prioridad debe ser Dios, pues él se merece toda la adoración por los siglos de los siglos Amén.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví


miércoles, 18 de abril de 2012

Dios busca y el hombre se esconde...



"Pero Dios el SEÑOR llamó al hombre y le dijo: ¿Dónde estás? El hombre contestó: Escuché que andabas por el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo. Por eso me escondí" (Gn. 3:9,10).


El texto citado es probablemente uno de los más utilizados para fines homiléticos, especialmente en sermones evangelísticos o de llamados a aceptar a Jesús como nuestro salvador personal. No obstante, el capítulo 3 de Génesis guarda entre líneas mensajes transcendentales para nuestra edificación en la vida cristiana. De modo que el propósito del mensaje de hoy es sencillamente mostrar sino recordar una vez más que Dios siempre buscó al hombre y muy por el contrario, el hombre, por su naturaleza siempre se escondió de Dios por temor.

Desde el Génesis mosaico al Apocalipsis juanino la búsqueda de Dios por la humanidad caída en el fango del pecado es una constante, Dios va en busca de sus hijos, como en el verso de hoy. En el libro de Éxodo Dios busca a su pueblo para librarlos de la esclavitud en Egipto. La venida del Mesías, Cristo mismo lo dijo en expreso: “Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Luc. 19:10). No hay duda pues que Dios siempre buscó al hombre perdido. Pero, ¿qué del hombre? ¿el hombre buscó a Dios? La Biblia muestra la triste y cruda realidad: el hombre siempre huyó de la presencia de Dios, se escondió de los caminos de Dios para ir por caminos escabrosos y caóticos. Eso pasó con Adán y Eva, Caín y “los hijos de los hombres”, en fin, por naturaleza, el hombre se escondió de Dios.

Sin embargo, ¿no sucede hoy la misma dinámica de antaño allá en el Edén donde Dios busca y el hombre se esconde para huir de miedo? ¿No es Dios quien sigue buscando a la humanidad mientras ella hace caso omiso al llamado de amor? ¿No sigue llamando con voz de amor Dios al hombre sumergido a más en la desgracia del error mientras el hombre tal vez sin saberlo rechaza vez tras vez la invitación?

La Biblia dice en Apocalipsis: “Mira yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré y cenaré con él y él conmigo” (Apoc. 3:20). Es sin lugar a dudas una invitación sublime. El temor es normal, es natural, cuando uno está lejos de Dios todo lo que esté relacionado con asuntos espirituales simplemente va a ser considerado como demasiado santo como para que un individuo ahogándose en la lepra del pecado sea digno de ser parte de ello.

Hay personas que viven sin esperanza y tienen miedo a Dios. Tienen miedo a ir a la iglesia y ser los culpables de que Dios “mande” un terremoto y destruya la iglesia por culpa de los pecadores. Nada de ello tiene asidero en la Biblia. Dios está con los brazos abiertos esperando como antaño a que te des cuenta de que tu temor es inconsistente, que tu temor y miedo no tiene razón pues no hay motivos. Dios te ofrece la paz, la esperanza y el amor… Dios quiere que dejes ese vestido de “hojas de higuera”, ese vestido simple y pasajero, efímero y desechable para ponerte ese vestido de justicia que Dios mismo preparó con sus manos hecho del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Gn. 3:21 cf. Jn. 1:29). Cuando nos sentimos desnudos, descubiertos y desenmascarados nuestra naturaleza, la condición del hombre hace vernos “sucios” y nos escondemos de Dios, para vestirnos de cosas que pasan, como por ejemplo, los vicios, el trabajo, las diversiones, etc… pero ellas pasan, se “marchitan” como las “hojas de higuera” y tarde o temprano sentiremos que estamos “desnudos” otra vez.

Hoy es el día, vayamos con fe. Vayamos seguros de que Dios nos sigue buscando como antes mucho más. La decisión es únicamente tuya.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

¿“Mejor solo que mal acompañado”?



““Y dijo Dios el Señor: “no es bueno que el hombre esté solo. Le haré ayuda idónea” (Gn. 2:18).

     Es probable que hayas escuchado una y otra vez esta famosa declaración: “mejor solo que mal acompañado”, aunque parezca fuera de lugar al contrastarlo con el verso bíblico (Gn. 2:18), en realidad algo de razón tiene. No por el hecho de que no es bueno que vivir en soledad, te vas a involucrar con cualquier persona, muy por el contrario, debemos buscar un o una compañera que sea la “idónea”. Veamos algunos aspectos en base al texto bíblico leído:

1.   Cuando la Biblia utiliza el término hombre, está refiriéndose a varón y mujer, pues la palabra en hebreo es “adam” que significa humanidad. Así que no es bueno que el hombre esté solo así como también no es bueno que la mujer esté sola. Y los estudios detallan que no existen personas que logren ser felices viviendo en soledad. Dios nos creó para vivir en comunidad.
2.    Adán fue creado primero, pero eso no significa que fuera el más importante, aunque algunos enseñan y creen que es así. Si se analiza la creación de Dios en esa semana, podremos darnos cuenta de que Dios creó de lo menos importante a lo más importante. Por ejemplo el día sexto creó a los animales, después a Adán y por último a Eva, es decir que de acuerdo a esto Eva se convertiría en la “corona de la creación”.
3.    Por lo tanto, es ajeno al pensamiento bíblico toda idea de “machismo” y de superioridad del hombre sobre la mujer, tal es “satanismo”.
4.    De igual modo, la idea de “feminismo”, viene a ser igual de satánica. Dios no desea que sus hijos se sientan superiores ni mucho menos inferiores, muy por el contrario debemos entender que somos iguales a los ojos de Dios. La idea de superioridad es simplemente anti-bíblico.
5.    Es por ello que Dios crea a la mujer de las “costilla” de Adán para ser una compañera, no de la cabeza para que domine al varón, ni del los pies para que sea pisoteada por el varón, sino que lejos de ello, fue creada del “costado” de Adán para vivir a su lado y ser su compañera.

6.    Cuando la Biblia menciona la palabra ayuda, no se refiere a un “ayudante“, ni mucho menos a alguien que sea un “sirviente”. La palabra “ayuda” viene del original hebreo kenegdo que significa literalmente “contra él”, pero en el contexto del texto aparece junto a otra palabra hebrea ezer “ayuda”, esta palabra se usa en la Biblia en ocasiones dramáticas y caóticas del pueblo de Israel. En otras palabras “cuando Dios lleva consuelo y ayuda, auxilio a su pueblo en problemas” (Dt. 33:26), en ese caso un “fuerte” ayuda a uno más “débil”, de allí que se dice que la mujer es más fuerte que el varón.
7.    Pero ¿qué significa entonces “ezer kenegdo” o “ayuda contra él (diferente)”? Significa que la mujer es un auxilio para el hombre que estaba solo y desamparado y Dios le hizo una “ayuda diferente” que sea su complemento, su equilibrio. De allí que no está bien decir “polos opuestos” sino “polos complementarios”.
8.    La pregunta del millón sería: “¿porqué no los creó juntos?”, porque Dios en su sabiduría quería mostrarle a Adán o al varón que no es nada bueno estar solo, y que él sintiera la necesidad, el hambre de una compañera. Y así fue cuando el primer trabajo de Adán fue terminado (el de poner nombres a los animales), Adán había visto que todos tenían parejas menos él. Se sintió solo, desesperado, en problemas y tal vez le dijo a Dios: “¿Señor no hay una pareja para mi como para los animales?”. Fue entonces que Dios le dio lo que necesitaba. Una ayuda idónea, un auxilio, ¿alguien más fuerte que él? Tal vez.

Conclusión
1.   Dios no pudo equivocarse. Y todo lo hizo hermoso y bueno. Desde esa perspectiva, debes casarte realmente. Ese es el plan de Dios, a menos que tengas el don de la continencia.
2.   ¿Por qué casarme? Por que es el plan de Dios “Dejarán padre y madre y se unirán (varón y mujer) y serán una sola carne” (Gn. 2:24).
3.   ¿Para qué casarme? Para vivir en complemento. Tanto el varón como la mujer son incompletos hasta unirse el uno al otro.
4.   ¿Con quién casarme? Ese es el tema siguiente. Que Dios te bendiga mucho. Ora mucho, recuerda que Dios trajo a Eva a Adán. Y Dios hará lo mismo en tu vida.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

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