miércoles, 18 de abril de 2012

Dios busca y el hombre se esconde...



"Pero Dios el SEÑOR llamó al hombre y le dijo: ¿Dónde estás? El hombre contestó: Escuché que andabas por el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo. Por eso me escondí" (Gn. 3:9,10).


El texto citado es probablemente uno de los más utilizados para fines homiléticos, especialmente en sermones evangelísticos o de llamados a aceptar a Jesús como nuestro salvador personal. No obstante, el capítulo 3 de Génesis guarda entre líneas mensajes transcendentales para nuestra edificación en la vida cristiana. De modo que el propósito del mensaje de hoy es sencillamente mostrar sino recordar una vez más que Dios siempre buscó al hombre y muy por el contrario, el hombre, por su naturaleza siempre se escondió de Dios por temor.

Desde el Génesis mosaico al Apocalipsis juanino la búsqueda de Dios por la humanidad caída en el fango del pecado es una constante, Dios va en busca de sus hijos, como en el verso de hoy. En el libro de Éxodo Dios busca a su pueblo para librarlos de la esclavitud en Egipto. La venida del Mesías, Cristo mismo lo dijo en expreso: “Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Luc. 19:10). No hay duda pues que Dios siempre buscó al hombre perdido. Pero, ¿qué del hombre? ¿el hombre buscó a Dios? La Biblia muestra la triste y cruda realidad: el hombre siempre huyó de la presencia de Dios, se escondió de los caminos de Dios para ir por caminos escabrosos y caóticos. Eso pasó con Adán y Eva, Caín y “los hijos de los hombres”, en fin, por naturaleza, el hombre se escondió de Dios.

Sin embargo, ¿no sucede hoy la misma dinámica de antaño allá en el Edén donde Dios busca y el hombre se esconde para huir de miedo? ¿No es Dios quien sigue buscando a la humanidad mientras ella hace caso omiso al llamado de amor? ¿No sigue llamando con voz de amor Dios al hombre sumergido a más en la desgracia del error mientras el hombre tal vez sin saberlo rechaza vez tras vez la invitación?

La Biblia dice en Apocalipsis: “Mira yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré y cenaré con él y él conmigo” (Apoc. 3:20). Es sin lugar a dudas una invitación sublime. El temor es normal, es natural, cuando uno está lejos de Dios todo lo que esté relacionado con asuntos espirituales simplemente va a ser considerado como demasiado santo como para que un individuo ahogándose en la lepra del pecado sea digno de ser parte de ello.

Hay personas que viven sin esperanza y tienen miedo a Dios. Tienen miedo a ir a la iglesia y ser los culpables de que Dios “mande” un terremoto y destruya la iglesia por culpa de los pecadores. Nada de ello tiene asidero en la Biblia. Dios está con los brazos abiertos esperando como antaño a que te des cuenta de que tu temor es inconsistente, que tu temor y miedo no tiene razón pues no hay motivos. Dios te ofrece la paz, la esperanza y el amor… Dios quiere que dejes ese vestido de “hojas de higuera”, ese vestido simple y pasajero, efímero y desechable para ponerte ese vestido de justicia que Dios mismo preparó con sus manos hecho del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Gn. 3:21 cf. Jn. 1:29). Cuando nos sentimos desnudos, descubiertos y desenmascarados nuestra naturaleza, la condición del hombre hace vernos “sucios” y nos escondemos de Dios, para vestirnos de cosas que pasan, como por ejemplo, los vicios, el trabajo, las diversiones, etc… pero ellas pasan, se “marchitan” como las “hojas de higuera” y tarde o temprano sentiremos que estamos “desnudos” otra vez.

Hoy es el día, vayamos con fe. Vayamos seguros de que Dios nos sigue buscando como antes mucho más. La decisión es únicamente tuya.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

¿“Mejor solo que mal acompañado”?



““Y dijo Dios el Señor: “no es bueno que el hombre esté solo. Le haré ayuda idónea” (Gn. 2:18).

     Es probable que hayas escuchado una y otra vez esta famosa declaración: “mejor solo que mal acompañado”, aunque parezca fuera de lugar al contrastarlo con el verso bíblico (Gn. 2:18), en realidad algo de razón tiene. No por el hecho de que no es bueno que vivir en soledad, te vas a involucrar con cualquier persona, muy por el contrario, debemos buscar un o una compañera que sea la “idónea”. Veamos algunos aspectos en base al texto bíblico leído:

1.   Cuando la Biblia utiliza el término hombre, está refiriéndose a varón y mujer, pues la palabra en hebreo es “adam” que significa humanidad. Así que no es bueno que el hombre esté solo así como también no es bueno que la mujer esté sola. Y los estudios detallan que no existen personas que logren ser felices viviendo en soledad. Dios nos creó para vivir en comunidad.
2.    Adán fue creado primero, pero eso no significa que fuera el más importante, aunque algunos enseñan y creen que es así. Si se analiza la creación de Dios en esa semana, podremos darnos cuenta de que Dios creó de lo menos importante a lo más importante. Por ejemplo el día sexto creó a los animales, después a Adán y por último a Eva, es decir que de acuerdo a esto Eva se convertiría en la “corona de la creación”.
3.    Por lo tanto, es ajeno al pensamiento bíblico toda idea de “machismo” y de superioridad del hombre sobre la mujer, tal es “satanismo”.
4.    De igual modo, la idea de “feminismo”, viene a ser igual de satánica. Dios no desea que sus hijos se sientan superiores ni mucho menos inferiores, muy por el contrario debemos entender que somos iguales a los ojos de Dios. La idea de superioridad es simplemente anti-bíblico.
5.    Es por ello que Dios crea a la mujer de las “costilla” de Adán para ser una compañera, no de la cabeza para que domine al varón, ni del los pies para que sea pisoteada por el varón, sino que lejos de ello, fue creada del “costado” de Adán para vivir a su lado y ser su compañera.

6.    Cuando la Biblia menciona la palabra ayuda, no se refiere a un “ayudante“, ni mucho menos a alguien que sea un “sirviente”. La palabra “ayuda” viene del original hebreo kenegdo que significa literalmente “contra él”, pero en el contexto del texto aparece junto a otra palabra hebrea ezer “ayuda”, esta palabra se usa en la Biblia en ocasiones dramáticas y caóticas del pueblo de Israel. En otras palabras “cuando Dios lleva consuelo y ayuda, auxilio a su pueblo en problemas” (Dt. 33:26), en ese caso un “fuerte” ayuda a uno más “débil”, de allí que se dice que la mujer es más fuerte que el varón.
7.    Pero ¿qué significa entonces “ezer kenegdo” o “ayuda contra él (diferente)”? Significa que la mujer es un auxilio para el hombre que estaba solo y desamparado y Dios le hizo una “ayuda diferente” que sea su complemento, su equilibrio. De allí que no está bien decir “polos opuestos” sino “polos complementarios”.
8.    La pregunta del millón sería: “¿porqué no los creó juntos?”, porque Dios en su sabiduría quería mostrarle a Adán o al varón que no es nada bueno estar solo, y que él sintiera la necesidad, el hambre de una compañera. Y así fue cuando el primer trabajo de Adán fue terminado (el de poner nombres a los animales), Adán había visto que todos tenían parejas menos él. Se sintió solo, desesperado, en problemas y tal vez le dijo a Dios: “¿Señor no hay una pareja para mi como para los animales?”. Fue entonces que Dios le dio lo que necesitaba. Una ayuda idónea, un auxilio, ¿alguien más fuerte que él? Tal vez.

Conclusión
1.   Dios no pudo equivocarse. Y todo lo hizo hermoso y bueno. Desde esa perspectiva, debes casarte realmente. Ese es el plan de Dios, a menos que tengas el don de la continencia.
2.   ¿Por qué casarme? Por que es el plan de Dios “Dejarán padre y madre y se unirán (varón y mujer) y serán una sola carne” (Gn. 2:24).
3.   ¿Para qué casarme? Para vivir en complemento. Tanto el varón como la mujer son incompletos hasta unirse el uno al otro.
4.   ¿Con quién casarme? Ese es el tema siguiente. Que Dios te bendiga mucho. Ora mucho, recuerda que Dios trajo a Eva a Adán. Y Dios hará lo mismo en tu vida.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

martes, 17 de abril de 2012

Bueno en gran manera...!



“La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas. Entonces dijo Dios: “Haya luz”. Y hubo luz” (Gn.1:2,3).
            Aunque la sociedad postmoderna se empecine en argumentar que todo cuanto existe es simplemente producto del azar, al leer la Biblia puedo entender que esa idea es tan absurda y triste. Absurda porque cualquier niño podría darse cuenta que para todo hay un responsable, y triste porque no hay esperanza al creer de ese modo. Pero la gente de hoy vive así, con mucho conocimiento que no sabe en que creer,  va a la deriva, sin rumbo y dirección. Caminando al azar.
            El texto de hoy es categórico, la tierra estaba en un completo desastre, sin nada, “vacía y desordenada”, esa es la condición del planeta tierra, un mundo triste, ¿cuánto tiempo estuvo así? no lo sé, es probable que mucho tiempo, según algunos eruditos. Pero, ¿cómo te imaginas un mundo desordenado y vacío?
La palabra desordenada en hebreo es Tohú y significa sin forma, sin sentido, sin objetivo, nada, sin razón; y la palabra vacía en su idioma original es wabohú y significa sólo, sediento, necesitado, hueco. Definitivamente, ese no era el mundo que Dios ideó, y con certeza pues, Dios hizo de un mundo desordenado y vacío, un mundo bueno en gran manera (v. 31). ¡Qué maravilloso! Dios dijo y fue, ¡qué poder…!
No obstante, ¿Ya viste las noticias de hoy? No necesitas hacerlo para saber que allá fuera de tu casa hay muchas vidas que se encuentra tal como el mundo antes de la intervención poderosa de Dios: desordenados y vacíos. Pero, ¿tú?, Te has sentido así alguna vez, sin sentido en la vida, solitario, necesitado. Está leyendo acaso, alguien que se siente así, solo, triste, vacío, sin objetivos en la vida. Es probable que sientas que tu vida está en esa condición: desordenada y vacía, si es así, te invito a leer el verso 31, ¿qué dice? Y vio Dios y todo era bueno en gran manera. ¿Te das cuenta? Si Dios tuvo el poder para actuar en un mundo desordenado y vacío y dejarlo bueno en gran manera, te pregunto ¿Podrá hacerlo en tu vida? ¡Claro! Ve a Él, no dudes, Él te está esperando.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

En el principio Dios...!


“En el Principio Dios creó Dios los cielos y la tierra” (Gn.1:1)

El primer verso de la Biblia es más que importante al empezar una lectura de la Biblia. El versículo declara: “En el principio…”, la palabra “principio” en el idioma hebreo es la combinación de dos vocablos: La preposición beh (en) y el sustantivo rosht (cabeza), literalmente significaría “en la cabeza”. No obstante las traducciones prefieren un lenguaje más sencillo, y han traducido: en el principio, inicio, comienzo, génesis, empiezo, etc. ¡Qué interesante verdad! En la cabeza, Dios… La Biblia también enseña que Cristo es la cabeza de la iglesia, y de todo hombre (1Cor. 11:3).
En los tiempos bíblicos, la cabeza  era símbolo de prioridad, importancia, primer lugar, autoridad, poder, jefe, capitán, etc. Por ello, incluso la Biblia, nos dice que debemos ser cabeza y no cola (Dt. 28:13).
Hoy que es el primer día de lectura del libro, te pregunto, ¿Es Dios la cabeza de tu vida? ¿Es Dios la prioridad de tu familia? ¿Es Dios la el capitán de tu trabajo,  lo más importante  en tus estudios, tu cargo en la iglesia, y hasta de tu dinero? ¿Dios es la cabeza en tus planes, proyectos y  sueños? Es probable que durante estos días pasados hayas experimentado bajas en algún o varios aspectos de tu vida. Y Dios no fue en nada, la cabeza de tu vida, el principio, lo más importante, no fue la prioridad de tu vida, el jefe de tu familia, lo más importante en tu vida, tus planes y proyectos.
Era un 31 de diciembre a las 11:45 de la noche cuando el timbre dio aviso que alguien llamaba a la puerta. Era nada más y nada menos que un dirigente muy admirable en la iglesia que pastoreaba, en fuerte llanto me abrazó y dijo: “¡soy un desastre! jamás imaginé llegar a donde me encuentro, quisiera morirme hoy mismo, pues no vale la pena seguir viviendo así” Le miré fijamente a los ojos que se mostraban desesperados y tan angustiados, y le dije: “Sí vale la pena seguir viviendo hermano, estás vivo, y eso quiere decir que hoy puedes empezar de nuevo, Dios te tiene aún en sus planes…”. Si Dios no ha sido la cabeza de tu vida en este año, no te angusties, mírate, estás vivo, estás respirando y eso indica que Dios te da una oportunidad nueva, ve a él hoy mismo, ve tal como estás, y pídele él sea este año nuevo la cabeza de tu vida, la prioridad de tu vida. No dudes más, él te está esperando.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví


jueves, 29 de marzo de 2012

Lo poco en las manos de Jesús es mucho


"Él les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id a vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco panes y dos peces... Y los que comieron eran cinco mil hombres sin contar mujeres y niños" (Mr. 6: 38, 44).


Después de días arduos de trabajo, los discípulos de Jesús regresaron de su gira misionera y "le contaron todo lo que habían hecho, y todo lo que habían enseñado". Al verlos agotados y cansados, Jesús quiere que descansen y tengan un poco de tranquilidad puesto a que "no tenían tiempo ni para comer" en algunas oportunidades a causa de la fama de Jesús y la necesidad de "pan de vida" para la multitud que le seguía. Así, el Maestro y sus discípulos se fueron a un lugar "desierto".

Sin embargo, la multitud al notar que Jesús y sus discípulos se dirigían a un "lugar desierto", le siguieron a pie. No sé cuántos kilómetros caminaron, lo cierto es que para cuando Jesús y sus discípulos llegaron, la multitud ya estaba esperándolos. ¿increíble verdad? No se sabe la hora de ese episodio milagroso, imagino que fue en la mañana, aproximadamente a las 9:00 am. hora más hora menos, pero lo que es verdad es que la gente se quedó impactada de los mensajes de Jesús que ni hambre les dio, pues, las horas pasaban y tanto mujeres y niños estaban embelesados por las "palabras de vida". Y es que Jesús era sin duda alguna una predicador excepcional, un orador perfecto, un heraldo de la verdad, un mensajero de esperanza... un elocuente y dotado expositor de la luz de la verdad. No solo eso, sino que "enseñaba con autoridad y no como los escribas" (Mt. 7:29).

La Biblia dice que la hora era avanzada, y como efecto natural de la ausencia de alimentos a la hora, los discípulos que "ni tenían tiempo para comer" estaban sintiendo la necesidad biológica de comer. La hora del almuerzo. Pero, ¿cómo decirle a Jesús que ya es hora de descansar? ¿quién se atrevería a decirle a Jesús que el tiempo de la prédica ya terminó? ¿Pedro, Juan, Santiago, Tomás...? Finalmente, se atreve un discípulo de nombre Pedro y le dice: "El lugar es desierto y la hora es avanzada. Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y compren pan, pues no tienen qué comer". 

Jesús lo mira a los ojos y con ternura le dice: no tienen necesidad de irse "dadle vosotros de comer". Pedro no podía creerlo, Jesús le estaba pidiendo algo "imposible" a Pedro. Esto porque si contamos la cantidad de personas (5000 hombres, 5000 mujeres y 5000 niños entendiendo como mínimo) un restauran, o una bodega o inclusive un súper mercado probablemente de los tiempos de Jesús no habrían podido abastecer a esa cantidad de personas y más aún, ¿el dinero? ¿Judas contaría con efectivo suficiente para costear 15000 almuerzos? No lo sé, ¿y si se cocina o preparan los alimentos? ¿quién cocinaría? ¿utensilios para servir y preparar esa cantidad de alimentos? Es una locura.

Definitivamente Jesús sabía todo eso, al decirle a Pedro: "denle de comer ustedes", sabía los pormenores que implicaban su pedido no obstante, había una razón de peso para tal demanda: que entiendan que ellos no pueden, porque hay cosas en que los hombres no podemos. De modo que Pedro después de hacer sus cálculos y sacar sus cuentas con la ayuda de Mateo y Judas muy probable se vieron turbados por no poder cumplir el pedido de Jesús y finalmente van a Jesús y le dicen solo hay  "Cinco panes y dos peces". Nada más, un niño precavido llevó para su almuerzo ¿será posible alimentar a esa cantidad de personas con esa minúscula porción de alimentos? No, es imposible, para el hombre. Sin embargo, para Dios, no es así. Para Dios no hay imposibles, para Dios no hay cosa alguna que no se pueda hacer...

Jesús quiere ver el reconocimiento del hombre, que no puede hacer tal cosa, pero que esté dispuesto a ponerlo todo, todo lo que pueda y tenga en las manos de Dios, pues en las manos de Dios, lo poco es mucho. Lo poco es mucho. Así de sencillo es para Dios, no hizo una manifestación portentosa, no vino una luz refulgente, simplemente multiplicó... y punto. Consecuencia de ello, "sobró doce cestas llenas" y comieron y fueron saciados...

No hay imposibles para Dios. Para mí sí, pero para Él no. El detalle es reconocer... y poner en las manos de Dios todo... Y Dios te sorprenderá...!!!

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

miércoles, 28 de marzo de 2012

¿Por culpa de Jesús?


"Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: Señor,  ¡sálvame!" (Mt. 14:30).

Jesús había alimentado a cinco mil personas, sin contar las mujeres y los niños, e inmediatamente después ordenó a sus discípulos que suban a la barca hacia la otra ribera. Los discípulos obedeciendo el mandato del Maestro se embarcaron mar adentro. Ya en el medio del mar se desató una "tempestad", la barca fue azotada por fuertes vientos y olas. Sin duda alguna un incidente no grato.

Me viene a la mente una pregunta, ¿no fue acaso el mismo Jesús quien ordenó subir a la barca? ¿no fue el mismo Jesús quién dijo vayan al otro lado del mar? La respuesta es sí. Fue Jesús quién ordenó  que los discípulos se embarquen en la barca con un rumbo definido. No obstante, ¿es posible que haciendo la voluntad de Dios, siguiendo sus indicaciones vivamos tormentas y situaciones no gratas? ¿se puede entender que vivir haciendo lo que Dios quiere y pide implique también pasar por tenebrosas situaciones? La Biblia dice que sí.

En estos años de ministerio puede conocer a no pocos que se olvidan de que la vida cristiana no es "color de rosa", no es como un "cuento de hadas" esas en la que "vivieron felices para siempre", no. La vida cristiana es de lucha, y hacer la voluntad de Dios implica muchas veces experimentar situaciones nada sencillas, no fáciles. ¿Por ser fiel a Dios ganarme un problema? no uno, varios.

Sin embargo, lo peor de todo no es tener problemas haciendo la voluntad de Dios, sino que en esas circunstancias con frecuencia se duda de Dios, y trágicamente no lo reconocemos. Aproximadamente a las tres de la mañana, "la cuarta vigilia", en medio de cruda situación el texto dice que vieron a Jesús como un "fantasma".

Es que es muy frecuente que los estrecheces de la vida motivan a dudar de Jesús, a desconocerlo o no reconocerlo como lo que es, un Dios, no un fantasma, no alguien ajeno como para tener miedo. Es allí, en medio de cruda tempestad que se la fe se pule, la fe se refina cual oro en fuego y como Pedro podemos caminar sobre las pruebas y tempestades, sobre las tormentas y vicisitudes con victorias... pues una vez más, así como nos pide subir a la barca, Jesús también nos pide caminar sobre el mar, sobre lo imposible...

El problema como siempre, no es Dios, somos nosotros, pues cuando salimos airosos de una batalla espiritual en vez de aferrarnos a Dios, a Jesús sentimos orgullo y finalmente desviamos la mirada de Jesús para concentrarnos en los "vientos" , en las "personas" y caemos, nos hundimos en el mar de las dudas, de las tempestades y temores... 

Así somos, desconfiados de quién nos brida toda su confianza... no obstante, allí en lo más hondo aparece una vez más Jesús, como en medio del mar para decirnos "no teman soy Yo", ahora nos dice: "Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?" Las respuestas pueden ser diversas, y hasta valederas... pero siempre serán derrumbadas por un "¿por qué dudaste?" No lo sé...

Podría decir "porque la tempestad era dura", "por culpa de mi hermano", "porque pensé que me abandonarías...". No obstante, ¿habría razón acaso de dudar de Jesús? La decisión es hoy, solo hay una. No dos.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

lunes, 26 de marzo de 2012

Ex endemoniado...



"Y les contaron lo que habían visto, cómo le había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los cerdos. Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos" (Mr. 5:16,17).


Del pobre hombre que "de día y de noche andaba dando voces en los montes y sepulcros" no se sabe su nombre real. No se dice si algún día tuvo una familia, hijos, esposa, amigos, profesión... solo se dice de él: "un endemoniado", un hombre, en el demonio, con el demonio y para el demonio. 

Qué cuadro más trágico. Sin nombre, sin familia, sin amigos, sin esposa ni hijos a su lado. Sin un lugar para descansar más que un sepulcro frío, una tumba vacía, un lugar para muertos. Así es la vida del que está en el demonio, con el demonio y para el demonio. Parece cruel y terrorífico la declaración: "endemoniado", así es, pero... un momento mis amigos,  la Biblia declara que "todo aquél que comete pecado es esclavo del pecado" (Jn. 8:34) y por lo tanto "el que practica pecado es el diablo" (1 Jn. 3:8). Lo que Juan dice es que el que practica pecado es un endemoniado porque está en el pecado, con el pecado y para el pecado. Entonces para dejar de serlo alguien debe ocupar el lugar del demonio. Y fue eso lo que el "endemoniado gadareno" hizo,  fue a Jesús, salió a su encuentro como estaba, como lo que era y Jesús le cambio. Lo transformó.

Es que solo Jesús puede hacer de las vidas endemoniadas vidas transformadas. El pobre hombre ahora "en su juicio cabal" lo que más anhela es "estar con Jesús" (Jn. 5:18), estar en Jesús, estar para Jesús. Todo lo contrario antes del encuentro con Jesús. Jesús tiene el poder para cambar vidas, para hacer de una vida en Cristo y no endemoniado. Pero no todos es final feliz. El texto de hoy dice  "Y les contaron lo que habían visto, cómo le había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los cerdos. Y comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos" (Mr. 5:16,17). Todos los gadarenos conocían al endemoniado, sabían de su indeseable vida, sabían de tu tortuosa y triste vida, pero en ves de alegrarse porque ahora había vuelto a un "juicio cabal" se preocupan más por los "cerdos que se perdieron".

Así es la sociedad actual, preocupados más por asuntos materiales, dinero y bienes se olvidan de los milagros de Dios. Pero lo más triste es que le piden a Jesús que les deje en paz. Le dicen a Jesús que se vaya de sus vidas, que no lo necesitan. Alguno dirá que jamás han oído declaraciones de ese tipo. Es probable, pero quizá no con palabras sino con actitudes... al importarles más los asuntos visibles y dejar a un lado a Dios están diciendo a "gritos en silencio" lo mismo: "Jesús vete de mis contornos, de mi lado, no de te quiero en mis planes, tengo asuntos que no te atañen...".

Hoy inicia una nueva semana, con retos y desafíos que cumplir. Así como el ex endemoniado puedes ir a Jesús ser transformado para estar con Jesús, en Jesús, por Jesús y para Jesús... Aceptarle y no rechazarle como los gadarenos hicieron por amor a sus vienes, a sus negocios. Hay solo dios opciones, o le rechazas y le dices que se vaya de tu vida o como el gadareno ven a mi vida pues quiero "estar contigo".

Es hoy la decisión, no hay tiempo.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví







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