lunes, 28 de diciembre de 2020
EL ATALAYA ANUNCIA, EL ESPÍRITU SANTO CONVENCE - Ezequiel 3
Caso 1: Viene una persona, de los más normal y cuando está a punto de ingresar por esa calle peligrosa, tú le dices: “No vayas por ahí”, y le cuentas las razones del porqué no debe ir por ese camino. La persona HACE CASO A TU CONSEJO, no va por ese camino porque cree en tu mensaje y te dice: “Gracias por avisarme”. La persona va por otro camino y no le pasa nada.
Caso 2: Viene otra persona de lo más normal, y cuando está a punto de ingresar por esa calle peligrosa, TÚ NO LE AVISAS de los peligros de calle, y no le dices nada por hallarte durmiendo o distraído con tus cosas. La persona pasa por ese lugar, los asaltantes lo golpean y le roban. ¿Quién tiene la culpa?
Caso 3: Viene una tercera persona de lo más normal y cuando está a punto de ingresar por esa calle peligrosa, tú le dices: “No vayas por ahí”, y le cuentas las razones del porqué no debe ir por ese camino. La persona ignora tu consejo y haciendo alarde de su experiencia y su fuerza te dice: “No me va a pasar nada”. Finalmente pasa por ese lugar y los ladrones lo asaltan, lo golpean y roban. ¿Quién tiene la culpa?
¿Quién tiene la culpa? El primer caso es ideal. El atalaya anunció el peligro y la persona hizo caso. Por lo tanto, no pasó nada malo. En el segundo caso, la culpa es del atalaya porque no le avisó de los peligros y la persona fue asaltada. Y en el tercer caso, el culpable no es el atalaya sino la persona porque el atalaya anunció, solo que la persona hizo caso omiso.
El capítulo 3 de Ezequiel destaca entre varias lecciones el papel de un profeta como atalaya. ¿Quién es un atalaya? “Es un hombre destinado a registrar desde la atalaya (Cualquier posición - Torre/Vigía de una fortaleza - elevada desde donde se puede vigilar lo que ocurre) y avisar de lo que descubre”. Un atalaya anunciaba los peligros que asechaban a su ciudad o reino. Podían ver los peligros fuera de sus murallas y cuando avizoraban los peligros gritaban a voz en cuello o con trompetas para llamar la atención, de modo que el pueblo y ejército se preparara para una batalla o ataque.
En este capítulo podemos destacar tres lecciones:
1. UN ATALAYA “COME DEL LIBRO”. Un atalaya anuncia los peligros que han de acontecer. Y lo interesante de este asunto es que esos peligros están escritos en la Biblia en la actualidad. Por ello el texto dice: “come lo que hallas; come este rollo, y ve y habla” (v.1). No podemos ser atalayas de nuestras propias opiniones y creencias. No diremos “yo opino”, “yo creo”, “yo pienso”, sino ASÍ DICE JEHOVÁ. La palabra de Dios debe ser levantaba para anunciar lo que acontecerá. Por eso debemos “COMER”, alimentarnos de la Biblia.
2. UN ATALAYA ES GUIADO POR EL ESPÍRITU SANTO. Es interesante notar que Ezequiel destaca una labor activa del Espíritu Santo. Y es que una vez más debemos entender o recordar que la tarea evangelística es una labor espiritual y por lo tanto debemos depender completamente del Espíritu Santo. El texto dice: “Y me levantó el Espíritu (vrs. 12, 14). No pretendamos vivir una vida poderosa como evangelistas ni atalayas sin la dependencia del Espíritu Santo.
3. UN ATALAYA ANUNCIA, NO CONVENCE. Del verso 16 al 21, podemos notar con claridad que la labor del atalaya no es convencer. SINO ANUNCIAR. Un Evangelista no debe estresarse en la conversión de las personas. Debemos apasionarnos en anunciar, predicar, evangelizar, pero la CONVERSIÓN es un tarea del Espíritu Santo. Solo debemos cumplir nuestra parte fielmente. Nada más y nada menos. Porque las personas tienen derecho a salvarse, pero también tienen derecho a perderse. Por lo tanto, de ahí la gran dependencia que necesitamos del Espíritu Santo.
¡Hoy es un nuevo día! Dios nos ha llamado como atalayas, como evangelistas. Que podamos “comer” de la Biblia, depender y ser guiados por el Espíritu Santo y entender que la obra de la conversión le corresponde a Dios, nosotros somos instrumentos.
¡Que Dios te bendiga!
Pr. Heyssen Cordero Maraví
#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza
NO HAY LLAMADO SIN MISIÓN - Ezequiel 2
Todo llamado en la Biblia implica el cumplimiento de la misión. NO HAY LLAMADO DE DIOS SIN MISIÓN PARA SU PUEBLO. Esto es más que evidente en el capítulo de hoy. Dios llama a Ezequiel, y lo llama para cumplir una misión profética en Israel.
¿Cómo debía cumplir esa misión? La Biblia es clara en este detalle y presenta algunas lecciones en el capítulo de hoy:
1. ORACIÓN. “Levántate y hablaré contigo” (v.1). No hay manera de ser un predicador o Evang
elista si permaneces sentado. Necesitas levantarte, ponerte sobre tus pies, esto es acción. Hechos, no solo Palabras. Levántate a orar. Necesitamos de una comunicación estrecha con Dios.
2. ESPÍRITU SANTO. “Entró el Espíritu en mí” (v.2). La predicación del evangelio o la obra evangelística es una labor espiritual y como tal necesitamos depender del Espíritu Santo. Sin el poder del Espíritu Santo nuestra predicación será hueca, vacía, sin fuerza ni influencia.
3. ACCIÓN. “Yo pues te envío” (v.3). La misión implica acción. Tienes que estar dispuesto a ir. Esto es ir de un lugar a otro. Estar dispuesto a dejar la comodidad de la vida para ir a un lugar donde quizás no haya las facilidades que hoy vives con el objetivo de predicar el evangelio.
4. LA PALABRA DE DIOS. “Y les dirás: “Así ha dicho Jehová “ (v.4). El Evangelista no debe hablar sus opiniones o sus creencias. No. Debe hablar lo que Dios ha dicho. Justamente por eso se le llama obra profética, no porque vaya a decir oráculos o profecías netamente sino porque un profeta decía lo que Dios le mandaba. Es decir, hablaba La PALABRA DE DIOS.
5. VALENTÍA. “No tengas miedo [....] aunque te hallas entre zarzas y espinos, y moras con escorpiones” (v.6). Cumplir la misión jamás fue fácil. Juan el Bautista murió decapitado, 10 de los doce discípulos murieron como mártires, Juan murió deportado en Patmos, los reformadores murieron por su fe. Por eso Dios dice: No tengas miedo. Y es que la misión es una tarea para valientes. Quizás hoy haya paz y sea una tarea sencilla sin persecuciones ni mayores pruebas, pero habrá un tiempo que esto será diferente. Aún así, quizás por la misma situación en la que vivimos, a veces sintamos que es difícil, con todo Dios también nos dice: No tengas miedo.
Hoy es un bueno día. Dios te llamó para cumplir la misión. Esta tarea no es opcional, es un imperativo. Necesitamos cumplir la misión porque de otro modo dice Dios: “Mas tú, hijo de hombre, oye lo que yo te hablo; no seas rebelde como la casa rebelde” (v.8). No seamos rebeldes, cumplamos la misión.
¡Feliz día!
#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza
¿Por qué SEÑOR? - Ezequiel 1
Hay preguntas que nos resultan muy difíciles de responder, y respuestas que nos resultan difíciles entender. Eso es lo que vivía el pueblo de Israel. Estaban viviendo un vida triste en tierras extranjeras, oprimidos por los babilonios. ¿Se lo merecían? ¿Era Justo lo que les pasaba?
El libro de Ezequiel inicia con el llamado del profeta Ezequiel. Él se presenta como descendiente de Leví, hijo de Jacob, y por tanto un sacerdote de profesión. Como tal, su trabajo diario había consistido previamente en sacrificar, degollar y ofrecer los animales del sacrificio que le traían las personas al templo en Jerusalén. Como sacerdote, también era una guía moral y espiritual del pueblo, que enseñaba la ley de Dios y decidía sobre las disputas. Sin embargo, su labor sacerdotal se interrumpió violentamente cuando fue llevado como cautivo a Babilonia en la primera deportación de los judíos de Jerusalén en el año 605 a. C.
En Babilonia, a la comunidad judía exiliada le agobiaban dos preguntas: “¿Dios ha sido injusto con nosotros?” y “¿qué hicimos para merecer esto?”. El Salmos 137:1-4 captura bien la desolación de estos judíos exiliados:
“Junto a los ríos de Babilonia, nos sentábamos y llorábamos, al acordarnos de Sion. Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas. Pues allí los que nos habían llevado cautivos nos pedían canciones, y los que nos atormentaban nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos alguno de los cánticos de Sion. ¿Cómo cantaremos la canción del Señor en tierra extraña?”.
En el exilio en Babilonia, Ezequiel recibe un llamado impresionante de Dios. Como el llamado de Isaías (Isaías 6:1-8) el de Ezequiel comienza con una visión de Dios y concluye con el mandato de convertirse en profeta.
1. DIOS SIGUE SIENDO DIOS. Es tan difícil ver a Dios cuando sentimos que vivimos una vida injusta. Cuando las cosas nos van mal. Cuando a todos le va bien menos a nosotros. O cuando los que actúan mal, pareciera que son más bendecidos que nosotros que luchamos por hacer las cosas bien. ¿Es Justo eso? ¿Era Justo lo que le estaba pasando al pueblo de Israel? Sin embargo, la visión tiene el objetivo de mostrar que Dios sigue siendo Dios. Sigue siendo el mismo que abrió el Mar Rojo para sacarlos de la esclavitud egipcia. El que fue capaz de darle la victoria a David sobre Goliat con una sola piedra, ese mismo Dios sigue siendo el Dios del pueblo de Israel.
2. DIOS ESTÁ QL CONTROL DE TODO. Ahí cuando parece que Dios está lejano a la necesidad de su pueblo. Cuando el enemigo se burla de ellos haciéndolos vivir una vida lastimera, Ezequiel ve la gloria de Dios. En medio de ángeles se puede notar que Dios está al control de todo. Y aunque es difícil entender muchas cosas deben entender que Dios es real y que no hay nada que este fuera de su alcance.
¡Hoy es un nuevo día! Puede que estés pasando por una situación sombría y que s cosas estén de “capa caída”. Solo debes recordar, en medio de todo esta realidad que Dios sigue siendo el mismo de siempre y que está al control de todo. Y aunque no podamos entenderlo con facilidad, debes creer que Dios sabe lo que es mejor. Ánimo, solo debes aferrarte a Él.
Feliz día
Pr. Heyssen Cordero Maraví
#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza
domingo, 13 de diciembre de 2020
LA SOBERBIA HACE TU VOLUNTAD, y tu voluntad te lleva al fracaso - Jeremías 48:29
sábado, 12 de diciembre de 2020
LOS JUICIOS DE DIOS SON JUSTOS, ¡ALÉGRATE! - Jeremías 47
jueves, 10 de diciembre de 2020
LA GRANDEZA DE DIOS VS. LA GRANDEZA DE LOS HOMBRES - Jeremías 45:5
¿Qué es la grandeza humana comparada a la divina? Solemos correr en la vida buscando un éxito efímero, pasajero y limitado cuando Dios tiene para nosotros cosas mayores. Todos, de alguna manera u otra hasta hoy, sabemos quién es Baruc. ¿Qué grandeza le esperaba si habría alcanzado el honor en el reino de Sedequías? Si somos honestos, de ese rey solo recordamos cómo finalizó sus días.
¿Cuántas veces nos hemos decepcionado y hasta llorado porque las cosas no salieron como nos imaginábamos? Imagino así a Baruc. Todas sus metas y sueños personales, sus aspiraciones profesionales se esfumaron con Sedequías. ¿Qué hacer? ¿Rendirte? ¿Renegar? ¿Maldecir? Pero ahí, en ese momento agrio llega la Palabra de Dios ora consolar.
Si tuviéramos la capacidad de mirar el futuro como Dios lo hace, entenderíamos que lo que Dios quiere para nosotros es siempre mejor y que nuestros planes son simplemente eso: planes humanos y finitos. Es por ello que debemos aprender a buscar no la “grandeza” en seres humanos, en políticos, en líderes o jefes, sino en Dios. Y esa grandeza, no siempre será terrenal, aunque así como Spurgeon puede que sí. Pero la mayor grandeza es la vida ETERNA.
Jeremías le dijo: “¿Y tú buscas para ti grandezas? No las busques” (Jeremías 45:5). No te desesperes si las cosas no salieron como esperabas. No te estreses ni deprimas porque tus sueños y metas se esfumaron por alguna situación.
Es natural sentirse triste porque no se cumplieron tus sueños, pero recuerda, Dios tiene preparado algo más: La Vida eterna. Y esto no es fatalismo o facilismo humano, un “ya pues, ¿qué se hace?”, sino que es la verdad bíblica. Dios tiene algo mejor para ti. ¿En esta vida? Claro que sí. Jesús le dijo a Pedro: “Y todo el que por mi causa haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o terrenos recibirá cien veces más y heredará la vida eterna” (Mateo 19:29). ¡CIEN VECES MÁS, y la VIDA ETERNA! Dios tiene más para ti, solo e obediente.
¡Hoy es un nuevo día! Agradece a Dios por la vida, porque mientras hay vida hay oportunidad para hacer mejor las cosas.
¡Feliz día!
Pr. Heyssen Cordero Maraví
#rpSp #PrimeroDios #MensajesDeEsperanza






