domingo, 13 de abril de 2014

¿Amigo de Jesús?


“Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Jn.15:13).

      El jueves por la noche, antes de ser entregado por Judas a los sacerdotes y soldados, Jesús pronuncia uno de los sermones más extraordinarios de su ministerio. En la caminata lunar  Jesús declara los capítulos 15 al 17 del libro de Juan, y entre muchas enseñanzas deja registrado qué es la verdadera amistad o en qué consiste.
Jesús, dijo que somos sus amigos pues nos ha revelado cosas que solo los amigos saben (Jn. 15:15), y somos amigos de Jesús si “hacemos lo que él manda” (Jn. 15:14) y esto tiene que ver por supuesto con el amor, pues la amistad es un amor  filial y Jesús también dijo, “si me amáis, guardad mis mandamientos” (Jn. 14:15).
En la actualidad existen famosos expertos en relaciones personales e interpersonales, terapeutas familiares, y conferencistas, que basan sus lecciones en lo aprendido en libros, cursos, investigaciones, etc. No obstante, cuando Jesús habló de la amistad no solo mostró su maestría al hablar sino al practicarlo. Es por ello que Jesús se entregó en la cruz del calvario por cada uno de nosotros porque nos consideró sus amigos. Ahora, su muerte en la cruz únicamente tendrá significado para aquellos que aceptan esa muerte por fe. Entonces, todo aquél que no acepta a Jesús como su salvador personal, y hace su voluntad (guarda sus mandamientos, todos) sencillamente no es amigo de Jesús. Podemos resumir diciendo, Jesús quiere ser mi amigo, ya dio pruebas de ello (muriendo en la cruz), yo lo acepto si hago su voluntad, lo amo y sigo sus enseñanzas. Yo quiero ser amigo de Jesús, ¿y tú?

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

lunes, 7 de abril de 2014

Evangelista idóneo



“Y mi mensaje y mi predicación no fueron con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder” (1 Cor. 2:4).

Dios escogió a doce hombres comunes y corrientes para evangelizar al mundo. El más preparado entre todos los discípulos era Judas, y no terminó bien. Sin embargo, los otros once, fueron excelentes evangelistas mostrándonos así que no es la preparación, la ciencia y la tecnología, sino el hombre convertido que puede ser instrumento poderoso en las manos de Dios. Un ejemplo nítido de esta lección lo destaca también Pablo en 1 Corintios 2:1-5:
1. No busques impresionar con excelencia de palabra o de sabiduría (v.1).
2. No habla de otros sino de Jesucristo y su evangelio de salvación (v.2).
3. No es autosuficiente y reconoce sus limitaciones y debilidades (v.3).
4. No persuade con palabras humanas sino con el poder del Espíritu (v.4).
5. No dirige su mensaje a él ni a hombres sino que los lleva a Cristo (v.5).
¿Ya lo notaste? Es el poder del Espíritu Santo quien transforma vidas a través de vidas transformadas. Las palabras humanas y todo el conocimiento habido, no constituyen garantía de éxito en el evangelismo sino el evangelista transformado, convertido a los pies de Cristo todos los días. No olvides que la batalla es de Dios  se gana con el poder del Espíritu Santo (Zac. 4:6).

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
ASOCIACIÓN PERUANA CENTRAL 

¿Qué es la iglesia?


Hace algunos días alguien me preguntó: “¿para qué formó Dios una iglesia? ¿es necesario una iglesia?”. Su pregunta me llamó la atención en demasía y con paciencia le respondí lo siguiente:
      La palabra iglesia  viene del griego “eκκλησία” (“ekklesía”) que significaba originariamente en la antigua Grecia “asamblea” y luego pasó a significar “congregación de cristianos”.  Ésta palabra contiene el prefijo “eκ-” (“fuera”) y la raíz “κλή-”, como en “κλήσις” (“klêsis”, “llamada”) que proviene del verbo “καλέω” (“kaléo”) que significa “llamar”. Es entonces que la palabra “eκκλησία” significaría originariamente “llamada afuera” con el motivo de reunir a la gente de una comunidad.
Podemos decir que la IGLESIA es el conjunto de personas “llamadas de afuera” para “llamar a los que están afuera”. Es decir, tal como dijo Pedro,  “somos pueblo adquirido por Dios, a fin de que anunciemos (llamemos) las virtudes (evangelio) del que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Ped.2:9). ¡Extraordinario! ¡Impresionante mensaje!
 La sierva del Señor señala: “La iglesia es el medio señalado por Dios para la salvación de los hombres. Fue organizada para servir, y su misión es la de anunciar el Evangelio al mundo. Desde el principio fue el plan de Dios que su iglesia reflejase al mundo su plenitud y suficiencia” (Los Hechos de los Apóstoles, pp. 9).
Fuimos llamados para anunciar el evangelio del que nos llamó un día de las tinieblas a la luz admirable. Dios te llamó, ¿recuerdas de dónde te llamó? ¡Qué privilegio saber que Dios te llamó para llamar a otros! No lo olvides.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

ASOCIACIÓN PERUANA CENTRAL 

viernes, 21 de marzo de 2014

EVANGELIZANDO COMO JESÚS LO HIZO - DESCARGAR

—  
“Llamando a los doce en derredor de sí, Jesús les ordenó que fueran de dos en dos por los pueblos y aldeas.  Ninguno fue enviado solo, sino que el hermano iba asociado con el hermano, el amigo con el amigo.  Así podían ayudarse y animarse mutuamente, consultando y orando juntos, supliendo cada uno la debilidad del otro.  De la misma manera, envió más tarde a setenta.  Era el propósito del Salvador que los mensajeros del Evangelio se asociaran de esta manera.  En nuestro propio tiempo la obra de evangelización tendría mucho más éxito si se siguiera fielmente este ejemplo” (El Deseado de todas las gentes, Pág. 316). Los consejos proféticos son categóricos. No dan lugar a dudas, a ambigüedades, de manera clara y precisa señala que no alcanzamos éxito en el cumplimiento de la misión porque no seguimos el ejemplo de Cristo, no nos organizamos como quiere que lo hagamos, es decir en GRUPOS PEQUEÑOS con PAREJAS MISIONERAS.

miércoles, 29 de enero de 2014

¡El desafío de la gran comisión!



Cuando Dios nos llama para cumplir la misión, solo existen dos respuestas válidas, sí o no. No hay otra respuesta, no tiene validez una respuesta a medias. O aceptas el llamado, o simplemente la rechazas. Y sin duda una respuesta, sea positiva o negativa, siempre implicará consecuencias. A continuación meditaremos en la experiencia de alguien que NO ACEPTÓ cumplir la misión, y lejos de hacer la voluntad de Dios, resolvió ESCAPAR DE LA PRESENCIA DE DIOS.

Jonás, el profeta de Dios, un evangelista local, un hombre consagrado a la obra de Dios desarrollaba un ministerio exitoso en Gat-Hefer, un pequeño pueblo. Sin embargo, Dios lo llama a realizar una obra desafiante en Nínive, capital de reino asirio, fundada en la orilla del Tigris, la "gran ciudad", "ciudad de sangres, ...llena de mentira y de rapiña" (Nah.3:1). Jonás no lo puede creer, no puede ser posible que Dios, le tome en cuenta, lo considere como el evangelista de aquella grande y terrible ciudad. Simplemente no hay coherencia. Jonás consideraba que estaba bien en su territorio evangelístico, en su iglesia local... ir a esa ciudad grande era una idea loca, descabellada.

El razonamiento de Jonás posiblemente no era infundada. Jonás era un líder local, era de provincia, de un pequeño pueblo... ¿cómo iría a predicar en una lengua extrangera a los más terribles pobladores del mundo conocido? y no solo eso, sino que la ciudad era tan grande que recorrerla de un canto al otro significaba tres días de camino. Creo que el temor de Jonás era hasta cierto punto sustentado. No obstante, la Biblia no registra si Jonás pidió explicaciones a Dios, la Biblia solo menciona que el profeta menor, huyó de la presencia de Dios. ¿Hay algún lugar donde la presencia de Dios no esté? ¿Cómo es posible que Jonás siendo un predicador, evangelista, profeta desconozca que nadie, jamás, puede esconderse de la presencia de Jehová? 

"Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: "Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí". Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová" (Jon. 1:1-3).

¿Qué pasa si resolvemos no cumplir la gran comisión que Dios nos encomendó? ¿Qué puede suceder si no cumplimos la misión? ¿Cuáles son las consecuencias?
  1. Siempre descenderás.- Jonás se levantó para huír de la presencia de Jehová "y descendió a Jope" (v.3). Cuando uno resuelve no cumplir la misión, siempre experimentará un descenso espiritual. Muchos se preguntan, porqué siento que he bajado en mi vida espiritual. Sencillo, ya no estás involucrado en el cumplimiento de la misión. Jonás huyó a Tarsis, y desenció a al puerto de Jope, de allí al barco, del barco a la bodega del barco, de la bodega del barco al mar, del mar al pez y del pez hasta lo más profundo de la mar. Nadie puede imaginarse hasta dónde puede llegar, hasta que punto terrible puede llegar si huye de la presencia de Dios. Muchos cristianos, líderes no se explican cómo llegaron a caer tan bajo, tan terriblemente... la respuesta es simple, se alejaron de la presencia de Dios. Y es que no te puedes imaginar qué lindas y extraordiarias cosas puedes hacer con Cristo, y así también, no te puedes imaginar qué terribles cosas puedes hacer sin Cristo. 
  2. Afectarás a los que te rodean.- Mientras Jonás dormía a sus anchas y plácidamente, "Dios levantó un gran viento en el mar" (v.4), y hubo una gran tempestad que parecía que la embarcación se partiría. Hay varias lecciones a destacar, no obstante es importante mencionar que cuando decides no aceptar la misión que Dios te encomendó, y, tu vida está en una bajada espiritual, directa o indirectamente afectas a los que te rodean. A tus hijos, a tu esposa, a tus familiares, etc. Y este detalle es tan importante recordar. Un error no solo trae consecuencias para su autor, sino para los que le rodean. Los acompañantes de viaje de Jonás estaban sufriendo por culpa de un evangelista desobediente, un profeta "igenuo" huyendo de la presencia de Dios. Mientras ellos oraban a sus dioses para que detenga la tormenta, el profeta de Dios, dormía cómodamente. ¿No es esa la actitud de algunos hijos de Dios que están espiritualmente mal? ¿Insensibilidad al prójimo y sus necesidades? Dios usó el azar o la suerte para que descubran a Jonás, y cuando le preguntaron su oficio, él dijo: "Soy hebreo, y temo a Jehová..." (v.9). Triste pero real, era adventista, pero ¿temía a Jehová? Es por ello que le dijeron "¿por qué nos has hecho esto?". El evangelista predica, no lleva desgracia, sino buenas nuevas.
  3. Te apartarás.-Al verse descubierto Jonás decide locamente algo extremo. "Tomadme y echadme al mar" (1:12). Jonás cree que lo mejor es morir, apartarse de la iglesia, que lo borren, que lo disciplinen. Renunciar a su cargo o su llamado. ¿Ya has visto cómo solemos decidir por el camino más fácil? ¡Si el problema soy yo, entonces es mejor que me retire! Tristemente algunos creen que es mejor alejarse de Dios que estar espiritualmente en el barco de  la iglesia, de la casa, de la familia... No lo es. No hay nada bueno lejos de Dios, nada. A Jonás lo echaron al mar, y como dice la canción, "y vino un pez muy grande y plun se lo comió". Parece que la historia de Jonás tiene un final triste, y ciertamente es así. No obstante Dios no se queda de brazos cruzados mientras sus hijos actúan solos y locos tomando decisiones incorrectas. Hasta este punto, Jonás había hecho lo que quizo. Hasta tocar las aguas saladas del mar Jonás hizo su voluntad, y no la volutad de Dios. Y hacer nuestra volutad es cosechar lágrimas. Pero, cuando tú la malogras, cuando tú estropeas tu ministerio, tu vida, tu familia, tu negocio con decisiones lejos de Dios; Dios va en tu rescate porque te ama, te ama y me ama más de lo que nos imaginamos. Y si para eso tiene que hacer que un pez de coma, simplemente hará eso, y mucho más. No dudes.
¿Qué sucede si cuando estás caído, lejos, hundido, sumergido en los más profundo del mal, del dolor, del sufrimiento... del estrés y temor, oras a Dios y te arrepientes? ¿Qué sucede si reconoces que actuaste mal, que tomaste una decisión equivocada?
  1. Dios siempre obra si te arrepientes.-Jonás esperaba asfixiarse, posiblemente contaba los minutos y segundos, y nada. Se dio cuenta entonces, reconoció que estaba vivo porque Dios seguía teniendo un plan para él. Dios le estaba dando horas de vida donde no debía haber vida, Dios le estaba mostrando que aún en el fondo del mar, en el fondo de la vida, allí en lo más profundo y bajo, Dios podía amarlo. Jonás oró, sintió que Jehová le "oyó" (2:2) y reconoció su condición, su pecado y finalmente entendió que "la salvación es de Jehová" (2:9). Reconoció que estaba vivo porque Dios lo salvó. Jonás debía morir, pero ahora estaba vivo, Jonás estaba vivo porque había una misión que cumplir aún.
  2. La receta para que no vuelvas a caer.-Jonás fue vomitado por el pez en tierra, pero en cuanto estuvo en tierra, Dios le llamó una vez más para enviarlo a Nínive, a predicar. ¿Cuántas lecciones podríamos sacar de este detalle? No obstante, es interesante notar que Dios quiere que la misión se cumpla si o sí. Dios perdonó y salvó a Jonás, pero la receta que le da una vez más, es evangeliza, predica, habla... comparte tu fe. Ésta vez Jonás "fue conforme a la palabra de Jehová" (3:3) a Nínive. Y llegando a la gran ciudad, predicó un mensaje profético y de advertencia: "de aquí a cuarenta días Nínive será destruída" (3:4). Evangelizar no es un don, es un asunto de vida o muerte. No es una opción, sino una necesidad. Yo no predico para salvar a otros, sino para salvarme a mí en primer lugar.
  3. Dios te muestra milagrosos inexplicables.-La Biblia menciona que Jonás se enojó por que sabía que Dios es bueno y misericordioso. Se enojó porque su reputación como profeta estaba en juego. Se enojó porque todos, desde el más rico al más pobre, niños y hasta los animales se convirtieron de su mal camino (3:10). ¿Cómo habrá sido el sermón de Jonás? ¿Habrá sido un sermón poderoso? ¿Cómo predicó Jonás si no deseaba que la gente se salve? ¿Cómo usó Dios a Jonás a pesar de su desgano? Esos son los milagros de Dios. No es el predicador, es el poder de Dios. No es el bonito mensaje ni las palabras adornadas. Es Dios quien hace que las personas se arrepientan y acepten a Dios. Dios muestra que él es quien obra en las vidas a pesar de nosotros, a pesar de sus mensajeros, a pesar de sus líderes. Todos se conviertieron. Es simplemente inexplicable cómo fue.
  4. Dios quiere que seas salvo trabajando.-Jonás enojado por el desenlace  de la historia, las penurias que pasó para ver que un pueblo "malo" sea ahora bendecida con el amor y perdón de Dios. No hay lógica con todo esto pensó Jonás. ¿Para qué llevó a Jonás a Nínive si Dios podía salvar a ese pueblo sin ayuda humana? Lo que Jonás no entendía era que Dios no necesitaba de él para salvar a Nínime, sino que Jonás necesitaba predicar en Nínive para salvarse. La vida cristiana es así, Dios nos manda a predicar no porque nos necesite, sino que Dios sabe que si nosotros no predicamos sencillamente moriremos. Cuando Jesús estuvo entre nosotros un día dijo que "mi comida es que haga la voluntad del que me envió y acabe su obra" (Jn.4:). Para Jesús su comida era anuncia, salvar a la humanidad, ¿y qué es la comida sino el combustible que nos permite vivir? Y si no tengo combustible, si no como, simplemente me espera la muerte espiritual, lento, pero segura, a corto plazo.
Es posible que esté escribiendo para alguien que ora, estudia su Biblia, predica todos los sábados desde el púlpito, es anciano, pastor, líder, pero no cumple la misión como Dios quiere. No comparte su fe con sus vecinos, amigos y familiares... y cree que es muy complicado por sus actividades, por el trabajo, por la familia. Pero también es consciente de que su vida espiritual está menguando. Ya no siento ese fervor de mis primeros años como adventista. Ya no siento ese primer amor. Y uno se pregunta ¿por qué? La respuesta no es difícil, es porque no estás predicando... no estás cumpliendo la misión. Dedide hoy ser un evangelista, decide ir a donde Dios quiere que vayes... decide aceptar con un "Heme aquí envíame a mí" (Is.6:8). 

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
Asociación Peruana Central 


lunes, 20 de enero de 2014

¿La muerte la única esperanza?



 
¿Te has puesto a pensar cómo se sintió la mujer adúltera antes de que la lleven a Jesús?

Ahí estás en el suelo, utilizada, rendida a los pies del diablo, se oyen voces en lo profundo de tu corazón y te gritan diciendo: “NO SIRVES, ERES BASURA, NO TIENES OPORTUNIDADES, JAMÁS OLVIDARÁN TU ERROR, JAMÁS SERÁS LIBRE DE TU CONDENA, ESTÁS HECHA Y ERES ESTIERCOL” Ahí en el... suelo, no puedes levantar la vista, los que decían amarte alguna vez te abandonaron, te dejaron sola. ¡Maldito engaño! Pareces decir. Tu mente y conciencia te atormenta y es tu peor enemiga, te recrimina diciendo: ¿Por qué le creíste? ¿Por qué cediste?, tu corazón parece decir, “es que todo se veía tan puro, tan especial, tan precioso, tan llamativo, tan prometedor, no lo sé, todo era como un cuento de hadas”, la gente corre, aquellos que decían amarte alguna vez han convocado a la multitud para acusarte. Gritas para adentro porque tu vergüenza te impide gritar para afuera, “MALDITO ERROR, MALDITA MI VIDA POR ESTÚPIDA, ACABEN CONMIGO PRONTO, YA NO PUEDO MÁS”. La palabra “hubiera” se convierte en tu peor látigo, si HUBIERA hecho caso a mis padres, si HUBIERA dejado de ir a esos lugares, si HUBIERA dejado de relacionarme con ese tipo de personas, si no le HUBIERA dado mi corazón a ese hombre, si HUBIERA leído la Torah(Ley), si no HUBIERA caminado por lugares oscuros, si no HUBIERA permitido que me toquen, si no HUBIERA escuchado sus mentiras, si HUBIERA, HUBIERA, HUBIERA, HUBIERAAAAAAA…”, “ya no me castigues más, por favor, mi carne sangra, mi corazón derrama sangre a borbotones, YA NO QUIERO VIVIR”. Pronto escuchas, “que la maten a pedradas”, tu corazón respira y halla un poco de esperanza maldita y te dice: “Ya falta poco para que me maten y se acabe TODO” te hace creer que la muerte es tu única esperanza. Es allí cuando las pedradas parece que no van a doler tanto como la conciencia, el odio y la crítica de los que te rodean y jamás te perdonarán. Detrás del telón está tu enemigo, perdón, no es tu enemigo, es el de Dios; se ríe, tú no le importas nada, sólo eres carnada, eres casi inservible, pero te utiliza para herir a Dios. El director de esta novela que de título podría llamarse “LA MUERTE ES MI ÚNICA ESPERANZA” lo sigue dirigiendo. Envía que te lleven a un Hombre, no es Uno común, es su verdadero objetivo. Quiere avergonzarlo, lastimarlo; es a ese Ser a quién realmente quiere matar. Sus dirigidos te arrastran, estás desnuda, todos ven tu cuerpo utilizado, lastimado, pervertido, sin forma, sin pureza. Pareces disfrutar de la forma como te llevan, los golpes, las piedras puntiagudas dejan huellas, surcos en tu piel fabricados para que la sangre tenga un conducto y termine dejando un rastro en el camino para aquellos que te persiguen y no dejen de presenciar lo que te harán por tu error. Sólo el dolor parece darte paz y dices: “ES LO QUE MEREZCO, SIGAN HACIÉNDOME DAÑO PARA QUE MI VIDA SE ACABE, ESO ES LO QUE MEREZCO, ACABEN PRONTO CONMIGO”. La muerte es tu ÚNICA esperanza. De pronto, paran de arrastrarte, levantas ligeramente la cabeza, casi nada, no vales nada. Exclamas para adentro ¡EL TEMPLO, NO POR FAVOR, NO MANCHEN EL TEMPLO!, ahora la Iglesia se enteró, el pastor, todos se enteraron, las hermanas le dicen al chico que vivía enamorado de ti “de la que te libraste”, otros ponen su mano en el hombro de él y le dicen con compasión satánica, “Dios te ha librado de esta desgraciada”. A pocos minutos toda la Iglesia se entera, los dirigentes, los denominados actores principales de esta novela satánica utilizan las leyes para decirle al Hombre: “Maestro, a esta mujer se le ha sorprendido en el acto mismo de adulterio. En la ley Moisés nos ordenó apedrear a tales mujeres. ¿Tú qué dices?” (San Juan 8:4). Allí en el suelo, conoces la ley y sin levantar la cabeza, levantas la voz en silencio y gritas: “APÚRATE, RESPONDE… QUE ME APEDREEN YA”. El Hombre no dice nada y escribe en el suelo, parece que no le interesas… Tú sigues gritando, “LA GENTE DICE QUE ERES BUENO, DEJA QUE TERMINEN CON MI VIDA, MI ÚNICA ESPERANZA ES LA MUERTE”. Él, parece haberte escuchado. Se levanta. No lo puedes ver, pero sabes que está allí. Has escuchado algo acerca de Él. La gente le está gritando. Tú le gritas a tu conciencia, ¡SILENCIO! Él va a hablar: “Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.”(San Juan 8:7). Solamente expresa esas palabras, Su Palabra; y nuevamente se inclina al suelo, el mismo suelo donde tú estás, pareciera que quiere saber dónde estás. De pronto oyes que las piedras caen a ese suelo, pasos se van alejando en su sonido. Tú no puedes levantar la cabeza para ver, te han prohibido. Tú misma te has prohibido levantar. El tiempo pasa y en minutos no hay nadie, ¿todos se fueron?, piensas. Se oye una voz que con ternura viene a tus oídos: “MUJER, ¿DÓNDE ESTÁN? ¿YA NADIE TE CONDENA?”. Te está invitando a que levantes la cabeza, su pregunta lo afirma. Por tu mente corre toda tu vida, desde que naciste, creciste, eras buena niña, tus padres te aconsejaron siempre, ibas a la Iglesia, cantabas especiales, eras muy hermosa, crecías y mientras crecías comenzaste a olvidar que tenías que leer las Escrituras, la Torah, seguías creciendo y tus debilidades comenzaron a dominarte, tus pasiones, tus sentimientos te engañaron, tu vida se arruinó. Sólo le diste un pequeño espacio al director de esta novela, milímetros cediste y pecados “pequeños” te condujeron a un callejón sin salida, una telaraña de mentiras, engaños, orgullo, pasión, etc. Antes de este pasaje desagradable y terrible, vivías cubriendo tu ansiedad con pecados en la oscuridad, pensaste que el amor crecía a escondidas, cuando en realidad EL AMOR NO PUEDE VERSE EN LA OSCURIDAD, hasta que llegaste aquí, pensando que tú única esperanza es la muerte. Ahora alguien te dice: “LEVÁNTATE, MIRA, ¿NADIE TE CONDENA?”, no quieres responderle, pero eres consciente que Él hizo que todos se fueran, que el mal se fuera. Crees que respondiéndole tendrás que pagar, aunque ya estás acostumbrada a eso, todos siempre se han cobrado contigo, nadie te ha perdonado. Piensas ¡Qué más puedo perder! Levantas tu cabeza, ya no imaginas, ahora miras, no hay nadie y respondes: “NADIE SEÑOR”. Él te mira tiernamente; tú te dejas mirar, miras sus ojos, miras su rostro. Él pone su mano en tu mejilla y te dice “TAMPOCO YO, VETE Y NO VUELVAS COMETER EL MISMO ERROR”. La novela terminó, el Hombre, Dios, le cambió el final. Ahora la novela se llama: “JESÚS LA ÚNICA ESPERANZA”, tú nunca lo olvidarás. Tu esperanza, tus sueños, tus anhelos, todo lo que el diablo te quito, Jesús te lo regresó, sólo Él puede deshacer lo que hizo el malo. ¿Crees? “Al que cree todo le es posible”
1 Juan 3:8
“…El Hijo de Dios fue enviado precisamente para destruir las obras del diablo”

Déjame preguntar: Y tú, ¿Qué papel tienes? ¿Quién es tu director?
 
Pr. Eduardo I. Esteban Silva
Asociación Peruana Central Este

lunes, 9 de diciembre de 2013

Siguiendo el ejemplo de Jesús en el bautismo



“Porque os he dado ejemplo, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis” Juan 13:15

En el Concilio de Cartago, dirigido por Agustín se condena a todo aquel que rechace el bautismo infantil, así mismo la Iglesia del Oriente ya lo hacía con el motivo de aumentar su membresía. La historia registra dichos acontecimientos, sin embargo veamos algunas características del bautismo bíblico.

1. En primer lugar, la palabra bautizo viene del griego “baptizo” que quiere decir “sumergir”. Esto se entenderá mejor cuando leamos el pasaje de Romanos 6:4 al decir: “Por tanto, hemos sido sepultados con Él por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida.” Por lo tanto, el bautismo bíblico presenta claramente que en este acto se debe sumergir completamente al candidato en un símbolo de morir o sepultar la vida antigua de pecado y al salir del agua, un simbolismo de resucitar para vivir nueva vida.

2. En segundo lugar, la Biblia presenta también un requisito excepcional respecto a lo que se debe hacer antes de ser bautizado. Para esto se leerá el texto de Marcos 16:16 “El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado”. Si se fija en la secuencia del pasaje, el bautismo es una consecuencia de creer. Otro texto importante se encuentra en Hechos 2:38 “Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —les contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo”, una vez más podemos observar la secuencia del texto, el bautismo es fruto del arrepentimiento y éste es una decisión consciente, obviamente resultado de creer en el sacrificio del Señor Jesús expuesto en el sermón del apóstol. Por último utilizaremos el texto de Hechos 8:36,37, dice allí: “Mientras iban por el camino, llegaron a un lugar donde había agua, y dijo el eunuco: —Mire usted, aquí hay agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado? Si cree usted de todo corazón, bien puede —le dijo Felipe…” Es claro que el apóstol Felipe le está diciendo el requisito fundamental para ser bautizado, CREER. Por lo tanto, al considerar estos textos bíblicos estaría impidiendo que los infantes sean bautizados, puesto que ellos, antes de los 8 años no creen, no se dan cuenta de lo que están eligiendo y mucho menos podrán creer o entender cosas que “no ven”.

3. Por último, el texto con el cual empezamos esta redacción dice “Porque os he dado ejemplo…” Juan 13:15. Nuestro señor fue bautizado, sumergido en las aguas del río Jordán y el evangelio de Mateo lo narra de la siguiente manera: “Tan pronto como Jesús fue bautizado, subió del agua. En ese momento se abrió el cielo, y él vio al Espíritu de Dios bajar como una paloma y posarse sobre él. Y una voz del cielo decía: Éste es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él” (Mateo 3:16,17). Su Padre estaba complacido porque su Hijo hacía su voluntad como lo dice él mismo en Juan 4:34 “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió”. Según Mateo Jesús subió del agua, porque había sido sumergido, bautizado.

CONCLUSIONES:
• El verdadero bautismo desde el punto de vista bíblico es sumergiendo completamente a la persona, simbolismo de muerte y resurrección como lo menciona el apóstol Pablo.
• El requisito fundamental para ser bautizado es CREER, el bautismo es una decisión consciente y voluntaria después de comprender el mensaje. Así mismo, nadie puede elegir por mí como el caso de algunos padres que eligen por sus hijos cuando ellos son infantes. He conocido muchas personas que me han dicho "yo ya fui bautizado cuando era un bebé" a lo cual yo le pregunto ¿y tú tomaste tu decisión? me responden "¿cómo podría hacerlo? Mis padres lo hiciero". La Biblia menciona que es una decisión personal.
• Finalmente, al ser sumergidos en el bautismo (valga la redundancia) estamos siguiendo el ejemplo que Jesús nos dejó. (Juan 3:15).

Recuerda las palabras de nuestro Señor Jesucristo: "No todo el que me diga Señor, Señor entrará en el reino de los Cielo, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos" (Mateo 7:21).

Pr. Eduardo I. Esteban Silva
Asociación Peruana Central Este
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...