miércoles, 8 de octubre de 2014

Habacuc 2: ¿QUIÉNES SERÁN SALVOS?


"Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá" (Habacuc 2:3,4).
La vida cristiana muchas veces tiene sus altos y bajos. Y hasta los profetas como Habacuc demostraron que son tan humanos como tú y yo. Después de expresar su desacuerdo con la decisión de Dios de usar a los caldeos como instrumento de sus juicios, y viendo que los juicios de Dios son justos a pesar de todo. Después de sus quejas, preguntas y reproches el profeta hace una declaración: "Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá, y qué he de responder tocante a mi queja" (Hab. 2:1). Cuando vienen las pruebas, cuando sentimos que Dios no nos responde de manera clara, cuando pensamos que nuestros asuntos no son de importancia para Dios... entonces es tiempo de parar, detenerse y esperar. Es tiempo de escuchar a Dios.

Dios, como siempre, responde al profeta. ¿No es maravilloso y extraordinario? Saber que Dios a pesar de lo que somos, a pesar de nuestra mente limitada y débil, siempre nos responde. Y nos responde porque sabe que necesitamos respuesta. Y la respuesta de Dios tiene lecciones interesantes:
  1. TEN PACIENCIA.- "Aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá y no tardará" (Hab. 2:3). Dios le dice al profeta, que los caldeos vendrán ciertamente aunque parece que tardan. Los juicios de Dios viene sí o sí, aunque parece que demoran. Pablo también usó la declaración refiréndose a la venida de Jesús que muchas veces parece que demora. El tiempo de Dios es perfecto. Con frecuencia nos desesperamos cuando oramos a Dios y vemos que no hay respuesta, cuando las cosas siguen igual y no hay un cambio a pesar de neustras oraciones y pedidos a Dios... y es allí, es en ese momento que debes recordar que el tiempo de Dios no es el tiempo del hombre. Debes tener paciencia. 
  2. VIVE CON FE.- "He aquí que aquél cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá" (Hab. 2:4). Dios le dice al profeta, que debe tener paciencia, pero también fe. Habacuc como profeta no estaba demostrando ni paciencia, tampoco fe. ¿Un profeta de Dios que no tiene fe? Todo indica que si. Reclama, se queja, no está deacuerdo... Dios le dice: "¿Qué pasa Habacuc? ¿Acaso eres un impío que tiene una vida torcida y que se enorgullece de sí? TÚ ERES UN PROFETA, ERES UN HIJO DE DIOS, ERES RECTO, NO UN IMPÍO y DEBES VIVIR POR FE". La palabra "fe" del hebreo emunah tiene que ver con "constancia", "confiabilidad", "fidelidad" y en el contexto se usa para describir la relación de uno con Dios. Dios le dice al profeta que a pesar de que Judá será destruida por los babilonios solo los que tiene fe, o sea, los fieles a Dios serán librados de la destrucción. ¡Alabado sea Dios! ¡Qué noticia impresionante! Este mundo se acabará, será destruido, los juicios de Dios son inminentes y pronto será la venida de Jesús... no tardará... solo los fieles, solo los que confían en Dios, solo los que aprender a vivir por la fe serán librados y llevados al cielo con Cristo. ¿Amén?
Después de decirle que es necesario la paciencia y la fe para ser salvos de la destrucción por manos de los babilonios, el profeta registra los "cinco ayes" para aquellos que viven si fe. La profecía de Habacuc tenía como propósito declarar los juicios contra Judá, el pueblo de Dios. No obstante, las palabras de Dios a través del profeta también son para nosotros hoy. Jesús viene pronto, eso nos han dicho hace muchos años... lo enseñamos siempre, pero muchas veces sentimos que demora, y demora demasiado. Nunca debemos olvidar que el tiempo del hombre no es el tiempo de Dios y para eso debemos tener paciencia y fe. Paciencia para esperar y perseverar,  y fe para vivir. Los judíos creyeron que los juicios de Dios se darían, pero se cansaron pronto, se desanimaron y empezaron a vivir como si los juicios de Dios no vendrían jamás. ¿Y tú? ¿Crees que Jesús viene pronto? ¿Crees que Jesús vendrá? Paciencia y fe.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
  

martes, 7 de octubre de 2014

Habacuc 1: UNA RESPUESTA INCOMPRENSIBLE


"Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio; ¿por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él?" (Habacuc 1:13).

El verso citado muestra la reacción del profeta ante la respuesta de Dios originada por la pregunta, "¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia y no salvarás?" (Hab.1:2). El diáologo  entre Habacuc y Dios es interesante. Habacuc pregunta a Dios, por qué no hace nada ante la situación triste y terrible de Judá a pesar de que él mismo ha orado y clamado muchas veces. Dios le responde diciendo: "Porque he aquí, yo levantoa los caldeos, nación cruel y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las moradas ajenas" (Hab.1:6). Ahora, el profeta ya tiene la respuesta de Dios, pero no le parece, no puede entender cómo Babilonia puede ser la solución para el problema espiritual de Judá. ¿Cómo puede usar Dios a los caldeos para "castigar" al pueblo elegido por Dios?

Hay preguntas que tienen respuestas difíciles de entender. Muchas veces preguntamos a Dios por qué no responde nuestras oraciones y cuando finalmente nos responde, creemos que no es la mejor respuesta. Nos parece que una respuesta así no es justa, no es coherente. Y es que nuestra humanidad difícilmente puede entender el proceder divino, el cómo quiere Dios que las cosas sean. ¿Qué estás pidiendo a Dios incansablemente? ¿Cuál es el deseo de tu corazón en tus oraciones? Dios te va a responder pero muchas veces - tienes que saber- que las respuestas de Dios no siempre son fáciles de entender y aceptar.

El profeta Habacuc se desespera, no puede entener cómo una nación pagana, idólatra, corrupta como Babilonia puede "castigar" o puedes ser usada por Dios para amonestar a una nación como Judá, corrupta sí, pero no más que Babilonia. El profeta dice, "Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio; ¿por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él?" (Habacuc 1:13), ¡No puede creer que Dios, siendo santo, puro que no tolera injusticias, pueda usar a Babilonia para hacer justicia! ¿Ustedes lo entienden?

En su libro, el profeta Habacuc "proporciona una solución al problema de por qué Dios permite que prosperen los pecadores, comparable con la solución proporcionada por el libro de Job al problema de por qué Dios permite que sufran los santos" (Comentario Bíblico Adventista, t.4, p.1070). Efectivamente, el profeta sabe de la condición moral y religiosa de su pueblo, sabe que merece disciplina, ¿pero que sean los babilonios los que castiguen? ¿Pueden los injustos castigar por injusticias? Simplemente el profeta no lo asimila.

Habacuc se escribió duranante un tiempo de terrible apostasía, quizá durante la última parte del reinado de Manasés (hijo y sucesor de Ezequías, vasallo de Asiria y adoptando cultos a dioses asirios dentro del templo de Jehová), durante el reinado de Amón (hijo de Manasés, reinó solo dos años pero fue tan corrupto o peor que su padre por su reinado marcado por una depravación moral) o durante la primera parte del reinado de Josías (hijo de Amón, reinó a los ocho años e hizo reformas importantes con la ayuda del profeta Jeremías), esto indica que pudo haberse escrito en general al rededor del 630 a.C, pocos años antes de la conquista de los babilonios liderados por Nabucodonosor a Judá y Jerusalén en el año 605 a.C., y es justamente el reino Caldeo o Babilonio una de las más grandes preocupaciones del profeta Habacuc pues ellos son los instrumentos de juicio de Dios.

Todas las palabras de Dios al profeta se cumplieron. Hay lecciones grandes para no olvidar, (1) Dios siempre escucha las oraciones, (2) Dios siempre responde y (3) Dios usa a malos y buenos para cumplir sus propósitos. ¿Sencillo? No siempre. Y es que así es la vida cristiana muchas veces, hay cosas que no lograremos entender fácilmente, pero la mayor y más grande esperanza es que Dios siempre responde, y cuando lo hace es siempre lo mejor para nosotros aunque no lo podamos entener hoy. Dios te ama, y si la respuesta de Dios no te gusta, igual, debes creer que es lo que te conviene, así lo veremos en el resto del libro de Habacuc.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

lunes, 6 de octubre de 2014

NAHUM 3: CUANDO DIOS PERMITE EL DOLOR


"Todas tus fortalezas serán cual higueras con brevas, que si las sacuden, caen en boca del que las ha de comer" (Nahum 3:12).

Cuesta creer que Nínive, "la ciudad sanguinaria y toda llena de mentira y robo y saqueo" (Nah.1:1), es la misma ciudad a la que predicó Jonás en donde se arrepintieron todos, desde el más niño hasta el más anciano y hasta el rey y los animales. Dios los perdonó, pero ellos se olvidaron de Dios y siguieron en sus caminos corruptos. Ahora, el profeta les dice que su destrucción es inminente. Y todas sus fortalezas tan famosas, "serán como higuera", una planta de higos maduros que ante la fuerza de alguien, es sacudida y deja caer sus frutos en la boca del quien la sacude. En otras palabras, son tan débiles e indefensos que sus enemigos las comerán fácilmente. En el año 612 a.C. los medos y los babilonios sitiaron la ciudad por tres meses para luego, con mucha facilidad, devastarla fuertemente.

Los ninivitas se sentían seguros por sus carros, por su ubicación geográfica que era estratégica para afrontar cualquier ataque enemigo, por sus provisiones de alimentos, por sus cisternas que estaban llenas de agua que venían desde las colinas a unos 40 kilómetros y sobre todo por sus fortalezas gigantescas que eran, según ellos inpenetrables... Todo era cierto, pero cuando Dios no está con nosotros, nada ni nadie nos podrá defender. Y es más, cuando Dios permite es mucho peor. El profeta Jeremías declara lo siguiente, "¿Por qué ha sido derribada tu fortaleza? No pudo mantenerse firme, porque Jehová la empujó" (Jer. 46:15).

Y es que  así comos sin Dios. Débiles, indefensos, solos y tristes. El enemigo puede hacernos daño fácilmente, y no hay nada ni nadie quien pueda defendernos cuando Dios no es nuestro defensor.

Nínive es el típico cristiano que un día es impactado por el poder del evangelio, acepta con gozo y alegría a Jesús, se compromete a vivir con Él, a caminar con Jesús... canta, asiste a la iglesia, predica su fe a otros... pero un día, vuelve a su vida pasada, vuelve a cometer los mismos y peores errores de su vida, se siente mal, pero poco a poco le parece normal. Y cuando un día alguien le habla de Jesús dice que no lo necesita, que es feliz y vive mejor de lo que vivía con Jesús... Tal vez si o tal vez no. Pero un día, eso debes saber, un día Dios quitará la protección de amor que rodea tu vida, y cuando eso suceda será tu fin... no es que Dios te "castiga", eso dice Nahum pero debes entender que su mente y lenguaje humano trata de explicar de esa forma lo que Dios le da como mensaje para ti.

Dios no castiga, Dios permite que coseches lo que siembras. Dios no castiga, Dios permite que sufras las consecuencias de tus actos. ¿Acaso Dios fue a dicirles a los medos y babilonios, vayan a Nínive y hagan lo que quieran? No. Los Asirios o ninivitas eran crueles, malos y corruptos con las demás naciones, y esas naciones un día se aliaron, se prepararon para vengarse. Entonces, los ninivitas solo cosechaban lo que habían sembrado.

Dios permite, Dios no causa el dolor. Nunca olvides eso. Jamás creas que por el hecho de haberte alejado de la iglesia, de Dios ahora estás sufriendo esa enfermedad, ese problema, no. Dios no te castiga, Dios permite que sufras las consecuencia de tus actos. Y cuando Dos permite, no hay quien nos defienda. Sin embargo, estás vivo. Aún tienes oportunidad. Si Nínive se hubiera arrepentido nuevamente de seguro Dios los hubiera perdonado como nos perdona hoy. Entonces, ¿por qué no ir a los brazos de Jesús?

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

domingo, 5 de octubre de 2014

NAHUM 2: ¿JEHOVÁ DESTRUCTOR y RESTAURADOR?


"El destructor ha subido contra ti. Monta guardia en la fortaleza, vigila el camino; fortalece tus lomos, refuerza más tu poder. Porque el SEÑOR restaurará la gloria de Jacob como la gloria de Israel, aunque devastadores los han devastado y destruido sus sarmientos" (Nahum 2:1-2).

Nahum se dirige una vez más al pueblo de Asiria para decirle que ve un poderoso ejército subiendo contra la ciudad de Nínive. Y en un tono irónico, el profeta les dice que se preparen, que vigilen sus caminos, que cuiden sus fortalezas, que se amarren las correas... ¿Podrá un pueblo soportar el ataque permitido por Dios? No obstante, Nahum destaca que, aquél poder "destructor" contra Nínive será de "restauración" para el pueblo de Dios, todo esto es sencillamente una alusión al juicio.  Los ninivitas habían asesinado y saqueado al pueblo escogido de Dios, ahora ellos sufrirían las consecuencias de tal proceder.

El profeta Nahum, con sus palabras limitadas y humanas intenta describir que Dios emitirá un juicio, y parte de ese juicio es destruir al que no se arrepintió de sus errores (Nínive) y restaurar a su pueblo, aquellos que fueron imperfectos, pero que se volvieron a Jehová (Israel). No puedes olvidar esto. Y lo que Dios quiere decirnos a través de Nahum es sencillo: Si no te arrepientes hoy, en el día del juicio será destruido como Nínive o restaurado como Israel. No hay más opciones , hay solo dos caminos.

El profeta Nahum puede ver que la destrucción de Nínive es inminente. Aunque se preparen y estén listos para dar batalla, los ninivitas serán devastados. Y por historia conocemos que el año 612 a. C. después de un sitio de tres meses fue tomada por los medos y los babilonios. Por ello, el profeta no solo ve que la batalla será sangrienta, y dura sino que también será humillada y llevada a cautiverio tal y como lo hicieron ellos con otras naciones.

Finalmente, el profeta menciona: "Heme aquí contra ti, dice Jehová de los ejércitos. Encenderé y reduciré a humo tus carros, y espada devorará tus leoncillos; y cortaré de la tierra tu robo, y nunca más se oirá la voz de tus mensajeros" (Nahum 2:13). Pablo dijo: "Si Dios es con nosotros, ¿quién contra nosotros?" (Rom.8:31), la respuesta es simple, nadie. Sin embargo, el profeta Nahum ahora dice lo contrario, "Heme aquí contra ti", podríamos decir: "Si Dios es contra nosotros, entonces, ¿quién estará por nosotros?" y la respuetsa también es simple y triste, NADIE. Nínive era famosa, poderosa, sus mensajeros eran escuchados de todas las cortes del mundo conocido... eran bien atendidos por simplemente ser representantes de Nínive, pero ahora, Dios les dice que todo ello, su ciudad, sus carros, todo será NADA, y de sus mensajeros no se volverá a oír jamás.

Hoy es un nuevo día. Y realmente el mensaje de Nahum es real también para ti y para mí. Estamos viviendo el fin del tiempo de fin, seremos juzgados de todas formas. Nuestro destino depende de hoy, si nos arrepentimos seremos "restaurados" y si no seremos "destruidos" tal como Nínive.  Hoy es el día, hoy es el tiempo de elegir estar con Dios o estar contra Él. Yo quiero estar con Dios, ¿y tú?

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

sábado, 4 de octubre de 2014

NAHUM 1: DIOS ES BUENO


"Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían" (Nah. 1:7).

Nínive había aceptado a Dios después de la predicación de Jonás. Más de medio millón de personas aceptaron el mensaje de arrepentimiento y hasta el rey y los animales fueron impactados por el poder de Dios. ¿Qué pasó entonces? ¿Por qué Nahum profetiza contra Nínive? (Nah. 1:1). ¿No aceptaron todos los ninivitas a Dios como el Dios verdadero e incluso hicieron sacrificios en honor a Dios?

Pasó lo que muchas veces pasa. Dios los perdonó, sin embargo, Nínive "recayó" en la iniquidad, en el pecado, en el error, y la misión de Nahum fue predecir ahora su futuro, predecir la sentencia divina de su destrucción. El orgullo, la crueldad, y la idolatría había  vuelto en la vida de los ninivitas.

¿No sucede lo mismo hoy con nosotros? Un día aceptamos a Dios, nos arrepentimos de nuestros pecados, prometemos vivir una vida al lado de Jesús, pero por cosas de la vida, por trabajo, estudios, familia, amigos... poco a poco nos vamos alejando de Dios y "recaemos", "volvemos a la vida pasada", "hacemos las cosas viejas"... Dios es bueno. Nunca lo olvides. Dios es bueno, Dios es bueno, Dios es bueno mil veces y mil veces más... Es bueno porque a pesar de que no merecemos nada, Dios envía a su profeta para decirnos: "Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían" (Nah. 1:7). Podríamos estar muertos, pero no, estamos vivos, y mientras hay vida hay oportunidad... hay esperanza. Dios es bueno. No estás perdido...

Si un día aceptaste a Jesús y recaíste, fallaste y ahora estás lejos de Dios, recuerda, Dios es bueno, y hoy envía a su profeta, a su mensajero (a través de este blog quizás) para decirte que tienes esperanza... hay oportunidad, vuelve... no dudes más.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

viernes, 3 de octubre de 2014

MIQUEAS 7: EL DESTINO DE LOS PECADOS PERDONADOS


"Él volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en los profundo del mar todos nuestros pecados" (Miqueas 7:19).

Los israelitas habían pecado grandemente contra Dios en todos los aspectos posibles. Idolatría, sincretismo religioso, condicia, ambición, injusticia era "pan de cada día" en acción, pensamiento y palabra. Dios era adorado falsamente y el pueblo engañado engañaba a los demás creyendo que viviendo de esa forma alcanzarían la salvación y reinarían con el Mesías triunfante y victorioso en el "Día de Jehová". Tristemente Miqueas les dice que no, no sería así. Ellos pagarían muy caro las consecuencias de sus rebeliones, a causa de sus obras. No obstante, después de decirles todo lo que les sobrevendría si seguían viviendo en pecado, también les dice que nada les sucedería si se volvían a Jehová. 

El texto de hoy muestra el gran amor de Dios. Y como alguien dijo: "Dios ama al pecador, pero aborrece el pecado". Recuerda que la única base del perdón es el arrepentimiento y la reforma. La disciplina del cautiverio tenía como propósito de que se efectuara un reavivamiento espiritual.

Vayamos a Dios confiados en que si nos arrepentimos, Dios perdonará todos, y cada uno de nuestros pecados, errores, equivocaciones... Dios nos ama y quiere hacer maravillas como hizo con su pueblo al sacarlos de Egipto (v.15). ¡Qué maravillosa noticia!

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

jueves, 2 de octubre de 2014

Miqueas 6: LO QUE PIDE DIOS DE MÍ



"Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios" (Miqueas 6:8).

¿Qué es lo que pide Dios de mí? Esa es una de las preguntas probablemente más repetidas de quiénes quieren servir a Dios como Él quiere. No obstante, las respuestas pueden variar dependiendo de quién te la responda. Hoy, no queremos la respuesta de nadie, solo de Dios, y el texto de hoy nos responde.

En los tiempos del profeta Miqueas los habitantes de Jerusalén y Judá estaban en una decandencia espiritual. El libro de Miqueas presenta las condiciones morales y religiosas que imperaban entre el pueblo durante los reinados mencionados (CBA, 4:1036). Acaz es considerado como el rey más idólatra que jamás haya existido en Judá, y no era para menos porque se entregó en una completa idolatría hasta el punto de pasar a "sus hijos por fuego conforme a las abominaciones de las naciones" (2 Cron.28:3). También hizo colocar dentro del templo un altar idolátrico cuyo original había visto en Damasco (2 Rey. 16:10-12, 14-17). Sin duda el rey Acaz era un rey que no solo estaba sumergido en el pecado sino que hacía sumergir a todo su pueblo. Y no solo él sino que también los sacerdotes de Jehová, quiénes habían apostatado. Los sacerdotes consentían la adoración tradicional a Jehová y de manera formal y externa, y a la vez permitían una adoración idolátrica con todas sus prácticas paganas. Del mismo modo, en vez de defender al pobre de las injusticias de los ricos, simplemente no hacían nada, solo buscaban su comodidad. Habían profetas falsos que se ganaban el cariño del pueblo y de los líderes con mensajes falsos y engañosos, con "mensajes de esperanza" de que no debían temer porque Dios los amaba y jamás procederían con tal ira contra sus hijos. Es por ello que los verdaderos profetas de Dios eran insultados y presa de burlas porque proclamaban mensajes muy contrarios a lo de los falsos profetas.

El texto de hoy deja en claro desde el inicio que Dios nos dice lo que es bueno, y eso que es bueno, es lo que nos pide. Nunca olvidemos que Dios siempre quiere nuestro bien. La Biblia dice que si nosostros siendo malos sabemos dar buenos regalos a los que nos piden, ¡imagínate cuánto más nuestro Dios! (Mt. 7:11). Muchas veces sentimos que lo que Dios nos pide es algo malo porque nos gusta vivir así, pero no es así. El pueblo de Dios estaba sumido en una completa adoración falsa, idolátrica y vivían en una corrupción de vida moral: 

1.- Adoraban en el templo a Jehová siguiendo los cultos tradicionales, pero en ese mismo lugar también adoraban a ídolos falsos que no eran, según ellos a otro Dios, sino a Jehová. Es decir, ellos argumentaban algo así: "En realidad esas imágenes e ídolos son representaciones simbólicas del Dios verdadero y único que es Jehová". Sucede lo mismo hoy. Adoramos a Dios en su templo cada sábado, pero muchos adoran en el mismo templo a otros dioses de nombre celulares, redes sociales, críticas, burlas, etc.

2.- Adoraban a Dios haciendo supuestamente lo que Dios decía, pero solo lo que les convenía. Y todo lo que les convenía eran mensajes de falsos profetas. Esos falsos profetas con doctrinas falsas y mentirosas que se contraponían con los mensajes de los profetas verdaderos de Dios. Por ello los profetas de Dios eran insultados y hasta asesinados por hablar palabras en contra de las acciones pecaminosas de Judá e Israel. Sucede lo mismo hoy. De cuando en cuando aparecen predicadores con mensajes suaves, mensajes falsos de que Dios nos ama y nos ama tanto que nos entiende, y claro que nos entiende, pero Dios quiere que hagamos un cambio y nos salvemos. En cambio, los predicadores falsos dicen, no es un proceso, algún día se logrará cambiar todo... debemos tener paciencia, no debemos ser duros. Debemos predicar del amor y no de la ira de Dios, etc.

3.- Los que adoraban a Jehová lo hacían en el templo, y fuera de él, simplemente vivían una vida corrupta de injusticias y mentiras. Todos estaban sumergidos en ésto. Desde el rey hasta los sacerdotes. Todos hacían injusticias contra los más débiles, contra los pobres, contra los que poco o nada tenían. Sucede lo mismo hoy. Muchos creen que el cristianismo solo tiene que ver con los sábados en el templo, y fuera de él, todo vale. Todo vale, negocios vulgares, robos, estafas. Solo tienes que ir a la iglesia el sábado, ponerte corbata y dar tu diezmo u ofrenda, y lo que quieras, total, si robas a los que miras no hay problema de robarle a los que no puedes ver.

Por eso, Dios pide hoy: (1) justicia, que es ordenar la vida de acuerdo con los "juicios de Dios", (2) Misericordia, que es bondad, benevolencia, favor cariñoso, y (3) humillarte, el desarrollo de una íntima relación con Dios que es el verdadero propósito de una religión. Las ceremonias externas solo tienen valor si contribyen a ese desarrollo. 

¿Qué es lo que Dios pide de mí? Hacer justicia y amar misericordia es proceder con rectitud y bondad. Esas virtudes afectan nuestra relación con nuestros prójimos y resumen el propósito de la segunda tabla del Decálogo (Mt. 22:37-38). 


Dios te bendiga.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví 

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