lunes, 5 de enero de 2026

CUANDO JUSTOS PAGAN POR PECADORES - 1 SAMUEL 22



“Entonces dijo el rey a Doeg: Vuelve tú, y arremete contra los sacerdotes. Y se volvió Doeg el edomita y acometió a los sacerdotes, y mató en aquel día a ochenta y cinco varones que vestían efod de lino. Y a Nob, ciudad de los sacerdotes, hirió a filo de espada; así a hombres como a mujeres, niños hasta los de pecho, bueyes, asnos y ovejas, todo lo hirió a filo de espada” (1 Samuel 22:18, 19).

Luego de escapar con la ayuda de Dios de Gat, David huyó a la cueva de Adulam, y en ese lugar formó un ejército de desventurados como él, convirtiéndose en jefe de cuatrocientos hombres. Luego de algún tiempo, David se fue a Mizpa de Moab por poco tiempo, para luego morar en bosque de Haret. Todo parecía que transcurría sin problemas, David y su familia estaban a salvos, no obstante, a muchos kilómetros de ellos, Saúl descubrió por Doeg edomita, que Ahimelec hijo de Ahitob había ayudado a David en Nob.
Al enterarse Saúl de la aparente traición, resolvió matar a todos los sacerdotes y habitantes de Nob. Y aunque nadie se atrevía a hacer tal cosa, pues sus soldados se negaron a obedecer porque se trataba de sacerdotes y siervos de Dios, Doeg edomita, un “asesino a sueldo” al servicio de Saúl fue quien aceptó eliminar a 85 sacerdotes y a todo el pueblo de Nob completamente.
De este triste episodio podemos destacar tres lecciones:
1. Las consecuencias del pecado afectan a los inocentes. Ahimelec y su familia no mintieron, todo lo hicieron pensando en que así estaban agradando a Saúl. Si David no les hubiera mentido, muy probablemente el sacerdote no habría ayudado a David. Tristemente, inocentes pagan por pecadores.
2. No existen pequeñas mentiras. Aunque nos duela reconocer, una “inofensiva” mentira que no haría daño a nadie se convirtió en una tragedia completa. David no se imaginó que su mentira exterminaría a todo un pueblo.
3. Los celos jamás pueden ser consejeros nobles. Los celos y el egoísmo ciegan, descontrolan y corrompen la cordura. La paranoia de Saúl no tenía límites. Su mente ensimismada en él lo tenía completamente ebrio de poder y celos. Jamás podría terminar bien alguien con esa mentalidad.
Dicen que la verdad duele solo una vez, pero la mentira cada vez que la recuerdas. Hoy es un buen día para pedirle perdón a Dios por alguna acción mentirosa o pecado aparentemente pequeño. Que el amor y la misericordia de Dios libre a los justos de los errores de los injustos. Vayamos a Jesús con corazón arrepentido pidiéndole una nueva oportunidad.
Feliz día.
Pr. Heyssen Cordero Maraví
Puedes escuchar el podcast desde mi canal de YouTube 🔴
Si deseas recibir Mensajes de Esperanza cada día, únete a nuestro grupo de WhatsApp https://chat.whatsapp.com/Bj8AV5Sthtj6hNjdM0ujKG

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...