“Señor, ¿hasta cuándo verás esto? Rescata mi alma de sus destrucciones, mi vida de los leones” (Salmo 35:17).
Cuando uno lee la historia de David surge inevitablemente una pregunta: ¿cuántos enemigos tuvo este hombre? No podemos establecer un número exacto, pero entre los principales estuvieron Saúl y quienes lo perseguían con él; los filisteos y otros pueblos enemigos de Israel; Absalón y los que apoyaron su rebelión; Ahitofel, su antiguo consejero; Simei, que lo maldijo durante su huida; además de adversarios y traidores que los relatos no siempre identifican individualmente.
El Salmo 35 parece pertenecer a uno de esos períodos de persecución, aunque no sabemos exactamente cuál. Lo doloroso es que David afirma que algunos le devolvían mal por bien: “Me devuelven mal por bien” (v. 12). Incluso había orado y ayunado cuando ellos enfermaban (vv. 13-14). Ahora esas mismas personas celebraban su desgracia. Por eso llega a preguntar: “Señor, ¿hasta cuándo verás esto?”. A continuación, tres lecciones a la luz del texto bíblico:
1. TENER ENEMIGOS ES PARTE DE VIVIR EN UN MUNDO EN CONFLICTO. David tuvo enemigos externos, internos y hasta dentro de su propia familia. En ese sentido, su experiencia puede convertirse en un pequeño retrato de nuestra propia existencia. Nuestros “enemigos” no siempre serán personas. Luchamos contra la enfermedad, la tentación, el desánimo, las injusticias, nuestros propios temores y, detrás del gran conflicto espiritual, contra “huestes espirituales de maldad” (Efesios 6:12). Jesús tampoco prometió una existencia sin oposición. Dijo: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33). La presencia de enemigos no significa la ausencia de Dios.
2. A VECES DIOS PARECE ESTAR MIRANDO SIN HACER NADA. Esta quizá sea la frase más impactante del salmo: “Señor, ¿hasta cuándo verás esto?” (v. 17). David sabe que Dios está viendo. Su problema es que no entiende por qué, si Dios lo ve, todavía no interviene. ¿Nunca hemos sentido algo semejante? “Señor, estás viendo mi dolor. ¿Por qué no haces algo?”. Esta pregunta aparecerá nuevamente en los profetas y hasta en Apocalipsis: “¿Hasta cuándo, Señor…?” (Apocalipsis 6:10). Pero el silencio de Dios nunca debe confundirse con indiferencia. Que Dios todavía no haya actuado como esperamos no significa que haya dejado de actuar. La cruz es la mayor demostración. Durante algunas horas pareció que los enemigos de Jesús habían vencido. Cristo murió y fue colocado en una tumba. Pero aquello que parecía la victoria del enemigo estaba siendo utilizado por Dios para producir la mayor victoria de la historia.
3. CUANDO NO PUEDAS HACER JUSTICIA, DEJA TU CAUSA EN LAS MANOS DE DIOS. El salmo comienza: “Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; pelea contra los que me combaten” (v. 1). David desea justicia y utiliza expresiones muy fuertes contra sus enemigos. No debemos leerlas como autorización para la venganza personal. Precisamente lo significativo es que David lleva su indignación delante de Dios. En vez de convertirse él mismo en juez definitivo, entrega su causa al Juez. Lo había demostrado cuando tuvo oportunidades de matar a Saúl y se negó a hacerlo (1 Samuel 24; 26). Por eso el salmo no termina con David vengándose, sino adorando: “Mi lengua hablará de tu justicia y de tu alabanza todo el día” (v. 28).
Hay batallas que tendremos que enfrentar y otras que tendremos que colocar completamente en las manos de Dios. Y llegará el día cuando la pregunta “¿hasta cuándo?” recibirá su respuesta definitiva. Apocalipsis anuncia que Dios hará justicia y finalmente eliminará el pecado, el dolor y la muerte (Apocalipsis 21:4). Porque al final, no se trata de vivir sin enemigos ni de ganar personalmente cada batalla, sino de saber en manos de quién dejamos nuestra causa. Puede parecer que Dios guarda silencio y que el mal está venciendo, pero el Salmo 35 nos recuerda que Dios ve, Dios conoce y, a su tiempo, Dios actuará. Nuestra tarea es permanecer fieles mientras esperamos su justicia.
¡Feliz día!
Pr. Heyssen Cordero Maraví
Puedes escuchar el podcast desde mi canal de YouTube
Si deseas recibir Mensajes de Esperanza cada día, únete a nuestro grupo de WhatsApp https://chat.whatsapp.com/Bj8AV5Sthtj6hNjdM0ujKG

No hay comentarios:
Publicar un comentario